Preguntas frecuentes sobre el euro digital
Actualizado el 17 de agosto de 2026
Finalidad y beneficios del euro digital
- ¿Por qué necesita Europa el euro digital?
- ¿Cómo podría fomentar el euro digital la autonomía estratégica de Europa?
- ¿Por qué desearían utilizar el euro digital los consumidores?
- ¿Sustituiría el euro digital al efectivo?
- ¿Qué ventajas ofrecería el euro digital a los comerciantes?
- ¿Qué valor ofrecería el euro digital a los proveedores de servicios de pago?
Aplicación y funcionalidad
- ¿Cómo funcionaría el euro digital?
- ¿Quién podría utilizar el euro digital?
- ¿Cuál sería el nivel de privacidad del euro digital?
- ¿Cómo garantizaría el BCE que el euro digital sea inclusivo y accesible?
- ¿Cómo garantizaría el BCE que los pagos con euros digitales funcionen de la misma manera en cualquier lugar de la zona del euro?
- ¿Sería el euro digital una moneda alternativa en el Eurosistema?
- ¿Cuál sería la relación entre los pagos inmediatos y el euro digital?
- ¿Cómo funcionaría la arquitectura técnica del euro digital? ¿Se basaría en una tecnología de registros distribuidos como blockchain?
Progresos y partes interesadas
- ¿En qué estado se encuentra actualmente el proyecto del euro digital?
- ¿Qué es el ejercicio piloto sobre el euro digital?
- ¿Quién participa en el proyecto del euro digital?
- ¿Cómo participan en el proceso los legisladores europeos?
- ¿Cómo se están elaborando las normas de funcionamiento del esquema del euro digital?
Impacto y consideraciones
- ¿Sería el euro digital dinero programable?
- ¿Tendrían que pagar los ciudadanos por utilizar el euro digital?
- ¿Se compensaría a los proveedores de servicios de pago por distribuir el euro digital?
- ¿Puede el euro digital suponer una amenaza para la estabilidad financiera al comprometer la capacidad de intermediación de los bancos?
- ¿La introducción del euro digital haría que los pagos en Europa sean más vulnerables a los ciberataques?
- ¿Cuál sería la diferencia entre el euro digital y las stablecoins y los criptoactivos?
- ¿Cuánto costaría el proyecto del euro digital al Eurosistema?
P1. ¿Por qué necesita Europa el euro digital?
En un mundo en el que los pagos digitales se están convirtiendo rápidamente en la norma, el uso del efectivo está disminuyendo y la transición hacia las compras en línea se está acelerando. El euro digital sería una forma digital de efectivo, que ofrecería a los consumidores la posibilidad de utilizar dinero de banco central en formato digital, como complemento de los billetes y de las monedas.
El euro digital facilitaría la vida de los ciudadanos ofreciendo algo que no existe en la actualidad: un medio de pago digital universalmente aceptado en toda la zona del euro, para pagos en tiendas, en Internet y de particular a particular.
Al igual que el efectivo, el euro digital sería fácilmente accesible, podría utilizarse de forma gratuita para realizar o recibir pagos y tendría curso legal. También ofrecería un alto nivel de seguridad y privacidad, y su funcionalidad sin conexión a Internet (offline) garantizaría que esté siempre disponible, incluso cuando existan problemas de conectividad o interrupciones temporales del suministro eléctrico.
Además, preservaría la soberanía monetaria de la zona del euro y reforzaría la autonomía estratégica de Europa al mejorar la eficiencia del ecosistema de pagos europeo, fomentar la innovación y aumentar su resiliencia frente a ciberataques o disrupciones técnicas.
En resumen, el euro digital haría que los pagos fueran más sencillos, seguros y eficientes, asegurando al mismo tiempo que los ciudadanos y las empresas europeos puedan beneficiarse de un medio de pago fiable y preparado para el futuro en la era digital. Al complementar el efectivo físico, daría a los europeos libertad para elegir cómo pagan.
Más información sobre por qué necesitamos un euro digital.
P2. ¿Cómo podría fomentar el euro digital la autonomía estratégica de Europa?
El euro digital ofrecería una solución paneuropea de pagos, disponible en toda la zona del euro, sujeta a la gobernanza europea y operada por proveedores europeos.
Actualmente, los pagos digitales en la zona del euro siguen estando fragmentados y difieren según el país y el tipo de uso. Por ejemplo, más del 60 % de los países de la zona del euro no disponen de un sistema nacional propio de pagos con tarjeta para compras en establecimientos físicos. Y en los casos en los que existen, normalmente solo funcionan dentro del propio país y, en ocasiones, se limitan a modalidades específicas de pagos.
En consecuencia, la mayoría de los consumidores europeos, tanto cuando realizan pagos dentro de su país de origen como cuando realizan pagos transfronterizos dentro de la zona del euro, no tienen más opción que recurrir a un número reducido de empresas no europeas que dominan el mercado de pagos. El euro digital contribuiría a reducir la dependencia de Europa de proveedores de servicios de pago no europeos al ofrecer una alternativa europea y proporcionar a los ciudadanos mayor libertad de elección en sus formas de pago.
Gracias a nuestro compromiso con los estándares abiertos y a la oferta de una infraestructura pública para los pagos digitales, el euro digital permitiría a los proveedores una expansión fácil de soluciones paneuropeas, con el consiguiente impulso a la competencia y a la innovación en el panorama europeo de pagos.
En definitiva, el euro digital podría situar a Europa a la vanguardia mundial de las finanzas digitales, en un marco donde la innovación se orienta al bien común.
P3. ¿Por qué desearían utilizar el euro digital los consumidores?
El euro digital sería una solución de pago que podría utilizarse en cualquier ocasión, momento y lugar de la zona del euro, como el efectivo, pero adecuado para la era digital. Sería un medio de pago digital universalmente aceptado que los consumidores podrían utilizar gratuitamente en las tiendas, en Internet o de particular a particular. Ofrecería la opción de pagar digitalmente sin dejar de utilizar un medio de pago público, y estaría disponible en las modalidades tanto online como offline.
El diseño del euro digital proporcionaría el máximo nivel de seguridad y privacidad, conforme a los rigurosos estándares fijados por la Unión Europea, que tiene la normativa más estricta del mundo en materia de seguridad y privacidad.
El Eurosistema no identificaría a las personas por sus pagos. Además, solo el ordenante y el beneficiario conocerían los datos personales de los pagos offline con euros digitales.
El euro digital sería seguro y, como bien público, garantizaría el acceso de todos los consumidores, independientemente del lugar en el que vivan o de su nivel de conocimientos digitales o financieros. Respondería a las necesidades de las personas con discapacidad y de quienes no tienen acceso a una cuenta bancaria, asegurando que nadie se quede atrás.
Para garantizar que el euro digital sea utilizable y accesible en toda la zona del euro, la propuesta de Reglamento sobre el euro digital presentada por la Comisión Europea prevé que tanto su aceptación por todos los comerciantes que aceptan pagos digitales como su distribución por los bancos a sus clientes sean obligatorias.
P4. ¿Sustituiría el euro digital al efectivo?
No. Sería un complemento del efectivo, no un sustituto. El euro digital existiría en paralelo al efectivo en respuesta a la creciente preferencia de los consumidores por pagar digitalmente, de manera rápida y segura. El efectivo seguiría siendo de curso legal y coexistiendo con el euro digital y con cualquier medio de pago electrónico privado actualmente en uso.
El actual proceso de rediseño de los billetes en euros, con elementos de seguridad mejorados, demuestra el compromiso del BCE con el futuro del efectivo. El BCE acoge con satisfacción el Paquete de la moneda única de la Comisión Europea, que mantiene la libertad de elección de los ciudadanos entre el efectivo y el euro digital a la hora de pagar con dinero de banco central.
Más información sobre la estrategia de efectivo del Eurosistema y el proceso de rediseño de billetes en la página sobre los futuros billetes en el sitio web del BCE.
P5. ¿Qué ventajas ofrecería el euro digital a los comerciantes?
El euro digital sería una solución paneuropea que permitiría a los comerciantes ofrecer sus productos y servicios a clientes de toda Europa con una experiencia de pago fluida y coherente. Reduciría la dependencia de soluciones de pago no europeas al ofrecer una alternativa europea, lo que situaría a los comerciantes en una posición más ventajosa para negociar mejores condiciones con los proveedores de soluciones de pago y reducir sus propios costes.
En el desarrollo del euro digital, el BCE está colaborando estrechamente con los comerciantes y sus representantes. El diseño del euro digital tiene en cuenta los aspectos que los comerciantes consideran importantes, como una integración fluida con los sistemas de cobro existentes, la facilidad de uso y la resiliencia en materia de pagos. El euro digital también permitiría a los comerciantes recibir pagos de forma inmediata sin costes adicionales, incluso sin conexión a Internet.
Puede consultarse más información sobre nuestros intercambios con los comerciantes en el informe sobre la adecuación del euro digital al ecosistema de pagos y nuestro estudio de usuarios con pequeños comerciantes.
P6. ¿Qué valor ofrecería el euro digital a los proveedores de servicios de pago?
Los proveedores de servicios de pago supervisados, como los bancos, tendrían un papel fundamental en la distribución del euro digital. Serían el punto de contacto principal para particulares, comerciantes y empresas en todas las cuestiones relacionadas con el euro digital y prestarían todos los servicios de usuario final.
El modelo de compensación incluido en el Reglamento relativo a la instauración del euro digital propuesto por la Comisión Europea prevé una compensación adecuada para los bancos por sus servicios. El Eurosistema no aplicará comisiones por el esquema ni por el procesamiento, lo que reduciría los costes totales para las entidades de crédito y para el sistema en su conjunto.
Los proveedores de servicios de pago podrían aprovechar en mayor medida la infraestructura de pagos del euro digital para crear nuevos servicios de valor añadido, lo que impulsaría la innovación en los pagos minoristas en toda la zona del euro.
La plataforma de innovación del BCE ha analizado servicios innovadores con potencial de desarrollo para el mercado (como los pagos condicionales), que podrían abrir la puerta a nuevos modelos de negocio, vías de ingresos y oportunidades para los proveedores de servicios de pago, incluso en segmentos de clientes cada vez más difíciles de fidelizar, además de mejorar la experiencia de usuario de consumidores y comerciantes.
El BCE seguirá colaborando con el mercado para aprovechar el potencial innovador del euro digital y explorar cómo puede fomentar la innovación en la zona del euro.
Más información sobre nuestro compromiso con los proveedores de servicios de pago en el informe sobre la adecuación del euro digital al ecosistema de pagos.
P7. ¿Cómo funcionaría el euro digital?
El euro digital permitiría a los ciudadanos efectuar pagos inmediatos y seguros en tiendas físicas y electrónicas, y entre particulares, independientemente del país de la zona del euro en el que estén o de su proveedor de servicios de pago.
El euro digital ofrecería funcionalidades online y offline, por lo que podría utilizarse incluso con poca o ninguna cobertura.
Para comenzar a utilizar el euro digital, el usuario deberá configurar una cuenta en euros digitales a través de su banco o proveedor de servicios de pago de la UE. Una vez completada la configuración, el usuario podrá efectuar pagos directamente, por ejemplo, acercando su teléfono a un terminal en una tienda o seleccionando el euro digital como opción de pago en una compra por Internet, con validación instantánea a través de su aplicación bancaria.
Para efectuar pagos offline, el usuario deberá cargar primero su saldo en euros digitales de la funcionalidad offline y, a continuación, acercar su teléfono al de otra persona o al terminal del punto de venta.
Los pagos en euros digitales siempre serían seguros e inmediatos tanto entre particulares, como en tiendas físicas o electrónicas.
Más información sobre cómo funcionaría el euro digital.
P8. ¿Quién podría utilizar el euro digital?
Como se indica en la propuesta de Reglamento sobre el euro digital presentada por la Comisión Europea, el euro digital se pondría a disposición de personas, empresas y entidades públicas que residan o estén establecidas de forma temporal o permanente en un Estado miembro de la zona del euro.
Quienes viajan a la zona del euro por motivos personales o profesionales también podrían tener acceso al euro digital.
Además, las personas, las empresas y las entidades públicas residentes o establecidas fuera de la zona del euro podrían tener acceso al euro digital abriendo una cuenta en euros digitales con proveedores de servicios de pago establecidos o que operen en un país miembro del Espacio Económico Europeo o en un tercer país, con arreglo a un acuerdo previo celebrado entre la UE y el tercer país y/o entre el Banco Central Europeo y el banco central nacional del Estado miembro no perteneciente a la zona del euro o del tercer país.
P9. ¿Cuál sería el nivel de privacidad del euro digital?
La privacidad es una de las características más importantes del diseño del euro digital y constituye el núcleo de sus funcionalidades con conexión a Internet (online) y sin ella (offline).
- En la modalidad offline ofrecería un nivel de privacidad similar al del efectivo, tanto para enviar dinero a otros usuarios como para hacer pagos en tiendas. En los pagos offline solo el ordenante y el beneficiario conocerían los datos personales de sus pagos. El proveedor de servicios de pago encargado de la distribución llevaría a cabo controles contra el blanqueo de capitales durante el proceso de carga y reembolso de fondos, al igual que ocurre actualmente con las retiradas de efectivo y los depósitos.
- En el caso de las operaciones online, el Eurosistema no podría identificar a los usuarios que efectúen o reciban pagos, lo que protegería sus datos personales, si bien los proveedores de servicios de pago sí podrían identificarlos a efectos del cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales (como ya ocurre con la cuenta bancaria que usted tiene actualmente).
Por tanto, ya sea online u offline, el Eurosistema no podría vincular directamente las operaciones en euros digitales a personas concretas.
El euro digital se regiría por normas de la UE que mantienen un equilibrio entre privacidad y seguridad. Este enfoque asegura una protección sólida frente a las actividades ilícitas, salvaguardando al mismo tiempo la privacidad de las personas.
Más información sobre el euro digital y la privacidad.
P10. ¿Cómo garantizaría el BCE que el euro digital sea inclusivo y accesible?
El euro digital sería un bien público, como lo son actualmente los billetes y las monedas, pero en formato digital. El euro digital estaría diseñado para satisfacer las necesidades de todos, sin dejar a nadie atrás.
El BCE está diseñando el euro digital y su aplicación con la inclusión como principio rector, para que todos los europeos puedan acceder a los pagos digitales en igualdad de condiciones, con independencia de sus necesidades, capacidades y grado de familiaridad con las herramientas digitales.
Por ello, el diseño propuesto para la aplicación del euro digital incorpora funciones de accesibilidad de primer nivel, que van más allá de los requisitos de la Directiva Europea de Accesibilidad y se encuentran entre las más avanzadas del mercado.
El diseño cumple los requisitos más estrictos de accesibilidad de las directrices sobre accesibilidad para contenidos web adaptadas a las aplicaciones de pago móvil, que abarcan la percepción, la operabilidad y la accesibilidad cognitiva. Entre otras funciones, se prevé que la aplicación cuente con un diseño visual mejorado, navegación completa mediante teclado, compatibilidad con lectores de pantalla, lenguaje simplificado y prevención de errores.
La aplicación se encuentra en fase de desarrollo y se someterá a prueba durante el ejercicio piloto del euro digital que se pondrá en marcha en el segundo semestre de 2027. Paralelamente, seguirán validándose los requisitos de la aplicación mediante pruebas de usabilidad y accesibilidad en las que participarán miembros de la Fundación ONCE y personal del BCE y de diecinueve bancos centrales nacionales, para asegurar una experiencia de usuario inclusiva y uniforme en toda la zona del euro.
De conformidad con la propuesta de Reglamento relativo a la instauración del euro digital, la aplicación del euro digital sería una de las formas de acceder a los servicios básicos del euro digital. Los usuarios también podrían acceder al euro digital a través de los canales ofrecidos por sus bancos o proveedores de servicios de pago, que seguirían siendo el principal punto de contacto para los consumidores.
Las personas sin cuenta bancaria también podrían acceder de forma gratuita a los servicios básicos en euros digitales, lo que ayudaría a reducir la exclusión financiera y digital. Los estudios realizados con usuarios y las consultas a organizaciones de consumidores han puesto de manifiesto la importancia de la accesibilidad, el diseño intuitivo y la asistencia presencial, principios con los que el Eurosistema se ha comprometido.
P11. ¿Cómo garantizaría el BCE que los pagos con euros digitales funcionen de la misma manera en cualquier lugar de la zona del euro?
Los proveedores de servicios de pago supervisados, como los bancos de la zona del euro, se encargarían de la distribución del euro digital. Para asegurar que el esquema del euro digital se aplique de la misma manera en toda la zona del euro, el Eurosistema está diseñando las normas de funcionamiento del esquema del euro digital mediante una colaboración continuada con los participantes en el mercado. Las normas de funcionamiento definirán un conjunto único de reglas, normas y procedimientos para los pagos en euros digitales y las actividades relacionadas. Su objetivo es asegurar que los proveedores de servicios de pago que participen en el esquema del euro digital ofrezcan servicios básicos uniformes y estandarizados, que ofrezcan una experiencia privada, segura y armonizada a los usuarios de toda la zona del euro, independientemente del país en el que se encuentren o del proveedor de servicios de pago que utilicen, como ocurre actualmente con el efectivo.
P12. ¿Sería el euro digital una moneda alternativa en el Eurosistema?
No. Al igual que los billetes y monedas no son monedas alternativas, sino formas diferentes de la misma moneda, el euro digital sería solo otra forma de pagar en euros. El euro digital daría respuesta a la creciente preferencia de los ciudadanos y de las empresas por los pagos digitales.
Más información sobre las preferencias de pago de los ciudadanos en el estudio sobre los hábitos de pago de los consumidores en la zona del euro (study on the payment attitudes of consumers in the euro area, SPACE).
P13. ¿Cuál sería la relación entre los pagos inmediatos y el euro digital?
Actualmente, cuando los consumidores pagan sin efectivo en las tiendas, los comerciantes no reciben el dinero inmediatamente. El euro digital cambiaría esta situación y todos los pagos en euros digitales pasarían a ser inmediatos.
Si el conjunto único de reglas, estándares y procedimientos que se están elaborando para el euro digital se aprueba y se implanta, podrían seguir desarrollándose soluciones de pagos inmediatos para llegar a todos los países de la zona del euro, reduciendo la dependencia de Europa del pequeño número de empresas privadas no europeas que dominan actualmente el sector de los pagos.
P14. ¿Cómo funcionaría la arquitectura técnica del euro digital? ¿Se basaría en una tecnología de registros distribuidos como blockchain?
El euro digital funcionaría en una plataforma de liquidación centralizada y el Eurosistema procesaría y verificaría las liquidaciones y tenencias. Dado que serían pasivos directos del Eurosistema, es importante garantizar que los saldos en euros digitales en las cuentas de los ciudadanos sean seguros para mantener la confianza, tanto en el euro como en el Eurosistema.
El euro digital no se basa en la tecnología de registros distribuidos (distributed ledger technology, DLT), pero utiliza los principios clave de su diseño para aumentar la resiliencia y la eficiencia y mejorar el funcionamiento general y la fiabilidad del sistema.
La resiliencia de la arquitectura técnica del euro digital se basaría en normas establecidas. Una configuración multirregional en la que cada región esté equipada con múltiples servidores, que superen los modelos de redundancia estándar, asegurará la continuidad del servicio en todas las circunstancias.
P15. ¿En qué estado se encuentra actualmente el proyecto del euro digital?
El proyecto del euro digital está avanzando. La fase preparatoria, iniciada en noviembre de 2023 y finalizada en octubre de 2025, produjo avances en el desarrollo técnico y el aprendizaje a través de la experimentación. El trabajo realizado en esta fase se basó en las opciones de diseño y los requisitos técnicos definidos en la fase de investigación (2021-2023).
Tras las fases de investigación y preparación el Eurosistema sigue avanzando en el trabajo técnico, profundizando en el compromiso con los mercados y apoyando el proceso legislativo. Nuestro objetivo es estar preparados para una posible primera emisión del euro digital en 2029, en el supuesto de que el Reglamento relativo a la instauración del euro digital se adopte antes de que termine 2026.
P16. ¿Qué es el ejercicio piloto sobre el euro digital?
El Eurosistema ha organizado un ejercicio piloto sobre el euro digital para evaluar el funcionamiento del euro digital en la práctica. Los participantes utilizarán una versión beta del euro digital en situaciones reales para validar sus funcionalidades técnicas, procesos operativos y experiencia de usuario. Está previsto que comience en el segundo semestre de 2027 y tendrá una duración de doce meses.
Durante el ejercicio, miembros del personal de los bancos centrales del Eurosistema participantes realizarán pagos cotidianos utilizando la versión beta del euro digital. Por ejemplo, podrán enviarse dinero entre sí (tanto online como offline) y pagar a comerciantes seleccionados, como cafeterías, restaurantes y tiendas electrónicas, vinculados al BCE y a los bancos centrales nacionales. La versión beta del euro digital se utilizará únicamente en el ejercicio y está previsto que funcione de manera similar a un posible euro digital futuro.
Los 36 proveedores de servicios de pago participantes, entre los que se incluyen entidades de crédito y proveedores de servicios no bancarios, fueron seleccionados por el Eurosistema y prestarán los servicios necesarios para dar soporte a esos pagos.
Las lecciones aprendidas de este ejercicio ayudarán al Eurosistema en los trabajos preparatorios en curso y en las futuras decisiones sobre el euro digital para garantizar que, en caso de que se introduzca, pueda satisfacer plenamente las necesidades de todos los europeos.
Más información sobre el ejercicio piloto sobre el euro digital.
P17. ¿Quién participa en el proyecto del euro digital?
El Eurosistema —integrado por el BCE y los bancos centrales nacionales de la zona del euro— tiene el objetivo de garantizar que el euro digital responda a las necesidades de los usuarios. Por ello, el Eurosistema mantiene contactos periódicos con autoridades, legisladores, participantes en el mercado y organizaciones de la sociedad civil, así como con los ciudadanos, que serían los usuarios finales del euro digital.
Estos contactos tienen lugar en diferentes contextos, como el Consejo de Pagos Minoristas en Euros, que reúne a interesados del conjunto del mercado europeo de pagos minoristas, y el Grupo de Trabajo sobre las Normas de Funcionamiento, integrado por profesionales senior de los sectores público y privado con experiencia en finanzas y pagos (ver la P18).
El BCE también mantiene contactos periódicos con:
- empresas privadas, que aportan comentarios sobre los aspectos técnicos del euro digital sobre la base de sus conocimientos del mercado y de sus pruebas realizadas en la plataforma de innovación del euro digital;
- organizaciones europeas de la sociedad civil en el marco de seminarios, para escuchar sus puntos de vista y fomentar un diálogo abierto;
- posibles usuarios finales a través de encuestas, entrevistas y grupos focales, para comprender sus necesidades y preferencias.
El BCE participa regularmente en las reuniones del Eurogrupo con los ministros de Hacienda de los países de la zona del euro y facilita periódicamente información actualizada sobre el proyecto del euro digital a la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.
Más información sobre la gobernanza del proyecto y la participación de las partes interesadas.
P18. ¿Cómo participan en el proceso los legisladores europeos?
El 28 de junio de 2023, la Comisión Europea presentó el Paquete de la moneda única, que contiene propuestas destinadas a apoyar el uso del efectivo y establecer el marco para un posible euro digital. El BCE acoge con satisfacción el hecho de que la propuesta sobre el euro digital vaya acompañada de una propuesta para reforzar el papel del efectivo, ya que ambos serían de curso legal y dinero de banco central. El objetivo de la propuesta de Reglamento sobre el euro digital es garantizar que un posible euro digital ofrezca a particulares y empresas una opción adicional de pago digital utilizando una forma de dinero de banco central ampliamente aceptada, barata, segura y resiliente en cualquier lugar de la zona del euro.
El BCE presta apoyo y asistencia técnica durante el proceso legislativo, si es necesario. El Eurosistema estudiará todos los ajustes necesarios de las opciones de diseño del euro digital que pudieran surgir de las deliberaciones legislativas.
Tras la adopción de la posición del Consejo de la Unión Europea sobre el proyecto legislativo el 19 de diciembre de 2025, y la posición del Parlamento Europeo sobre el Paquete de la moneda única el 9 de julio de 2026, han comenzado las negociaciones tripartitas entre la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.
Tras el llamamiento de los líderes de la UE para agilizar los preparativos, el Eurosistema espera que las negociaciones tripartitas concluyan a su debido tiempo y que la legislación se adopte antes de final de 2026.
El Consejo de Gobierno del BCE no tomará una decisión sobre la emisión del euro digital hasta que se adopte el Reglamento sobre el euro digital.
P19. ¿Cómo se están elaborando las normas de funcionamiento del esquema del euro digital?
El Eurosistema está elaborando el borrador de normas de funcionamiento en estrecha colaboración con representantes del mercado europeo de pagos minoristas a través del Grupo de Trabajo sobre las Normas de Funcionamiento.
El Grupo, integrado por altos representantes de las asociaciones europeas que representan tanto el lado de la oferta como el de la demanda del mercado europeo de pagos minoristas, está trabajando sobre la base de las opciones de diseño para el euro digital que ya han sido aprobadas por el Consejo de Gobierno del BCE.
Se han creado líneas de trabajo específicas dentro del Grupo dedicadas a la elaboración de distintas secciones de las normas de funcionamiento que requieren conocimientos técnicos concretos.
En junio de 2025 se presentó al Grupo un borrador de las normas de funcionamiento del esquema del euro digital para una consulta al mercado, que concluyó a final de octubre de 2025. Entre noviembre de 2025 y abril de 2026, el Eurosistema revisó los comentarios recibidos, identificó medidas de seguimiento y modificó el borrador de las normas de funcionamiento. En julio de 2026 se presentaron al mercado las nuevas normas de funcionamiento provisionales.
Las normas de funcionamiento incorporarán los futuros ajustes que puedan resultar de los debates entre los colegisladores sobre el Reglamento sobre el euro digital propuesto por la Comisión Europea en junio de 2023. La primera versión definitiva de las normas de funcionamiento del euro digital se finalizará tras la adopción del Reglamento sobre el euro digital.
Más información sobre las normas de funcionamiento del esquema del euro digital.
P20. ¿Sería el euro digital dinero programable?
El dinero programable es una forma digital de dinero destinada a un fin predeterminado, es decir, que solo puede utilizarse para pagar en un lugar, momento o a un beneficiario específicos, por ejemplo, un vale.
Como también recoge la propuesta de Reglamento sobre el euro digital de la Comisión Europea, el euro digital nunca sería dinero programable, pero podría facilitar los pagos condicionales (por ejemplo, si un cliente compra algo en línea y elige la opción de pagar en el momento de la entrega).
P21. ¿Tendrían que pagar alguna comisión los ciudadanos por utilizar el euro digital?
Como bien público, el uso básico del euro digital sería gratuito para los particulares.
Los bancos y los proveedores de servicios de pago podrían ofrecer a sus clientes servicios adicionales por los que les cobrarían un recargo. Estos servicios de valor añadido podrían hacer que el euro digital sea aún más atractivo para los usuarios, por ejemplo, para realizar pagos condicionales. Estos pagos permitirían a los clientes hacer compras online más seguras, ya que el dinero solo se transferiría cuando se haya confirmado la entrega del producto, reduciendo así el riesgo de fraude y simplificando los reembolsos.
P22. ¿Cómo se relacionan otras iniciativas paneuropeas en materia de pagos con el euro digital?
El BCE acoge favorablemente las iniciativas del mercado europeo que van más allá de los mercados nacionales.
El euro digital deberá permitir que los esquemas nacionales y regionales incluyan distintos usos y funcionen a escala transfronteriza, facilitando una aceptación más fácil, amplia y eficiente de las soluciones del sector privado europeo gracias al uso de estándares armonizados. Los proveedores europeos de servicios de pago se beneficiarán de estas oportunidades, principalmente a través de un alcance geográfico más amplio y de usos no atendidos previamente.
El diseño del euro digital prevé la posibilidad de integrar soluciones privadas mediante, por ejemplo, marcas compartidas (co-badging) en tarjetas físicas y carteras digitales ya existentes. Esta opción permitiría a los bancos y a los proveedores de servicios de pago ofrecer la funcionalidad de pago en euros digitales a través de canales e interfaces que los consumidores ya conocen y en los que ya confían, lo que favorecería una experiencia de pago fluida y reduciría la necesidad de que los usuarios adopten herramientas de pago completamente nuevas. Al mismo tiempo, los proveedores podrían seguir diferenciándose a través de servicios de valor añadido e innovaciones orientadas al cliente. En ambos casos, el euro digital sería la «solución alternativa» que permitiría un alcance paneuropeo total, al tiempo que preservaría el acceso al mercado de los esquemas nacionales o regionales allí donde sean aceptados.
P23. ¿Se compensaría a los proveedores de servicios de pago por distribuir el euro digital?
El Eurosistema apoya un modelo de compensación que crearía incentivos económicos justos para todos los participantes en el ecosistema del euro digital. El modelo de compensación debería tener en cuenta los costes operativos de la distribución del euro digital para los bancos y otros proveedores de servicios de pago.
Como sucede actualmente con otros sistemas de pago, los proveedores de servicios de pago que distribuyan el euro digital deberían poder cobrar a los comerciantes por esos servicios. La fijación de precios para comerciantes y proveedores de servicios de pago estará sujeta a un límite máximo, como propone la Comisión Europea en su Reglamento sobre el euro digital.
Al igual que para la producción y emisión de los billetes, el Eurosistema asumiría los costes de establecimiento del esquema y la infraestructura del euro digital. Asimismo, el Eurosistema trataría de reducir al mínimo los costes de inversión adicionales para los proveedores de servicios de pago reutilizando en la medida de lo posible las infraestructuras existentes.
P24. ¿Puede el euro digital suponer una amenaza para la estabilidad financiera al comprometer la capacidad de intermediación de los bancos?
Nuestro sistema financiero, cuyo núcleo es el sistema bancario, funciona correctamente, y el Eurosistema desea preservar el papel clave que desempeñan los bancos para garantizar una provisión eficiente de crédito a la economía.
El BCE ha adoptado las siguientes decisiones de diseño para reducir al mínimo cualquier posible riesgo que el euro digital pudiera plantear para el sistema financiero.
- La cantidad de euros digitales que los usuarios podrían mantener en sus cuentas sería limitada, lo que evitaría fugas de depósitos bancarios y contribuiría a mantener la estabilidad de nuestro sistema financiero, incluso en momentos de crisis.
- Vinculando su cuenta en euros digitales a una cuenta bancaria, los usuarios podrían efectuar o recibir pagos por encima del límite de tenencias. También podrían cubrir cualquier déficit o transferir cualquier exceso inmediatamente sin necesidad de cargar o vaciar previamente su cuenta (siempre que la cuenta vinculada disponga de fondos suficientes).
- Como el efectivo que llevas en tu cartera, las tenencias de euros digitales no generarían intereses en tu cuenta en euros digitales.
El BCE preparó un análisis técnico para estimar los posibles efectos de varios límites de tenencia hipotéticos, tras una solicitud presentada durante las negociaciones legislativas. Este análisis confirmó que el uso del euro digital para los pagos diarios no perjudicaría la estabilidad financiera y que —dado que los colegisladores solicitaron pruebas de distintos límites de tenencias hipotéticos de hasta 3.000 euros por persona— el impacto del euro digital no perjudicaría la estabilidad financiera de la zona del euro, ni siquiera en un escenario de crisis muy improbable y extremadamente conservador.
P25. ¿La introducción del euro digital haría que los pagos en Europa sean más vulnerables a los ciberataques?
Como ocurre con otras infraestructuras digitales, el euro digital podría ser objetivo de ciberataques. Para mitigar ese riesgo, en su diseño se utilizarían las últimas tecnologías para crear un entorno ciberresiliente y preparado para el futuro. En el diseño de los controles de ciberseguridad, el BCE emplea prácticas probadas por el Eurosistema de otras infraestructuras de mercado y pruebas planificadas periódicamente frente a ataques simulados.
P26. ¿Cuál sería la diferencia entre el euro digital y las stablecoins y los criptoactivos?
El euro digital sería dinero de banco central, emitido y garantizado por el Eurosistema, integrado por el Banco Central Europeo y los bancos centrales nacionales de la zona del euro. Al igual que los billetes y monedas en euros, tendría curso legal, por lo que todos los ciudadanos podrían utilizarlo para efectuar pagos. Al tratarse de dinero de banco central y de un bien público, sería estable y fiable y siempre tendrías la seguridad de que un euro digital vale un euro.
Las stablecoins son creadas por empresas privadas. No están garantizadas por un banco central o por una autoridad pública. Su valor depende de la forma en que la empresa gestione sus reservas y finanzas, lo que podría verse influido por factores ajenos a su control, por lo que su estabilidad no es tan segura como la del euro.
Criptoactivos como Bitcoin o Ether son, a su vez, diferentes. No están respaldados por ninguna entidad y no tienen valor subyacente. Sus precios pueden subir y bajar considerablemente y no hay ninguna organización responsable si pierden su valor.
Ver nuestro artículo «¿Qué es el bitcóin?».
P27. ¿Cuánto costaría el proyecto del euro digital al Eurosistema?
Invertir en el euro digital es fundamental para asegurar que nuestra moneda y nuestro sector de pagos sigan siendo adecuados para su finalidad en la era digital.
Algunos de los componentes del euro digital, como la liquidación de pagos, se elaborarían internamente en el Eurosistema. Para otros, como el componente de servicios offline, hemos establecido acuerdos marco con proveedores externos. Los acuerdos marco no implican ningún pago e incluyen salvaguardias que permitan ajustar el ámbito de aplicación en función de los cambios en la legislación.
Se estima que los costes de desarrollo totales, que incluyen los componentes producidos tanto externa como internamente, ascenderían a 1.300 millones de euros, mientras que los costes operativos anuales alcanzarían aproximadamente los 320 millones de euros anuales a partir del momento de la emisión. El Eurosistema lleva a cabo los preparativos en respuesta a los llamamientos de los líderes de la zona del euro para que esté listo cuanto antes para su posible emisión. Sin embargo, la legislación necesaria no se ha adoptado aún. Por tanto, el trabajo se estructura en módulos para permitir un progreso gradual y limitar los compromisos financieros.
El Eurosistema asumiría los costes de establecimiento del esquema y la infraestructura del euro digital, al igual que lo hace para la producción y emisión de billetes en euros, que, como el euro digital, son un bien público. Al igual que ocurre con los billetes, estos costes se cubrirían con el «señoreaje» (los ingresos que el BCE obtiene de la emisión de dinero), incluso si las tenencias en euros digitales fueran pequeñas en comparación con los billetes en circulación. El BCE se ha comprometido a mantener unos costes bajos reutilizando en la medida de lo posible las infraestructuras existentes, ofreciendo al mismo tiempo un uso del euro digital que aporte valor a los consumidores y a los comerciantes.
Dado que el euro digital sería un bien público, su uso básico sería gratuito para los consumidores y su coste sería rentable para los comerciantes europeos. El Eurosistema no cobraría ni se beneficiaría de ningún tipo de comisión por las operaciones en euros digitales.