Billetes deteriorados

Los billetes en euros han de ser auténticos y tener una alta calidad para que el público confíe en ellos. En consecuencia, los bancos centrales nacionales (BCN) de la zona del euro comprueban la autenticidad de los billetes, y que no estén deteriorados ni sucios, antes de devolverlos a la circulación.

Los BCN disponen de máquinas de procesamiento automático, que comprueban los billetes que reciben. Estas máquinas clasifican los billetes a fin de mantener altos niveles de calidad. En 2010, los BCN clasificaron como no aptos para la circulación unos 5.800 millones de billetes y los sustituyeron. Los billetes manchados o deteriorados son destruidos.

Los BCN de la zona del euro canjean los billetes dañados o mutilados (entre otros, los parcialmente quemados, incompletos o desfigurados) que reúnan ciertos criterios. Por ejemplo, un BCN canjeará un billete en euros deteriorado cuando se presente más de la mitad de la superficie original del billete o cuando se pueda demostrar que la parte que falta (más grande) se ha destruido. No se canjean los billetes que hayan sido mutilados o deteriorados intencionadamente.

En principio, el canje es gratuito. Sin embargo, el canje de billetes dañados accidentalmente por aparatos antirrobo lleva un cargo.

Para más información, véase:

La dirección de correo postal de cada banco central nacional figura en su sitio web.