¿Cómo funciona el programa de compras de activos del BCE?

22 de enero de 2016 (actualizado el 1 de abril de 2016)

¿Por qué es necesario un programa de compras de activos?

En circunstancias económicas normales, el BCE guía las condiciones financieras generales y, por ende, la evolución macroeconómica y la inflación, mediante la fijación de los tipos de interés oficiales. Sin embargo, debido a la crisis financiera mundial, los tipos de interés oficiales se han acercado a su límite inferior efectivo, que es el punto en el que reducirlos aún más apenas tendría ningún efecto. En consecuencia, el BCE ha adoptado medidas no convencionales para hacer frente a los riesgos de un período de baja inflación demasiado prolongado y devolver la inflación a niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo, de acuerdo con la definición de estabilidad de precios del Consejo de Gobierno. Las compras de activos son una de las medidas no convencionales que el BCE está utilizando con ese objetivo.

¿Cómo funciona el programa de compras de activos?

El programa ampliado de compras de activos del BCE (APP, por sus siglas en inglés) prevé la compra de distintas categorías de activos —deuda pública, valores emitidos por instituciones europeas supranacionales, bonos corporativos, bonos de titulización de activos y bonos garantizados— por importe de 80 mm de euros mensuales (60 mm de euros entre marzo de 2015 y marzo de 2016). Estas compras de activos influyen en las condiciones financieras generales y, en última instancia, en el crecimiento económico y la inflación, a través de tres canales principales:

  • Transmisión directa

    Cuando el BCE compra activos del sector privado, como los bonos de titulización de activos o los bonos garantizados, que están vinculados a préstamos que los bancos conceden a las empresas y a los hogares en la economía real, el aumento de la demanda de esos activos hace que sus precios suban. Esto anima a los bancos a conceder nuevos préstamos, que pueden utilizar para crear y vender más bonos de titulización de activos o bonos garantizados. El aumento de la oferta de préstamos tiende a reducir los tipos de interés que las entidades aplican a las empresas y a los hogares, lo que mejora las condiciones financieras generales.

  • Reequilibrio de carteras

    El BCE compra activos de los sectores público y privado de inversores como fondos de pensiones, entidades de crédito y hogares. Estos inversores pueden utilizar los fondos que reciben por los activos vendidos al BCE para invertirlos en otros activos. Al aumentar de forma más general la demanda de activos, este mecanismo de reequilibrio de carteras hace que los precios suban y que los rendimientos se reduzcan, incluso en el caso de los activos no incluidos directamente en el programa de compras del BCE. Esto da lugar a una reducción de los costes (el tipo de interés efectivo del mercado) para las empresas que tratan de obtener financiación en los mercados de capitales. Al mismo tiempo, la contracción de los rendimientos de los valores anima a los bancos a prestar a las empresas y a los hogares. Una mayor oferta de crédito bancario a la economía real tiende a rebajar los costes de endeudamiento de las empresas y de los hogares. Si, por otro lado, los inversores utilizan los fondos extraordinarios para comprar activos de rentabilidad más elevada fuera de la zona del euro, el tipo de cambio del euro podría depreciarse, lo que suele ejercer presión al alza sobre la inflación.

    Los canales de transmisión directa y de reequilibrio de carteras mejoran las condiciones financieras generales que se aplican a las empresas y a los hogares en la zona del euro. Al reducir los costes de financiación, las compras de activos pueden estimular la inversión y el consumo. Un mayor dinamismo de la demanda de las empresas y de los consumidores contribuirá ulteriormente al retorno de la inflación a niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo.

  • Efecto de señalización

    Por último, las compras de activos envían señales a los mercados de que el banco central mantendrá los tipos de interés oficiales en niveles bajos durante un período prologando. Este efecto de señalización reduce la volatilidad y la incertidumbre en los mercados respecto a la evolución de los tipos de interés en el futuro, lo que es importante a la hora de adoptar decisiones de inversión. Por ejemplo, los tipos de interés aplicados a los préstamos a largo plazo seguirán siendo bajos porque los bancos prevén un período prolongado de tipos de interés reducidos.

Las compras de activos subrayan el compromiso del BCE con el cumplimiento de su mandato mediante el uso de estos canales para contrarrestar activamente los riesgos de un período de baja inflación que está durando demasiado. Ello sirve para que los inversores tengan confianza en que la inflación se situará en niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo, condición indispensable para el crecimiento sostenido en un entorno de estabilidad de precios.