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El año en síntesis

 En 2017, la recuperación económica de la zona del euro se materializó en una expansión sólida y generalizada. La economía creció un 2,5 % y cerró el año con dieciocho trimestres de crecimiento ininterrumpido. Se trata de la expansión más intensa de los últimos diez años y la más prolongada de los últimos veinte. La dispersión de las tasas de crecimiento entre los países de la zona del euro se redujo hasta su nivel más bajo desde el inicio de la Unión Monetaria.

El vigoroso crecimiento permitió que la recuperación del mercado de trabajo continuara a buen ritmo. El empleo aumentó un 1,6 % hasta situarse en su máximo histórico, impulsado por tasas de participación sin precedentes de las mujeres y los trabajadores de más edad. El desempleo se redujo hasta su nivel más bajo desde enero de 2009. En total, se han creado 7,5 millones de empleos desde mediados de 2013, cifra que compensa el número total de puestos de trabajo destruidos durante la crisis.

Como en años anteriores, la política monetaria del BCE desempeñó un papel fundamental en este proceso de recuperación y convergencia. En 2017 desaparecieron en gran medida las anteriores asimetrías en la transmisión de nuestra política monetaria y las condiciones de financiación se estabilizaron en mínimos históricos en toda la zona del euro. Estos factores contribuyeron a que el crédito al sector privado registrara su mayor crecimiento desde el inicio de la crisis en 2008.

Sin embargo, el sólido comportamiento de la economía real no vino acompañado por una evolución similar de la inflación. Aunque la inflación general se recuperó desde los mínimos registrados en el pasado, situándose en un promedio del 1,5 % durante el año, las presiones internas sobre los precios siguieron siendo débiles y la inflación subyacente no mostró signos de una tendencia sostenida al alza.

Las divergentes perspectivas de crecimiento e inflación determinaron las decisiones de política monetaria del BCE durante el año, haciéndonos recalibrar nuestro programa de compras de activos.

En octubre, el Consejo de Gobierno decidió continuar reduciendo el ritmo de las compras mensuales de activos, de 60 mm a 30 mm de euros, y prolongar el programa al menos nueve meses, hasta septiembre de 2018. Asimismo, en marzo de 2018, el Consejo de Gobierno eliminó de su comunicado oficial la referencia explícita a su disposición a ampliar el programa de compras de activos si las perspectivas fueran menos favorables.

Las decisiones del Consejo de Gobierno reflejaban su mayor confianza en las perspectivas económicas, ya que en este contexto una orientación inalterada de la política monetaria se habría tornado crecientemente expansiva. Pero también reconocían que se necesitaba paciencia para que aumentaran las presiones inflacionistas, y persistencia en nuestra política monetaria para que la dinámica de la inflación fuera duradera y autosostenida.

Aunque la política monetaria está produciendo los efectos deseados, también puede tener efectos colaterales. Por ello, en 2017, el BCE continuó realizando un atento seguimiento de los riesgos para la estabilidad financiera, que parecían estar contenidos.

El mayor crecimiento nominal contribuyó a reducir los riesgos al mejorar la sostenibilidad de la deuda de las empresas y de los hogares. Las ratios de deuda en ambos sectores cayeron hasta niveles de principios de 2008, lo que indica que la recuperación no se ha producido a costa del reapalancamiento del sector privado. De hecho, prácticamente por primera vez desde el inicio de la Unión Monetaria, el gasto privado ha aumentado mientras que el endeudamiento privado se ha reducido.

La mejora de la economía también ofreció a los bancos una oportunidad para seguir reforzando sus balances, y contribuyó a estabilizar su rentabilidad gracias al aumento de los volúmenes de negocio y a los menores costes derivados del deterioro de los activos. La capacidad de absorción de perturbaciones de los bancos continuó aumentando, situándose las ratios de capital de nivel 1 ordinario (CET1) en el 14,5 % en el tercer trimestre de 2017, y la calidad de los activos mejoró.

Los bancos de la zona del euro aceleraron la reducción de sus volúmenes de préstamos dudosos, que pasaron del 8 % del total de préstamos en 2014, al 5,2 % en el tercer trimestre de 2017. Solo en los tres primeros trimestres de 2017 disminuyeron en 119 mm de euros, obedeciendo una proporción cada vez mayor de este descenso a las ventas en los mercados secundarios. A ello contribuyeron las iniciativas del BCE para mejorar la transparencia en los mercados de préstamos dudosos. No obstante, siguen siendo necesarios esfuerzos adicionales para reducir los elevados niveles de estos préstamos.

El BCE también continuó realizando un seguimiento de las condiciones en los mercados financieros. Estos permanecieron relativamente tranquilos en 2017, aunque siguieron siendo vulnerables a una reevaluación brusca del riesgo y a aumentos de la volatilidad. Estos riesgos se materializaron en los mercados internacionales de renta variable a principios de 2018, sin que hasta la fecha se hayan producido contagios significativos a los mercados de crédito de la zona del euro ni, por tanto, a las condiciones financieras generales.

En 2017 también se lograron importantes progresos en relación con la arquitectura de pagos de la zona del euro. Se completó la última fase de la migración a TARGET2-Securities, que procesó una media de 556.684 operaciones al día a partir de entonces. Asimismo, se puso en circulación el nuevo billete de 50€, que mejora la seguridad de los pagos para los ciudadanos de la zona del euro, quienes siguen prefiriendo el efectivo como medio de pago en los puntos de venta.

Por último, el BCE adoptó varias medidas para mejorar su transparencia y rendición de cuentas ante los ciudadanos de la UE. En 2017 respondimos a 138 preguntas de los miembros del Parlamento Europeo. También inauguramos nuestro nuevo centro de visitantes, que esperamos que reciba a 40.000 personas al año. Nuestro sitio web fue visitado por personas de todo el mundo y fue consultado más de 17 millones de veces.

De cara al futuro, esperamos que el ritmo de expansión económica siga siendo sólido en 2018. Aunque mantenemos la confianza en que la inflación converja hacia nuestro objetivo a medio plazo, se mantiene la incertidumbre respecto al grado de holgura de la economía.

Por tanto, la política monetaria sigue requiriendo de paciencia, perseverancia y prudencia para asegurar el retorno de la inflación a nuestro objetivo.

Fráncfort del Meno, abril de 2018

Mario Draghi

Presidente

El año en cifras

 
 

Políticas y actividades del BCE en el entorno económico y financiero de 2017

La recuperación económica de la zona del euro se vio respaldada por factores favorables y por la política monetaria

La expansión económica de la zona del euro iniciada en 2013 prosiguió en 2017 y demostró capacidad de resistencia ante las incertidumbres. El crecimiento del producto se afianzó y adquirió un carácter más generalizado, y la dispersión de las tasas de crecimiento entre los distintos países y sectores se situó en su nivel más bajo en dos décadas. Los mercados de trabajo de la zona continuaron beneficiándose de la recuperación actual. El empleo aumentó hasta alcanzar su cota más elevada desde la creación de la zona del euro, mientras que la tasa de paro descendió hasta situarse en niveles no observados desde el primer trimestre de 2009.

La recuperación de la zona del euro se vio respaldada por diversos factores cíclicos y estructurales favorables. El crecimiento del producto mundial cobró impulso y contribuyó a la demanda de exportaciones, al tiempo que los años de saneamiento de los balances, de consolidación de las instituciones y de reformas estructurales en la zona también dieron fruto. Además, la orientación general de la política fiscal fue prácticamente neutral. Las medidas de política monetaria del BCE continuaron favoreciendo el crecimiento monetario y crediticio y desempeñaron un papel clave para sustentar el repunte del consumo de los hogares y de la inversión empresarial asegurando unos tipos de interés bajos y la persistencia de unas condiciones de financiación favorables.

Pese a la sólida recuperación económica, la inflación siguió sin mostrar signos convincentes de un ajuste sostenido al alza hacia un nivel inferior, aunque próximo, al 2 % a medio plazo, acorde con la definición de estabilidad de precios del BCE. Las presiones inflacionistas subyacentes se mantuvieron contenidas, ya que el grado de holgura del mercado de trabajo continuó siendo significativo. Las mejoras observadas en el mercado de trabajo aún no se plasmaron en un crecimiento más dinámico de los salarios. Asimismo, fue importante hacer abstracción de la volatilidad de los datos de corto plazo sobre la inflación, cuyas implicaciones para las perspectivas de la estabilidad de precios a medio plazo fueron limitadas (o nulas).

El crecimiento sólido y generalizado dio razones para confiar en que la inflación aumentaría con el tiempo. A este respecto, el Consejo de Gobierno del BCE subrayó que se requería paciencia, perseverancia y prudencia, ya que se esperaba que este proceso llevara tiempo y seguía supeditado al mantenimiento de un grado muy sustancial de acomodación de la política monetaria.

El crecimiento económico mundial cobró impulso

En 2017 continuó la recuperación cíclica de la economía mundial (véase gráfico 1), que se extendió a todos los países y componentes. Aunque el consumo continuó siendo un factor clave del crecimiento a escala global, la demanda de inversión experimentó un repunte, especialmente en las economías avanzadas. La recuperación del comercio mundial coincidió con la mejora del clima empresarial y con una rotación de la demanda hacia regiones más intensivas en importaciones, en particular Europa.

 

Gráfico 1

PIB real mundial

(tasas de variación interanual; datos trimestrales)

Fuentes: Haver Analytics, fuentes nacionales y cálculos del BCE.
Notas: El PIB se ha ajustado utilizando ponderaciones de la paridad del poder adquisitivo (PPA). Las economías avanzadas incluyen Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos. Los países exportadores de materias primas comprenden Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Indonesia, Malasia, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica y Venezuela. Los países importadores de materias primas engloban Hong Kong, India, Corea, Singapur, Taiwán, Tailandia y Turquía.

La recuperación económica mundial estuvo respaldada por diversos factores favorables en las economías avanzadas, al tiempo que las notables dificultades que afrontaban las economías emergentes disminuyeron. En las economías avanzadas, el grado de holgura de la capacidad productiva y de los mercados de trabajo siguió reduciéndose, ya que las fuentes de crecimiento pasaron a tener un carácter cada vez más endógeno. Las políticas acomodaticias, así como el aumento de la confianza de las empresas y los hogares, favorecieron la actividad económica en estas economías. En las economías emergentes, el tono acomodaticio de las políticas siguió sustentando la robusta expansión de los países importadores de materias primas, mientras que el crecimiento experimentó un repunte en los países exportadores de estas materias gracias a la subida de los precios de las materias primas y a la reanudación de las entradas de capital.

 

Gráfico 2

Evolución de los mercados de trabajo en la OCDE

(datos trimestrales)

Fuentes: Haver Analytics, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y cálculos del BCE.
Nota: La remuneración por asalariado se calcula como la suma de las variaciones interanuales (desestacionalizadas) de los costes laborales unitarios y la productividad del trabajo.

El repunte de la demanda nacional y la disminución del desempleo no se plasmaron en aumentos de los salarios (véase gráfico 2) y de la inflación subyacente en la mayoría de las principales economías. En comparación con el año anterior, la inflación mundial, excluidos la energía y los alimentos, se mantuvo prácticamente estable. No obstante, la inflación general mundial se incrementó como consecuencia de la recuperación de los precios de las materias primas (véase gráfico 3).

 

Gráfico 3

Tasas de inflación en la OCDE

(tasas de variación interanual; datos mensuales)

Fuentes: Haver Analytics, OCDE y cálculos del BCE.

La subida de los precios de las materias primas impulsó al alza la inflación mundial

Después de que, durante la primera mitad del año, los precios del petróleo registraron una tendencia a la baja, desde 56 dólares estadounidenses por barril en enero hasta situarse en 44 dólares por barril en junio, como reflejo principalmente de las dudas acerca de la efectividad del acuerdo para recortar la producción alcanzado en 2016 entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) e importantes productores de crudo no pertenecientes a esta organización, en un contexto de elevada oferta de Estados Unidos, en el segundo semestre de 2017, los precios del Brent se recuperaron (véase gráfico 4). Estos precios respaldaron la evolución de la inflación mundial, incrementándose hasta alcanzar los 67 dólares estadounidenses por barril a finales de diciembre y señalando un reajuste del mercado como consecuencia de una demanda superior a la esperada en 2017, de la prórroga de los recortes de producción acordada por la OPEP y otros productores en mayo de 2017, y de las interrupciones en el suministro en algunos países productores, lo que se plasmó en una reducción continua de las existencias de crudo. A finales del año, los precios también se vieron favorecidos por las tensiones geopolíticas, por las expectativas de una nueva prórroga, hasta el final de 2018, de la vigencia del acuerdo para reducir la producción por parte de los países de la OPEP y de otros países productores, confirmada el 30 de noviembre de 2017, así como por la fortaleza de la demanda mundial de crudo.

 

Gráfico 4

Evolución de los precios de las materias primas

(datos diarios)

Fuentes: Bloomberg, Hamburg Institute of International Economics, BCE y cálculos del BCE.

En términos generales, los precios de las materias primas no energéticas aumentaron en 2017, impulsados principalmente por la subida de los precios de los metales. Tras experimentar un descenso transitorio durante el verano, los precios de los metales se incrementaron, especialmente en el tercer trimestre, debido a la intensa demanda y a las perturbaciones de oferta en algunos países exportadores. En cambio, en general, los precios de los alimentos cayeron en 2017, fundamentalmente como consecuencia de la abundante oferta mundial de soja, trigo, aceite de palma y maíz. Con todo, la evolución de estos precios se vio compensada en gran parte por el alza de los precios de los metales.

Apreciación del tipo de cambio efectivo del euro

En 2017, el tipo de cambio del euro se apreció en términos efectivos nominales (véase gráfico 5). Bilateralmente, el euro se apreció frente a la mayoría de las principales monedas y de manera especialmente pronunciada frente al dólar estadounidense. Asimismo, se apreció de forma significativa frente al yen japonés y, en menor medida, frente a la libra esterlina.

 

Gráfico 5

Tipo de cambio del euro

(datos diarios; 1 de enero de 2014 = 100)

Fuentes: Bloomberg, Hamburg Institute of International Economics, BCE y cálculos del BCE.
Nota: Tipo de cambio efectivo nominal frente a los 38 principales socios comerciales.

La corona danesa es la única moneda que actualmente participa en el mecanismo europeo de tipos de cambio II (MTC II). En 2017, la moneda danesa cotizó próxima a su paridad central en el MTC II. El Česká národní banka dejó de aplicar el tipo de cambio mínimo de la corona checa frente al euro en abril de 2017 y, posteriormente, la moneda única se depreció frente a esta divisa. El Hrvatska narodna banka siguió realizando intervenciones en los mercados de divisas en el marco de su sistema de tipo de cambio de flotación controlada, al tiempo que la kuna croata permaneció prácticamente estable frente al euro. La leva búlgara mantuvo el tipo de cambio fijo frente al euro. La moneda única también permaneció básicamente estable frente al forinto húngaro y el leu rumano, mientras que se apreció frente a la corona sueca y el franco suizo, y se depreció frente al esloti polaco.

Evolución macroeconómica, fiscal y estructural de la zona del euro

La expansión económica de la zona del euro cobró impulso en 2017, como consecuencia de la contribución positiva de la demanda exterior neta —respaldada por la recuperación mundial generalizada— y de la fortaleza de la demanda interna (véase gráfico 6). El consumo privado se sustentó en el aumento de la riqueza de los hogares y del empleo, que también se vio favorecido por las anteriores reformas de los mercados de trabajo (véase recuadro 1). Al mismo tiempo, el consumo público volvió a crecer, contribuyendo así de forma positiva al crecimiento económico. La inversión empresarial continuó repuntando, gracias a unas condiciones de financiación muy favorables y a la mejora de la rentabilidad empresarial. La inversión en construcción, después de tocar fondo claramente en 2015, siguió reactivándose. La inversión pública también creció en 2017, tras el descenso observado el año anterior.

 

Gráfico 6

PIB real de la zona del euro

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Nota: El crecimiento interanual del PIB correspondiente al cuarto trimestre de 2017 es una estimación preliminar de avance, mientras que las últimas observaciones de los componentes corresponden al tercer trimestre de 2017.

La economía de la zona del euro mostró mayor capacidad de resistencia en 2017

El consumo privado de la zona del euro siguió fortaleciéndose en 2017 y registró una tasa media de crecimiento interanual de alrededor del 1,8 %. El principal factor determinante del avance del consumo fue el incremento de las rentas del trabajo. A este respecto, el aumento del número de personas ocupadas, más que el crecimiento de los salarios, fue el principal factor que contribuyó al crecimiento total de las rentas del trabajo en términos nominales. Al mismo tiempo, el crecimiento de la renta real disponible fue algo menor que en el año anterior. Los reducidos tipos de interés también siguieron respaldando el consumo privado. Por último, la deuda de los hogares en relación con el PIB no aumentó y la inversión en vivienda se mantuvo en niveles bajos en comparación con el período previo a la crisis.

La fortaleza de la demanda interna y externa de la zona del euro en 2017 contribuyó a la inversión empresarial. Esta última también se vio favorecida por el incremento de los beneficios empresariales, la creciente utilización de la capacidad productiva y la orientación muy acomodaticia de la política monetaria, que redujo los pagos netos por intereses de las empresas y relajó las condiciones de financiación. Al margen de la volatilidad causada por las reclasificaciones estadísticas de la inversión en intangibles realizadas en Irlanda, la recuperación fue generalizada en activos como material de transporte, otra maquinaria y bienes de equipo, y productos de propiedad intelectual. Sin embargo, algunos factores siguieron afectando a las actividades de inversión de las empresas, como la estabilización de las expectativas de crecimiento a largo plazo de la zona del euro en tasas relativamente bajas (como se muestra en las previsiones de Consensus Economics de seis a diez años vista), la incertidumbre geopolítica, aspectos institucionales y regulatorios desfavorables y, en algunos países de la zona del euro, los ajustes en curso de los balances de las empresas relacionados con el elevado endeudamiento.

La inversión en construcción también continuó mejorando, aunque partía de niveles reducidos, al tiempo que los mercados de la vivienda de la zona del euro se recuperaron. Esto último fue reflejo de un aumento de la demanda, que se vio favorecida por el crecimiento de la renta real y la mayor confianza de los consumidores, así como por unos tipos hipotecarios y unas condiciones de concesión de crédito favorables. La recuperación del mercado de la vivienda fue generalizada en todos los países de la zona del euro, aunque en la inversión en construcción persistieron diferencias sustanciales en comparación con los niveles observados antes de la crisis.

El crecimiento económico se vio respaldada por la mejora de la evolución exterior de la zona del euro en 2017, pese a algunos efectos adversos derivados del tipo de cambio efectivo del euro. Las exportaciones de bienes crecieron, principalmente las dirigidas a socios comerciales de Europa, pero también a China y a Estados Unidos, mientras que el comercio de bienes con el Reino Unido y con los países de la OPEP se mantuvo en niveles moderados. Al igual que en el año anterior, el crecimiento de las exportaciones estuvo determinado principalmente por el comercio de bienes finales e intermedios. El impulso del comercio se intensificó en la zona del euro y reflejó la dinámica de crecimiento sostenido de la demanda interna.

El crecimiento del producto en 2017 fue generalizado en todos los sectores económicos (véase gráfico 7). El valor añadido bruto total, que ya en 2015 superó el máximo alcanzado antes de la crisis, registró, en promedio, un incremento de aproximadamente el 2,4 %. El crecimiento del valor añadido en la industria (excluida la construcción) aumentó hasta situarse en torno al 2,9 % en 2017, mientras que en el sector servicios fue de alrededor del 2,2 %, en tasa interanual, superior también a la registrada en 2016. Al mismo tiempo, aunque el valor añadido de la construcción se mantuvo muy por debajo del nivel anterior a la crisis, cobró mayor impulso, incrementándose alrededor de un 3 %, la tasa de crecimiento más elevada desde 2006. Esto confirma que el sector de la construcción se está recuperando progresivamente del prolongado período de contracción o lento crecimiento que comenzó después del inicio de la crisis financiera en 2008.

 

Gráfico 7

Valor añadido bruto real de la zona del euro por actividad económica

(índice: I TR 2010 = 100)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Nota: Las últimas observaciones corresponden al tercer trimestre de 2017.

Aunque la recuperación económica comenzó en 2013 de forma gradual y moderada, con el tiempo se ha afianzado y ha llegado a toda la zona del euro. Esta evolución positiva contrasta de forma acusada con la breve recuperación registrada en 2009-2010, cuando el crecimiento del producto fue relativamente desigual. La generalización actual de la expansión económica se ha plasmado en una dispersión significativamente menor de las tasas de crecimiento del valor añadido en los distintos países y sectores. La política monetaria del BCE y la consiguiente relajación de las condiciones de financiación han desempeñado un papel crucial en esta recuperación y en la convergencia entre países.

Desde 2009, la desviación típica ponderada del crecimiento interanual del valor añadido en los 19 países de la zona del euro, así como en los nueve sectores principales de la economía de la zona (excluida la agricultura), ha seguido una tendencia a la baja (véase gráfico 8). La dispersión máxima entre sectores observada en 2009 estuvo asociada al colapso del comercio mundial (que afectó a la industria) y al desplome del mercado de la vivienda (que afectó a la construcción), mientras que la dispersión máxima entre países en 2011 estuvo relacionada con la crisis de la deuda soberana. Datos recientes muestran que la dispersión combinada del crecimiento del valor añadido entre sectores y países se ha situado en niveles bajos no observados desde el inicio de la Unión Económica y Monetaria. Esto es una buena señal para el crecimiento económico en el futuro, ya que las expansiones tienden a ser más intensas y resistentes cuando el crecimiento se sustenta en una base más amplia.

 

Gráfico 8

Dispersión del crecimiento del valor añadido entre sectores y países de la zona del euro

(desviación típica; puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Notas: La dispersión del crecimiento entre países se mide como la desviación típica ponderada del crecimiento interanual del valor añadido (no se dispone de datos sobre Malta y el valor añadido correspondiente a Irlanda está excluido a partir de 2015). La dispersión del crecimiento entre sectores se mide como la desviación típica ponderada del crecimiento interanual del valor añadido en los nueve principales sectores económicos de la zona del euro, excluida la agricultura. Las últimas observaciones corresponden al tercer trimestre de 2017.

El desempleo siguió descendiendo en la zona del euro

Los mercados de trabajo de la zona del euro continuaron recuperándose en 2017 (véase gráfico 9). En el tercer trimestre, el número de personas ocupadas en la zona se situó un 1,7 % por encima del nivel observado en el mismo trimestre de 2016, o un 5 % por encima del último mínimo, en el segundo trimestre de 2013. Durante todo el período de recuperación, el empleo ha aumentado en unas 7,5 millones de personas, con lo que ha alcanzado un nivel superior al máximo registrado antes de la crisis, en el primer trimestre de 2008, y el más elevado desde la introducción del euro. El crecimiento del empleo durante la recuperación ha sido generalizado en los distintos países y sectores.

En los tres primeros trimestres de 2017, el total de horas trabajadas aumentó aproximadamente al mismo ritmo que el empleo, lo que refleja que la media de horas trabajadas por persona ocupada permaneció básicamente estable. El crecimiento medio interanual de la productividad por persona ocupada se mantuvo bajo, en torno al 0,8 % durante los tres primeros trimestres de 2017, frente a un incremento interanual del 0,4 % en 2016.

La tasa de paro continuó reduciéndose en 2017 y se situó en el 8,7 % en diciembre, la tasa más baja registrada desde principios de 2009 (véase gráfico 9). El descenso del desempleo, que se inició en la segunda mitad de 2013, ha sido generalizado en ambos sexos y en los distintos grupos de edad, y se ha producido en un contexto de aumento de la oferta de trabajo. Sin embargo, los indicadores más amplios de la infrautilización del trabajo se mantuvieron en niveles elevados (véase también el recuadro 1).

 

Gráfico 9

Indicadores del mercado de trabajo

(porcentaje de la población activa; tasa de crecimiento intertrimestral; datos desestacionalizados)

Fuente: Eurostat.

Las subidas salariales y la inflación se mantuvieron contenidas

La inflación media de la zona del euro, medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), aumentó hasta situarse en el 1,5 % en 2017, desde el 0,2 % del año anterior. Este avance reflejó principalmente la mayor contribución de los precios de la energía y, en menor grado, de los precios de los alimentos. La inflación subyacente medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, registró solo un incremento marginal hasta situarse, en promedio, en el 1 % en 2017, frente al 0,9 % de 2016, debido a que las presiones internas de costes continuaron estando bastante contenidas (véase gráfico 10).

 

Gráfico 10

Inflación medida por el IAPC y contribuciones por componentes

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.

Durante el año, el perfil de la inflación medida por el IAPC se vio también considerablemente afectado por la evolución de los precios de la energía. La subida de los precios del petróleo en torno al cambio de año y los efectos de comparación asociados a la evolución un año antes impulsaron la inflación general hasta un máximo del 2 % en febrero de 2017. Como los precios del petróleo volvieron a moderarse, gran parte del avance de la inflación había revertido a mediados del año. Los acusados aumentos de los precios de las frutas y hortalizas relacionados con las condiciones meteorológicas se tradujeron en una fuerte contribución de los precios de los alimentos no elaborados al comienzo del año, mientras que, en el segundo semestre, la principal aportación correspondió a los precios de los alimentos elaborados. Lo anterior reflejó, en parte, la evolución observada previamente en los precios de las materias primas alimenticias y de los precios agrícolas en origen, que se transmitió lentamente a los precios de consumo.

Al margen de los impactos de estos componentes que suelen ser más volátiles, la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, continuó oscilando en torno a las reducidas tasas observadas en 2016, aunque, hacia mediados del año, registró un repunte moderado y temporal. Ni la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, ni otros indicadores de la inflación subyacente mostraron signos más convincentes de una tendencia sostenida al alza en la segunda mitad del año (véase en el recuadro 2 un análisis de la experiencia de la zona del euro en un entorno de baja inflación subyacente).

La falta de señales convincentes de una tendencia alcista sostenida también se observó en las tasas de variación de los precios de los dos componentes principales de la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, los bienes industriales no energéticos y los servicios. En conjunto, la tasa de variación de los precios de los bienes industriales no energéticos se mantuvo relativamente estable y registró una media del 0,4 % en 2017, igual que en 2016. Esto hizo que las presiones latentes fueran bastante débiles, dado que ni las anteriores subidas de los precios del petróleo ni la depreciación previa del euro parecieron generar efectos de transmisión apreciables en los precios finales de consumo. Aunque la tasa de variación interanual de los precios de importación de los bienes de consumo no alimenticio reaccionó de la forma esperada a la evolución del tipo de cambio, el impacto de estas variaciones se vio mitigado por el hecho de que la tasa de avance interanual de los precios industriales de las ventas interiores de bienes de consumo no alimenticio se mantuvo contenida durante el año. Es probable que las moderadas presiones que surgieron a lo largo de los procesos de fijación de los precios internos de producción y al por menor también reflejaran un efecto amortiguador de los márgenes en las distintas fases. La inflación de los precios de los servicios se situó en una tasa media del 1,4 % en 2017 y, por tanto, superó a la de 2016, pero se mantuvo muy por debajo de su media de largo plazo. La interrupción del repunte que se observó en la última parte de 2017 se debió en cierta medida a factores especiales, pero los precios de los servicios parecen haber estado, en general, más influidos por las débiles presiones internas de costes.

Las presiones internas de costes, medidas por el deflactor del PIB, aumentaron en cierta medida, pero en conjunto se mantuvieron contenidas en 2017 (véase gráfico 11). El crecimiento interanual de la remuneración por asalariado llegó a un punto de inflexión a mediados de 2016 y aumentó gradualmente hasta situarse en el 1,7 % en el tercer trimestre de 2017. Entre los factores que pueden haber contenido el crecimiento salarial se incluyen el grado de holgura del mercado de trabajo, aún significativo (especialmente cuando se tiene en cuenta también la infrautilización del trabajo), el débil crecimiento de la productividad, el impacto de la baja inflación registrada anteriormente a través de los mecanismos de indexación formales e informales, y la continuación de los efectos de las reformas laborales emprendidas en algunos países durante la crisis financiera. El mayor crecimiento de los salarios no se tradujo en un mayor incremento de los costes laborales unitarios, dado que el crecimiento de la productividad del trabajo también aumentó. Las presiones de costes derivadas de la evolución de los beneficios (medidos en términos de excedente bruto de explotación) siguieron siendo relativamente débiles, lo que reflejó, en parte, el efecto negativo moderador del deterioro de la relación real de intercambio asociado a la subida de los precios del petróleo.

 

Gráfico 11

Descomposición del deflactor del PIB

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.

Las expectativas de inflación a más largo plazo mejoraron a lo largo de 2017 en comparación con el año anterior. Los indicadores de las expectativas de inflación dentro de cinco años de la encuesta a expertos en previsión económica del BCE se mantuvieron sin cambios en el 1,8 % durante varios trimestres consecutivos y aumentaron hasta situarse en el 1,9 % en la encuesta correspondiente al último trimestre del año. La mayoría de los indicadores de mercado de las expectativas de inflación a largo plazo, como el tipo swap de inflación a cinco años dentro de cinco años, también se incrementaron, y la probabilidad de deflación implícita en los mercados de opciones de inflación continuó siendo muy baja. Al mismo tiempo, el perfil a futuro de los indicadores de mercado, basado en las expectativas de inflación, siguió señalando un período prolongado de inflación reducida, y solo un retorno muy gradual hacia niveles de inflación inferiores, aunque próximos, al 2 %.

Orientación neutral de la política fiscal y reformas estructurales que promueven el crecimiento

Las condiciones cíclicas propicias y los reducidos pagos por intereses se tradujeron en un nuevo descenso del déficit presupuestario nominal de las Administraciones Públicas en 2017 para el conjunto de la zona del euro. Según las proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema de diciembre de 2017, el déficit público descendió desde el 1,5 % del PIB en 2016 hasta el 1,1 % del PIB en 2017 (véase gráfico 12). En promedio, la contribución de las medidas de consolidación estructural fue limitada.

 

Gráfico 12

Saldo presupuestario y orientación de la política fiscal

(en porcentaje del PIB)

Fuentes: Eurostat y proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema de diciembre de 2017.
Notas: La orientación de la política fiscal se mide como la variación de la ratio de saldo primario ajustado de ciclo, excluidas medidas temporales como las ayudas públicas al sector financiero. Un valor positivo en la orientación de la política fiscal indica un endurecimiento de esta política, y viceversa.

Las proyecciones macroeconómicas elaboradas por los expertos del Eurosistema sugieren que la orientación de la política fiscal de la zona del euro, medida por la variación del saldo primario ajustado de ciclo, fue prácticamente neutral en 2017 (véase gráfico 12)[1]. Para el conjunto de la zona del euro, una orientación neutral de la política fiscal puede considerarse adecuada para equilibrar las necesidades de estabilización económica y de sostenibilidad de las finanzas públicas. Sin embargo, desde la perspectiva de los respectivos países, la composición de la orientación general de la política fiscal de la zona del euro distó de ser óptima. Algunos países de la zona del euro que necesitaban endurecer la política fiscal, concretamente aquellos cuya ratio de deuda pública en relación con el PIB seguía siendo elevada, no aplicaron los ajustes fiscales estructurales necesarios para contener los riesgos para la sostenibilidad de la deuda pública. Al mismo tiempo, otros países con una posición fiscal sostenible no utilizaron el margen de maniobra fiscal disponible.

Según las proyecciones de los expertos del Eurosistema, la mejora del saldo presupuestario primario, el crecimiento económico favorable y los bajos tipos de interés se condujeron a una nueva reducción de la ratio de deuda de las Administraciones Públicas de la zona del euro en relación con el PIB, del 88,9 % en 2016 al 87 % en 2017 (véase gráfico 13). No obstante, los niveles de deuda pública siguieron siendo elevados en varios países de la zona, lo que les hizo vulnerables ante una reversión repentina de los tipos de interés o a nuevos episodios de inestabilidad en los mercados financieros.

 

Gráfico 13

Factores determinantes de la deuda de las Administraciones Públicas

(variación en porcentaje del PIB)

Fuentes: Eurostat y proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema de diciembre de 2017.
Nota: La ratio de saldo primario tiene un impacto negativo en la ratio de deuda de las Administraciones Públicas, es decir, un superávit primario reduce la ratio de deuda.

El cumplimiento de las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) por parte de los Estados miembros continuó siendo dispar. Entre los aspectos positivos cabe señalar que el cumplimiento del criterio de déficit nominal siguió mejorando. Después de poner fin al procedimiento de déficit excesivo (PDE) de Grecia y Portugal en 2017, y con la expectativa de que Francia haya corregido su excesivo déficit presupuestario en 2017, España será el único país de la zona del euro que siga sujeto a un PDE en 2018. Sin embargo, un aspecto negativo fue que el cumplimiento de las exigencias de ajuste estructural y presupuestario del componente preventivo del PEC fue relativamente deficiente, en general, como también se confirmó en las previsiones económicas de otoño de 2017 de la Comisión Europea.

En general, la experiencia de las crisis ha demostrado que las economías más flexibles son más resistentes a las perturbaciones y tienden a recuperarse con más rapidez y a crecer más en el largo plazo. Además, los países de la zona del euro que aplicaron reformas en sus mercados de productos y/o trabajo han obtenido buenos resultados desde entonces; aún se están materializando todos los efectos, gracias también al apoyo de las políticas financieras y macroeconómicas.

Aunque la recuperación económica ha continuado y se ha ido generalizando, se podría hacer más para superar los principales obstáculos que impiden un crecimiento más sostenido e inclusivo en la zona del euro, por ejemplo, emprender reformas estructurales que impulsen el crecimiento de la productividad del trabajo —un factor clave para mejorar el nivel de vida[2]— o aplicar medidas que faciliten el saneamiento de los balances y aumenten la eficacia de los procedimientos judiciales y extrajudiciales[3].

Como se señala en el recuadro 3, la evidencia sugiere que la orientación acomodaticia de la política monetaria no impide la aplicación de reformas, pero es menos probable que se emprendan grandes reformas en un entorno macroeconómico más favorable con menos presiones externas. Al mismo tiempo, las barreras que dificultan la aplicación de reformas, principalmente las restricciones políticas y los grupos de presión, siguen considerándose importantes[4].

En la evaluación de las reformas aplicadas a partir de las recomendaciones específicas por país de 2017, la Comisión Europea concluyó que en muy pocos casos las recomendaciones habían sido «aplicadas plenamente» o se habían efectuado «avances importantes» en su aplicación, y en la gran mayoría se observaron «algunos avances», «avances limitados» o «ningún avance», lo que sugiere que hay un margen considerable para seguir progresando en la implementación de reformas.

Recuadro 1 Políticas estructurales en el mercado de trabajo de la zona del euro

El mercado de trabajo de la zona del euro siguió mejorando durante 2017. La recuperación basada en el empleo se ha traducido en un incremento de unos 7,5 millones en el número de personas ocupadas desde mediados de 2013 y en una reducción sostenida del paro. Asimismo, la recuperación del mercado de trabajo se ha generalizado de forma notable, también en los distintos sectores (véase gráfico A). Sin embargo, las tasas de paro total y juvenil siguen siendo altas y los indicadores amplios del desempleo apuntan a una elevada infrautilización del trabajo[5].

 

Gráfico A

Crecimiento del empleo por sectores

Fuente: Cálculos del BCE basados en datos de Eurostat.
Notas: Se muestra una selección de sectores. Los servicios de mercado comprenden: comercio, transporte y alojamiento; TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones); actividades financieras y de seguros; sector inmobiliario, y servicios empresariales.

Los mercados de trabajo de la zona del euro se han beneficiado de la generalización de la recuperación de la actividad económica. Además, existe cierta evidencia que sugiere que las medidas estructurales han contribuido a ampliar la capacidad de respuesta del empleo a la evolución del PIB durante la recuperación en algunos países de la zona[6]. Entre estas medidas se incluyen las orientadas a incrementar la flexibilidad del mercado laboral relajando la protección del empleo, por ejemplo, mediante reducciones de las indemnizaciones por despido o flexibilizando en mayor medida los salarios. Mientras tanto, es posible que las reformas de los mercados de productos —incluidas las que tienen por objeto reducir los trámites administrativos o facilitar la entrada de nuevas empresas al mercado, así como las dirigidas a reducir la protección de empresas o profesiones existentes— también hayan contribuido a aumentar el ritmo o la intensidad del ajuste del empleo en las empresas.

De cara al futuro, las reformas orientadas a aumentar la flexibilidad laboral y la calidad de la educación fueron consideradas importantes por los participantes en una encuesta ad hoc del BCE sobre reformas estructurales en la zona del euro llevada a cabo entre empresas líderes de la zona (véase gráfico B)[7]. Los esfuerzos por flexibilizar la jornada laboral, facilitar el uso de los contratos temporales y relajar la legislación sobre protección del empleo fueron tres de las cuatro áreas prioritarias de reforma señaladas por al menos el 80 % de los encuestados. Asimismo, en torno al 50 % de los participantes sugirió que las reformas encaminadas a aumentar la flexibilidad laboral probablemente sean las que mayor impacto tendrían sobre los resultados empresariales, dada su relevancia para la recuperación de la competitividad y también porque permitirían a las empresas responder mejor a la creciente volatilidad de la demanda y a los cambios en sus patrones. Además, más del 90 % de las empresas destacaron las reformas dirigidas a mejorar la calidad de la educación y de los sistemas de formación. Este aspecto se consideró especialmente relevante a la luz de los cambios hacia competencias intensivas en conocimiento, de la digitalización y de los arraigados déficits estructurales en competencias relacionadas con la ingeniería. En los resultados de la encuesta también se indicaba la necesidad de emprender reformas en los mercados de productos y de seguir avanzando en relación con el mercado único, ya que ambos son necesarios para beneficiarse plenamente de las reformas del mercado de trabajo[8].

 

Gráfico B

Necesidades de reforma del mercado de trabajo en la zona del euro según una encuesta ad hoc a empresas

(porcentaje de empresas participantes; respuestas clasificadas según la calificación total)

Fuentes: Encuesta sobre reformas estructurales del BCE (ECB Structural Reforms Survey) y cálculos del BCE.
Notas: Datos basados en las respuestas de las empresas a la pregunta «¿Cómo valora las necesidades de reforma del mercado de trabajo en los países de la zona del euro en su sector?». Los porcentajes negativos se refieren a las respuestas en las que un factor se considera «No importante».

En conjunto, los mercados de trabajo de la zona del euro siguieron mejorando durante 2017. El empleo y la oferta de trabajo se incrementaron y el paro se redujo. Las mejoras fueron generalizadas en los distintos países y sectores. Aunque las reformas estructurales contribuyeron a esta evolución, son necesarios mayores esfuerzos para aumentar la cualificación de la población activa y la flexibilidad en un entorno económico que cambia constantemente.

Recuadro 2 Análisis de la dinámica de la inflación subyacente

El prolongado período de baja inflación registrado recientemente pese a la recuperación económica ha suscitado dudas sobre los límites de los modelos tradicionales. Concretamente, la curva de Phillips —una de las relaciones fundamentales en macroeconomía— ha sido objeto de un análisis exhaustivo.

¿Cuáles son los determinantes de la inflación en la curva de Phillips?

En primer lugar, las expectativas de inflación «anclan» la inflación. El retroceso observado con posterioridad a 2013 en los indicadores de opinión de las expectativas de inflación generó inquietud en torno a la posibilidad de que la curva de Phillips se hubiera desplazado a la baja, lo que significaba que, por cada nivel determinado de producto, la tasa de inflación resultante era más reducida. Sin embargo, los efectos del programa de compra de activos del BCE y la mejora de las perspectivas para la actividad económica de la zona del euro han contenido esos riesgos y han contribuido al anclaje de las expectativas de inflación. A lo largo de 2017, estas preocupaciones continuaron disipándose como consecuencia de la recuperación de los indicadores de opinión y de mercado de las expectativas de inflación a más largo plazo.

El grado de holgura de la economía es también otro determinante clave de la inflación en la curva de Phillips. Durante el período analizado desde 2012, caracterizado por niveles bajos de inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, la capacidad ociosa ha contribuido negativamente a la inflación observada, si bien, en la actualidad, la zona del euro está en una fase de sólida recuperación y el mercado de trabajo está mejorando de forma considerable. En consecuencia, la capacidad productiva no utilizada de la economía que se acumuló durante la doble recesión se está reabsorbiendo y su impacto negativo sobre la inflación está disminuyendo.

El tercer determinante relevante para la inflación son los precios de importación y, aunque su influencia es más evidente en la inflación general, en 2017 también tuvieron un impacto negativo limitado en la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos[9].

La curva de Phillips, ¿sigue siendo una herramienta de análisis válida?

Trabajos de investigación recientes del Sistema Europeo de Bancos Centrales sugieren que sigue siendo válida[10]. El gráfico A muestra las previsiones fuera de la muestra de la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, obtenidas de un amplio conjunto de modelos de curva de Phillips de referencia condicionados a los niveles observados de distintos indicadores de las expectativas de inflación y del grado de holgura, así como la evolución de los precios de importación. El rango de estimaciones es relativamente amplio, lo que indica la elevada incertidumbre de los modelos. Con todo, durante el período analizado, la evolución de la inflación ha sido bastante acorde con las predicciones de esta serie de modelos, lo que confirma la validez de la curva de Phillips como marco para comprender la dinámica de la inflación[11]. No obstante, la inflación ha oscilado en torno a niveles más próximos al rango inferior, lo que apunta a la influencia de otros factores que no quedan recogidos en la mayoría de los modelos considerados.

 

Gráfico A

Previsión condicionada de la curva de Phillips para el período posterior a la crisis

(tasas de variación interanual)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Notas: El punto de partida de la previsión es el primer trimestre de 2012. La zona sombreada en gris corresponde a la previsión condicionada de la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, que se obtiene de una ecuación que se regresa sobre la inflación desfasada, los precios de importación retardados, un indicador retardado del grado de holgura (una estimación de la brecha de producción basada en modelos, el crecimiento del PIB, la tasa de paro, una estimación de la brecha de desempleo basada en modelos y la brecha de producción estimada por la Comisión Europea, respectivamente) y un indicador de las expectativas de inflación (indicadores de Consensus Economics con horizontes temporales de uno a siete trimestres e indicadores de la encuesta a expertos en previsión económica con horizontes de uno, dos y cinco años, respectivamente).

La tendencia general de los diferentes modelos de curva de Phillips a sobreestimar la inflación sugiere que los modelos de referencia no reflejan el impacto de varios factores determinantes, como un posible error de medición del grado de holgura interna o de las expectativas de inflación, un impacto más acusado de los factores de carácter global, muy superior al que reflejan los precios de importación, o un cambio en la respuesta de la inflación a la capacidad productiva sin utilizar (es decir, la pendiente de la curva de Phillips).

La capacidad ociosa interna es multidimensional y no es observable. El análisis de varios indicadores del grado de holgura de la economía ayuda a protegerse del riesgo de que se produzca un error de medición, pero no lo elimina. El hecho de que la inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos, haya oscilado en torno a niveles más próximos al rango inferior de los modelos de curva de Phillips podría sugerir que el grado de holgura de la economía ha sido mayor. De hecho, la tasa de paro se ha reducido, pero la proporción de subempleados (es decir, personas que trabajan a tiempo parcial y desearían trabajar más horas, y los trabajadores desanimados) ha aumentado tras la Gran Recesión y esto no queda totalmente reflejado en la tasa de desempleo observada[12].

Además, los modelos tradicionales de curva de Phillips que solo incluyen la capacidad ociosa interna podrían obviar un impacto más amplio de la evolución mundial a través de una mayor integración económica y de la contestabilidad de los mercados de trabajo y de productos. Esta teoría es difícil de captar de forma empírica[13], ya que pocos trabajos incluyen medidas del grado de holgura económica global y de la integración de las cadenas globales de valor en los análisis basados en la curva de Phillips al estudiar la inflación de la zona del euro[14]. Por último, la sobreestimación de la inflación en el modelo estándar podría reflejar la disminución de las rigideces nominales[15] resultante de las recientes reformas estructurales, como las relacionadas con la menor cobertura de los convenios colectivos[16]. Es posible que, en consecuencia, la pendiente de la curva de Phillips haya cambiado, pero, en la práctica, resulta estadísticamente complicado distinguir entre las variaciones de la pendiente de la curva de Phillips y un error de medición del grado de holgura.

En resumen, aunque los modelos tradicionales permiten comprender bien los determinantes de la inflación en la zona del euro, no reflejan totalmente la influencia del grado de complejidad del actual entorno económico sobre la inflación. Sin embargo, la holgura de la economía sigue siendo considerable y en la zona del euro se espera que el repunte de la actividad económica aumente gradualmente la inflación subyacente.

Recuadro 3 ¿Qué factores impulsan la aplicación de reformas estructurales?

Con el comienzo de la crisis, la aplicación de reformas estructurales cobró impulso, especialmente en los países más vulnerables de la zona del euro, pero en los últimos años este impulso se ha frenado y ha surgido la pregunta «¿Qué factores impulsan la aplicación de reformas?». Para arrojar luz sobre esta cuestión, en este recuadro se examina la literatura sobre los factores que podrían promover u obstaculizar la aplicación de reformas.

Las estructuras económicas iniciales de un país pueden influir de forma significativa en la necesidad de emprender reformas. Un país que no siga buenas prácticas en las áreas de política correspondientes necesitará realizar mayores esfuerzos de reforma para mejorar el funcionamiento de sus instituciones que otro que observa en mayor medida esas buenas prácticas, algo que, de hecho, se constata a menudo en la literatura[17].

Además, la situación económica parece afectar a la probabilidad de que se actúe aplicando políticas estructurales ambiciosas. En la literatura, esto se ha relacionado con el hecho de que los costes del statu quo son más visibles y la resistencia al cambio por parte de los grupos de presión se reduce cuando se producen grandes pérdidas de bienestar económico durante recesiones profundas[18] y en períodos con niveles elevados de desempleo[19].

El panorama político también puede influir[20]. En particular, el momento del ciclo electoral puede ser importante: la proximidad de unas elecciones podría llevar a acometer menos reformas (en especial, las que probablemente conlleven costes significativos a corto plazo). En cambio, los nuevos Gobiernos electos parecen más proclives a aplicar reformas cuando falta mucho tiempo para las próximas elecciones[21]. Del mismo modo, es más fácil emprender reformas si un partido cuenta con la mayoría necesaria en todas las cámaras[22]. En relación con lo anterior, en ocasiones, el apoyo político a las reformas escasea porque las consecuencias distributivas asociadas a su impacto (es decir, quiénes ganan y quiénes pierden en una reforma) no siempre están claras con anterioridad. En tales circunstancias se suele defender el statu quo [23]. Asimismo, la falta de transparencia en relación con los pasivos (contingentes) del sector público puede debilitar el impulso reformista. Según varios análisis, las cuentas públicas y la información presupuestaria con frecuencia están incompletas, y la situación subyacente de las finanzas públicas y los riesgos relacionados siguen sin comprenderse correctamente, también en las economías avanzadas[24].

Hasta el momento, la literatura no ha establecido una relación clara entre la consolidación presupuestaria y las reformas estructurales. Por un lado, un Gobierno consciente de la necesidad de realizar reformas podría aprovechar las épocas en las que consigue mejorar su saldo presupuestario estructural para emprender también reformas en otras áreas[25]. Por otro, es posible que el capital político solo sea suficiente para actuar en una de las dos áreas, reduciendo así la probabilidad de que se apliquen reformas estructurales en épocas de consolidación presupuestaria[26].

No hay muchos estudios que analicen el efecto de los tipos de interés sobre la aplicación de reformas. Dias Da Silva et al. llegan a la conclusión de que, en lo que respecta a determinadas áreas y especificaciones de las reformas, unos tipos de interés a corto plazo más bajos pueden asociarse a una mayor probabilidad de que se apliquen reformas. En otras especificaciones no existe una relación importante. Una relación negativa significativa podría interpretarse como un efecto positivo anticipado de unos tipos de interés más reducidos en el saldo de las Administraciones Públicas (a través de un ligero descenso de los costes de financiación del sector público) o en el crecimiento y el empleo, proporcionando, a su vez, más margen de maniobra a los responsables de la política fiscal para compensar a la parte de la población afectada por las reformas[27].

Las reformas de los mercados de productos suelen allanar el camino para las de los mercados de trabajo[28], lo que está en consonancia con el argumento de que las reformas de los mercados de productos mejoran las condiciones para lograr una relajación de las leyes en materia de protección del empleo, dado que impulsan las oportunidades de trabajo al facilitar la entrada de nuevas empresas[29]. Al mismo tiempo, las citadas reformas reducen las rentas y, en consecuencia, probablemente también la resistencia a emprender reformas del mercado laboral[30].

Además de los determinantes internos, las presiones externas también impulsan las reformas estructurales. Los programas de asistencia financiera o las directivas europeas relacionadas con el mercado único han presionado a los Gobiernos nacionales para emprender reformas en los mercados de productos[31]. Las reformas también han sido más intensas en los cinco años previos a la adhesión a la UE (lo que quizás también esté asociado al incentivo de cumplir los criterios de adhesión), mientras que en los años posteriores a la incorporación ha sucedido lo contrario[32].

En conclusión, estos resultados sugieren que, en particular, unas condiciones iniciales de debilidad, un entorno macroeconómico adverso y las presiones externas conducen a un mayor impulso reformista. Asimismo, en general, un entorno político propicio (por ejemplo, cuando el partido que gobierna tiene mayoría en todas las cámaras parlamentarias y queda mucho tiempo hasta que se celebren elecciones importantes) parece facilitar la aplicación de políticas estructurales. Además, una orientación acomodaticia de la política monetaria se asocia en algunos estudios a la aplicación de más reformas, pero esta relación no siempre es estrecha. En cuanto a la política fiscal, la dirección del impacto sobre la aplicación de las reformas parece depender del área de política analizada.

Evolución financiera y monetaria

En 2017, los mercados financieros de la zona del euro se vieron impulsados principalmente por las perspectivas macroeconómicas positivas, así como por la política monetaria acomodaticia que siguió aplicando el BCE. Como resultado, los tipos de interés del mercado monetario y los rendimientos de los bonos a largo plazo se mantuvieron en niveles muy bajos. Asimismo, las cotizaciones del sector bancario y de las sociedades no financieras (SNF) aumentaron notablemente a medida que la mejora de las perspectivas macroeconómicas se tradujo en mayores expectativas de beneficios y más apetito de riesgo. El crecimiento monetario fue robusto, mientras que el del crédito continuó recuperándose gradualmente.

Los tipos de interés del mercado monetario de la zona del euro se estabilizaron en niveles muy bajos

En un contexto en el que el BCE mantuvo sin variación los tipos de interés oficiales y siguió aplicando una política monetaria acomodaticia durante 2017, los tipos de interés del mercado monetario permanecieron en niveles excepcionalmente reducidos.

El índice medio del tipo de interés del euro a un día (eonia) permaneció estable y registró una media de alrededor de -36 puntos básicos (véase gráfico 14), mientras que el tipo de interés de oferta en el mercado interbancario del euro (euríbor) a tres meses disminuyó ligeramente y se estabilizó en torno a -33 puntos básicos. Esta evolución estuvo en consonancia con la tendencia al alza observada en el exceso de liquidez del sector bancario de la zona del euro resultante de las medidas de política monetaria no convencionales del BCE. El exceso de liquidez aumentó en 600 mm de euros durante el año y alcanzó niveles de aproximadamente 1.800 mm de euros a finales de 2017 (véase también la sección 2.3). En el mercado monetario con garantías, los tipos repo correspondientes a los activos de garantía emitidos por emisores soberanos de la zona del euro siguieron en niveles diferentes, ya que algunos tipos repo se situaron próximos al tipo de interés de la facilidad de depósito del BCE y otros muy por debajo, reflejando las distintas condiciones de mercado en cada segmento. Por ejemplo, la fuerte demanda de activos de garantía de alta calidad se tradujo en variaciones significativas de los tipos al final de cada trimestre.

 

Gráfico 14

Tipos de interés del mercado monetario

(porcentajes; datos diarios)

Fuentes: BCE y Bloomberg.
Nota: Las últimas observaciones corresponden al 3 de noviembre de 2017.

Los rendimientos de la deuda pública de la zona del euro se mantuvieron prácticamente estables y los precios de las acciones aumentaron de forma significativa

Los rendimientos de la deuda pública de la zona del euro permanecieron prácticamente estables en 2017, aunque, en promedio, se situaron en niveles más elevados que en 2016, reflejando el impacto neto del fortalecimiento gradual de las perspectivas macroeconómicas a escala nacional y mundial (véase gráfico 15), la correspondiente desaparición del riesgo de deflación y la persistencia de la orientación acomodaticia de la política monetaria del BCE. La media ponderada por el PIB de los rendimientos de la deuda soberana a diez años de la zona del euro se situó en el 1 % el 29 de diciembre de 2017, sin cambios con respecto a la media de diciembre de 2016. El diferencial de rendimientos de la deuda soberana a diez años de los países de la zona del euro frente al tipo de interés del bono alemán a diez años se redujo, especialmente en Portugal y Grecia, en el contexto de la mejora de sus calificaciones crediticias durante 2017.

 

Gráfico 15

Rendimientos de la deuda soberana a diez años de la zona del euro, Estados Unidos y Alemania

(porcentajes; datos diarios)

Fuentes: Bloomberg, Thomson Reuters Datastream y cálculos del BCE.
Notas: Los datos de la zona del euro se refieren a la media ponderada por el PIB de los rendimientos de la deuda soberana a diez años. La última observación corresponde al 29 de diciembre de 2017.

Los precios de las acciones de la zona del euro avanzaron con fuerza en 2017, en un contexto de mejora del crecimiento económico a escala nacional y mundial y de bajos niveles de los tipos de interés. Más concretamente, un índice amplio de los precios de las acciones de las SNF se incrementó en un 12 % a lo largo de 2017, mientras que un índice de las cotizaciones del sector bancario aumentó en un 14 %. Los precios de las acciones de las SNF de Estados Unidos subieron a un ritmo ligeramente más rápido que los de la zona del euro, debido a las expectativas de que el recorte previsto del impuesto sobre sociedades tuviera un impacto positivo en los beneficios. Sin embargo, tanto en Estados Unidos como en la zona del euro, la prima de riesgo de las acciones[33], que mide el exceso de rentabilidad que exigen los inversores para invertir en valores de renta variable en vez de en valores de renta fija a largo plazo, se mantuvo en niveles significativamente superiores a los registrados antes de que comenzase la crisis financiera en 2008.

 

Gráfico 16

Índices bursátiles de la zona del euro y de Estados Unidos

(índice: 1 de enero de 2016 = 100)

Fuente: Thomson Reuters Datastream.
Notas: Para la zona del euro se muestran los índices EURO STOXX Banks (entidades de crédito) y Datastream (sociedades no financieras o SNF), y para Estados Unidos, el S&P Banks (entidades de crédito) y el Datastream (SNF). La última observación corresponde al 29 de diciembre de 2017.

Los flujos de financiación externa de las sociedades no financieras y de los hogares aumentaron

En general, las condiciones de financiación siguieron favoreciendo la inversión empresarial. En 2017, los flujos de financiación externa de las sociedades no financieras aumentaron y superaron el nivel medio registrado en 2016 (véase gráfico 17). Desde una perspectiva de largo plazo, la recuperación de los flujos de financiación externa de las SNF desde los mínimos observados en el cuarto trimestre de 2013 ha estado respaldada por: i) unos costes de financiación favorables, incluida una relajación de las condiciones de concesión de los préstamos bancarios; ii) la expansión en curso de la actividad económica, y iii) un número elevado de fusiones y adquisiciones. Además, la política monetaria acomodaticia del BCE también ha contribuido a crear condiciones favorables para que las SNF accedan a la financiación de mercado. En particular, el programa de compras de bonos corporativos (CSPP, en sus siglas en inglés) introducido en junio de 2016 respaldó la emisión neta de valores representativos de deuda por parte de las sociedades no financieras (véase sección 2.2).

 

Gráfico 17

Flujos netos de financiación externa de las sociedades no financieras de la zona del euro

(flujos anuales; mm de euros)

Fuentes: Eurostat y BCE.
Notas: «Otros préstamos» incluye préstamos de entidades distintas de IFM (otras instituciones financieras, empresas de seguros y fondos de pensiones) y del resto del mundo. Los préstamos de las IFM y de entidades distintas de IFM están corregidos por titulizaciones y otras transferencias. «Otros» se refiere a la diferencia entre el total y los instrumentos incluidos en el gráfico. Incluye préstamos entre empresas relacionadas y crédito comercial. La última observación corresponde al tercer trimestre de 2017.

La importancia de las fuentes de financiación no bancaria ha aumentado de forma significativa desde el inicio de la crisis[34]. Aunque el flujo neto de préstamos de las instituciones financieras monetarias (IFM) tendió a contraerse y se situó en niveles negativos algunos años durante la crisis y posteriormente, el flujo de financiación de otras fuentes (por ejemplo, la emisión de acciones cotizadas y no cotizadas y de valores representativos de deuda) siguió siendo positivo. El creciente peso de la financiación no bancaria en la financiación total de las SNF de la zona del euro refleja factores tanto cíclicos como estructurales (véase recuadro 4). Con todo, el flujo neto de los préstamos concedidos por las IFM a las SNF ha vuelto a ser positivo desde 2014.

En términos de saldos, los préstamos siguieron siendo el instrumento más importante de financiación proporcionada por el sector financiero de la zona del euro en su conjunto y representaron aproximadamente el 56 % del total de créditos otorgados a las SNF en el tercer trimestre de 2017. Las acciones cotizadas en poder del sector financiero supusieron alrededor del 29 % del total de acciones cotizadas emitidas por las SNF, un porcentaje algo más elevado que en 2013. Los valores representativos de deuda en manos del sector financiero (excluido el Eurosistema) constituían en torno al 68 % del total de valores representativos de deuda emitidos por las SNF en el tercer trimestre de 2017, también ligeramente por encima del nivel de 2013. Las IFM continuaron siendo los proveedores más importantes de financiación mediante préstamos para las SNF, concentrando aproximadamente el 73 % de los otorgados a estas sociedades por el sector financiero en el tercer trimestre de 2017, aunque este porcentaje fue levemente inferior al de 2013[35].

La tasa de crecimiento interanual del total de préstamos concedidos a los hogares también se fortaleció en 2017 y estuvo impulsada, en particular, por los préstamos bancarios. Por lo que respecta a los distintos componentes de estos préstamos, el crédito para adquisición de vivienda siguió siendo, con diferencia, el que más contribuyó al crecimiento total de los préstamos a hogares. Al mismo tiempo, el crecimiento del crédito al consumo cobró impulso, mientras que el crédito para otros fines experimentó una contracción.

Además, en los tres primeros trimestres de 2017, la riqueza neta de los hogares creció a un ritmo vigoroso. En particular, el alza sostenida de los precios de la vivienda se tradujo en significativas ganancias por valoración en los activos inmobiliarios de los hogares (véase recuadro 6). La subida de los precios de las acciones en 2017 también incrementó el valor de los activos financieros de este sector, con una sustancial contribución positiva al crecimiento de la riqueza neta. La deuda bruta de los hogares —medida en porcentaje de la renta disponible bruta nominal de este sector— siguió reduciéndose en 2017, pero se mantuvo muy por encima de su media anterior a la crisis.

El crecimiento monetario se mantuvo prácticamente estable

En 2017, el crecimiento del agregado monetario amplio continuó siendo vigoroso (véase gráfico 18), y en diciembre se situó en el 4,6 %, frente al 5 % de finales de 2016. El avance registrado en 2017 en este agregado fue acorde con el ritmo sostenido de expansión monetaria observado desde mediados de 2015. El crecimiento de M3 siguió impulsado por los componentes más líquidos, dado el bajo coste de oportunidad de mantener depósitos líquidos en un entorno caracterizado por unos tipos de interés muy reducidos y un perfil plano de la curva de rendimientos. La actual expansión de la actividad económica y las medidas no convencionales del BCE, especialmente su programa de compra de activos (APP, en sus siglas en inglés), fueron otros importantes factores que determinaron la evolución monetaria de la zona del euro. El avance de M1, que se vio favorecido por el elevado crecimiento de los depósitos a la vista de los hogares y de las sociedades no financieras, se mantuvo prácticamente sin cambios en el 8,6 % en diciembre de 2017, frente al 8,8 % de diciembre de 2016.

 

Gráfico 18

M3 y préstamos al sector privado

(tasas de variación interanual)

Fuente: BCE.

Las contrapartidas internas volvieron a ser el principal factor impulsor del avance del agregado monetario amplio

Las adquisiciones de deuda pública por parte del Eurosistema (véanse las barras rojas del gráfico 19), realizadas principalmente en el contexto del programa de compras de valores públicos (PSPP, en sus siglas en inglés) contribuyeron positivamente al crecimiento de M3. En abril de 2017, el promedio de las compras mensuales efectuadas en el marco del APP se redujo en 20 mm de euros, lo que se tradujo en una disminución del impacto de estas compras sobre el crecimiento de M3. Asimismo, las contrapartidas internas distintas del crédito a las Administraciones Públicas (AAPP) tuvieron un efecto positivo en el avance de M3 en 2017 (véanse las barras azules del gráfico 19). Dos factores contribuyeron a esta evolución. En primer lugar, la actual recuperación del crédito al sector privado (véase gráfico 18) influyó positivamente en el crecimiento de M3. En esta partida se incluyen los préstamos otorgados por las IFM al sector privado y las tenencias de las IFM de valores emitidos por el sector privado, excluidas las IFM de la zona del euro. Estas tenencias también comprenden las adquisiciones de valores representativos de deuda del sector privado, excluidas las IFM, realizadas por el Eurosistema en el marco del CSPP. En segundo lugar, la reducción continuada de los pasivos financieros a más largo plazo (excluidos capital y reservas) de las IFM, que se incluyen en las contrapartidas internas distintas del crédito a las AAPP, favoreció el crecimiento de M3. La tasa de variación interanual de estos pasivos lleva siendo negativa desde el segundo trimestre de 2012 como consecuencia, en parte, del impacto de las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico del BCE, que posiblemente hayan sustituido a la financiación de mercado a más largo plazo. Esta evolución también tuvo su origen en el perfil relativamente plano de la curva de rendimientos, asociado a las medidas de política monetaria del BCE, que hizo que a los inversores les resultase menos favorable mantener depósitos a largo plazo y bonos bancarios. En cambio, las ventas de deuda pública por parte de las IFM de la zona del euro, excluido el Eurosistema, contribuyeron a la tasa de variación interanual negativa del crédito concedido a las Administraciones Públicas por estas instituciones, excluido el Eurosistema, frenando, por tanto, la expansión de M3 (véanse las barras verdes del gráfico 19). Además, los activos exteriores netos de las IFM siguieron lastrando el crecimiento interanual de M3 (véanse las barras amarillas del gráfico 19).

 

Gráfico 19

M3 y sus contrapartidas

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuente: BCE.
Nota: «Contrapartidas internas distintas del crédito a las AAPP» incluye los pasivos financieros a más largo plazo (incluidos capital y reservas) de las IFM, el crédito al sector privado por parte de las IFM y otras contrapartidas.

Recuadro 4 La dimensión estructural de la financiación de las sociedades no financieras y los hogares de la zona del euro

La estructura de la financiación del sector privado no financiero desempeña un papel fundamental en la transmisión de la política monetaria a la economía real, así como en la capacidad de resistencia de esta última a perturbaciones. A diferencia de Estados Unidos, donde predomina la financiación de mercado, el sector privado no financiero de la zona del euro ha recurrido principalmente a los bancos para financiar sus gastos.

El porcentaje de préstamos bancarios (o de los concedidos por instituciones financieras monetarias, IFM) en el total de financiación externa de las sociedades no financieras (SNF) ha disminuido de forma significativa en la zona del euro desde 2007. En términos de saldos, el crédito bancario representó el 12,4 % de la financiación externa de las SNF en el tercer trimestre de 2017 (véase cuadro A), un descenso de 4,1 puntos porcentuales con respecto a 2007[36]. Asimismo, el porcentaje de préstamos bancarios en el total de la financiación mediante deuda de este sector se situó en el 27,7 % en el tercer trimestre de 2017, 9,2 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en 2007[37]. El peso de los préstamos bancarios en la financiación externa y mediante deuda de las SNF, y su disminución en este peso, son considerablemente mayores si se excluye la financiación interempresarial. Con arreglo a esta métrica, el porcentaje de préstamos bancarios fue del 44,9 % de la financiación mediante deuda de las SNF en 2017, frente al 59,5 % de 2007. El retroceso de la financiación bancaria de las SNF entre 2007 y 2017 se debió fundamentalmente a la evolución de la estructura de financiación de las grandes empresas. En cambio, las pequeñas y medianas empresas, que son la columna vertebral de la economía de la zona del euro, continúan financiándose principalmente a través del crédito bancario. Los valores representativos de deuda emitidos por las SNF, los préstamos de entidades distintas de IFM y los del resto del mundo representaron, conjuntamente, el 13 % de la financiación externa y el 29,2 % de la financiación mediante deuda de este sector en el tercer trimestre de 2017. En comparación con 2007, este peso ha aumentado 4 y 9,1 puntos porcentuales, respectivamente. Los préstamos de entidades distintas de IFM y del resto del mundo incluyen, entre otros, los concedidos por entidades de propósito especial (SPE, en sus siglas en inglés) para financiar a su sociedad matriz mediante la emisión de valores representativos de deuda por parte de estas filiales[38]. Las emisiones de acciones cotizadas, no cotizadas y otras participaciones por parte de las SNF, a su vez, supusieron el 55,4 % de la financiación externa de las SNF en el tercer trimestre de 2017. El peso conjunto de estas emisiones se ha mantenido prácticamente sin cambios desde 2007, ya que el efecto a la baja derivado de la caída de los precios de las acciones se ha visto compensado con emisiones netas de acciones y con un aumento de los beneficios no distribuidos durante la crisis[39].

 

Cuadro A

Estructura del balance de las sociedades no financieras de la zona del euro

(porcentajes del saldo vivo de los pasivos totales)

Fuentes: BCE y cálculos del BCE.
Notas: La última observación corresponde al tercer trimestre de 2017. Los pasivos totales de las SNF en otras cuentas pendientes de pago sólo incluyen el crédito comercial. En las cuentas nacionales, los pasivos totales incluyen acciones y participaciones a valor de mercado. «Préstamos de entidades distintas de IFM» incluye los otorgados a SNF por otras instituciones financieras (OIF) y empresas de seguros y fondos de pensiones (ESFP). «Financiación interempresarial» incluye los préstamos entre empresas relacionadas y el crédito comercial. «Otros» se refiere a la diferencia entre el total y los instrumentos incluidos en el cuadro. «Financiación total mediante deuda» se define como la financiación total, excluidas acciones cotizadas, no cotizadas y otras participaciones emitidas.

Los porcentajes de préstamos bancarios y de los otorgados por otras instituciones financieras (OIF) en el crédito total concedido a los hogares de la zona del euro apenas han variado en los últimos diez años. En términos de saldos, los préstamos bancarios y los concedidos por OIF supusieron el 86,4 % y el 7,9 %, respectivamente, del crédito total a los hogares en el tercer trimestre de 2017 (véase gráfico A). La mayor parte de los préstamos bancarios concedidos a este sector (el 75,3 % del total) se destinan a la adquisición de vivienda. El resto corresponde al crédito al consumo (es decir, préstamos destinados al consumo personal de bienes y servicios), y a la categoría residual de «Otros préstamos a hogares» (p.ej. préstamos a empresas familiares, préstamos con fines educativos), que representan el 11,7 % y el 13 %, respectivamente, del crédito bancario total otorgado a este sector. Reflejando su composición por finalidad, la gran mayoría de los préstamos bancarios concedidos a los hogares de la zona del euro tienen plazos de vencimiento más largos. Otras fuentes de financiación son los préstamos de las OIF y las empresas de seguros y fondos de pensiones. Entre las OIF se incluyen, por ejemplo, entidades no bancarias especializadas en crédito al consumo y sociedades instrumentales dedicadas a la titulización de préstamos hipotecarios y para consumo originados por entidades de crédito, mientras que las empresas de seguros y fondos de pensiones conceden préstamos para adquisición de vivienda. No obstante, en términos cuantitativos, el papel que desempeñan estas entidades en la concesión de financiación a los hogares solo es significativo en un reducido número de países de la zona del euro.

 

Gráfico A

Estructura del balance de los hogares de la zona del euro

(porcentajes del saldo vivo del total de préstamos concedidos)

Fuentes: BCE y cálculos del BCE.
Notas: La última observación corresponde al tercer trimestre de 2017. «Otros» se refiere a la diferencia entre el total y los sectores acreedores incluidos en el gráfico.

El creciente peso de la financiación no bancaria en la financiación externa total de las SNF de la zona del euro desde 2008 refleja factores tanto cíclicos como estructurales. En el pasado, las empresas recurrían principalmente al crédito bancario como fuente de nueva financiación externa[40]. El flujo neto de financiación de los bancos a las empresas se contrajo en la zona del euro en el punto álgido de la Gran Recesión y de la crisis financiera y de deuda soberana, y después se recuperó progresivamente (véase gráfico B). El descenso de los préstamos bancarios obedeció tanto a factores de demanda como de oferta. El retroceso de la actividad económica y la necesidad de sanear los balances redujo la demanda de crédito de las SNF, mientras que el deterioro de la capacidad de las empresas para atender la carga de la deuda y de los balances bancarios llevaron a un endurecimiento de los criterios de concesión y a una disminución de la oferta de crédito[41]. Además, las SNF aumentaron sus emisiones netas de valores representativos de deuda durante la crisis para compensar la menor disponibilidad de crédito bancario y, más recientemente, para beneficiarse de las favorables condiciones de financiación en los mercados que se han visto respaldadas por el programa de compras de bonos corporativos del BCE. Los préstamos concedidos por las OIF a las empresas también se han incrementado, reflejando un aumento de los otorgados por entidades de propósito especial para financiar a su matriz. Las SNF también aumentaron su recurso al crédito comercial y a los préstamos interempresariales y financiaron una proporción más elevada de sus actividades con fondos generados internamente y con los mayores beneficios no distribuidos, con el fin de mitigar el efecto negativo de la menor oferta de crédito en la disponibilidad de financiación externa mediante deuda. En general, la importancia de las fuentes de financiación no bancaria se ha acrecentado de forma significativa desde el inicio de la crisis.

 

Gráfico B

Financiación externa de las sociedades no financieras de la zona del euro, por instrumento

(flujos anuales; mm de euros)

Fuentes: BCE y cálculos del BCE.
Notas: La última observación corresponde al tercer trimestre de 2017. La financiación total de las SNF en «Otras cuentas pendientes de pago» sólo incluye el crédito comercial. «Préstamos de entidades distintas de IFM» incluye los otorgados a SNF por otras instituciones financieras (OIF) y empresas de seguros y fondos de pensiones. «Financiación interempresarial» incluye los préstamos entre empresas relacionadas y el crédito comercial. «Otros» se refiere a la diferencia entre el total y los instrumentos incluidos en el gráfico.

El sector hogares de la zona del euro sigue financiando sus compras de inmuebles y de bienes de consumo duradero principalmente con préstamos bancarios y, a diferencia del sector empresarial, no los han sustituido por otras fuentes de financiación. El total de préstamos concedidos a hogares se moderó en la zona cuando estalló la Gran Recesión y se situó en terreno negativo tras la crisis financiera y de deuda soberana de la zona. Al igual que en el caso de las SNF, la crisis dio lugar a una disminución del crédito bancario a los hogares (véase gráfico C), como consecuencia tanto de factores de demanda como de oferta. Paralelamente, la contracción del crédito concedido por las OIF a los hogares fue más acusada que la experimentada por los préstamos bancarios y, a diferencia de éstos, los préstamos de las OIF no se han recuperado tras la crisis. Esto se debió principalmente a dos factores. Primero, el crecimiento del crédito necesario para que los bancos pudieran mantener la titulización de préstamos, que financiaban gran parte de los préstamos de las OIF a hogares, se interrumpió. Segundo, el destacado papel que desempeñaron las sociedades instrumentales en las turbulencias de los mercados financieros y los cambios regulatorios provocaron un descenso de la demanda y de la oferta de productos titulizados.

 

Gráfico C

Concesión de préstamos a los hogares de la zona del euro, por sector acreedor

(flujos anuales; mm de euros)

Fuente: BCE y cálculos del BCE.
Notas: La última observación corresponde al tercer trimestre de 2017. «Otros» se refiere a la diferencia entre el total y los sectores acreedores incluidos en el gráfico.

En general, una mayor relevancia de las fuentes de financiación no bancaria en la financiación externa de las SNF puede acelerar la transmisión de la política monetaria. En particular, algunas entidades distintas de IFM pueden ajustar sus exposiciones al riesgo en respuesta a cambios en los ciclos económico y financiero con mayor flexibilidad que las entidades de crédito. Con todo, queda por ver si la tendencia actual hacia un modelo de financiación de la economía real basado en mayor medida en los mercados continuará cuando el crédito bancario se haya recuperado totalmente. Al mismo tiempo, una mayor diversificación de las fuentes de financiación para las empresas puede haber reducido su vulnerabilidad a futuras disminuciones de la oferta de préstamos bancarios o de la disponibilidad de fuentes de financiación en los mercados. En cambio, la financiación externa de los hogares sigue dependiendo del crédito bancario, ya que la financiación procedente de otras fuentes continúa siendo limitada.

Política monetaria: paciencia, perseverancia y prudencia

Las medidas de política monetaria adoptadas por el BCE en los últimos años han tenido por objeto apoyar la recuperación económica de la zona del euro y situar de nuevo la inflación en un nivel inferior, aunque próximo, al 2 %, a medio plazo, compatible con la estabilidad de precios. Estas medidas se han transmitido de manera efectiva a las condiciones de financiación de los hogares y las empresas. Durante 2017 continuó la expansión del balance del Eurosistema, principalmente como consecuencia del programa de compra de activos (APP, en sus siglas en inglés) en curso y de las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico.

La orientación de la política monetaria: un grado muy considerable de acomodación

La recuperación económica continuó afianzándose a principios del año, pero la baja inflación subyacente requirió mantener la política

Tras las decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno en diciembre de 2016, las medidas de política monetaria del BCE continuaron transmitiéndose de manera efectiva a las condiciones crediticias y de financiación de mercado de las empresas y los hogares de la zona del euro (véase sección 2.2)[42]. Aunque, en líneas generales, los riesgos para las perspectivas económicas pasaron a ser menos pronunciados a principios del año, siguieron orientados a la baja y estuvieron relacionados principalmente con el entorno mundial, las incertidumbres políticas y la debilidad persistente de los balances de algunos sectores. Además, las perspectivas de tendencia al alza de la inflación continuaron dependiendo de unas condiciones de financiación muy favorables que, en gran medida, estuvieron condicionadas por la orientación acomodaticia de la política monetaria.

El contraste de los resultados del análisis económico con las señales procedentes del análisis monetario confirmaba que era necesario un grado muy considerable de acomodación monetaria para que se produjera un aumento duradero y autosostenido de las presiones inflacionistas en la zona del euro, pese a la creciente solidez de la recuperación económica. Esto exigió del Consejo de Gobierno firmeza en el mantenimiento de su política, revalidando las decisiones adoptadas en su reunión de política monetaria de diciembre de 2016, lo que supuso mantener los tipos de interés oficiales del BCE sin variación (véase gráfico 20) y confirmar tanto el ritmo como el horizonte previstos de las compras en el marco del APP, así como las indicaciones del Consejo de Gobierno sobre la evolución futura (forward guidance) de los tipos de interés oficiales y el APP.

 

Gráfico 20

Tipos de interés oficiales del BCE

(porcentajes)

Fuente: BCE.
Nota: La última observación corresponde al 31 de diciembre de 2017.

La política de forward guidance evolucionó en respuesta a la mejora en la evaluación de los riesgos y a la menor probabilidad de contingencias desfavorables

Para mediados de 2017, la recuperación económica se había fortalecido y se proyectaba que el crecimiento del producto avanzaría a un ritmo algo más rápido de lo previsto anteriormente y que se extendería a todos los países y sectores. En consecuencia, en junio de 2017, el Consejo de Gobierno modificó su evaluación de los riesgos para las perspectivas de crecimiento y consideró que, en general, estaban equilibrados. En vista de la mayor solidez y fortaleza de la dinámica de crecimiento, los riesgos de cola a la baja para las perspectivas de estabilidad de precios también habían disminuido, por lo que la probabilidad de que se materializaran escenarios muy adversos, como los relacionados con riesgos de deflación, se había reducido notablemente.

Para adecuar su comunicación a la mejora observada en la evaluación de los riesgos, en junio de 2017, el Consejo de Gobierno decidió suprimir la referencia a nuevos recortes de los tipos de interés de su política de forward guidance sobre la senda esperada de los tipos de interés oficiales del BCE, que había estado señalando una posible respuesta de política monetaria a contingencias muy graves. No obstante, al mismo tiempo, el Consejo de Gobierno insistió en que se necesitaba paciencia para que las presiones inflacionistas aumentaran gradualmente. También reiteró su compromiso de perseverar en sus medidas de política monetaria con el fin de mantener el grado muy considerable de acomodación monetaria que todavía era necesario para que se materializara un ajuste sostenido de la inflación.

La política de forward guidance sobre el nivel de los tipos de interés y sobre el ritmo de compra de activos refleja, en general, la importancia de la interacción de los distintos instrumentos que influyen en la orientación de la política monetaria. Ciertamente, los diferentes elementos del amplio paquete de medidas de política monetaria se complementan y se refuerzan mutuamente para mantener las condiciones de financiación muy favorables que son necesarias para respaldar un retorno sostenido de las tasas de inflación a niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo. A este respecto, la política de forward guidance establecida por el Consejo de Gobierno en 2017 estuvo relacionada no solo con las condiciones en las que se retirarían las medidas de estímulo, sino también con la secuenciación de los cambios en las medidas de política monetaria.

Las medidas de política monetaria se reajustaron en octubre, al tiempo que se mantuvieron unas condiciones de financiación muy favorables

La información recibida durante el tercer trimestre de 2017, incluidas las proyecciones macroeconómicas de septiembre elaboradas por los expertos del BCE, continuó indicando una expansión económica sólida y generalizada en los distintos países y sectores. El firme ritmo de crecimiento siguió respaldando la confianza del Consejo de Gobierno en que la inflación se encaminaría gradualmente hacia un nivel inferior, aunque próximo, al 2 % a medio plazo, siempre que se mantuvieran unas condiciones de financiación muy favorables. Al mismo tiempo, la inflación continuaba siendo muy baja y los indicadores de la inflación subyacente aún no habían mostrado señales más convincentes de una tendencia clara al alza. La debilidad de la inflación podía considerarse indicativa de la existencia de un grado todavía sustancial de holgura en los mercados de productos y de trabajo, pese al ligero avance del crecimiento de los salarios. Por lo tanto, la prudencia sugería que todavía era preciso un amplio estímulo monetario para asegurar un ajuste sostenido de la inflación, lo que hizo necesario reajustar los instrumentos de política monetaria aún después del final del año.

En consecuencia, en octubre de 2017, el Consejo de Gobierno adoptó varias decisiones para cumplir su objetivo de estabilidad de precios.

  • En primer lugar, reiteró que esperaba que los tipos de interés oficiales del BCE se mantuvieran en los niveles vigentes durante un período prolongado de tiempo, que superaría con creces el horizonte de las compras netas de activos.
  • En segundo lugar, la mejora de las perspectivas económicas y la mayor confianza en la convergencia de la inflación permitió al Consejo de Gobierno reducir la intensidad del APP. Las compras continuarían realizándose a un ritmo mensual de 30 mm de euros desde enero de 2018 hasta el final de septiembre de 2018, o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en cualquier caso, hasta que el Consejo de Gobierno observase un ajuste sostenido de la senda de inflación. Además, el Consejo de Gobierno reiteró su compromiso de ampliar el volumen y/o la duración del APP si las perspectivas se tornasen menos favorables, o si las condiciones financieras fueran incompatibles con el avance hacia un ajuste sostenido de la inflación.
  • En tercer lugar, anunció que la reinversión de las amortizaciones del principal al vencimiento de los valores adquiridos en el marco del APP continuaría durante un período prolongado una vez finalizadas las compras netas de activos y, en todo caso, durante el tiempo que fuera necesario. El mantenimiento del saldo de activos adquiridos contribuiría a preservar las condiciones favorables de liquidez y una orientación adecuada de la política monetaria.
  • En cuarto lugar, las subastas a tipo de interés fijo con adjudicación plena en las operaciones de financiación se ampliarían al menos hasta la finalización del último período de mantenimiento de reservas de 2019 para garantizar que la política monetaria continúe ejecutándose de manera fluida y al mismo tiempo preservar las condiciones favorables en los mercados monetarios de la zona del euro.

El considerable apoyo monetario prestado de forma continuada que suponen las compras netas adicionales de activos, el elevado volumen de activos adquiridos y sus próximas reinversiones, y las indicaciones sobre la evolución futura de los tipos de interés, contribuirían a mantener las condiciones de financiación muy favorables que aún son necesarias para respaldar un retorno sostenido de la inflación hacia un nivel inferior, aunque próximo, al 2 % a medio plazo, compatible con la estabilidad de precios.

Recuadro 5 Índices de referencia del mercado monetario de la zona del euro: evolución reciente

Los índices financieros de referencia pueden definirse en un sentido amplio como aquellos que se emplean como referencia para determinar el importe que se ha de pagar en relación con un instrumento o un contrato financiero, o el valor de un instrumento financiero. Uno de los índices de referencia del mercado monetario más utilizados en todo el mundo es el líbor (tipo de interés de oferta en el mercado interbancario de Londres), mientras que los más usados en Europa son el euríbor (tipo de interés de oferta en el mercado interbancario del euro) y el eonia (índice medio del tipo de interés del euro a un día). Estos índices se determinan a partir de las contribuciones voluntarias de paneles de entidades de crédito que dan sus opiniones expertas sobre los precios de mercado vigentes («cotizaciones»), en el caso del euríbor, o a partir de las operaciones reales en el del eonia.

En los últimos años, el BCE ha seguido de cerca la reforma de los tipos de interés de referencia y ha participado activamente en ella, dada la necesidad de disponer de unos índices de referencia adecuados para el funcionamiento eficaz del sistema financiero y para la transmisión de la política monetaria. Los mercados financieros dependen en gran medida de ellos como referencia en los contratos financieros, por ejemplo, en los préstamos hipotecarios, los valores a tipo de interés variable o los instrumentos derivados. Asimismo, los tipos de referencia son un elemento central de la valoración diaria de diversos instrumentos financieros. En consecuencia, la falta de unos tipos de referencia adecuados y fiables podría provocar perturbaciones en los mercados, con repercusiones posiblemente importantes para la estabilidad financiera.

Los tipos de interés de referencia de la zona del euro y de otras economías han sido objeto de profundas reformas que se han guiado principalmente por una serie de principios establecidos por la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO, en sus siglas en inglés) en 2013 en respuesta a los escándalos relacionados con la manipulación del líbor, pero también por la adopción del Reglamento de la UE sobre Índices de Referencia. En Europa, los índices más utilizados, el euríbor y el eonia, están siendo sometidos a reformas emprendidas por su administrador, el European Money Markets Institute (EMMI). Como consecuencia de estas reformas, las prácticas de mercado y los contratos podrían tener que adaptarse a un nuevo entorno en los próximos años.

Por lo que respecta al euríbor, que es el tipo de interés de referencia en el mercado interbancario de depósitos en euros sin garantía que se publica para vencimientos que van de una semana a doce meses, el EMMI ha presentado planes para basar su metodología en transacciones en lugar de cotizaciones. A principios de 2017 se realizó una prueba en la que no se consiguió determinar la viabilidad de una metodología basada íntegramente en transacciones debido a un volumen insuficiente de operaciones en el mercado monetario. Por ese motivo, el EMMI está trabajando con participantes en el mercado en relación con una posible metodología híbrida para la determinación del euríbor que combinaría datos de transacciones con valoraciones de expertos. El desarrollo de esta metodología y la evaluación de su impacto posiblemente se extenderán hasta el primer semestre de 2018 y, a continuación, se realizará una consulta a las partes interesadas. Mientras, la metodología actual basada en cotizaciones seguirá utilizándose para calcular el euríbor.

En cuanto al eonia, que es un índice de referencia del mercado interbancario de depósitos en euros sin garantía y con vencimiento a un día basado íntegramente en transacciones, el 1 de febrero de 2018, el EMMI anunció, después de realizar un estudio sobre el mercado monetario sin garantías, que ya no era adecuado realizar una revisión de este índice porque los volúmenes de préstamo interbancario eran reducidos al tiempo que la actividad seguía concentrada. Asimismo, el EMMI subrayó que si las condiciones en los mercados no varían, no se garantizaría el cumplimiento del Reglamento de la UE sobre Índices de Referencia. Con todo, también recalcó que en caso necesario podría considerar la posibilidad de adaptar los parámetros metodológicos para incrementar la solidez del eonia.

La solidez del euríbor y del eonia, que se basan en las contribuciones voluntarias de entidades de crédito, se está convirtiendo en un motivo de creciente preocupación porque las entidades contribuidoras han ido disminuyendo con el tiempo. Se espera que estas entidades presenten diariamente cotizaciones basadas en valoraciones de expertos (en el caso del euríbor) o datos sobre sus operaciones de préstamo interbancario a un día sin garantías (en el caso del eonia). No obstante, recientemente, varias entidades han abandonado uno u otro panel, mencionando como principal razón que el proceso de reforma está suponiendo una sobrecarga para sus procedimientos. La participación en la elaboración de índices de referencia también conlleva responsabilidades y riesgos de reputación.

El Reglamento de la UE sobre Índices de Referencia solo puede servir de mecanismo temporal de protección en caso de que las entidades de crédito continúen abandonando los paneles. Las disposiciones especiales del Reglamento se aplican a índices como el euríbor y el eonia, calificados como «críticos»[43]. Debe destacarse que el regulador, que en el caso de estos dos índices es la Autoridad belga de Mercados y Servicios Financieros (FSMA, en sus siglas en inglés), puede exigir contribuciones obligatorias para el índice si su representatividad se ve amenazada, por ejemplo, por el abandono de bancos que integran los paneles. Aunque este mecanismo podría ser una solución provisional, su aplicación se limita a un período máximo de dos años, por lo que no puede considerarse una solución a largo plazo si la viabilidad de un índice de referencia se ve comprometida.

En vista de la importancia de que los mercados cuenten con índices de referencia sólidos y fiables, el 21 de septiembre de 2017, el BCE anunció que publicará un nuevo tipo de interés de depósito a un día antes de 2020 basándose en datos recopilados con arreglo al Reglamento relativo a las estadísticas de los mercados monetarios. Este tipo de interés complementará los tipos de referencia existentes producidos por el sector privado y servirá de respaldo para los mismos. Durante los dos próximos años, el BCE definirá las principales características de este nuevo tipo de interés, desarrollará la metodología de cálculo y someterá a prueba su solidez. Durante este tiempo, el BCE mantendrá una comunicación transparente, incluyendo la utilización de consultas públicas. La primera consulta pública se inició el 28 de noviembre de 2017 con el fin de recabar la opinión de las partes interesadas sobre las principales características del tipo de interés y la hora de publicación.

También se ha puesto en marcha otra iniciativa en el mercado monetario de la zona del euro en la que un grupo de trabajo sobre tipos de interés libres de riesgo para la zona del euro establecido recientemente proporcionará una plataforma para que el sector privado pueda discutir sobre tipos alternativos y cuestiones relacionadas con la transición a posibles tipos alternativos a corto plazo de la zona del euro. La labor de este grupo tiene por objetivo seguir la recomendación del Official Sector Steering Group del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, en sus siglas en inglés) de julio de 2014 para identificar y adoptar uno o varios tipos de interés libres de riesgo en las principales áreas monetarias. El grupo estará integrado por entidades del sector privado y será presidido por un representante de dicho sector. Asimismo, contará con el apoyo de las autoridades y el BCE se ocupará de las funciones de secretaría[44].

La transmisión efectiva de las medidas de política monetaria del BCE

Las medidas de política monetaria aplicadas desde junio de 2014 continuaron transmitiéndose a las condiciones de financiación de las empresas y los hogares, y fortalecieron los flujos de crédito en toda la zona del euro en 2017. Las compras de activos realizadas en el marco del APP, los bajos niveles de los tipos de interés oficiales que se mantuvieron sin variación, las indicaciones sobre la evolución futura (forward guidance) en relación con estos dos instrumentos, así como las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico (TLTRO, en sus siglas en inglés), aseguraron unas condiciones de financiación muy favorables y siguieron siendo un factor clave del fortalecimiento de la recuperación económica de la zona del euro.

La ejecución del APP continuó desarrollándose con fluidez, tanto en el marco de los programas de compra de activos del sector privado, que comprenden el programa de compras de bonos de titulización de activos (ABSPP), el programa de compras de bonos corporativos (CSPP) y el tercer programa de adquisiciones de bonos garantizados (CBPP3), como en el del programa de compras de valores públicos (PSPP). Este último incluye bonos emitidos por administraciones centrales, administraciones regionales, agencias e instituciones supranacionales de la zona del euro. Los volúmenes adquiridos fueron, en promedio, acordes con los objetivos mensuales fijados por el Consejo de Gobierno, esto es, compras por importe de 80 mm de euros al mes de enero a marzo y de 60 mm de euros al mes de abril a diciembre (véase gráfico 21). Como consecuencia de las fluctuaciones estacionales de la liquidez del mercado, los volúmenes de activos adquiridos se situaron por debajo del objetivo mensual en agosto y en diciembre, pero esta evolución quedó compensada con unos volúmenes de compras ligeramente superiores durante el resto del año. Considerando los distintos países, los volúmenes mensuales de compras también variaron levemente debido a la creciente relevancia de la reinversión de las amortizaciones de los bonos que van venciendo, la cual comenzó a efectuarse en marzo de 2017 en el caso de los valores adquiridos en el marco del PSPP. En general, las compras mensuales solo se desviaron marginalmente de los volúmenes fijados como objetivo en términos relativos. El saldo de las tenencias de valores del PSPP, que es el indicador adecuado para valorar la distribución de los volúmenes de compras, se mantuvo próximo a la asignación prevista en función de la clave de capital, teniendo en cuenta las compras alternativas y la flexibilidad en las reinversiones de los bonos que van venciendo.

 

Gráfico 21

Compras netas mensuales de activos y amortizaciones en el marco del APP en 2017

(mm de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Compras netas mensuales a su valor contable; importes de amortización mensuales. Los principales amortizados de los valores adquiridos en el marco del PSPP son reinvertidos por el Eurosistema de manera flexible y en el momento oportuno en el mes de vencimiento, siempre que sea posible, o en los dos meses posteriores, si las condiciones de liquidez del mercado lo justifican.

La financiación bruta obtenida en la última operación TLTRO-II, liquidada en marzo de 2017, ascendió a 233,5 mm de euros, lo que supuso un aumento neto de la liquidez de 204 mm de euros[45]. La financiación total obtenida por las entidades de crédito de la zona del euro en las TLTRO-II (TLTRO-II.1 a TLTRO-II.4) se cifró en 740,2 mm de euros, o el 62 % de los 1.200 mm de euros que se podían obtener en estas operaciones.

Las medidas de política monetaria influyen en la economía a través de tres canales de transmisión: el canal de señalización, el canal de recomposición de carteras y el canal de transmisión directa[46]. En primer lugar, el APP ha respaldado la credibilidad de la política de forward guidance del BCE en lo que respecta a sus expectativas de mantenimiento de los tipos de interés en los niveles actuales durante un período prolongado. El tipo de interés negativo de la facilidad de depósito ha reforzado el efecto del APP sobre toda la curva de rendimientos reduciendo el componente de expectativas de los tipos de interés a más largo plazo. En segundo lugar, el APP ha inducido a los inversores a recomponer sus carteras hacia segmentos de mercado con mayor riesgo. Las compras de activos en curso han llevado al sector bancario a sustituir tenencias de deuda a medio y largo plazo por reservas en el banco central, lo que implica una disminución del riesgo de duración para los inversores (véase sección 2.3). El consiguiente descenso de las primas por plazo genera incentivos para invertir en otros activos, como los préstamos a hogares y a empresas. De este modo se asegura que las medidas de política monetaria se trasladen también a prestatarios sin acceso directo a los mercados de capitales. Por último, las TLTRO son efectivas a través de un mecanismo de transmisión directa. Los tipos de interés que las entidades de crédito deben pagar por estos fondos dependen de la concesión de préstamos a empresas y hogares, asegurando la transmisión de las condiciones de financiación favorables. Además, la liquidez neta adicional ha contribuido a reducir los costes marginales de financiación de las entidades participantes en estas operaciones.

En conjunto, las medidas de política monetaria introducidas por el BCE desde junio de 2014 han tenido un efecto macroeconómico positivo considerable en la evolución económica de la zona del euro. Se estima que el impacto global sobre el PIB real y la inflación de la zona del euro será, en ambos casos, de alrededor de 1,9 puntos porcentuales acumulados entre 2016 y 2020[47].

Las medidas del BCE contribuyeron a que las condiciones de financiación continuaran siendo muy favorables

Las medidas de política monetaria han anclado los tipos de interés de mercado en niveles reducidos. Los tipos a corto plazo del mercado monetario de la zona del euro y los rendimientos de la deuda pública a largo plazo permanecieron relativamente estables durante el año (véase sección 1.3). Estas condiciones se trasladaron a las condiciones de financiación del conjunto de la economía a través de los tres canales de transmisión descritos anteriormente.

Los costes de financiación de las entidades de crédito continuaron siendo muy favorables durante 2017 y se mantuvieron considerablemente por debajo de los registrados antes de la introducción del paquete de medidas de expansión crediticia del BCE en junio de 2014 (véase gráfico 22). Los diferenciales de los bonos emitidos por entidades de la zona del euro siguieron reduciéndose de forma acusada (véase gráfico 23), una evolución que se vio favorecida por la última operación TLTRO-II llevada a cabo en marzo, en la que las entidades pudieron sustituir parte de su financiación de mercado por financiación obtenida en estas operaciones. En conjunto, como resultado de estos desarrollos, los costes globales de la financiación de las entidades disminuyeron y también la heterogeneidad de los costes de financiación entre entidades ubicadas en distintos países de la zona del euro.

 

Gráfico 22

Coste sintético de la financiación de las entidades de crédito mediante deuda

(coste sintético de la financiación mediante depósitos y mediante deuda no garantizada; porcentajes)

Fuentes: BCE, Merrill Lynch Global Index y cálculos del BCE.

 

Gráfico 23

Diferenciales de los bonos corporativos con calificación de grado de inversión

(puntos básicos)

Fuentes: Markit y Bloomberg.
Notas: Los diferenciales de los bonos corporativos se miden en términos de los diferenciales de los asset swaps. Las líneas verticales señalan las reuniones del Consejo de Gobierno del 10 de marzo y del 21 de abril de 2016. Los índices también incluyen bonos subordinados. La última observación corresponde al 4 de enero de 2018.

La reducción de los costes de financiación de las entidades de crédito también ejerció presiones a la baja sobre los costes de financiación de las empresas a través del canal de transmisión directa y de unos tipos de interés sin riesgo más bajos. Los tipos de interés sintéticos del crédito otorgado a las sociedades no financieras y a los hogares han disminuido más que los tipos de interés de referencia del mercado desde que el BCE anunció sus medidas de expansión crediticia. Los tipos aplicados por las entidades a los préstamos concedidos a los citados sectores descendieron 123 y 108 puntos básicos, respectivamente, entre junio de 2014 y diciembre de 2017. Las sociedades no financieras con acceso directo a los mercados de capitales también se beneficiaron de la caída de los rendimientos de los bonos corporativos resultante del CSPP. Los diferenciales de los valores de renta fija privada con calificación de grado de inversión de las SNF retrocedieron 26 puntos básicos en 2017, en línea con la evolución observada para las entidades de crédito y las empresas de seguros (véase gráfico 23). Estos efectos también se extendieron a los valores de renta fija privada con calificación inferior a grado de inversión, que no pueden ser adquiridos en el CSPP, ya que los inversores ajustaron sus carteras[48].

 

Gráfico 24

Préstamos concedidos por las IFM a sociedades no financieras y a hogares

(tasas de variación interanual; préstamos a sociedades no financieras y a hogares ajustados de efectos estacionales y de calendario; préstamos al sector privado no financiero sin ajustar)

Fuente: BCE.

Avances en la recuperación del crecimiento del crédito

La mejora sostenida de las condiciones crediticias en la zona del euro se reflejó no solo en la disminución de los tipos de interés y de los diferenciales, sino también en el aumento de los volúmenes de préstamo al sector privado y en la estabilidad en el acceso a los mercados de renta fija por parte de las empresas. Las entidades de crédito participantes en la encuesta sobre préstamos bancarios en la zona del euro señalaron que la liquidez adicional generada por el APP se había utilizado principalmente para conceder préstamos, lo que indica que la oferta de crédito siguió mejorando en 2017[49]. Además, la demanda neta de préstamos se incrementó, al tiempo que las entidades de crédito relajaron los criterios de concesión y las condiciones aplicadas a los nuevos préstamos, en particular a los otorgados a hogares. En consecuencia, la recuperación gradual del crédito al sector privado de la zona del euro continuó. Al mismo tiempo, aunque se observaron ciertos avances, el saneamiento de los balances bancarios y los niveles todavía altos de préstamos dudosos en algunos países siguieron afectando al crecimiento del crédito.

La tasa de crecimiento interanual de los préstamos bancarios concedidos al sector privado no financiero, que incluye a los hogares y a las sociedades no financieras, fue del 2,8 % en diciembre de 2017, frente al 2,2 % de diciembre de 2016. El crecimiento interanual de los préstamos a las sociedades no financieras aumentó hasta situarse en el 2,9 %, desde el 2,3 % registrado un año antes, mientras que en el caso de los hogares se incrementó hasta el 2,8 % en diciembre de 2017, en comparación con el 2 % de diciembre de 2016. La emisión de valores de renta fija por parte de las sociedades no financieras con sede en la zona del euro se mantuvo estable, y las nuevas emisiones denominadas en euros ascendieron a 199 mm de euros, frente a los 193 mm de euros de 2016 (véase gráfico 25). El acceso de las sociedades no financieras a los mercados de capitales siguió viéndose favorecido por las compras netas de bonos corporativos en el marco del CSPP.

 

Gráfico 25

Emisión bruta de deuda de las sociedades no financieras de la zona del euro

(mm de euros)

Fuentes: Dealogic y cálculos del BCE.
Notas: Los datos incluyen bonos con calificación de grado de inversión y con calificación inferior a grado de inversión. «Emisión en euros» se refiere a las nuevas emisiones denominadas en euros por parte de sociedades no financieras con sede en la zona del euro. «Emisión en todas las monedas» se refiere a todas las nuevas emisiones por parte de sociedades no financieras con sede en la zona del euro.

Las medidas de política monetaria del BCE también mejoraron sustancialmente las condiciones crediticias para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que no suelen tener acceso directo a los mercados de renta fija. Los resultados más recientes de la encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas (SAFE, en sus siglas en inglés) señalaron nuevas mejoras de las condiciones de financiación externa, continuando la tendencia observada en rondas anteriores de la encuesta[50]. Las pymes confirmaron una mejora de la disponibilidad de financiación bancaria, incluida una mayor disposición a conceder crédito a tipos de interés más bajos. Las pymes de todos los países grandes de la zona del euro señalaron variaciones netas positivas en la disponibilidad de préstamos bancarios. Por primera vez desde que se inició esta encuesta, las pymes indicaron que consideraban que las perspectivas económicas generales habían favorecido la disponibilidad de financiación externa. Los costes de financiación de estas empresas también descendieron. El diferencial de tipos de interés entre los créditos de hasta 250.000 euros y los créditos de más de un millón de euros se redujo 118 puntos básicos entre finales de mayo de 2014 y diciembre de 2017.

Evolución del balance del Eurosistema

Tamaño y composición del balance del Eurosistema

Desde que se inició la crisis financiera en 2007-2008, el Eurosistema ha adoptado una serie de medidas de política monetaria convencionales y no convencionales que con el tiempo han tenido un impacto directo en el tamaño y la composición del balance del Eurosistema. Estas medidas han incluido operaciones garantizadas para proporcionar financiación a las entidades de contrapartida con plazo de vencimiento inicial de hasta cuatro años y compras de activos en distintos segmentos del mercado destinadas a mejorar la transmisión de la política monetaria y a relajar las condiciones de financiación en la zona del euro. Al final de 2017, el tamaño del balance del Eurosistema había alcanzado un máximo histórico de 4,5 billones de euros, 0,8 billones de euros más que al final de 2016.

El programa ampliado de compra de activos y la adjudicación de la última operación de financiación a plazo más largo con objetivo específico en marzo de 2017 condujeron a la expansión del balance y a un cambio en su composición. Al final de 2017, las partidas del activo relacionadas con la política monetaria ascendían a 3,2 billones de euros, lo que representa el 70 % de los activos totales del balance del Eurosistema, frente al 61 % al final de 2016. Estas partidas incluían préstamos concedidos a entidades de crédito de la zona del euro, que constituían el 17 % de los activos totales (el 16 % al final de 2016), y valores adquiridos con fines de política monetaria, que representaban alrededor del 53 % de los activos totales (frente al 45 % al final de 2016), como se muestra en el gráfico 26. El resto de activos financieros eran principalmente: i) activos en moneda extranjera y oro en poder del Eurosistema; ii) carteras denominadas en euros no relacionadas con operaciones de política monetaria, y iii) la provisión de liquidez de emergencia por parte de algunos bancos centrales nacionales (BCN) del Eurosistema a entidades solventes con problemas transitorios de liquidez. Estos otros activos financieros están sujetos a requisitos internos del Eurosistema en términos de presentación de información y a restricciones derivadas, en particular, de la prohibición de financiación monetaria y de la exigencia de no interferir en la política monetaria, establecidos en distintos textos legales[51].

En cuanto al pasivo, el principal impacto se observó en las reservas de las entidades de contrapartida, que como consecuencia del mantenimiento de la política monetaria acomodaticia en 2017 registraron un aumento de 0,6 billones de euros hasta situarse en 1,9 billones de euros y constituían el 42 % del pasivo al final de 2017, frente al 36 % al final de 2016. Los billetes en circulación disminuyeron en términos relativos hasta representar el 26 % (en comparación con el 31 % del pasivo al final de 2016), aunque en términos absolutos se incrementaron en línea con la tendencia histórica de crecimiento. Otros pasivos, incluidos el capital y las cuentas de revalorización, suponían el 32 %, frente al 33 % al final de 2016, aunque en términos absolutos se incrementaron en 0,2 billones de euros (véase gráfico 26).

 

Gráfico 26

Evolución del balance consolidado del Eurosistema

(mm de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Las cifras positivas se refieren a los activos y las negativas a los pasivos. La línea que muestra el exceso de liquidez se presenta como una cifra positiva, aunque se refiere a la suma de las siguientes partidas del pasivo: saldos en cuenta corriente por encima de las exigencias de reservas y recurso a la facilidad de depósito.

Vencimiento medio de las carteras y distribución por activos y jurisdicciones

Desde la puesta en marcha del APP, el BCE publica semanalmente información sobre la evolución de los valores mantenidos en el marco de los distintos programas que lo integran. Además, publica mensualmente el desglose de las tenencias, según se hayan comprado en mercado primario o secundario, de los valores adquiridos en el contexto del tercer programa de adquisiciones de bonos garantizados (CBPP3), del programa de compras de bonos de titulización de activos (ABSPP) y del programa de compras de bonos corporativos (CSPP). En el PSPP, el BCE ha facilitado datos sobre los valores mantenidos por país emisor[52], incluyendo el vencimiento medio ponderado.

Al final de 2017, las tenencias de valores adquiridos en el marco del APP ascendían a 2,3 billones de euros[53], de las que las relacionadas con el ABSPP sumaban un total de 25 mm de euros (el 1 % del total de la cartera del APP) y las mantenidas en relación con el CBPP3 se cifraban en 241 mm de euros (11 % del total de la cartera del APP). Entre los programas de compra de activos del sector privado, el CSPP representó la principal contribución al APP en 2017, con compras netas por importe de 82 mm de euros. Esto hizo que las tenencias de valores adquiridos en el CSPP se situaran en 132 mm de euros, o el 6 % del total de los valores mantenidos en el marco del APP. En 2017, el BCE empezó a publicar la lista completa de todos los valores adquiridos en el contexto del CSPP, incluyendo los nombres de los emisores, las fechas de vencimiento y los tipos de interés de los cupones, así como datos agregados sobre los valores mantenidos en el CSPP por riesgo país, calificación crediticia y sector. En este programa, las adquisiciones se efectúan basándose en una cartera de referencia que refleja de manera proporcional el conjunto de todos los bonos admisibles. Esto implica que la capitalización de mercado proporciona una ponderación para cada una de las jurisdicciones de emisión en la cartera de referencia.

El PSPP constituía la parte más grande del APP con 1,9 billones de euros o el 83 % del total de los valores mantenidos en el marco del APP, en comparación con el 82 % al final de 2016. En el PSPP, la asignación de las compras por jurisdicciones se determina en función de la clave en el capital del BCE. Dentro de las cuotas individuales asignadas a cada una, el BCE y los BCN de la zona del euro tienen flexibilidad para elegir entre valores de la administración central, regional y local, valores emitidos por determinadas agencias establecidas en las respectivas jurisdicciones y, en caso necesario, valores emitidos por instituciones supranacionales.

El vencimiento medio ponderado de los valores del PSPP se situaba en 7,7 años al final de 2017, algo menos del vencimiento medio de 8,3 años al final de 2016, con algunas variaciones entre jurisdicciones. La disminución del vencimiento medio ponderado es reflejo, principalmente, de las decisiones adoptadas en diciembre de 2016 por el Consejo de Gobierno de: i) reducir de dos años a un año la vida residual mínima de los valores admisibles en el marco del PSPP, y ii) permitir, en la medida en que sea necesario, las adquisiciones de valores con rendimiento inferior al tipo de interés de la facilidad de depósito del BCE.

La duración de los activos adquiridos por el Eurosistema es importante por dos motivos: por un lado, permite extraer del mercado el riesgo de tipo de interés, proporcionando incentivos para que los inversores reajusten sus carteras y, por otro, el Eurosistema trata de realizar una asignación de activos neutral para el mercado, adquiriendo valores a todos los plazos de vencimiento admitidos en todas las jurisdicciones de forma que refleje la composición del mercado de deuda pública de la zona del euro.

El Eurosistema reinvierte los pagos de principal de los valores adquiridos en el marco del APP a medida que van venciendo. Las reinversiones efectuadas en el marco de los programas de compras de activos del sector privado continuaron en 2017 y ascendieron a 24,3 mm de euros, mientras que las realizadas en el contexto del PSPP comenzaron en marzo de 2017 y se cifraron en 24,9 mm de euros a lo largo del año. Como reflejo de la creciente importancia de las reinversiones, en noviembre de 2017, el BCE empezó a publicar los importes de amortización mensuales previstos para los doce meses siguientes en el marco del APP.

Los valores adquiridos al amparo del APP están disponibles para operaciones de préstamo con el fin de respaldar la liquidez en los mercados de renta fija y de cesiones temporales (repos) sin limitar indebidamente la actividad normal en el mercado de repos. El BCE publica mensualmente la media mensual agregada del saldo de préstamos del Eurosistema. Para paliar en mayor medida la escasez de activos de garantía en el mercado, desde diciembre de 2016, el Eurosistema empezó a aceptar cantidades limitadas de efectivo como garantía en las citadas operaciones de préstamo, además de valores, que anteriormente eran la única garantía aceptada. El BCE también publica mensualmente el importe medio mensual agregado del efectivo entregado como garantía.

Evolución de las operaciones de financiación del Eurosistema

El saldo vivo de las operaciones de financiación del Eurosistema se ha incrementado en 168,3 mm de euros desde el final de 2016 y ascendía a 764 mm de euros al final de 2017. Este incremento es atribuible, en gran parte, a los 233,5 mm de euros adjudicados en la última operación TLTRO-II realizada en marzo de 2017, que pese a haberse visto parcialmente compensado por la disminución de los volúmenes de financiación en las operaciones principales de financiación y por los reembolsos de fondos de las TLTRO-I en 2017, todavía dio lugar a un sustancial aumento neto de la liquidez. El vencimiento medio ponderado de la liquidez proporcionada a través de operaciones temporales disminuyó de unos tres años al final de 2016 a alrededor de 2,7 años al final de 2017. Como la última operación TLTRO-II (con plazo de vencimiento inicial de cuatro años) se adjudicó en marzo de 2017, el vencimiento medio ponderado de las operaciones de financiación del Eurosistema se redujo durante el resto del año.

El sector financiero europeo: resistente pero ante retos

El BCE analiza la evolución de la estabilidad financiera de la zona del euro y los sistemas financieros de la UE con el fin de identificar vulnerabilidades y fuentes de riesgo sistémico. También presta apoyo analítico a la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) en materia de estabilidad financiera y participa en iniciativas importantes sobre regulación. La aparición de posibles riesgos sistémicos se afronta con políticas macroprudenciales.

El BCE lleva a cabo estas tareas junto con los bancos centrales del Eurosistema y del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC). En el BCE, las funciones macro y microprudenciales colaboran estrechamente en la identificación de los principales riesgos y vulnerabilidades del sector financiero europeo y en cuestiones de regulación.

Riesgos y vulnerabilidades del sistema financiero de la zona del euro

El BCE presenta su análisis de los riesgos sistémicos en su informe semestral titulado Financial Stability Review [54] . La mayoría de los indicadores de tensiones sistémicas en la zona del euro se mantuvieron contenidos en 2017 (véase gráfico 27), lo que indica que la situación relativa a la estabilidad financiera evolucionó favorablemente en el año analizado. La mejora de las condiciones económicas en la zona del euro respaldó los mercados de activos y contribuyó a la baja volatilidad de las distintas categorías de activos durante 2017 (véase también la sección 1). Las tensiones en el sector bancario de la zona del euro se mantuvieron reducidas, dado que los inversores esperaban que la rentabilidad bancaria mejorara gracias al aumento de los volúmenes de préstamos y de los márgenes en caso de que las perspectivas de crecimiento económico continuaran mejorando y los tipos de interés subieran. En cambio, las tensiones sistémicas en los mercados de deuda soberana crecieron a principios de 2017, en parte debido al incremento de la incertidumbre política en algunos países de la zona del euro. Posteriormente, los resultados de las elecciones en importantes países de la zona aliviaron esta incertidumbre, con la consiguiente disminución del indicador de tensiones soberanas en el segundo semestre de 2017. Por lo demás, los indicadores de tensiones sistémicas en la zona del euro se mantuvieron contenidos, pese a algunos elementos de mayor incertidumbre geopolítica a nivel mundial, por ejemplo, en relación con las crecientes tensiones en la península de Corea.

 

Gráfico 27

Indicadores sintéticos de tensiones sistémicas en los mercados financieros y en los mercados de deuda soberana y probabilidad de impago de dos o más grupos bancarios

(enero de 2010-febrero de 2018)

Fuentes: Bloomberg y cálculos del BCE.
Nota: «Probabilidad de impago de dos o más grupos bancarios grandes y complejos» se refiere a la probabilidad de impago simultánea en la muestra de quince grupos bancarios grandes y complejos en un horizonte temporal de un año.

En este entorno, durante 2017 se identificaron cuatro riesgos principales para la estabilidad financiera de la zona del euro.

En primer lugar, la posibilidad de un reajuste abrupto y significativo de las primas de riesgo a escala mundial continuó siendo el principal riesgo en 2017. El año fue testigo, en general, de una reducida volatilidad en los mercados financieros, de unas elevadas valoraciones de los activos y de unas primas de riesgo comprimidas en algunos mercados, lo que apunta a una mayor asunción de riesgos. En concreto, los diferenciales de los emisores de renta fija de mayor riesgo se mantuvieron muy reducidos, reflejo de la percepción de los participantes en los mercados de una baja probabilidad de aparición de debilidades. Aunque esta evolución se debió, en parte, a la mejora de las condiciones macroeconómicas y, por tanto, estuvo impulsada por factores fundamentales, aumentaron los indicios de que los mercados financieros podrían no estar del todo atentos a la posibilidad de un cambio súbito de sentimiento.

El segundo riesgo principal eran las perspectivas de rentabilidad de las entidades de crédito de la zona del euro. La rentabilidad de estas entidades se incrementó ligeramente, debido al aumento de los ingresos no procedentes de su actividad de intermediación. La rentabilidad de los recursos propios de las entidades de crédito fue del 3,2 % en los tres primeros trimestres de 2017, frente al 2,5 % registrado en el mismo período del año anterior. Su nivel de solvencia también siguió mejorando y, en el tercer trimestre de 2017, sus ratios de capital de nivel 1 ordinario se situaron en el 14,5 %, frente al 13,9 % de 2016[55].

Las medidas de política monetaria del BCE podrían tener un impacto en la rentabilidad bancaria a través de dos canales principales. El primero, el entorno de bajos tipos de interés contribuye a comprimir los márgenes de intermediación de los bancos, reduciendo así sus ingresos netos por intereses. El segundo, el tipo de interés negativo de la facilidad de depósito del BCE genera un coste directo sobre el exceso de liquidez para el sistema bancario de la zona del euro en su conjunto. Sin embargo, estos aspectos negativos se han visto generalmente compensados, hasta la fecha, por los efectos positivos que tiene una expansión económica sólida y generalizada sobre la rentabilidad bancaria. En concreto, los gastos por provisiones de las entidades de crédito caen a medida que aumenta la calidad crediticia de los prestatarios debido a la mejora de las perspectivas económicas. Además, el mayor volumen de crédito en el contexto de la recuperación económica y las ganancias de capital derivadas del incremento de los precios de los activos favorecen la rentabilidad de las entidades de crédito. Por último, aunque hay una rigidez a la baja en los tipos de los depósitos minoristas, los depósitos mayoristas, en especial los de no residentes, suelen estar remunerados a tipos de interés negativos, lo que mitiga el impacto contractivo de los tipos de interés nominales negativos sobre el margen de intereses de las entidades de crédito. En conjunto, el efecto neto de las medidas de política monetaria sobre la rentabilidad de las entidades de crédito de la zona del euro entre 2014 y 2017 (véase gráfico 28) ha sido limitado, aunque ligeramente dispar entre países.

 

Gráfico 28

Componentes de la rentabilidad de las entidades de crédito

(2014-2017; contribución a la rentabilidad de los activos de las entidades de crédito en puntos porcentuales)

Fuente: C. Altavilla, D. Andreeva, M. Boucinha y S.Holton, «Monetary policy, credit institutions and the bank lending channel in the euro area», Occasional Paper Series, BCE, de próxima publicación.
Notas: El impacto de la política monetaria sobre los rendimientos de los bonos y los efectos respectivos sobre los tipos de interés y el volumen de los préstamos son coherentes con las proyecciones macroeconómicas elaboradas por los expertos del Eurosistema. Las ganancias de capital se calculan utilizando datos publicados por la Autoridad Bancaria Europea. Las cifras relativas a la zona del euro se calculan como la media ponderada de los países incluidos en la muestra utilizando datos bancarios consolidados para ponderar el sistema bancario de cada país en el agregado de la zona del euro.

Pese a esta evolución positiva, las perspectivas del sector bancario continuaron siendo débiles, como se reflejó también en las cotizaciones relativamente bajas de las acciones de las entidades de crédito de la zona del euro, cuyo valor de mercado permaneció muy por debajo de su valor en libros. Las dudas expresadas por los mercados estaban relacionadas principalmente con dos factores. En primer lugar, algunos retos estructurales siguieron afectando a la eficiencia de costes de muchas entidades de la zona del euro y a las posibilidades de diversificar sus ingresos. En segundo lugar, aunque durante el año se avanzó significativamente en la gestión del elevado volumen de préstamos dudosos (NPL) (véase gráfico 29), dicha gestión fue dispar entre bancos y países, algunos de los cuales se quedaron a la zaga. Las elevadas ratios de NPL continuaron ejerciendo presión sobre la rentabilidad de las entidades de crédito, tanto directamente a través de las elevadas exigencias de provisiones, como indirectamente debido a que los préstamos dudosos consumen capacidad en el balance.

El BCE contribuyó al debate sobre cómo podrían abordarse los retos pendientes en el sector bancario. Por ejemplo, una plataforma de transacciones para préstamos dudosos podría ayudar a sanear con mayor rapidez los balances de las entidades de crédito[56]. Asimismo, la inversión conjunta de los sectores público y privado (con arreglo a las normas sobre ayudas del Estado) podría reducir las asimetrías de información entre los potenciales compradores y vendedores de préstamos dudosos[57]. En cuanto a los retos estructurales, una mayor concentración y digitalización del sector bancario podría ayudar a mejorar la eficiencia de costes. Las medidas para reducir el volumen de préstamos dudosos también podrían contribuir a intensificar la actividad bancaria transfronteriza, lo que, a su vez, podría favorecer una mayor diversificación geográfica de los ingresos[58]. Concretamente, las fusiones y adquisiciones transfronterizas podrían reforzar la integración de la banca minorista. La culminación de la unión bancaria, así como la adopción de otras medidas para el sector financiero, como la armonización de la normativa tributaria y de insolvencia, ayudarían en este sentido[59].

 

Gráfico 29

Préstamos dudosos por sector y tipo de préstamo

(IV TR 2014–II TR 2017; datos trimestrales; mm de euros)

Fuentes: Información supervisora del BCE.
Notas: Datos basados en las entidades significativas. «Pymes» corresponde a pequeñas y medianas empresas.

Los otros dos riesgos para la estabilidad financiera identificados procedían de fuera del sector bancario. En primer lugar, la inquietud acerca de la sostenibilidad de la deuda de los sectores público y privado aumentó en la primera mitad del año, antes de estabilizarse posteriormente, sobre todo a medida que mejoraron las perspectivas económicas y que la incertidumbre sobre la política económica disminuyó tras las elecciones nacionales celebradas en países importantes de la zona del euro. El endeudamiento del sector privado de la zona continuó siendo elevado, tanto en términos históricos como internacionales, por lo que las empresas eran especialmente vulnerables ante una subida acusada de los tipos de interés. En segundo lugar, en el sector financiero no bancario, los fondos de inversión prosiguieron su expansión, con entradas de flujos favorecidas por la mejora de las perspectivas de crecimiento económico y la reducida volatilidad de los mercados financieros. Los fondos de inversión también aumentaron su exposición a valores con calificaciones más bajas y a más largo plazo, mientras que los colchones de liquidez de los fondos de renta fija siguieron disminuyendo. Las entradas y salidas de los fondos de inversión pueden ser especialmente sensibles a cambios en el sentimiento de los mercados. Al contrario que en el caso de las instituciones de inversión colectiva, la regulación europea no prevé actualmente límites legales estrictos al apalancamiento de los fondos de inversión alternativos. Con el fin de evitar la acumulación de riesgos a escala sectorial, el desarrollo de un marco para la aplicación armonizada de límites macroprudenciales al apalancamiento de este tipo de fondos continuó siendo una iniciativa fundamental en el proceso de aplicación de la política macroprudencial también fuera del sector bancario[60].

Un análisis de la estructura del sector financiero de la zona del euro en su sentido amplio, que incluye empresas de seguros, fondos de pensiones y entidades que realizan actividades de banca en la sombra, confirmó que el sector financiero no bancario siguió creciendo. Esta evolución se registró en un entorno de racionalización continua de los activos del sector bancario, cuyo impacto en la eficiencia global del sistema financiero posiblemente continuó siendo limitado, pues las ratios de eficiencia bancaria continuaron siendo elevadas en su conjunto[61].

Recuadro 6 Evolución de los mercados inmobiliarios residenciales y comerciales de la zona del euro

La expansión cíclica de los mercados inmobiliarios residenciales de la zona del euro continuó en 2017, con una subida moderada de los precios y de los préstamos hipotecarios en términos globales. En general, las vulnerabilidades de estos mercados parecen estar contenidas en el conjunto de la zona del euro, aunque están aumentando gradualmente. En concreto, pese a que el crecimiento nominal de los precios de los inmuebles de uso residencial se aceleró hasta alcanzar una tasa interanual superior al 4 % en el tercer trimestre de 2017, se mantuvo por debajo de la media histórica y muy por debajo de los valores registrados antes de la crisis (véase gráfico A). El crecimiento de los precios de la vivienda estuvo impulsado por la fuerte demanda y se sustentó cada vez más en la recuperación de las rentas personales. Aparentemente, los precios fueron acordes con los valores fundamentales, o ligeramente superiores, en la zona del euro en su conjunto (véase gráfico A)[62]. Aunque el crecimiento interanual de los préstamos para adquisición de vivienda siguió incrementándose, superando el 3 % en términos interanuales hacia finales de 2017, el endeudamiento de los hogares se mantuvo en una senda descendente, situándose en el 58 % del PIB en el tercer trimestre de 2017 (véase gráfico B).

 

Gráfico A

Crecimiento interanual de los precios y sobrevaloración de los inmuebles de uso residencial en la zona del euro

(porcentajes)

Fuentes: BCE y cálculos del BCE.
Notas: El primer indicador de sobrevaloración (línea amarilla) es la media de cuatro indicadores de valoración diferentes —la ratio precio/renta, la ratio precio/alquiler, el resultado de un modelo de valoración de activos y el resultado de un modelo econométrico (BVAR)— y el segundo indicador de sobrevaloración (línea roja) es la media de dos indicadores de valoración —la ratio precio/renta y el resultado del modelo econométrico—.

 

Gráfico B

Préstamos a hogares para adquisición de vivienda y deuda de los hogares en la zona del euro

(porcentajes)

Fuentes: BCE y cálculos del BCE.
Nota: La última observación corresponde a septiembre de 2017 para los datos sobre préstamos y al segundo trimestre de 2017 para la deuda de los hogares.

Pese a que hubo pocas señales de un aumento de las vulnerabilidades en el mercado inmobiliario residencial de la zona del euro en su conjunto, la situación en los distintos países fue dispar y, en 2017, el BCE realizó un seguimiento activo de determinados países de la zona en el marco de su función macroprudencial. Este fue el caso, especialmente, de aquellos que habían recibido avisos de la JERS a finales de 2016[63].

En 2017, las autoridades nacionales adoptaron una serie de medidas macroprudenciales para hacer frente a las vulnerabilidades del sector inmobiliario residencial y en varios países entraron en vigor medidas de este tipo:

  • En Finlandia se introdujo, con fecha efectiva a partir de enero de 2018, un nuevo nivel mínimo de ponderación media del riesgo del 15 % para las hipotecas residenciales aplicable a las entidades de crédito que han adoptado el método basado en calificaciones internas (IRB). La medida durará dos años, afectará a los préstamos para adquisición de vivienda ubicada en Finlandia y se aplicará en base consolidada.
  • En Lituania, la regulación que establece las principales normas en materia de créditos —como la obligación de calcular las ratios préstamo-valor de la garantía (LTV) y carga financiera-renta (DSTI)— se amplió a las personas físicas que llevan a cabo actividades de construcción o de arrendamiento con fines comerciales.
  • En Bélgica se recomendó a las entidades de crédito que aplican el método basado en calificaciones internas (IRB) que mantuvieran un recargo de 5 puntos porcentuales a las ponderaciones de riesgo de las hipotecas residenciales belgas. Esta recomendación se formuló tras el vencimiento de una medida macroprudencial similar.
  • En Eslovaquia, las medidas basadas en la capacidad de pago los prestatarios se endurecieron a principios de 2017 (con límites a las ratios de préstamo-valor de la garantía, y carga financiera-renta, así como al plazo de vencimiento) en el contexto de un «paquete de medidas crediticias responsables».
  • En Irlanda se revisaron y recalibraron las medidas centradas en los prestatarios. En concreto, desde enero de 2017, al 5 % de los nuevos préstamos concedidos a personas que compran vivienda por primera vez se les permitió superar el límite préstamo-valor del 90 % y al 20 % de los nuevos préstamos a personas que adquieren vivienda por segunda o más veces se les permitió superar el límite préstamo-valor del 80 %.

El mercado inmobiliario comercial de la zona del euro ha experimentado un fuerte crecimiento en términos de precios y de volumen de operaciones en los últimos años. Los precios de los inmuebles de uso comercial de la zona registraron una tasa de crecimiento interanual del 5,1 % en 2016, frente al 3,8 % de 2015 y al 1,9 % de 2014. Este aumento estuvo determinado por el segmento prime de inmuebles comerciales (en el que los precios se incrementaron un 18 %, en términos interanuales, en 2016, frente al 14 % del año anterior) y, en particular, por el segmento prime de propiedades comerciales minoristas (véase gráfico C), en el que los precios continuaron subiendo también en 2017.

 

Gráfico C

Índices de precios de inmuebles comerciales en la zona del euro

(I TR 2005-IV TR 2017; índice: I TR 2005 = 100)

Fuentes: Jones Lang LaSalle y elaboración propia del BCE a partir de MSCI y datos nacionales.
Notas: Los establecimientos minoristas incluyen restaurantes, centros comerciales y hoteles. El agregado de la zona del euro incluye a Bélgica, Alemania, Irlanda, Grecia, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia.

En muchos de los países en los que los precios de los inmuebles de uso comercial registraron los incrementos más acusados en 2017, la inversión en dichos inmuebles fue financiada principalmente mediante la inversión directa de inversores y fondos institucionales, y dependió en menor medida de los préstamos bancarios. Los fondos y las sociedades de inversión inmobiliaria han cobrado importancia como vehículos a través de los cuales entidades gestoras de activos de Estados Unidos y otros inversores extranjeros que buscan rentabilidad en un entorno de bajos tipos de interés están canalizando sus inversiones hacia el sector. En principio, El creciente recurso a fuentes de financiación externa en forma de capital debería reducir la posibilidad de repercusiones negativas directas para el sistema bancario de cualquier caída abrupta de las valoraciones de los inmuebles comerciales. Sin embargo, el aumento de la inversión extranjera directa también podría traducirse en ciclos alcistas y bajistas más volátiles. Pese a que el crédito bancario al sector inmobiliario comercial no está creciendo, el sector bancario mantiene considerables exposiciones crediticias al sector inmobiliario comercial en algunos países, lo que le hace vulnerable a posibles correcciones negativas en los precios de estos activos. Evidentemente, tanto por su naturaleza como por su tamaño, el sector inmobiliario comercial no es tan sistémico como el sector inmobiliario residencial. El BCE seguirá vigilando la evolución del mercado inmobiliario comercial en la zona del euro, prestando especial atención a los contextos nacionales tan dispares en los que esta se registra.

La función macroprudencial del BCE

Las autoridades nacionales (la autoridad nacional competente o la autoridad nacional designada) y el BCE comparten la responsabilidad de las decisiones sobre medidas macroprudenciales en la zona del euro. Las autoridades nacionales de la zona del euro tienen la facultad de activar y aplicar medidas macroprudenciales. El BCE evalúa regularmente la idoneidad de estas medidas, que las autoridades nacionales han de notificarle debidamente. El BCE puede plantear objeciones a las medidas adoptadas por las autoridades nacionales y tiene competencia para reforzarlas o aplicar requerimientos más estrictos en relación con los instrumentos macroprudenciales que le han sido asignados por la legislación de la UE. La asimetría de las facultades refleja el papel que ha de desempeñar el BCE para resolver cualquier posible falta de medidas a nivel nacional.

En 2017, el BCE y las autoridades nacionales continuaron manteniendo debates amplios y abiertos, tanto a nivel técnico como de políticas, en relación con el uso de los instrumentos macroprudenciales y con el desarrollo de métodos para evaluar distintos tipos de riesgos sistémicos. Estos esfuerzos permitieron mejorar el proceso de evaluación de la idoneidad de la orientación macroprudencial en el conjunto de la zona del euro y en cada uno de los países sujetos a la supervisión bancaria europea.

Política macroprudencial en 2017

En 2017, el BCE continuó con sus actividades para reforzar su función de coordinación de la política macroprudencial y su comunicación pública sobre cuestiones macroprudenciales, con el fin de mejorar la transparencia y de destacar el importante papel que desempeña la política macroprudencial.

El BCE también cumplió su mandato legal de valorar las decisiones macroprudenciales de las autoridades nacionales de los países sujetos a la supervisión bancaria europea. En 2017 se le comunicaron más de cien decisiones de este tipo, la mayoría relacionadas con la fijación de colchones de capital anticíclicos y con la identificación de las entidades de crédito de importancia sistémica y la calibración de sus colchones de capital. Además, el BCE recibió comunicaciones relativas a la aplicación del colchón contra riesgos sistémicos y al uso del artículo 458 del Reglamento sobre Requerimientos de Capital en algunos países.

Cada trimestre, los diecinueve países de la zona del euro evalúan los riesgos sistémicos cíclicos y fijan el nivel del colchón de capital anticíclico. Los riesgos sistémicos cíclicos permanecieron contenidos en la mayoría de los países de la zona del euro y el Consejo de Gobierno del BCE mostró su conformidad con todas las decisiones relativas al colchón de capital anticíclico adoptadas por las autoridades nacionales durante el año. Salvo Eslovaquia y Lituania, los demás países han decidido fijar este colchón en el 0 %. En julio de 2016, Eslovaquia introdujo un colchón de capital anticíclico del 0,5 %, con fecha efectiva a partir del 1 de agosto de 2017, y, dada la continua acumulación de riesgos sistémicos cíclicos, lo aumentó al 1,25 % en julio de 2017, aplicable a partir del 1 de agosto de 2018. El porcentaje de colchón de capital anticíclico del 0,5 % en Lituania será aplicable a partir del 31 de diciembre de 2018.

En 2017, el BCE, las autoridades nacionales y el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), en consulta con el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS), actualizaron la evaluación anual de las entidades de importancia sistémica mundial (EISM) de los países de la zona del euro. Como resultado, siete entidades de crédito de Alemania, España, Francia, Italia y Países Bajos se incluyeron en las categorías 1, 2 y 3 de las EISM acordadas internacionalmente, con unos porcentajes de colchón de capital del 1 %, del 1,5 % y del 2 %, respectivamente[64]. Estos porcentajes son aplicables desde el 1 de enero de 2019 y, hasta entonces, están sujetos a una implantación gradual.

El BCE también evaluó las decisiones de las autoridades nacionales en relación con los colchones de capital de las 109 otras entidades de importancia sistémica (OEIS)[65]. El Consejo de Gobierno mostró su conformidad con las decisiones de las autoridades nacionales.

Con el fin de reforzar la transparencia de sus actividades en materia de política macroprudencial, el BCE siguió publicando su Boletín Macroprudencial semestral. En el tercer número se describían las herramientas macroprudenciales del BCE y sus planteamientos en cuestiones macroprudenciales, poniendo el foco en: i) la metodología del BCE para fijar los colchones de capital mínimos de OEIS identificadas; ii) el control de calidad de las pruebas de resistencia agregadas (top-down), y iii) la exposición de un futuro sistema europeo de garantía de depósitos frente a quiebras bancarias y las ventajas de las aportaciones en función del riesgo. En el cuarto número se analizaron: i) el impacto a corto plazo del requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles (MREL, en sus siglas en inglés) sobre los mercados financieros y las entidades de crédito desde la perspectiva de la estabilidad financiera; ii) un modelo elaborado para evaluar el impacto de los cambios en la capitalización de las entidades de crédito, condicionado a si es aplicable un mecanismo de recapitalización interna (bail-in) o de rescate (bail-out), y iii) los aspectos de política macroprudencial de los dictámenes del BCE publicados recientemente sobre las propuestas de la Comisión Europea para modificar la normativa bancaria de la UE.

Con el objetivo de seguir mejorando su comunicación pública, en 2017 el BCE comenzó a publicar en su sitio web un resumen de las medidas macroprudenciales actualmente vigentes en países sujetos a la Supervisión Bancaria del BCE. El sitio web de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) proporciona la misma información, también para los Estados miembros de la UE no pertenecientes a la zona del euro.

Cooperación con la Junta Europea de Riesgo Sistémico

El BCE siguió proporcionando apoyo analítico, estadístico, logístico y administrativo a la Secretaría de la JERS, encargada de la actividad diaria de la JERS. El BCE ayudó a esta institución en la identificación y el seguimiento continuo de los riesgos sistémicos potenciales. Entre otras cosas, presidió conjuntamente con la JERS el grupo de expertos del Comité Técnico Consultivo de esta institución, que elaboró el informe titulado «Resolving non-performing loans in Europe», publicado en julio de 2017. En el informe se identifican cuestiones macroprudenciales y de estabilidad financiera que se derivan de los elevados niveles de préstamos dudosos y los obstáculos para reducir estos niveles. También se proporciona orientación práctica a los responsables de elaborar las políticas con respecto a las medidas que han de adoptarse para diseñar la respuesta general al problema de los préstamos dudosos.

Asimismo, el BCE colaboró en la elaboración del informe de la JERS titulado «Financial stability implications of IFRS 9», que también se publicó en julio de 2017. El informe se preparó a petición de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo y en él se analizan las posibles implicaciones para la estabilidad financiera de la introducción de una nueva norma contable, la Norma Internacional de Información Financiera (NIIF) 9. La conclusión general del informe es que se espera que la NIIF 9 sea altamente beneficiosa para la estabilidad financiera, dado que supone el reconocimiento temprano de las pérdidas crediticias. Sin embargo, en él se identifican varios retos prácticos para poder obtener las ventajas esperadas, así como algunos posibles efectos procíclicos.

El BCE también prestó apoyo a la JERS en su análisis de los datos de que dispone esta institución de conformidad con el Reglamento Europeo de Infraestructuras de Mercado. En 2017 se publicaron cuatro trabajos de investigación basados en estos datos[66].

Puede consultarse más información sobre la JERS en su sitio web y en su Informe Anual de 2016.

Contribución del BCE a las iniciativas en materia de regulación

En cumplimiento de una de las responsabilidades que le confiere su mandato, en 2017 el BCE realizó importantes aportaciones analíticas y de política a una serie de iniciativas regulatorias, tanto a nivel internacional como europeo. Las cuestiones fundamentales en materia de regulación para el BCE en 2017 fueron: i) la finalización del marco de capital y de liquidez de Basilea (Basilea III); ii) la revisión de la regulación micro y macroprudencial aplicable a las entidades de crédito de la UE; iii) la revisión del marco de gestión de crisis y de resolución; iv) los trabajos para la culminación de la unión bancaria, y v) la creación de un marco regulatorio para las actividades no bancarias. Además, el BCE participó en los debates sobre el futuro marco regulatorio de la UE en materia de recuperación, resolución y supervisión de entidades de contrapartida central (véanse secciones 4.2 y 9.2) y sobre la revisión del Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF).

Finalización del marco de capital y de liquidez de Basilea

El 7 de diciembre de 2017, el Grupo de Gobernadores y Autoridades de Supervisión del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS) acordó un paquete de reformas para finalizar Basilea III. El BCE tomó parte activa en los debates sobre la finalización de Basilea III y participó plenamente en los análisis de impacto. De cara al futuro será fundamental implementar el paquete final de Basilea III en todas las jurisdicciones y vigilar detenidamente los avances. A este respecto, el BCE considera que es importante mantener el elevado nivel de cooperación internacional que ha caracterizado a todas las actividades llevadas a cabo después de la crisis, ya que la existencia de normas acordadas internacionalmente resulta esencial para garantizar la estabilidad financiera.

Revisión de la regulación micro y macroprudencial aplicable a las entidades de crédito de la UE

El 23 de noviembre de 2016, la Comisión Europea publicó un amplio paquete de reformas de la regulación bancaria, con el fin de reforzar más la capacidad de resistencia del sector bancario y de promover la integración financiera dentro de la UE[67]. La propuesta implementa en la legislación europea los elementos básicos del programa de reformas de la regulación internacional. Estas normas internacionales incluyen los requerimientos de adecuación del capital y de liquidez de las entidades de crédito desarrollados por el BCBS, como el coeficiente de financiación estable neta (NSFR), la ratio de apalancamiento y la revisión fundamental de la cartera de negociación. Además, la propuesta introduce modificaciones adicionales del marco de supervisión en relación con una serie de cuestiones, como las facultades de que disponen los supervisores (marco del Pilar 2), así como disposiciones sobre las excepciones a la aplicación de los requerimientos de capital, las empresas matrices intermedias, las opciones y facultades nacionales, la proporcionalidad y el tratamiento de los grupos de terceros países.

 

Figura 1

Cronología de acontecimientos clave

Fuente: BCE.
Nota: ECON es la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

En noviembre de 2017, el BCE publicó su Dictamen sobre las propuestas. En dicho Dictamen subraya la importancia de la implementación de las normas del BCBS en el marco legislativo de la UE para asegurar unas condiciones de igualdad a escala mundial. Además, el BCE propone la introducción de cláusulas de revisión para todas las normas que se siguen debatiendo a nivel del BCBS.

En relación con la revisión del marco del Pilar 2, el BCE considera que, aunque la propuesta de la Comisión busca acertadamente una mayor convergencia supervisora, deja un marco de actuación supervisora demasiado estrecho en aspectos esenciales. Es importante que los supervisores cuenten con la flexibilidad necesaria para medir los riesgos, determinar el importe de los requerimientos de fondos propios adicionales que se imponen a cada institución y conservar un grado de discrecionalidad en relación con su composición.

El paquete de reformas de la Comisión incluye una serie de propuestas que afectan al diseño y al funcionamiento del marco macroprudencial. Las modificaciones propuestas aclaran que el marco del Pilar 2 se aplica individualmente a cada entidad y no debe utilizarse para afrontar riesgos sistémicos o macroprudenciales. Estos cambios revisten particular importancia para el BCE, ya que contribuyen a delimitar mejor las tareas e instrumentos de las autoridades micro y macroprudenciales. Sin embargo, el BCE considera que la retirada del Pilar 2 del conjunto de herramientas macroprudenciales debería ir acompañada de revisiones específicas del marco macroprudencial y que las autoridades macroprudenciales deberían disponer de un conjunto de instrumentos suficiente para poder abordar con eficacia los riesgos sistémicos.

Revisión del marco de gestión de crisis y de resolución

La propuesta de la Comisión sobre las reformas de la regulación bancaria incluía varias revisiones del marco de recuperación y resolución de la UE para ajustar el régimen existente, que abordan las cuestiones principales de la siguiente forma: i) modificando el requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles (MREL) y aplicando la norma de capacidad total de absorción de pérdidas (TLAC, en sus siglas en inglés) para las entidades de importancia sistémica mundial; ii) atribuyendo dos nuevas potestades administrativas armonizadas para imponer moratorias a la autoridad competente y a la autoridad de resolución, respectivamente, y iii) aumentando la armonización del orden de prelación de créditos mediante la introducción de una nueva clase de deuda senior «no preferente», que se sitúa en rango por debajo de los pasivos senior no garantizados pero por encima de los pasivos subordinados.

Los Dictámenes de BCE sobre diversos aspectos de las propuestas de la Comisión se publicaron en marzo y noviembre de 2017.

En cuanto a la modificación del MREL y la aplicación de la norma TLAC, el BCE realizó las siguientes propuestas: i) la introducción de un «margen de seguridad» en el requerimiento de MREL y la eliminación de la propuesta de un guidance de MREL; ii) una distinción más clara de las funciones y competencias de la autoridad de resolución y del supervisor en cuestiones específicas (por ejemplo, incumplimiento del MREL, imposición de moratoria), iii) la aplicación de la propuesta de exención de las restricciones del importe máximo distribuible (IMD) —en caso de incumplimiento del requerimiento combinado de colchones de capital que se añade al requerimiento de MREL— durante un período de doce meses, y iv) la introducción de un período transitorio mínimo adecuado para cumplir el MREL en todas las entidades de crédito, que la autoridad de resolución podrá ampliar atendiendo al caso de cada entidad en particular.

Aunque la propuesta de la Comisión sobre las dos nuevas potestades armonizadas de imposición de moratoria cuenta con amplio respaldo, en el Dictamen del BCE de 8 de noviembre de 2017 se sugieren modificaciones adicionales al alcance y a la duración de la moratoria anterior a la resolución, así como la desvinculación entre la competencia de moratoria y la de actuación temprana.

En cuanto a las propuestas sobre el orden de prelación de los instrumentos de deuda no garantizada en caso de insolvencia, en el Dictamen del BCE de 8 de marzo de 2017 se sugiere la introducción de una norma general de preferencia de los depositantes basada en un enfoque escalonado, con una preferencia de tercer rango para los depósitos distintos de los que son actualmente preferentes con arreglo a la Directiva de Reestructuración y Resolución Bancaria.

A escala internacional, el BCE participó activamente en los debates del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) que dieron lugar a la publicación de principios rectores para ayudar a las autoridades a aplicar la norma sobre «TLAC interno» (es decir, la capacidad de absorción de pérdidas que ha de tener cada uno de los subgrupos materiales que forman parte de un grupo de resolución) del FSB y del sexto informe sobre la implementación de las reformas de los regímenes de resolución tras la crisis.

Trabajos para la culminación de la unión bancaria

El BCE contribuyó al debate continuado sobre la culminación de la unión bancaria. A este respecto, el BCE respalda los objetivos a largo plazo de la Comunicación de la Comisión publicada el 11 de octubre de 2017.

Es importante tomar medidas adicionales y firmes para completar la unión bancaria, con el fin de poder aprovechar las ventajas de una unión bancaria plena. En este contexto, la reducción de riesgos y la distribución de riesgos deberían avanzar en paralelo, dado que son elementos que se refuerzan mutuamente. El BCE participa en los debates sobre las medidas propuestas para reducir el riesgo y emitió Dictámenes al respecto. Además, como se manifiesta en el Dictamen del BCE correspondiente, para culminar la unión bancaria es indispensable conseguir un sistema europeo de garantía de depósitos plenamente desarrollado y estable. Para el BCE también es importante que se cree cuanto antes un mecanismo de respaldo común para el Fondo Único de Resolución y, para ello, está prestando apoyo técnico en los trabajos cuantitativos que se están llevando a cabo para estimar la capacidad del sector bancario para reembolsar el apoyo recibido. Por último, entre las medidas adoptadas por el BCE para ayudar a resolver la cuestión de los préstamos dudosos se incluyen la publicación de una guía para las entidades de crédito y la petición de preparación de un proyecto de sociedad de gestión de activos, para su implementación a escala nacional.

Creación de un marco regulatorio para las actividades no bancarias

A nivel internacional, el BCE participó en los trabajos llevados a cabo bajo los auspicios del Comité sobre el Sistema Financiero Global del Banco de Pagos Internacionales en relación con el funcionamiento del mercado de repos, realizando un análisis exhaustivo del impacto de las reformas regulatorias en estos mercados. El BCE también apoyó activamente los trabajos del FSB y de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) dirigidos a tratar las vulnerabilidades estructurales derivadas de las actividades de gestión de activos, dadas la creciente importancia de esta parte del sistema financiero y la necesidad de ampliar las herramientas macroprudenciales para mitigar los riesgos para la estabilidad financiera procedentes de fuera del sector bancario.

A escala europea, la Autoridad Bancaria Europea publicó su Dictamen sobre el diseño y la calibración del nuevo marco prudencial para las empresas de servicios de inversión, que estará adaptado a los diferentes modelos de negocio de estas empresas y a sus riesgos inherentes. El BCE presta su apoyo a los trabajos dirigidos a asegurar que el régimen prudencial capte correctamente todos los riesgos relevantes para la supervisión prudencial, así como los riesgos sistémicos que plantean las empresas de servicios de inversión. A este respecto, en su Comunicación publicada el 11 de octubre de 2017, la Comisión dejó claro que propondrá que las grandes empresas de servicios de inversión que desarrollen actividades bancarias sean consideradas entidades de crédito y estén sujetas a la supervisión bancaria europea.

Revisión del Sistema Europeo de Supervisión Financiera

El BCE participó en los debates sobre la revisión del SESF. En septiembre de 2017, la Comisión adoptó un conjunto de propuestas para reforzar el SESF, que modifican los reglamentos por los que se crean las tres Autoridades Europeas de Supervisión (AES) y la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS), e introducen modificaciones en la Directiva de Seguros y Reaseguros (Solvencia II) así como en el Reglamento Europeo de Infraestructuras de Mercado II. Los objetivos generales de la revisión son garantizar una mayor convergencia supervisora en toda la UE, mejorar la gobernanza y la estructura de financiación de las AES, fomentar una mayor integración de los mercados, aumentar la eficiencia de la JERS y reforzar la coordinación macroprudencial. El 2 de marzo de 2018, el BCE publicó un Dictamen sobre la revisión del citado Reglamento.

La función microprudencial del BCE

A lo largo de 2017, la Supervisión Bancaria del BCE siguió contribuyendo a la estabilidad del sector bancario europeo y a la igualdad de condiciones para todas las entidades de crédito de la zona del euro. Aunque estas han incrementado su capacidad de resistencia en los últimos años, continúan enfrentándose a retos considerables.

Los elevados niveles de préstamos dudosos, que frenan los beneficios de las entidades de crédito y reducen su capacidad para financiar la economía, continuaron representando un reto considerable en algunos países de la zona del euro. Así pues, desde el inicio, la Supervisión Bancaria del BCE ha tenido entre sus prioridades la resolución del problema de los préstamos dudosos y, en 2017, tomó medidas importantes para conseguir este objetivo. En marzo de 2017, la Supervisión Bancaria del BCE publicó una guía cualitativa sobre préstamos dudosos para entidades de crédito. Asimismo, con el fin de impedir la acumulación de préstamos dudosos con una cobertura insuficiente en el futuro, entre octubre y diciembre de 2017 el BCE sometió a consulta pública un apéndice de la guía, en el que se exponen, de manera transparente, las expectativas supervisoras generales del BCE en relación con las provisiones de los nuevos préstamos dudosos, que se utilizarán de base para la evaluación individualizada de las políticas de dotación de provisiones de cada entidad.

Otro reto se derivó de la decisión del Reino Unido de salir de la Unión Europea, que afectará a las entidades de crédito tanto de este país como de la zona del euro. Así pues, el BCE intentó asegurar que todos los bancos afectados cuenten con planes de contingencia adecuados. Para ello desarrolló posturas supervisoras sobre cuestiones tales como autorizaciones, modelos internos, gobierno interno, gestión de riesgos y planificación de la recuperación. Para garantizar la transparencia, se publicaron preguntas frecuentes detalladas en el sitio web de supervisión bancaria del BCE y se celebraron seminarios con las entidades de crédito afectadas del Reino Unido y de la zona del euro para informarles de las expectativas supervisoras del BCE.

Dada la importancia de los modelos internos para el cálculo de los requerimientos de capital de las entidades de crédito, en 2017 la Supervisión Bancaria del BCE continuó con su revisión específica de modelos internos (el TRIM, en sus siglas en inglés). Los objetivos del TRIM son: i) asegurar que los modelos internos utilizados por las entidades de crédito cumplen los estándares regulatorios; ii) armonizar el tratamiento supervisor de los modelos internos, y iii) asegurar que los resultados de los modelos internos estén determinados por los riesgos reales, y no por el modelo elegido. Una vez completado, el TRIM aumentará la confianza en que los requerimientos de capital de las entidades de crédito son adecuados.

En 2017, el BCE determinó que tres grandes entidades de crédito de la zona del euro eran inviables o existía la probabilidad de que lo fueran en un futuro próximo. Estos fueron los tres primeros casos de inviabilidad de entidades significativas desde la creación del Mecanismo Único de Resolución, y el nuevo sistema pasó su primera prueba. El BCE, la Junta Única de Resolución, la Comisión Europea y las autoridades nacionales de resolución colaboraron de una forma fluida y eficaz.

Sin embargo, todavía hay que levantar el tercer pilar de la unión bancaria —un sistema europeo de garantía de depósitos (SEGD)—. Los depositantes de toda la UE deben estar protegidos por igual y esto es crucial para un sector bancario verdaderamente europeo.

El Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2017 contiene información más detallada sobre la Supervisión Bancaria del BCE.

Infraestructuras de mercado y pagos

El Eurosistema ejerce un papel fundamental en las infraestructuras de mercado y en los pagos a través de tres funciones: como operador, catalizador y responsable de la vigilancia. En su calidad de operador y catalizador, impulsa la innovación y la integración de las infraestructuras de mercado y de los pagos en Europa. Mediante su función de vigilancia, el Eurosistema fomenta la seguridad y la eficiencia de las infraestructuras del mercado financiero y de los pagos. En conjunto, el funcionamiento fluido de las infraestructuras de mercado del Eurosistema es crucial para mantener la confianza en el euro y respaldar las operaciones de política monetaria. En relación con las infraestructuras de mercado y los pagos, el Eurosistema también desempeña un destacado papel en garantizar la estabilidad del sistema financiero europeo e impulsar la actividad económica.

Innovación e integración de las infraestructuras de mercado y de los pagos

Durante más de una década, el Eurosistema, en estrecha colaboración con la Comisión Europea y el sector privado, ha estado trabajando en la transformación de unas infraestructuras del mercado financiero y unos servicios de pago muy fragmentados en Europa, con el fin de lograr una mayor integración. Estos trabajos continúan y requieren mayores esfuerzos. Con todo, el Eurosistema se encuentra en un momento en el que los avances son tangibles.

TARGET2, el sistema de liquidación bruta para las operaciones de pago en euros del Eurosistema, ha contribuido notablemente a impulsar el proceso de integración europea. Con frecuencia se le denomina el «sistema de liquidación bruta en tiempo real (SLBTR) en euros». En noviembre de 2017, este sistema cumplió diez años de servicios satisfactorios. En 2017, TARGET2 procesó el 89 % del importe y el 63 % del número de operaciones liquidadas por los sistemas de grandes pagos en euros, lo que le convierte en uno de los mayores sistemas de pago del mundo y en líder del mercado en Europa.

La última etapa de la migración a TARGET2-Securities (T2S) ha supuesto la finalización del proyecto, que se ha plasmado en una mayor integración de las infraestructuras del mercado para la liquidación de valores en Europa, muy fragmentadas anteriormente. A finales de octubre de 2017, 21 depositarios centrales de valores (DCV) de 20 mercados europeos operaban en T2S. Una vez concluida la última migración, T2S procesó una media de 556.684 operaciones diarias por un importe medio diario de 812,02 mm de euros[68].

Además de completar la migración a T2S, el Eurosistema, en su función de catalizador, ha estado impulsando la armonización de los mercados que participan en T2S. Estos trabajos contribuyen sustancialmente a la consecución de un verdadero mercado único europeo desde la perspectiva de las actividades de postcontratación.

Asimismo, el Eurosistema ha aprobado propuestas de armonización de los procesos y flujos para la gestión de los activos de garantía. Estos importantes trabajos de armonización han sentado las bases para el desarrollo de un Sistema de Gestión de Activos de Garantía del Eurosistema (ECMS, en sus siglas en inglés), proyecto que fue aprobado por el Consejo de Gobierno del BCE en diciembre de 2017. El ECMS proveerá un sistema armonizado para las operaciones con activos de garantía en el Eurosistema y sustituirá a los actuales sistemas de los 19 bancos centrales nacionales en las funciones que puedan armonizarse antes de su entrada en funcionamiento. Los cambios en el marco actual aplicable a los activos de garantía se implementarán de forma consistente en toda la zona del euro. El marco de control de riesgos se aplicará utilizando la misma información. La entrada en funcionamiento está prevista para noviembre de 2022.

Aunque la integración de los mercados europeos está avanzando, las infraestructuras del mercado financiero y los pagos están sujetos a rápidos cambios tecnológicos. Para preservar la adecuación de la infraestructura financiera del Eurosistema en los próximos años, en diciembre de 2017, el Consejo de Gobierno decidió que era necesario consolidar TARGET2 y T2S. La consolidación constituirá una importante mejora de los servicios de liquidación bruta en tiempo real de TARGET2, contribuirá a reforzar los procedimientos de gestión de la liquidez para los participantes del mercado en todo el Eurosistema, reducirá los costes operativos y mejorará la ciberresiliencia (véase recuadro 8).

De forma paralela a la consolidación de los servicios de TARGET2 y T2S, el Eurosistema está desarrollando un servicio paneuropeo de liquidación de pagos inmediatos en dinero de banco central. Este servicio de liquidación de pagos inmediatos de TARGET (TIPS, en sus siglas en inglés), que empezará a funcionar en noviembre de 2018, asegurará que los pagos puedan liquidarse de forma inmediata en toda Europa, lo que seguirá contribuyendo a la integración y a la innovación del mercado de pagos minoristas en euros.

La creación de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA, en sus siglas en inglés) supuso la integración del mercado de pagos minoristas en euros para los instrumentos de pago al por menor básicos, estableciendo las bases para el desarrollo de soluciones de pago innovadoras. El Eurosistema, en su función de catalizador, ha impulsado de forma continua la integración y la innovación de los pagos minoristas europeos. En noviembre de 2017 se lanzó el esquema de transferencias SEPA inmediatas bajo los auspicios del Consejo de Pagos Minoristas en Euros (ERPB, en su siglas en inglés), un foro europeo de alto nivel presidido por el BCE para el diálogo entre los proveedores de servicios de pago y los usuarios finales. También se está trabajando para facilitar los pagos por móvil entre particulares, los servicios de iniciación de pagos (en el contexto de la revisión de la Directiva sobre Servicios de Pago, PSD2[69]), la estandarización de tarjetas, la accesibilidad de los usuarios de pagos al por menor a los servicios de pagos minoristas y la facturación electrónica en Europa.

Se han seguido investigando las implicaciones de la tecnología de registros distribuidos (distributed ledger technology o DLT) para las infraestructuras del mercado financiero europeo. Un grupo de trabajo interno de «fintech» del BCE realiza un seguimiento de los trabajos analíticos sobre la posible representación digital del efectivo. También se están realizando trabajos a nivel del Eurosistema con el objetivo de entender las posibles repercusiones de las fintech para los pagos, las actividades de vigilancia, la aplicación de la política monetaria y el riesgo financiero. Asimismo, se ha realizado un amplio análisis para determinar si las funcionalidades específicas de un sistema de liquidación bruta en tiempo real podrían ejecutarse en un entorno de DLT de manera segura y eficiente[70]. Aunque los resultados de la serie de pruebas efectuadas son alentadores, no pueden extraerse conclusiones directas sobre su posible utilización en producción. En un informe sobre el impacto potencial de esta tecnología en la armonización de la postcontratación de valores y en la mayor integración de los mercados financieros de la UE[71] se investiga la aplicación de la tecnología de DLT en áreas como la firmeza de la liquidación, la ciberseguridad y la presentación de la información, contribuyendo al debate sobre cómo aprovechar esta tecnología para promover la integración de los mercados financieros de la UE.

Seguridad de las infraestructuras de mercado y de los pagos

El BCE es el principal responsable de la vigilancia de tres sistemas de pago de importancia sistémica (SIPS, en sus siglas en inglés): TARGET2, EURO1 y STEP2, al tiempo que la Banque de France se encarga de vigilar CORE (FR), el cuarto SIPS de la zona del euro. El Eurosistema continuó con los trabajos relacionados con el primer ejercicio de evaluación global de estos sistemas con arreglo al Reglamento relativo a los SIPS. También prosiguió con la evaluación coordinada de los sistemas de pagos minoristas que no son de importancia sistémica, así como de los esquemas de pago con tarjeta nacionales e internacionales, y empezó a evaluar el esquema de transferencias SEPA inmediatas.

En relación con T2S, el Eurosistema, en colaboración con otras autoridades, realizó actividades de vigilancia de T2S cuando empezó a estar operativo, así como el seguimiento de la migración escalonada de los DCV a T2S.

En cuanto a los sistemas de liquidación de valores (SLV), de conformidad con el Reglamento sobre los DCV, el Eurosistema participa en el procedimiento de autorización de los DCV en su calidad de banco central emisor del euro. Además, el Eurosistema ha desarrollado un nuevo marco para determinar la admisibilidad de los SLV y de los enlaces para su utilización en las operaciones de crédito del Eurosistema. Este nuevo marco se introducirá en 2018 y se basa en gran medida en el procedimiento de autorización establecido en el Reglamento sobre los DCV.

Por lo que se refiere a las entidades de contrapartida central (ECC), el Eurosistema ha seguido participando en las actividades de los colegios de supervisores establecidos de conformidad con el Reglamento Europeo de Infraestructuras de Mercado (EMIR, en sus siglas en inglés). En particular, ha apoyado a las autoridades nacionales competentes para autorizar la ampliación de las actividades y los servicios de las ECC, así como cambios significativos en sus modelos.

En el ámbito regulatorio, en noviembre de 2017 se publicaron las modificaciones del Reglamento aplicable a los SIPS y los actos jurídicos complementarios relativos a sanciones y medidas correctivas. Las principales modificaciones están relacionadas con los requerimientos adicionales para la mitigación del riesgo de liquidez y con la ciberresiliencia, así como con el otorgamiento de facultades adicionales a las autoridades competentes.

En el área de la regulación sobre pagos minoristas, la Autoridad Bancaria Europea, en estrecha colaboración con el BCE, preparó, entre otras cosas, un proyecto de normas técnicas de regulación sobre procedimientos de autenticación reforzada de clientes y sobre estándares de comunicación comunes y seguros en el marco de la PSD2. Una vez aprobadas, las medidas de seguridad recogidas en estas normas serán aplicables 18 meses después de la fecha de su entrada en vigor.

De cara al futuro se espera un aumento de los riesgos que plantean los sistemas de compensación, en particular las ECC, para el correcto funcionamiento de los sistemas de pago. En última instancia, estos riesgos podrían afectar al objetivo primordial del Eurosistema de mantener la estabilidad de precios. En cuanto a las ECC, la Comisión Europea adoptó dos propuestas de modificación del EMIR en 2017 (véanse también las secciones 3.3 y 9.2). La primera propuesta tiene por objeto reducir las obligaciones de envío de información y de compensación de algunas contrapartidas aplicando el principio de proporcionalidad, y la segunda aspira a mejorar el marco para la autorización y la supervisión de las ECC de la UE y a reforzar los requisitos aplicables a ECC de importancia sistémica ubicadas en terceros países. Este último aspecto reviste particular importancia en vista de los sustanciales volúmenes de operaciones denominadas en euros compensadas por ECC establecidas en el Reino Unido, país que, tras su eventual salida de la Unión Europea, ya no estará sujeto al marco regulatorio y supervisor del EMIR. Si se adopta, la propuesta de la Comisión Europa otorgará, entre otras cosas, un papel más relevante al Eurosistema en la supervisión de las ECC de la UE y de terceros países. Para asegurar que el Eurosistema pueda cumplir esta función es de vital importancia que tenga otorgadas las facultades pertinentes en el Tratado y los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del Banco Central Europeo. Para asignar al BCE una competencia legal clara en el ámbito de la compensación central, el Consejo de Gobierno adoptó una Recomendación de modificación del artículo 22 de los citados Estatutos.

Recuadro 7 Pagos inmediatos e innovación en los pagos minoristas

Pagos inmediatos

El esquema de transferencias SEPA inmediatas (SCT Inst), que entró en funcionamiento en noviembre de 2017, proporciona al mercado de pagos minoristas una base común para ofrecer productos y servicios innovadores que generan valor para los clientes y contribuyen a aumentar la competencia entre los proveedores de servicios de pago (PSP). Desde su puesta en marcha, unos 600 PSP de ocho países de la zona del euro se han registrado como participantes en el esquema SCT Inst, es decir, como mínimo, son reachable party (entidad representada). Un mayor número de PSP de otros países se incorporarán al esquema a lo largo de 2018, 2019 y en adelante.

Las soluciones de pagos minoristas basadas en el esquema SCT Inst permiten a los clientes (consumidores, empresas y administraciones públicas) enviar y recibir pagos sin efectivo en toda Europa en menos de diez segundos. Estos pagos se abonan de inmediato en la cuenta del beneficiario, por lo que pueden utilizarse inmediatamente para efectuar otras operaciones.

El esquema SCT Inst podría servir de base para desarrollar soluciones innovadoras para pagos entre particulares, entre particulares y empresas en terminales de venta y en comercio electrónico, y también para pagos entre empresas. Estas soluciones innovadoras incluyen, por ejemplo, el pago por móvil entre particulares utilizando el número del teléfono móvil del beneficiario como sustituto del Código Internacional de Cuenta Bancaria (IBAN, en sus siglas en inglés). Las soluciones innovadoras cuentan con el potencial para ampliarse también a los pagos entre particulares y empresas, por ejemplo, para pagar servicios prestados a domicilio o en el punto de venta. En el comercio electrónico, los pagos inmediatos permiten a los comerciantes online sincronizar el envío de productos y la prestación de servicios con el pago. En el caso de los pagos entre empresas, los pagos inmediatos mejoran el flujo de caja y optimizan la gestión del capital circulante. En líneas más generales, reducen los casos de demora en los pagos y agilizan el pago de facturas.

Los pagos SCT Inst no solo son rápidos, sino que también son seguros y eficientes. El esquema SCT Inst está sujeto a la vigilancia del Eurosistema. La infraestructura de mercado subyacente, que también está sujeta a la vigilancia del Eurosistema, garantiza que los pagos SCT Inst se procesen y liquiden de forma segura y eficiente en toda Europa. La liquidación se realiza en dinero de banco central.

Innovación en los pagos minoristas

En un contexto de innovación en el ámbito de los pagos minoristas, es importante distinguir claramente entre el desarrollo de instrumentos y soluciones de pago regulados por la legislación de la UE y denominados en una moneda que representa un derecho específico frente al banco central emisor, por una parte, y, por otra, la aparición de esquemas de monedas virtuales como el bitcoin. El término «moneda virtual» es equívoco ya que, a diferencia de una moneda genuina, las monedas virtuales no representan un crédito sobre el emisor. Además, carecen de una base jurídica clara y no están reguladas. Por tanto, el BCE considera que las «monedas virtuales» no son más que una «representación digital de valor»[72].

Los usuarios deben tener presente que el valor de las «monedas virtuales» puede experimentar fuertes fluctuaciones y verse impulsado por actividades especulativas. También cabe señalar que el consumo energético asociado a algunas monedas virtuales es muy elevado en comparación con otros métodos de pago digital, ya que el algoritmo que se utiliza para verificar las operaciones necesita una elevada capacidad de procesamiento y, por tanto, una cantidad considerable de electricidad.

La implantación de los pagos inmediatos en toda la zona del euro reforzará la competitividad y el potencial innovador del ecosistema de pagos minoristas en Europa, pues están respaldados por la seguridad y la confianza en la moneda, el euro. En cambio, las «monedas virtuales» pueden considerarse activos especulativos y, por tanto, sujetos a riesgos. No cuentan con el respaldo de una autoridad emisora y, en consecuencia, su uso como medio de pago, unidad de cuenta y depósito de valor no es evidente.

Recuadro 8 La ciberresiliencia del ecosistema financiero

La digitalización y la globalización han brindado a las personas, las empresas y las instituciones públicas nuevas formas de obtener y gestionar información, realizar sus actividades de negocio y comunicarse. Al mismo tiempo, la mayor interconexión, la complejidad del entorno tecnológico, el número de usuarios y la cantidad de datos en plataformas digitales y en las distintas redes también han aumentado la exposición a ciberataques. Los ciberataques a las entidades de crédito, a las infraestructuras del mercado financiero y a los proveedores de servicios preocupan seriamente, ya que tienen un impacto negativo en los consumidores y las empresas, podrían traducirse en un riesgo sistémico, afectar a la estabilidad financiera y, en definitiva, perjudicar el crecimiento económico.

La creciente sofisticación de los atacantes, que exploran nuevas oportunidades y emplean nuevos métodos para comprometer la seguridad de los sistemas tecnológicos, ejerce una presión constante sobre las organizaciones para que mejoren sus controles de seguridad. Dichos controles incluyen recopilar y analizar la información disponible sobre las amenazas y aplicar medidas defensivas, además de aumentar la capacidad de detección y de reacción.

La resiliencia operacional —y, dentro de ella, la ciberresiliencia— merece especial atención. La resiliencia operacional se refiere a la capacidad de una organización para prever, resistir, contener y recuperarse rápidamente de una interrupción del servicio. Esta resiliencia implica que la organización es capaz de continuar sus actividades antes, durante y después del incidente y, además, lucha para minimizar cualquier impacto relacionado que pueda surgir durante y después de la interrupción.

La significativa interconexión del sistema financiero, tanto en lo que respecta a las relaciones de negocio como a la infraestructura tecnológica de apoyo, implica que la ciberresiliencia no puede lograrse actuando aisladamente. La colaboración y la cooperación son esenciales a nivel operativo y de políticas. Todo el ecosistema (infraestructuras de los mercados financieros, participantes en los mercados y proveedores de servicios críticos) tiene que estar implicado, sobre todo en las áreas de intercambio de información, recuperación y realización de pruebas. El Eurosistema valora positivamente la cooperación a nivel europeo en materia de ciberseguridad.

Entre las medidas que se han implantado para abordar y promover la ciberresiliencia del Eurosistema, cabe destacar las iniciativas siguientes:

1. Promover la ciberresiliencia del BCE

Para el BCE es de primordial importancia proteger la confidencialidad y la integridad de su información y salvaguardar la disponibilidad de sus sistemas. Esto no solo supone la implementación de un sólido marco de gestión del riesgo operacional y de seguridad tecnológica y capacidades de recuperación técnica, sino que también implica la elaboración de planes de continuidad de la actividad en los que se indica de qué manera —en caso de ataques persistentes—priorizaría el BCE sus operaciones y recursos, protegería sus activos principales y restablecería las funcionalidades. Además, se ha establecido una cooperación sistemática entre bancos centrales para desarrollar marcos comunes de políticas y gestión de riesgos de seguridad tecnológica, llevar a cabo análisis continuos de los desarrollos de ciberseguridad recientes y responder a las amenazas e incidentes.

2. Promover la resiliencia operacional/ciberresiliencia de las entidades de crédito (supervisadas)

El Mecanismo Único de Supervisión (MUS) ha introducido la obligación de comunicar los ciberincidentes significativos que se produzcan en los bancos que supervisa, lo que permite entender mejor el entorno general de los ciberincidentes que están afectando a las entidades de crédito. La mayoría de los aspectos relacionados con la ciberseguridad forman parte de la supervisión del riesgo tecnológico que compete al MUS —supervisión a distancia y evaluaciones de riesgos continuas, revisiones temáticas y horizontales centradas en áreas concretas (ciberseguridad, externalización tecnológica, calidad de los datos, etc.) e inspecciones in situ específicas (sobre áreas de riesgo tecnológico en general, pero también centradas en la seguridad tecnológica y en los ciberriesgos). Se está trabajando en la emisión de orientaciones sobre las expectativas del MUS en relación con el riesgo tecnológico de las entidades significativas sujetas a su supervisión. Además, el MUS colabora activamente con otras autoridades de supervisión de todo el mundo y, en particular, de Europa, compartiendo buenas prácticas y alineando políticas.

3. Asegurar la ciberresiliencia de las infraestructuras del mercado financiero

La estrategia de ciberresiliencia de las infraestructuras del mercado financiero (IMF) del Eurosistema consta de tres pilares: preparación de las IMF, resiliencia sectorial y compromiso estratégico del regulador y de la industria. En el primer pilar, el Eurosistema está aplicando un enfoque armonizado para la evaluación de los sistemas de pago de la zona del euro, atendiendo a la guía titulada Guidance on cyber resilience for financial market infrastructures, del Comité de Pagos e Infraestructuras del Mercado (CPMI) y la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO), que está basada en diversos principios. Además, el Eurosistema está desarrollando una serie de herramientas que pueden utilizar los operadores de las IMF para mejorar la madurez de su ciberresiliencia, como un marco europeo de pruebas de simulación de ataques (red team testing) [73]. Este marco de pruebas, que se introducirá en 2018, tiene como finalidad asegurar la homogeneización y el reconocimiento mutuo de las pruebas de ciberseguridad en toda la UE, de forma que las IMF no tengan que someterse a pruebas similares en cada Estado miembro o por parte de diferentes autoridades competentes. En el segundo pilar, el objetivo del Eurosistema es mejorar la ciberresiliencia colectiva del sector financiero, mediante la colaboración transfronteriza y entre autoridades, el intercambio de información, el análisis de interdependencias del sector y los ejercicios de continuidad de la actividad a escala de todo el mercado. En el tercer pilar se ha creado un foro para reunir a los agentes de mercado, las autoridades competentes y los proveedores de servicios de ciberseguridad. Su finalidad es establecer un entorno de confianza y colaboración entre los participantes y catalizar iniciativas conjuntas para mejorar las competencias y capacidades del sector.

La ciberresiliencia del ecosistema financiero requiere el trabajo conjunto de las entidades, las infraestructuras y las autoridades, pero la responsabilidad global de asegurar dicha ciberresiliencia recae en las propias instituciones financieras y las IMF.

Servicios financieros a otras instituciones

Gestión de las operaciones de endeudamiento y de préstamo

El BCE es responsable de la gestión de las operaciones de endeudamiento y de préstamo realizadas por la UE con arreglo al mecanismo de ayuda financiera a medio plazo (MTFA, en sus siglas en inglés)[74] y al Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF)[75]. En 2017, el BCE procesó pagos de intereses de los préstamos concedidos en el marco del MTFA. A 31 de diciembre de 2017, el saldo vivo total de los préstamos concedidos al amparo de este mecanismo ascendía a 3,05 mm de euros. En 2017, el BCE también procesó varios pagos, y pagos de intereses, relacionados con los préstamos otorgados en el marco del MEEF. El saldo vivo total de estos préstamos a 31 de diciembre de 2017 se cifraba en 46,8 mm de euros.

Del mismo modo, el BCE es responsable de la gestión de los pagos generados por las operaciones efectuadas en el contexto de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera (FEEF)[76] y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)[77]. En 2017, el BCE procesó varios pagos por intereses y comisiones en relación con los préstamos concedidos al amparo de la FEEF. El BCE también procesó las aportaciones de los miembros del MEDE y varios pagos por intereses y comisiones de los préstamos otorgados en el marco de este mecanismo.

Por último, el BCE es responsable de procesar todos los pagos relacionados con el acuerdo de préstamo suscrito con Grecia[78]. A 31 de diciembre de 2017, el saldo vivo total en el contexto de este acuerdo ascendía a 52,9 mm de euros.

Servicios de Gestión de Reservas del Eurosistema

En 2017 se continuó prestando una amplia gama de servicios financieros dentro del marco de Servicios de Gestión de Reservas del Eurosistema (SGRE) establecido en 2005 para la gestión de activos de reserva denominados en euros de sus clientes. Varios bancos centrales nacionales del Eurosistema («los proveedores de servicios del Eurosistema») ofrecen a bancos centrales, autoridades monetarias y organismos públicos situados fuera de la zona del euro, así como a organizaciones internacionales, el conjunto completo de servicios en condiciones y términos armonizados de conformidad con los estándares generales del mercado. El BCE desempeña una función general de coordinación, garantizando el buen funcionamiento del marco e informando al Consejo de Gobierno.

El número de clientes de los servicios del Eurosistema a través del SGRE fue de 278 en 2017, en comparación con los 286 de 2016. Con respecto a los servicios prestados, en 2017, el total de tenencias agregadas (que incluyen las tenencias de efectivo y de valores) gestionado por el SGRE aumentó aproximadamente un 7 % con respecto al volumen gestionado a finales de 2016.

Billetes y monedas

El BCE y los bancos centrales nacionales (BCN) de la zona del euro son los responsables de emitir los billetes en euros dentro de la zona del euro y de mantener la confianza en la moneda.

Circulación de billetes y monedas

En 2017, el número de billetes en euros en circulación y su importe aumentaron en torno a un 5,9 % y un 4 %, respectivamente. A finales de año circulaban 21.400 millones de billetes en euros por un importe total de 1.171 mm de euros (véanse gráficos 30 y 31). Los billetes de 100 euros registraron la tasa de crecimiento interanual más elevada, que en 2017 se situó en el 7,9 %. El crecimiento del billete de 50 euros mantuvo su dinamismo, con una tasa del 6,4 %, aunque este porcentaje fue inferior al del año anterior.

 

Gráfico 30

Número e importe de los billetes en euros en circulación

Fuente: BCE.

 

Gráfico 31

Importe de los billetes en euros en circulación, por denominaciones

Fuente: BCE.

A raíz de la decisión de dejar de emitir el billete de 500 euros una vez completada la emisión de la segunda serie de billetes en euros, su circulación volvió a disminuir en 2017. Esta disminución se vio compensada, en parte, por una mayor demanda de billetes de 200, 100 y 50 euros.

Se estima que, en términos de importe, alrededor de un tercio de los billetes en euros circulan fuera de la zona del euro —principalmente en países vecinos— y corresponden, sobre todo, a las denominaciones más altas. Se utilizan como depósito de valor y para liquidar operaciones en los mercados internacionales.

La producción de billetes en euros se comparte entre los BCN de la zona del euro, a los que se asignó en conjunto la producción de 5.720 millones de billetes en 2017.

En 2017, el número total de monedas en euros en circulación aumentó un 4,2 % y se situó en 126.000 millones al cierre del año. A finales de 2017, el importe de las monedas en circulación ascendía a 28.000 millones de euros, cifra que supera en un 4 % la registrada a finales de 2016.

En 2017, los BCN de la zona del euro comprobaron la autenticidad y la aptitud para la circulación de unos 32.300 millones de billetes, y de ellos, se retiraron alrededor de 6.100 millones por no ser aptos para la circulación. Además, el Eurosistema continuó prestando asistencia a los fabricantes de maquinaria de tratamiento de billetes a fin de garantizar que sus máquinas cumplan con los estándares del BCE para comprobar la autenticidad y aptitud antes de retornar a la circulación. En 2017, las entidades de crédito y otros profesionales del manejo del efectivo comprobaron la autenticidad y la aptitud para circular de unos 36.000 millones de billetes en euros utilizando ese tipo de máquinas.

Recuadro 9 El uso del efectivo por los hogares de la zona del euro

Con el incremento de los pagos con tarjeta y el auge de formas de pago alternativas, el futuro del efectivo es objeto de debate y su relevancia en la sociedad se está cuestionando. Sin embargo, aunque los billetes y las monedas en euros llevan quince años en circulación, no se sabe mucho acerca de su uso real por los hogares. Así pues, el BCE llevó a cabo un estudio exhaustivo[79] para analizar la utilización de efectivo, tarjetas y otros instrumentos de pago en los puntos de venta[80] por los consumidores de la zona del euro en 2016. El estudio se basa en los resultados de una encuesta realizada en todos los países de la zona, salvo Alemania y Países Bajos, que llevaron a cabo encuestas similares de manera independiente en 2014 y 2016, respectivamente. Los resultados correspondientes a estos dos países se han integrado en los de la encuesta del BCE para ofrecer una estimación del número e importe de los pagos efectuados para los 19 países de la zona del euro.

En 2016, en términos de número de operaciones, el 79 % de todas las transacciones en puntos de venta de la zona del euro se realizaron con efectivo, el 19 % con tarjeta y el 2 % restante con otros medios de pago como cheques, transferencias o dispositivos móviles de pago. En lo que se refiere al importe de las operaciones, el 54 % de las transacciones en puntos de venta se hicieron con efectivo, el 39 % con tarjeta y el 7 % utilizando otros instrumentos de pago (por ejemplo, cheques). No obstante, se aprecian importantes diferencias de comportamiento en materia de pagos en los distintos países, tanto en términos de número de operaciones como de importe (véase gráfico A).

 

Gráfico A

Porcentaje de operaciones en efectivo en puntos de venta por país

Fuentes: BCE, Deutsche Bundesbank y De Nederlandsche Bank.

El efectivo fue el instrumento de pago de uso más habitual en la zona del euro para operaciones por importe de hasta 45 euros. Para cantidades superiores, las tarjetas fueron el medio de pago utilizado con mayor frecuencia. Sin embargo, solo el 9 % de todos los pagos registrados superó ese importe. De hecho, los resultados muestran que los consumidores solo gastaron, en promedio, 18 euros cada vez que efectuaron un pago en un punto de venta utilizando efectivo, tarjetas u otros medios de pago. Más de un tercio de los pagos se realizó por cantidades inferiores incluso a 5 euros, y dos tercios, por importes inferiores a 15 euros.

La mayoría de las operaciones se efectuaron en establecimientos de venta de productos de consumo diario (48 %), seguidas de restaurantes, bares o cafeterías (21 %), gasolineras (8 %) y tiendas de bienes de consumo duradero (6 %) (véase gráfico B). El hecho de que la mayor parte de las operaciones se realizara en lugares donde entre el 80 % y el 90 % de los pagos se hicieron en efectivo y de que dos terceras partes de todas las operaciones fueran por un importe inferior a 15 euros puede explicar, en cierta medida, por qué se hace un mayor uso del efectivo de lo que a menudo se piensa.

El gráfico B muestra que el 5 % de todos los pagos se efectuaron en otros puntos de venta, lo que suele ser habitual en el sector servicios (por ejemplo, peluquerías, tintorerías, talleres de reparación de vehículos o servicios de hogar). En algunos países, esta categoría también incluye pagos que en otros países normalmente se realizarían utilizando medios de pago remotos, como las transferencias o los adeudos directos. Se trata principalmente de pagos recurrentes, como los correspondientes al alquiler y el consumo de agua, gas y electricidad, y las pólizas de seguros, aunque también los pagos de suministro de gasóleo o gas a domicilio, o por la prestación de servicios médicos. Según se indicó en las respuestas a una pregunta de la encuesta sobre dichos pagos, en la zona del euro (excluida Alemania), en promedio, el 6 % de los alquileres, el 13 % de las facturas de electricidad y el 31 % de las facturas médicas se abonaron en efectivo. En general puede concluirse que en los países en los que los pagos en efectivo representan un porcentaje elevado de todos los pagos realizados es más frecuente que los pagos recurrentes se efectúen con efectivo.

 

Gráfico B

Cuota de mercado de los principales instrumentos de pago utilizados en puntos de venta – número de operaciones

(porcentajes)

Fuentes: BCE, Deutsche Bundesbank y De Nederlandsche Bank.

En conjunto, los resultados indican que el uso del efectivo en los puntos de venta sigue siendo generalizado en la mayoría de los países de la zona del euro, lo que parece cuestionar la percepción de que el efectivo está siendo reemplazado rápidamente por otros medios de pago. De hecho, al preguntar a los encuestados por su instrumento de pago preferido, el 32 % indicó que prefería el efectivo, el 43 % las tarjetas u otros instrumentos de pago distintos del efectivo y el 25 % afirmó no tener preferencia alguna. Esta discrepancia entre preferencias y comportamiento real puede explicarse, al menos en parte, por el hecho de que los consumidores parecen recordar sobre todo los pagos por importes elevados, que realizan con menos regularidad, y tienden a olvidar lo frecuentemente que efectúan pagos en efectivo por importes reducidos.

Falsificación de billetes en euros

El número total de billetes falsos en euros aumentó ligeramente en 2017, y se retiraron de la circulación alrededor de 694.000 billetes falsos. En comparación con el número de billetes en euros auténticos en circulación, la proporción de falsificaciones es muy baja. El gráfico 32 muestra la evolución a largo plazo del número de billetes falsos retirados. Las falsificaciones tienden a concentrarse en las denominaciones de 20 y 50 euros, que en 2017 representaron conjuntamente más del 85 % del total de billetes falsos incautados. El porcentaje de falsificaciones de billetes de 20 euros disminuyó en 2017.

El BCE sigue aconsejando al público que se mantenga alerta ante la posibilidad de fraude, que no deje de aplicar el método «toque-mire-gire» y que no se limite a examinar solamente uno de los elementos de seguridad. Además, se imparten cursos de formación de manera continuada a los profesionales encargados del manejo del efectivo, tanto en Europa como fuera, y se distribuye material informativo actualizado como medida de apoyo a la lucha del Eurosistema contra la falsificación. Asimismo, el BCE colabora estrechamente con Europol, Interpol y la Comisión Europea en la consecución de este objetivo.

 

Gráfico 32

Número de billetes falsos en euros retirados de la circulación

Fuente: BCE.

Segunda serie de billetes en euros

El 4 de abril de 2017 se puso en circulación el nuevo billete de 50 euros. Su lanzamiento constituye el último paso en el proceso para reforzar la seguridad de los billetes en euros. El nuevo billete de 50 euros es la cuarta denominación de la segunda serie de billetes en euros —conocida como serie Europa— que se introduce, después de los billetes de 5, 10 y 20 euros. Contiene elementos de seguridad mejorados, entre los que se encuentran el «número verde esmeralda», que produce un reflejo metálico que se desplaza verticalmente y que cambia de color cuando se inclina el billete, y una «ventana con retrato», un elemento innovador utilizado por primera vez en el billete de 20 euros de la serie Europa. Cuando el billete se mira al trasluz, la ventana transparente situada cerca del extremo superior de la banda holográfica muestra un retrato de Europa (personaje de la mitología griega), que puede verse en ambos lados del billete. El mismo retrato aparece también en la marca de agua.

En la primera mitad de 2019 se prevé realizar la emisión conjunta de los nuevos billetes de 100 y 200 euros, las dos últimas denominaciones de la serie Europa. Tras concluir un examen de la estructura de las denominaciones de los billetes en euros, el Consejo de Gobierno del BCE decidió excluir el billete de 500 euros de esta serie, teniendo en cuenta la preocupación de que esta denominación pueda facilitar actividades ilícitas. El BCE y los BCN de la zona del euro llevarán a cabo una campaña informativa dirigida al público y a los profesionales del manejo del efectivo sobre la introducción de los nuevos billetes de 100 y 200 euros, que contendrán nuevos elementos de seguridad. La campaña incluirá también un recordatorio sobre el cese de la emisión del billete de 500 euros que —dado el papel internacional del euro y la confianza generalizada de que gozan los billetes en euros— continuará siendo de curso legal, al igual que las demás denominaciones de billetes en euros, y, en consecuencia, podrá seguir utilizándose como medio de pago y depósito de valor. Todos los billetes de la primera serie (incluidos los de 500 euros) mantendrán su valor indefinidamente, ya que podrán canjearse en los BCN de la zona del euro durante un período de tiempo ilimitado.

El BCE y los BCN de la zona del euro seguirán ayudando al sector de máquinas de tratamiento de billetes con los preparativos para la introducción de los nuevos billetes de 100 euros y 200 euros.

Estadísticas

El BCE, en colaboración con los bancos centrales nacionales (BCN), elabora, recoge, compila y difunde una amplia gama de estadísticas que sirven de apoyo a la política monetaria de la zona del euro, a las funciones de supervisión del BCE, a otras tareas del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y a la labor de la Junta Europea de Riesgo Sistémico. Estas estadísticas también son utilizadas por las autoridades públicas, los participantes en los mercados financieros, los medios de comunicación y el público en general. En 2017, el SEBC siguió proporcionando regularmente estadísticas de la zona del euro de forma fluida y puntual. Además, dedicó esfuerzos considerables a satisfacer las nuevas exigencias de información estadística muy puntual, de alta calidad y más detallada a escala de países, sectores e instrumentos.

Novedades y mejoras en las estadísticas de la zona del euro

En 2017, el BCE comenzó a publicar estadísticas de los mercados monetarios de la zona del euro basadas en los datos granulares recopilados en virtud del Reglamento BCE/2014/48. Estas estadísticas se refieren al segmento no garantizado del mercado e incluyen el volumen total de operaciones y el tipo de interés medio ponderado durante el período de mantenimiento de reservas, así como el volumen medio diario durante el período, desglosados por sector de contrapartida, tipo de operación y plazo (63 nuevas series). El objetivo de estas publicaciones es aumentar la transparencia de los mercados y, por tanto, mejorar el funcionamiento de los mercados monetarios.

El BCE también empezó a publicar estadísticas sobre las empresas de seguros, recopiladas conforme al Reglamento BCE/2014/50. Estas estadísticas, en las que se describe la evolución de los balances de las empresas de seguros de la zona del euro, se actualizan trimestralmente.

En 2017, el SEBC estableció normas claras relativas a la publicación de los tipos de interés aplicados por las instituciones financieras monetarias (IFM) y los volúmenes de operaciones, con el fin de garantizar la publicación de estadísticas nacionales adecuadas y comparables a escala del SEBC sobre los tipos de interés aplicados por estas instituciones. En consecuencia, el número de series sobre esta categoría que se publican en el Statistical Data Warehouse del BCE ha aumentado en 1.840.

El conjunto de datos bancarios consolidados a disposición del público se amplió de forma significativa en noviembre de 2017 y ahora incorpora nuevos detalles sobre balances, rentabilidad, calidad de los activos, liquidez y adecuación del capital.

El BCE también comenzó a publicar datos del balance agregado de la zona del euro correspondientes a las instituciones financieras que conceden préstamos y créditos a hogares y a sociedades no financieras residentes en la zona del euro. Los datos, que se publican anualmente —y en algunos países también con periodicidad trimestral—, incluyen tanto los saldos vivos como las diferencias en estos saldos ajustados por reclasificaciones.

En la base de datos de carácter macroprudencial (Macroprudential Database o MPDB) se incorporó un nuevo conjunto de indicadores relacionados principalmente con el sector bancario, con lo que el número total de indicadores disponibles supera los 300. Prosiguen los trabajos para seguir ampliando esta base, en particular en áreas que presentan lagunas de información.

Otras innovaciones estadísticas

Un nuevo Reglamento del BCE abordará directamente las obligaciones de presentación de información de todos los fondos de pensiones residentes en la zona del euro incluidos en el ámbito de la definición estadística recogida en el Reglamento. El Reglamento sobre las obligaciones de información estadística de los fondos de pensiones subsanará las deficiencias observadas en las estadísticas trimestrales publicadas desde junio de 2011, en particular la difusión limitada de los datos de las operaciones debido a la insuficiencia de la calidad de la información. Por tanto, los nuevos datos respaldarán mejor los análisis monetarios y financieros del SEBC y su contribución a la estabilidad del sistema financiero.

Durante la preparación del documento se celebraron varias reuniones con la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA, en sus siglas en inglés) y el sector de los fondos de pensiones, representado por PensionsEurope. El Reglamento contempla la recopilación de información armonizada sobre los activos y pasivos de los fondos de pensiones, desagregada por área geográfica de las contrapartes, sector y plazo. Los datos sobre los saldos y las operaciones se elaborarán con periodicidad trimestral. Tras conocerse los resultados de la consulta pública que se llevó a cabo entre finales de julio y finales de septiembre de 2017 y la respuesta de la Comisión Europea, a principios de 2018 se presentó un proyecto de reglamento actualizado al Consejo de Gobierno. El Reglamento fue adoptado por el Consejo de Gobierno el 26 de enero de 2018 y se publicó en el Diario Oficial el 17 de febrero. La información para la elaboración de estas nuevas estadísticas empezará a presentarse al BCE en 2019.

El 21 de septiembre de 2017, el BCE anunció que publicará un tipo de interés de depósito a un día antes de 2020 basándose en los datos recopilados de conformidad con el Reglamento relativo a las estadísticas de los mercados monetarios. Este tipo de interés complementará los tipos de referencia existentes producidos por el sector privado y servirá de respaldo para los mismos. En los dos próximos años, el BCE definirá las principales características del tipo de interés, desarrollará la metodología de cálculo y someterá a prueba su robustez. Durante ese período, el BCE garantizará la transparencia en sus comunicaciones, que incluirán consultas públicas.

En 2017, el control de calidad de las estadísticas de los tipos de interés aplicados por las IFM se vio reforzado por: i) un conjunto de buenas prácticas y una guía para la realización de controles de calidad; ii) la primera encuesta del SEBC sobre cuestiones relacionadas con la calidad de los datos de los BCN, que se actualizará cada dos años, y iii) un marco reforzado de cumplimiento para estas estadísticas. En enero de 2017 se publicó en el sitio web del BCE una versión actualizada del manual sobre las estadísticas de los tipos de interés de las IFM[81], que refleja las mejoras aplicadas a estas estadísticas en los últimos años.

En 2017 se iniciaron los trabajos de actualización del Reglamento del BCE sobre estadísticas de pagos con el objetivo de mejorar la presentación de información estadística sobre pagos para garantizar que las estadísticas conserven su vigencia y utilidad. En esta revisión se tendrá en cuenta la evolución reciente de la legislación europea aplicable, así como las últimas innovaciones en el mercado de pagos minoristas.

El enfoque de largo plazo que adoptan el SEBC y su Comité de Estadísticas con respecto a la recogida de datos de las entidades de crédito tiene por objeto estandarizar e integrar, en la medida de lo posible, los marcos estadísticos del SEBC en los distintos ámbitos y países. Esto debería reducir la carga informadora de las entidades, facilitar la automatización del tratamiento de conjuntos de datos cada vez más amplios y detallados, y mejorar la calidad de la información. Las dos iniciativas principales a este respecto son el diccionario de información integrada de las entidades de crédito (BIRD, en sus siglas en inglés)[82] y el marco europeo de información integrada de las entidades (ERF, en sus siglas en inglés). En 2017, la fase piloto del BIRD, que proporciona a las entidades de crédito definiciones estándar y reglas de transformación para ayudarles en la presentación de información a las autoridades, llegó a su fin con la descripción de los requerimientos aplicables a AnaCredit y a las estadísticas sobre carteras de valores. También se inició la siguiente fase relativa a la incorporación de las exigencias de presentación de información financiera de la Autoridad Bancaria Europea (ABE). El BIRD se considera un «bien público» que se pone a disposición de las entidades de crédito y de todas las partes interesadas (por ejemplo, empresas que desarrollan paquetes de software para la presentación de información financiera), y su adopción es voluntaria. En cuanto al ERF —que con el tiempo pretende integrar la presentación de información de distintos ámbitos y países—, en 2017 comenzó a prepararse un análisis coste-beneficio con vistas a evaluar su impacto en la oferta y en la demanda, en estrecha colaboración con el sector bancario y todas las demás partes interesadas.

La capacidad de la Base de Datos del Registro de Instituciones y Filiales (RIAD, en sus siglas en inglés) del SEBC se está ampliando con el objetivo de incorporar la información necesaria para el proyecto AnaCredit (por ejemplo, datos sobre las sociedades no financieras) y para satisfacer otras necesidades a nivel de usuario del SEBC y de la supervisión bancaria europea. Esta base de datos, que es el principal vínculo entre los distintos conjuntos de datos granulares existentes (la base de datos de carteras de valores negociables [Securities Holdings Statistics Database o SHSDB], la base de datos centralizada de valores [Centralised Securities Database o CSDB] y AnaCredit), permite agrupar toda la información pertinente. Asimismo, a finales del primer trimestre de 2018 se concluyó la mejora del sistema RIAD, y la orientación del BCE relativa a esta base de datos debería completarse en el segundo trimestre de 2018.

En junio de 2017, la Dirección General de Estadística implantó una nueva estructura organizativa, preparando el terreno para optimizar la producción de microdatos a una escala mucho mayor que antes y para avanzar en la elaboración de estadísticas macroeconómicas de alta calidad. La Data Integration and Services Section, sección creada recientemente, sirve de centro de coordinación para la integración de datos y presta servicios comunes de datos. Uno de sus principales logros hasta la fecha es el inventario de datos del BCE, que ayuda a los usuarios a descubrir y acceder a datos del BCE guardados en múltiples aplicaciones. En la actualidad hay varios proyectos piloto en marcha, que están promoviendo la colaboración y la comparabilidad entre los estudios realizados por diversas áreas de negocio. Estos proyectos se centran en temas como el acceso a los datos, los identificadores de las entidades de crédito y la combinación de conjuntos de datos para analizar mejor la financiación y los activos de las entidades. Se están dedicando esfuerzos considerables a la introducción de normas internacionales en materia de datos con vistas a reducir la carga informadora y aumentar la calidad y la coherencia de los datos.

En 2017, el Comité Ejecutivo del BCE creó un nuevo comité de datos (Data Committee), presidido por el director general de Servicios, que reúne a altos directivos de áreas donde se elaboran y se manejan datos, con el fin de definir y dirigir la aplicación de la estrategia de gestión de datos del BCE, y de coordinar las actividades de la institución relacionadas con la estandarización de datos. El Data Steward Group, grupo que cuenta con representantes de todas las áreas de negocio donde se producen y se manejan datos, está contribuyendo activamente al desarrollo y alineación en todo el BCE de aspectos relacionados con la gestión de datos, entre ellos, la estructura de datos y los metadatos, y el acceso a los datos.

En 2017, el BCE siguió mejorando el acceso y la facilidad de uso de sus estadísticas. Aunque las estadísticas del BCE pueden consultarse en el Statistical Data Warehouse, se han añadido nuevas visualizaciones de la evolución de la financiación y de la inversión en la zona del euro, datos de supervisión bancaria y notas estadísticas en el sitio web «Nuestras estadísticas». Los usuarios ya pueden compartir las visualizaciones incorporándolas a sitios web, blogs y otros foros digitales. Este subconjunto de estadísticas puede visualizarse con facilidad en cualquier dispositivo, como un ordenador, una tableta, un teléfono inteligente u otro dispositivo móvil.

Recuadro 10 Cooperación europea e internacional en materia de estadísticas

El BCE, en estrecha colaboración con Eurostat, ha continuado desarrollando el control de calidad necesario de las estadísticas utilizadas a efectos del procedimiento de desequilibrio macroeconómico (PDM). El PDM se estableció en 2011 como parte del paquete legislativo sobre gobernanza económica denominado six-pack para la prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos en la UE.

El PDM incluye un cuadro integrado por catorce indicadores principales (y 28 indicadores auxiliares) que se utilizan para la detección temprana de desequilibrios macroeconómicos existentes o incipientes en los Estados miembros. Los indicadores del PDM se obtienen a partir de las estadísticas económicas y financieras elaboradas por el Sistema Estadístico Europeo (SEE) y por el SEBC, y transmitidas posteriormente a Eurostat.

El SEE y el SEBC aplican constantemente mecanismos de control de la calidad para asegurar que las estadísticas cumplen las normas de calidad necesarias para utilizarlas con fines de política. El SEE, el SEBC, Eurostat y el BCE colaboran estrechamente para garantizar que se dispone de datos estadísticos fiables para el PDM.

Varios indicadores del PDM (por ejemplo, el saldo de la balanza por cuenta corriente y la deuda del sector privado) se basan en estadísticas que incluyen datos de la balanza de pagos y de la posición de inversión internacional y las cuentas financieras, es decir, estadísticas que en la mayoría de los Estados miembros son recopiladas por los BCN. En noviembre de 2016, Eurostat y la Dirección General de Estadística del BCE firmaron un Memorando de Entendimiento sobre el control de calidad de las estadísticas, en el que se establecen los mecanismos de trabajo para la cooperación entre Eurostat y el BCE, así como que el BCE se encargará del control de la calidad de los datos recogidos por los BCN.

A tal fin, ya se ha implantado plenamente un sistema de informes de calidad de tres niveles, que incluyen informes nacionales de autoevaluación (nivel 3) en los que se describen los principales aspectos relativos a la calidad de las estadísticas (autoevaluación realizada por las autoridades nacionales); informes de calidad de ámbitos específicos (nivel 2), redactados por el BCE y Eurostat, y un informe resumen —elaborado conjuntamente por Eurostat y el BCE y que se publica anualmente— en el que se evalúa la calidad de las estadísticas utilizadas a efectos del PDM (nivel 1).

En 2017, el BCE comenzó a proporcionar a Eurostat conjuntos de datos sometidos al control de calidad, incluida información adicional detallada sobre hechos importantes y revisiones que han tenido un impacto sobre los datos nacionales. Para seguir mejorando la calidad estadística en el tiempo se analizan la calidad de los datos producidos y la coherencia de los conjuntos de datos. En el Memorando de Entendimiento también se prevén visitas del BCE y de Eurostat a los BCN y a las oficinas nacionales de estadística para ayudarles a evaluar la calidad de la producción de datos. Las primeras visitas tuvieron lugar a finales de 2017.

El BCE ha establecido una fructífera cooperación con la Autoridad Bancaria Europea (ABE), que se ha fortalecido aún más desde 2014 tras la introducción del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Esto resulta especialmente evidente en el área de datos de supervisión bancaria, ya que el BCE ahora es responsable de organizar los procesos relativos a la recopilación y la revisión de la calidad de los datos que presentan las entidades supervisadas de conformidad con el Reglamento Marco del MUS. La ABE se encarga de preparar y mantener las normas técnicas de ejecución (NTE) en relación con la comunicación de información con fines de supervisión y la publicación de información, en estrecha colaboración con las autoridades nacionales competentes (ANC).

La ABE es también una importante parte interesada en el flujo de información supervisora procedente de las entidades declarantes (el «enfoque secuencial»), dado que el BCE le envía un subconjunto de datos. Esto ha generado una serie de procesos de trabajo asociados, como la creación de fichas identificativas para cada entidad declarante. Al mismo tiempo, el BCE participa en el ejercicio de transparencia de la ABE como parte interesada en el flujo de información y en los correspondientes controles de calidad de los datos.

La cooperación con la ABE también incluye la participación de expertos del BCE en los grupos de trabajo pertinentes de la ABE encargados de la información con fines de supervisión, así como en los trabajos conjuntos relacionados con la calidad de los datos, por ejemplo, el mantenimiento y la comprobación de las normas de validación de los datos, el desarrollo de controles de verosimilitud y la interacción en las evaluaciones de la calidad de los datos. Asimismo, el BCE presta ayuda en aspectos relativos a la gobernanza de la calidad de los datos, por ejemplo, contribuyendo a las preguntas y respuestas sobre la interpretación de las obligaciones de presentación de información.

También cabe mencionar que la ABE apoya las iniciativas estratégicas a medio plazo del BCE —por ejemplo, el BIRD y el ERF— encaminadas a reducir la carga informadora de las entidades de crédito.

El BCE también colabora con otras organizaciones en diversos contextos, por ejemplo:

  • ha suscrito acuerdos de intercambio de datos con el Fondo Monetario Internacional para los programas nacionales y europeos de evaluación del sector financiero del Fondo;
  • participa en el Comité de Coordinación de las Actividades Estadísticas de las Naciones Unidas y en el Comité Irving Fisher de Estadísticas de Bancos Centrales del Banco Internacional de Pagos, cuyo objetivo en ambos casos es mejorar la coordinación y cooperación entre las autoridades estadísticas, incluidos los bancos centrales, a escala europea y/o mundial, y en los que se tratan aspectos como el funcionamiento eficaz del sistema estadístico, normas y plataformas comunes, y el desarrollo de metodologías.

Por último, el BCE brinda a otras autoridades oportunidades de aprendizaje y formación a través de talleres, seminarios y presentaciones, dirigidos a organizaciones pertenecientes y no pertenecientes al SEBC y al MUS, por ejemplo, las ANC y los BCN de países no pertenecientes a la UE, con vistas a su posible incorporación a la UE en el futuro.

Recuadro 11 El desarrollo de AnaCredit: características principales

AnaCredit, acrónimo de analytical credit datasets (base de datos analítica de crédito), es una iniciativa para recopilar y poner a disposición de una gran variedad de usuarios información granular (préstamo a préstamo) de carácter analítico sobre crédito y riesgo crediticio de préstamos bancarios concedidos a empresas y a otras personas jurídicas. Los nuevos datos favorecerán el desempeño de las funciones del SEBC y contribuirán notablemente a la elaboración de nuevas estadísticas del SEBC y a la mejora de las existentes. Los datos granulares sobre el crédito a la economía y las exposiciones de las entidades de crédito se utilizarán en una amplia gama de análisis en los que los datos agregados ya no se consideran suficientes. La armonización de conceptos y definiciones es un aspecto muy importante para asegurar un alto grado de comparabilidad de los datos de los distintos países. AnaCredit supondrá una mejora significativa del valor de los análisis del crédito y del riesgo crediticio en la zona del euro al proporcionar información detallada, puntual y plenamente armonizada sobre los préstamos concedidos a todas las personas jurídicas. Además, la confidencialidad de los datos estará adecuadamente protegida, ya que solo podrán acceder a los datos granulares los usuarios que tengan necesidad de conocerlos. Otros usuarios tendrán acceso a datos semiagregados en los que no se puede identificar a las entidades individuales.

AnaCredit servirá para analizar exhaustivamente el crédito y el riesgo de crédito en la zona del euro. Gracias a su cobertura de préstamos —en particular de los concedidos a sociedades no financieras—, esta base de datos permitirá comprender mejor el canal de transmisión de la política monetaria, concretamente en relación con las pequeñas y medianas empresas que constituyen la columna vertebral de la economía en términos de oportunidades de inversión y de empleo. AnaCredit también puede beneficiar a las entidades declarantes, a través de la información de retorno, al aumentar su capacidad de evaluar la solvencia de los prestatarios en toda la zona del euro, y les permitirá efectuar un análisis más amplio y sólido de sus propias exposiciones. Actualmente se está definiendo la información de retorno en el contexto de AnaCredit, que será establecida por los BCN que así lo decidan.

En mayo de 2016, el Consejo de Gobierno del BCE adoptó el Reglamento de AnaCredit, que establece el marco jurídico para la recopilación, por parte del SEBC, de datos granulares sobre los préstamos concedidos por entidades de crédito. De conformidad con el Reglamento, a partir de septiembre de 2018, más de 4.000 entidades de crédito de la zona del euro y otras de Estados miembros de la UE no pertenecientes a la zona comenzarán a transmitir a sus BCN (y, a través de ellos, al BCE) datos individuales sobre las exposiciones al riesgo de crédito que entren dentro del ámbito de aplicación del Reglamento. Alrededor de otras 1.600 entidades, en particular entidades pequeñas, quedarán parcial o totalmente exentas de presentar dicha información. Se estima que cada mes se enviarán entre 50 y 70 millones de registros relacionados con unos 15 millones de contrapartes, la mayoría empresas. De hecho, los datos sobre las contrapartes empezarán a enviarse seis meses antes —a partir de abril de 2018— para contribuir a paliar las dificultades iniciales. Los miembros del Eurosistema compartirán la misma base de datos de crédito de carácter analítico y otros BCN de la UE pueden optar por presentar datos similares basados en las mismas definiciones, por lo que tendrían acceso en condiciones de reciprocidad. El marco de declaración de la información es el resultado de análisis exhaustivos y debates en el seno del SEBC que incluyeron varias rondas de consultas con los usuarios (entre ellos, el sector financiero y otras partes interesadas), en particular para valorar los costes y los beneficios y para calibrar la información que debe presentarse, por ejemplo, para garantizar la proporcionalidad. El marco de declaración de la información final representa un equilibrio entre las necesidades de los usuarios de diversas áreas de banca central y los costes asociados de implementación, recopilación y tratamiento de los datos necesarios.

AnaCredit incluirá 88 atributos de préstamos (la mayoría se actualizarán mensualmente) basados en conceptos y definiciones totalmente armonizados que serán aplicables en todos los países que participen. Los atributos abarcan todas las partes de un contrato de préstamo (prestamistas, prestatarios, avalistas) e incluyen datos estables —como actividad económica, tamaño de la empresa, volumen de negocios anual o fechas de formalización y amortización de préstamos— y datos dinámicos, por ejemplo, saldo vivo, situación de impago (default) del instrumento y de la contraparte, importes vencidos o probabilidad de impago (default) de la contraparte. El umbral de presentación de información se ha fijado en 25.000 euros por prestatario de una misma entidad de crédito.

Los datos de crédito se combinarán con un registro de todas las personas jurídicas y otras unidades institucionales (como sucursales extranjeras), que permitirá la identificación única de unos 15 millones de contrapartes (prestamistas, prestatarios y avalistas) y ofrecerá un alto grado de armonización de conceptos y definiciones, permitiendo calcular correctamente la deuda total de un prestatario (entidad jurídica o grupo) frente a sus prestamistas (entidades de crédito). Las entidades de crédito, en calidad de posibles usuarios de los datos granulares de crédito (a través de la información de retorno donde se establezca), también podrán realizar un análisis más detallado y riguroso de sus propias exposiciones.

Desde que se adoptó el Reglamento de AnaCredit en mayo de 2016, el Comité de Estadística del SEBC, con la colaboración del Grupo de Trabajo sobre AnaCredit, ha desarrollado una labor metodológica significativa, incluida la elaboración del Manual de AnaCredit, de 570 páginas, que contiene información y orientaciones detalladas sobre las obligaciones de información de AnaCredit. El objetivo general del Manual es ayudar a las entidades de crédito a preparar la automatización de la presentación de información de forma adecuada desde un punto de vista metodológico y garantizar una aplicación coherente y eficaz del marco estadístico de AnaCredit en toda la zona del euro de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento. El Manual consta de las tres partes siguientes:

  • Parte I (publicada en noviembre de 2016), donde se explica la metodología general de AnaCredit y se facilita información sobre la población informadora y su estructura, incluida una descripción general del modelo de datos subyacente;
  • Parte II (publicada en febrero de 2017), en la que se describen con detalle todos los conjuntos de datos y sus atributos recopilados en AnaCredit y se dan instrucciones específicas sobre cómo declarar la información;
  • Parte III (publicada en mayo de 2017), donde se presenta una selección de casos prácticos y escenarios que requieren una explicación más detallada.

El Manual, sobre el que se recibieron comentarios del sector, se está complementando con más trabajos metodológicos para ofrecer explicaciones detalladas a través del proceso de preguntas y respuestas. Concretamente, las entidades de crédito y otras partes interesadas pueden enviar preguntas al BCN correspondiente en cualquier momento. El BCN prepara una respuesta, a menudo conjuntamente con el BCE, que habitualmente se comparte con otros BCN. En agosto de 2017 se publicó en el sitio web del BCE una selección de preguntas y respuestas que se actualiza periódicamente.

El Comité de Estadísticas del SEBC y el Grupo de Trabajo sobre AnaCredit también han definido validaciones para contribuir a automatizar la transmisión de los datos y establecer normas de calidad mínimas para su envío por parte de las entidades de crédito. Estas validaciones permiten identificar y procesar correctamente los datos. En agosto de 2017 se publicó una selección en el sitio web del BCE.

Por último, mientras el Reglamento de AnaCredit contiene normas vinculantes sobre la declaración de las entidades de crédito a su BCN respectivo, en la Orientación del BCE se indica cómo deben presentar los BCN al BCE los datos de crédito en el llamado «reporte secundario». En particular, la Orientación proporciona información detallada sobre la transmisión al BCE de datos de crédito y de datos de referencia de las contrapartes recopilados en virtud del Reglamento.

Como se indica en el preámbulo del Reglamento de AnaCredit, la iniciativa puede ampliarse en fases posteriores para incluir a otros prestamistas, prestatarios e instrumentos.

Investigación económica

La investigación económica de calidad contribuye a proporcionar fundamentos sólidos para las políticas del BCE. Durante 2017, la actividad investigadora del BCE aportó nuevos resultados para un conjunto de retos importantes en materia de política económica. Además, las actividades desarrolladas por tres nuevos grupos (clusters) de investigación y dos redes de investigación favorecieron la colaboración dentro del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC)[83].

Prioridades de investigación del BCE

En 2017, los grupos de investigación del BCE se centraron en un conjunto bien definido de áreas de investigación prioritarias. Un foco de atención importante fue la transmisión de las medidas de política monetaria no convencionales en un entorno de tipos de interés negativos. Los trabajos pusieron de relieve la importancia de estas medidas para contrarrestar las consecuencias económicas de perturbaciones financieras adversas, reduciendo la incertidumbre en los mercados y mejorando el acceso a la financiación bancaria de las pequeñas y medianas empresas. La política monetaria no convencional y las interacciones entre el sector financiero y el sector real de la economía también ocuparon un lugar destacado en la investigación orientada a mejorar los modelos multipaís y del conjunto de la zona del euro del BCE que se utilizan para realizar previsiones y análisis de política monetaria. Otras áreas prioritarias fueron la identificación de factores que pueden ayudar a explicar la persistencia de bajos niveles de inflación en la zona del euro y los trabajos centrados en el diseño de los mecanismos institucionales y de política para reforzar la Unión Económica y Monetaria (UEM).

En 2017 también se realizaron importantes trabajos de investigación sobre política macroprudencial. Un avance importante en este sentido fue la calibración del denominado «modelo 3D» para incluir a todos los países del Mecanismo Único de Supervisión. El modelo presenta tres niveles de riesgo de impago (para entidades de crédito, sociedades no financieras y hogares) y resulta especialmente útil para evaluar la adecuación del capital de las entidades de crédito. Además, se elaboró una versión del modelo con rigideces nominales para analizar la interacción entre las políticas monetaria y macroprudencial.

Grupos (clusters) y redes de investigación del Eurosistema/SEBC

Para reforzar la colaboración entre los investigadores del SEBC, a lo largo de 2017 los jefes de los departamentos de investigación del SEBC decidieron establecer tres nuevos grupos (clusters) de investigación. Estos grupos tienen por objeto coordinar los trabajos realizados en áreas de investigación de alta prioridad a través de seminarios periódicos y proyectos de investigación conjunta (véase figura 2). Durante el año, cada uno de los grupos organizó un seminario inaugural al que asistieron investigadores de todo el SEBC, así como expertos externos.

 

Figura 2

Grupos de investigación del SEBC

Fuente: BCE.
Nota: Estructura de los nuevos grupos de investigación del SEBC conforme a lo decidido por los jefes de los departamentos de investigación del SEBC en 2016.

Durante 2017, dos redes de investigación del Eurosistema/SEBC realizaron avances significativos. La red de investigación sobre dinámica salarial (Wage Dynamics Network o WDN) completó la tercera edición de su encuesta, en la que participaron más de 25.000 empresas de 25 países de la UE. En esa edición se analiza el comportamiento de las empresas en la formación de costes y precios, así como el impacto de diversas reformas estructurales implementadas entre 2010 y 2013 sobre el grado de ajuste del mercado de trabajo. Una de las conclusiones clave de este nuevo estudio es que las principales reformas laborales introducidas en países muy afectados por la crisis realmente han facilitado el ajuste de los mercados de trabajo (véase gráfico 33)[84].

La red sobre la situación financiera y el consumo de los hogares (Household Finance and Consumption Network o HFCN) coordina la encuesta sobre la situación financiera y el consumo de los hogares (Household Finance and Consumption Survey). Tras la publicación de los resultados de la segunda edición de la encuesta a finales de 2016, los trabajos de investigación de esta red se han centrado, entre otros aspectos, en analizar el papel que juega la heterogeneidad de los hogares en la transmisión de la política monetaria y en la estabilidad financiera. Por ejemplo, los investigadores de la HFCN han estimado el impacto del reciente programa de compra de activos (APP) del BCE sobre la desigualdad en la distribución de la renta y de la riqueza. Una conclusión clave es que las medidas adoptadas en el marco del APP solo afectan ligeramente a la desigualdad de la riqueza, pero reducen la desigualdad de la renta al hacer que disminuyan las tasas de paro entre los hogares de renta baja.

 

Gráfico 33

Variación neta de la flexibilidad del empleo y de los salarios entre 2010 y 2013

(porcentajes)

Fuente: Wage Dynamics Network.
Notas: Diferencia entre el porcentaje de empresas que afirmó haber ajustado con mayor facilidad el empleo y los salarios ante cambios en la situación económica y el de empresas que señalaron haber experimentado una mayor dificultad. Los valores positivos indican que a un mayor número de empresas les resultó más sencillo —en lugar de más difícil— realizar el ajuste.

Conferencias y publicaciones

El diálogo con economistas del mundo académico y de otras instituciones responsables de la implementación de la política económica ha adquirido una importancia creciente, dado el aumento exponencial de la complejidad de los temas relevantes para el BCE en los últimos años. Teniendo esto presente, el BCE organizó diversas actividades de investigación de alto nivel en 2017, como el Foro del BCE sobre Banca Central (ECB Forum on Central Banking) celebrado en Sintra y la segunda Conferencia Anual de Investigación del BCE (Annual Research Conference o ARC). El Foro sobre banca central se centró en los principales elementos de la economía real que son relevantes para la política monetaria, en particular, la inversión y la productividad[85]. En la Conferencia Anual de Investigación de 2017 se presentaron trabajos innovadores sobre cuestiones como los costes de la inflación, los efectos de los tipos de interés negativos, la relación entre la confianza de los agentes económicos y el estancamiento de la economía, y la desigualdad de la riqueza. Otras conferencias destacadas trataron las reformas estructurales acometidas en la zona del euro, la política macroprudencial y la política de comunicación de los bancos centrales.

Muchas de las actividades de investigación del BCE también se han plasmado en la publicación de artículos en revistas académicas y en documentos de trabajo. Durante 2017 se publicaron, en total, 132 trabajos en la serie de documentos de trabajo (Working Paper Series) del BCE. Además, se publicaron diversos estudios analíticos sobre cuestiones más operativas de las políticas económicas en la serie de documentos ocasionales (Occasional Paper Series), la serie de documentos estadísticos (Statistics Paper Series) y la serie de documentos de debate (Discussion Paper Series) del BCE. Este conjunto de trabajos de investigación y de análisis de alta calidad también proporcionó las bases para una mejor comunicación de los resultados de la investigación del BCE a un público más amplio, con la publicación de doce artículos en el Boletín de Investigación (Research Bulletin) del BCE durante 2017[86].

Asuntos jurídicos

En 2017, el BCE participó en varios procedimientos judiciales a nivel de la UE y también emitió numerosos dictámenes en respuesta a la exigencia del Tratado de que la institución sea consultada acerca de cualquier propuesta de acto de la UE o proyecto de disposición legal nacional que entre en su ámbito de competencia, así como de vigilar el cumplimiento de las prohibiciones relativas a la financiación monetaria y al acceso privilegiado.

Participación del BCE en procedimientos judiciales a nivel de la UE

En enero de 2017, el Tribunal General de la Unión Europea (el «Tribunal») desestimó la reclamación por daños y perjuicios presentada por dos entidades francesas (Nausicaa Anadyomène y Banque d’Escompte) contra el BCE en el asunto T-749/15. Los daños y perjuicios solicitados por las entidades estaban relacionados con el recorte que afectó a determinada deuda soberana griega que habían adquirido en el contexto de una reestructuración parcial de dicha deuda en 2012. Los principales motivos invocados contra el BCE fueron una supuesta vulneración de los siguientes principios: i) confianza legítima y seguridad jurídica; ii) igualdad de trato y no discriminación, y iii) buena administración.

En su sentencia, el Tribunal desestimó el recurso y, por tanto, excluyó de toda responsabilidad al BCE, confirmando lo que ya había indicado con respecto a las personas físicas que habían adquirido títulos de deuda griegos (véase el asunto T-79/13, Accorinti y otros/BCE). El Tribunal sostuvo que el BCE no está obligado a reparar el perjuicio supuestamente sufrido por los bancos que tenían títulos de deuda de Grecia en el marco de la reestructuración de la deuda de ese país en 2012. En primer lugar, consideró que los bancos comerciales no pueden invocar el principio de protección de la confianza legítima ni el principio de seguridad jurídica en un ámbito como el de la política monetaria, cuyo objetivo comporta una constante adaptación para reflejar los cambios en la situación económica. Según el Tribunal, ninguna declaración ni acto del BCE puede interpretarse en el sentido de que se ha animado a los inversores a adquirir o conservar títulos de deuda griegos.

El Tribunal también confirmó que el principio general de igualdad de trato no es aplicable, ya que los bancos comerciales que adquirieron títulos de deuda griegos para obtener beneficios, por una parte, y el BCE y los bancos centrales nacionales (BCN) que actuaron en el ejercicio de sus funciones de interés público, por otra, no se hallaban en una situación comparable.

En marzo de 2017, el Tribunal se pronunció sobre un recurso por omisión presentado por una empresa portuguesa (Comprojecto – Projectos e Construções, Lda.) y otros contra el BCE, en el asunto T-22/16, en el que simultáneamente se solicitaba la anulación de la correspondiente decisión que, según se alegó, fue adoptada tácitamente por el BCE al negarse a actuar. Los demandantes también solicitaron una indemnización por el perjuicio económico causado como consecuencia de la supuesta inacción del BCE.

Los demandantes argumentaban que habían enviado un escrito de reclamación al BCE en relación con una entidad de crédito y que este se habían negado a actuar al respecto, dado que dicho escrito se había devuelto al remitente.

El Tribunal estimó que el recurso era manifiestamente inadmisible y carente de fundamento jurídico alguno en lo referente tanto a la omisión como a la anulación. Con respecto a la primera pretensión, el Tribunal consideró que un recurso por omisión solo es admisible si, antes de interponer el recurso, la institución de la Unión demandada ha sido requerida previamente para que actúe. Sin embargo, los recurrentes no habían aportado pruebas suficientes de que el BCE hubiera recibido realmente la reclamación. En cuanto a la solicitud de anulación, el Tribunal concluyó que el intento de notificar al BCE había sido infructuoso y, por tanto, la devolución de la reclamación a los recurrentes por los servicios postales no podía interpretarse como un acto del BCE en virtud del cual esta institución se hubiera negado a actuar. Por último, en consecuencia, al no haber solicitado al BCE que actuase, los demandantes no demostraron ninguna omisión o negativa a actuar de esta institución que pudiera generar responsabilidad por parte de la Unión; por tanto, se consideró que no se cumplían las condiciones para solicitar una indemnización por perjuicios económicos.

En julio de 2017, el Tribunal Constitucional Federal alemán (el «Tribunal Constitucional») suspendió los procedimientos relativos a varios recursos constitucionales que se habían interpuesto en relación con el programa ampliado de compra de activos (APP). El Tribunal Constitucional planteó cuestiones prejudiciales al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (el «Tribunal de Justicia») y solicitó la aplicación del procedimiento acelerado.

El Tribunal de Justicia rechazó la solicitud de procedimiento acelerado. En noviembre de 2017, el BCE presentó sus observaciones escritas. Aún no se ha fijado una fecha para la vista oral. Basándose en la respuesta del Tribunal de Justicia a las cuestiones prejudiciales planteadas, el Tribunal Constitucional se pronunciará sobre la compatibilidad del programa de compras de valores públicos (PSPP), según la interpretación del Tribunal de Justicia, con la Constitución alemana (la Ley Fundamental).

Dictámenes del BCE y casos de incumplimiento

El artículo 127, apartado 4, y el artículo 282, apartado 5, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea requieren que el BCE sea consultado acerca de cualquier propuesta de acto de la UE o proyecto de disposición legal nacional que entre en su ámbito de competencia[87]. Todos los dictámenes emitidos por el BCE se publican en su sitio web. Los dictámenes del BCE sobre propuestas de legislación de la UE se publican además en el Diario Oficial de la Unión Europea.

En 2017, el BCE adoptó siete dictámenes sobre propuestas de legislación de la UE y 47 dictámenes sobre proyectos de legislación nacional que entraban en su ámbito de competencia.

En relación con la UE, los dictámenes más significativos[88] adoptados por el BCE hacen referencia a una propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo que modifica el Reglamento (UE) n.º 1095/2010 y el Reglamento (UE) n.º 648/2012 en lo que respecta a los procedimientos de autorización de las entidades de contrapartida central (ECC), las autoridades que participan en la misma y los requisitos para el reconocimiento de ECC de terceros países (CON/2017/39), a ciertas modificaciones del régimen de la Unión en cuanto a los requisitos de capital de las entidades de crédito y las empresas de servicios de inversión (CON/2017/46), a revisiones del régimen de gestión de crisis de la Unión (CON/2017/47), a una propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 2014/59/UE en lo que respecta al orden de prioridad de los instrumentos de deuda no garantizada en caso de insolvencia (CON/2017/6) y a una propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a un marco para la recuperación y la resolución de entidades de contrapartida central y por el que se modifican los Reglamentos (UE) n.º 1095/2010, (UE) n.º 648/2012 y (UE) 2015/2365 (CON/2017/38).

Varias consultas planteadas por las autoridades nacionales se referían a las limitaciones de los pagos en efectivo por encima de determinados umbrales[89] y a la regulación y determinación de las infraestructuras críticas[90].

El BCE emitió dictámenes relativos a BCN, entre ellos, sobre la atribución de nuevas funciones a los BCN[91], la participación de un BCN en los programas del Fondo Monetario Internacional[92], la independencia financiera de un BCN[93], la auditoría de las operaciones de un BCN[94], la modificación del estatuto de un BCN en lo que respecta al número de miembros de su consejo[95], la reforma del régimen de toma de decisiones de un BCN[96], la posible responsabilidad de un BCN por daños causados en el ejercicio de sus facultades de supervisión de los proveedores de servicios de pago[97], el procedimiento aplicable a las decisiones de un BCN en el marco del Mecanismo Único de Supervisión[98], la función de vigilancia de un BCN en relación con los sistemas de pago, los esquemas de pagos, los depositarios de valores y los sistemas de compensación y liquidación[99], disposiciones sobre remuneración y pensiones de los empleados de un BCN[100], el método de compensación y liquidación interbancaria aplicado por un BCN[101], la propiedad de la entidad especial dedicada a la producción de billetes en euros[102], la exclusión de los derechos de compensación en los créditos aportados como garantía a un BCN[103], la independencia de los órganos rectores de un BCN en cuestiones de estabilidad financiera[104], el otorgamiento de facultades adicionales a un BCN para imponer sanciones a las entidades que no cumplen las obligaciones de presentación de información a efectos de las estadísticas de la balanza de pagos[105], la aportación económica de un BCN a una fundación nacional de investigación, tecnología y desarrollo[106], los instrumentos macroprudenciales[107] y la aplicación de la política monetaria[108] por parte de BCN no pertenecientes a la zona del euro.

El BCE emitió dictámenes sobre diversos aspectos de las actividades de las entidades financieras, incluidas mejoras de la transparencia y la calidad de un régimen de supervisión nacional[109], la reestructuración de préstamos hipotecarios denominados o indiciados en divisas[110], las ayudas a deudores hipotecarios en situación difícil[111], la concesión de ayudas públicas extraordinarias al sector bancario[112], la imposición de requerimientos mínimos de financiación[113], los requisitos de amortización hipotecaria[114], los instrumentos macroprudenciales para contrarrestar los riesgos sistémicos derivados del crédito inmobiliario[115], el endurecimiento de las restricciones a los préstamos a partes relacionadas[116], los registros centrales de crédito y el registro de cuentas bancarias[117], la presentación de información sobre datos de crédito[118], la autorización de sistemas de pago[119], el régimen jurídico de los bonos garantizados[120], los fondos de reserva de las fundaciones bancarias[121], la creación de una nueva clase de entidades de liquidación[122], la creación de una nueva clase de instrumentos de deuda senior no preferente en el orden de prioridad de las entidades de crédito en caso de insolvencia[123], y los activos fiscales diferidos originados por diferencias temporales[124].

Asimismo, el BCE emitió dictámenes sobre la reparación por vía judicial de los derechos de ciertos acreedores bancarios cualificados[125].

Se registraron dos casos de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE sobre propuestas de legislación de la Unión y uno se consideró claro e importante. La Comisión Europea no consultó al BCE sobre el Reglamento Delegado relativo al sistema final de contribuciones a los gastos administrativos de la Junta Única de Resolución. El BCE considera que este es un caso claro e importante de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE, dado que el acto en cuestión le impone obligaciones jurídicas.

Se registraron cinco casos de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE sobre proyectos de disposiciones legales nacionales y cuatro se consideraron claros e importantes[126].

El Ministerio de Economía y Finanzas italiano consultó al BCE sobre el Decreto-ley relativo a medidas urgentes en materia financiera, iniciativas a favor de las autoridades territoriales, otras intervenciones en áreas afectadas por seísmos y medidas de desarrollo y, en particular, sobre disposiciones que establecen la obligación de redondear los pagos en efectivo denominados en euros. Sin embargo, no le dio tiempo suficiente al BCE para examinar el proyecto de disposición legal y adoptar su dictamen antes de la aprobación de la citada norma.

La Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa de España presentó al BCE una solicitud de dictamen sobre el proyecto de Real Decreto-ley de medidas urgentes en materia financiera por el que se establecía una nueva clase de deuda bancaria. Sin embargo, no le dio tiempo suficiente al BCE para examinar el proyecto de disposición legal y adoptar su dictamen antes de la aprobación del Real Decreto-ley.

Las autoridades croatas no consultaron al BCE sobre la ley relativa a la nulidad de los contratos de préstamo que presentan características internacionales celebrados en la República de Croacia con un acreedor no autorizado.

Por último, el Gobierno de los Países Bajos no consultó al BCE sobre la ley que regula la situación jurídica de los empleados públicos, que tiene posibles implicaciones para la independencia del banco central.

Los casos de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE por parte de los Países Bajos, España y Croacia se consideraron claros e importantes, y con respecto a Italia se consideró un caso claro, importante y también reiterado.

Cumplimiento de las prohibiciones relativas a la financiación monetaria y al acceso privilegiado

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 271, letra d, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, el BCE tiene encomendada la tarea de supervisar el cumplimiento de las prohibiciones recogidas en los artículos 123 y 124 del Tratado y en los Reglamentos (CE) nº 3603/93 y 3604/93 del Consejo por parte de los bancos centrales nacionales (BCN) de la UE y del BCE. Con arreglo al artículo 123, queda prohibida la autorización de descubiertos o la concesión de cualquier otro tipo de créditos por el BCE y por los BCN en favor del sector público de los Estados miembros y de las instituciones u organismos de la UE, así como la adquisición en el mercado primario de instrumentos de deuda emitidos por estas instituciones. En virtud del artículo 124, queda prohibida cualquier medida, que no se base en consideraciones prudenciales, que establezca un acceso privilegiado del sector público de los Estados miembros y de las instituciones u organismos de la UE a las entidades financieras. En paralelo al Consejo de Gobierno, la Comisión Europea supervisa el cumplimiento de estas disposiciones por parte de los Estados miembros.

El BCE también supervisa las adquisiciones realizadas por los bancos centrales de la UE en el mercado secundario de instrumentos de deuda del sector público del Estado miembro de que se trate, del sector público de otros Estados miembros y de organismos e instituciones de la UE. De conformidad con los considerandos del Reglamento (CE) nº 3603/93 del Consejo, las adquisiciones de instrumentos de deuda del sector público en el mercado secundario no deben servir para eludir el objetivo del artículo 123 del Tratado. Es decir, tales adquisiciones no deben constituir una forma de financiación monetaria indirecta del sector público.

El ejercicio de supervisión realizado en 2017 confirmó que, en general, se cumplieron las disposiciones de los artículos 123 y 124 del Tratado y de los Reglamentos del Consejo relacionados.

El ejercicio de supervisión puso de manifiesto que, en 2017, la mayoría de los BCN de la UE disponían de políticas de remuneración de los depósitos del sector público que cumplían plenamente los límites máximos de remuneración. No obstante, algunos BCN deben garantizar que el tipo de interés al que se remuneran los depósitos del sector público no se sitúe por encima del límite, ni siquiera cuando este sea negativo.

En el informe anual del BCE del año pasado se señaló que la creación y la financiación de MARK Zrt., una sociedad de gestión de activos, por parte del Magyar Nemzeti Bank, constituía un incumplimiento de la prohibición de financiación monetaria que debe corregirse. En 2017, el MNB adoptó medidas correctoras y ya no posee ni controla MARK Zrt., pero dado que, en este momento, la operación financiera aún no se ha completado íntegramente, no se puede considerar que el proceso de corrección haya finalizado ni se puede cerrar el asunto oficialmente.

En respuesta a la preocupación reflejada en los informes anuales del BCE a partir de 2014, el BCE continuó realizando un seguimiento de varios programas puestos en marcha por el Magyar Nemzeti Bank en 2014 y 2015. Estos programas no están relacionados con la política monetaria y podrían incumplir la prohibición de financiación monetaria, en la medida en que podría considerarse que, con ellos, el Magyar Nemzeti Bank estaba asumiendo funciones que corresponden al Estado u otorgando otro tipo de ventajas financieras al Estado. Estos programas incluyen un plan para fomentar la educación financiera a través de una red de fundaciones, la transferencia al banco central de empleados que trabajaban anteriormente en la autoridad de supervisión financiera húngara, y un programa de adquisición de obras de arte y bienes culturales húngaros. En 2017, el Magyar Nemzeti Bank adoptó diversas medidas para aliviar la preocupación del BCE. No obstante, en vista del número, el alcance y la magnitud de estas operaciones, el BCE continuará realizando un estrecho seguimiento del cumplimiento de la prohibición relativa a la financiación monetaria y al acceso privilegiado. Además, el BCE también seguirá realizando un seguimiento de la vinculación del Magyar Nemzeti Bank con la Bolsa de Budapest, ya que la adquisición de una participación mayoritaria en noviembre de 2015 podría seguir planteando problemas de financiación monetaria.

La reducción de los activos relacionados con la IBRC por parte del Central Bank of Ireland durante 2017, principalmente mediante la venta de bonos a tipo de interés variable a largo plazo, supone un avance significativo en la dirección necesaria de enajenación íntegra de estos activos. Un programa de venta más ambicioso podría aliviar en mayor medida los problemas más persistentes y graves relacionados con la financiación monetaria.

Cooperación europea e internacional

Relaciones europeas

En 2017, el BCE siguió manteniendo un estrecho diálogo con instituciones y foros europeos, como el Consejo Europeo, el Consejo ECOFIN, el Eurogrupo, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea. La culminación de la unión bancaria, la profundización de la Unión Económica y Monetaria en términos más generales y las cuestiones relacionadas con el fortalecimiento de la convergencia económica en la zona del euro fueron algunos de los asuntos que figuraron en el orden del día de las reuniones del Eurogrupo y del Consejo ECOFIN en las que participaron el presidente del BCE y otros miembros de su Comité Ejecutivo.

Profundización de la Unión Económica y Monetaria europea

En 2017 se siguió debatiendo acerca del fortalecimiento de la UEM, así como de la trayectoria de la integración europea más en general.

El BCE participó en diversos debates sobre el reforzamiento del marco de gobernanza económica y fiscal. En el contexto de estos debates, el BCE subrayó en reiteradas ocasiones la necesidad de una aplicación coherente a lo largo del tiempo y en los distintos Estados miembros de las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y del procedimiento de desequilibrio macroeconómico. En este sentido, los avances realizados hasta ahora no han sido del todo satisfactorios.

La plena observancia de las normas presupuestarias y una coordinación más eficaz de las políticas económicas son requisitos indispensables para que se genere la confianza necesaria entre los Estados miembros a fin de avanzar en la profundización de la UEM.

Por lo que se refiere a la integración financiera europea, se adoptaron varias medidas para impulsar la unión bancaria. El BCE acometió una labor exhaustiva con el fin de establecer la igualdad de condiciones para las entidades de crédito, armonizando en mayor medida las opciones y facultades nacionales contempladas en la Directiva y en el Reglamento de Requerimientos de Capital en los países de la zona del euro. En su condición de supervisor, el BCE también adoptó medidas adicionales para promover la igualdad de condiciones mediante la armonización de las prácticas supervisoras en el conjunto de la zona del euro. Por ejemplo, el BCE publicó una Guía dirigida a las entidades de crédito sobre cómo abordar el problema de los préstamos dudosos (NPL) en toda la unión bancaria.

Asimismo, en los foros de la UE prosiguieron los trabajos técnicos para avanzar hacia un sistema europeo de garantía de depósitos y un mecanismo de respaldo común para el Fondo Único de Resolución, que se vieron reconocidos en la Comunicación de la Comisión Europea de octubre de 2017 sobre la culminación de la unión bancaria.

Además del trabajo realizado en su condición de supervisor, el BCE también participó en la formulación del acuerdo sobre el orden de prelación de créditos en el que se establece el orden de prioridad de los instrumentos de deuda no garantizada en procedimientos de insolvencia, y en un proyecto de reglamento con disposiciones transitorias para mitigar el impacto sobre el capital regulatorio de la introducción de una nueva norma internacional de contabilidad (NIIF 9).

Como complemento de la unión bancaria, la unión de los mercados de capitales (UMC) europeos podría fomentar la integración financiera basada en capitales, lo que aumentaría la capacidad de resistencia de la UEM a perturbaciones. A este respecto, se realizó una revisión intermedia de la UMC y se adoptaron varios reglamentos, incluidas normas sobre titulización y sobre capital riesgo europeo.

Rendición de cuentas democrática

La independencia del BCE quedó establecida con la ratificación de los tratados de la Unión Europea por parte de los Estados miembros de la UE, que le confirieron un mandato claro: asegurar la estabilidad de precios. La rendición de cuentas es la contrapartida necesaria de esa independencia. La independencia garantiza que el BCE pueda actuar con arreglo a su mandato democrático, protegiéndole de influencias políticas y de cualquier tipo de presión ejercida con estrechez de miras. Por otra parte, la rendición de cuentas asegura que la independencia no se traduzca en arbitrariedad y que el mandato se cumpla.

De conformidad con el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, el BCE ha de rendir cuentas principalmente ante el Parlamento Europeo como órgano integrado por los representantes elegidos democráticamente por los ciudadanos de la UE. En 2017, el presidente del BCE asistió a cuatro comparecencias ordinarias ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo[127]. En estas comparecencias, los miembros del Parlamento Europeo se centraron en la política monetaria del BCE (en especial en las medidas no convencionales), el futuro de la UEM y de la UE, y en las políticas relativas al sector financiero. También formularon preguntas sobre los riesgos externos para las perspectivas económicas, entre ellos la incertidumbre política.

El BCE también rinde cuentas mediante la presentación de información periódica y respondiendo a las preguntas escritas que le dirigen los miembros del Parlamento Europeo. Las respuestas del presidente del BCE a las 53 preguntas recibidas en 2017 se publicaron en el sitio web del BCE[128]. En total, el presidente respondió, por escrito u oralmente (durante las comparecencias), a 138 preguntas formuladas por miembros del Parlamento Europeo, lo que refleja el alto nivel de cumplimiento en materia de rendición de cuentas y de transparencia del BCE. La mayoría de las cuestiones planteadas se centraron en la aplicación de las medidas de política monetaria no convencionales del BCE, en los programas de ajuste macroeconómico y en la evolución de los saldos TARGET2.

El BCE también debe rendir cuentas de sus actividades de supervisión bancaria ante el Parlamento Europeo y ante el Consejo de la UE[129]. En eI Informe Anual sobre las actividades de supervisión de 2017 del BCE se proporciona información más detallada.

Relaciones internacionales

G-20

Con el fortalecimiento de la recuperación económica mundial, la presidencia alemana del G-20 se centró en reforzar la capacidad de resistencia de la economía y en avanzar en los compromisos adquiridos en el pasado. En particular, los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G-20 reafirmaron sus anteriores compromisos sobre los tipos de cambio, y los jefes de Estado y de Gobierno de este grupo declararon su intención de seguir luchando contra el proteccionismo. Asimismo, el G-20 intensificó los esfuerzos por vigilar la efectividad de las políticas para promover un crecimiento sólido, sostenible, inclusivo y equilibrado a través de un triple enfoque, manteniendo el énfasis en las reformas estructurales, que siguen siendo cruciales para la mejora de las perspectivas económicas a medio plazo. Del mismo modo, se siguió avanzando en la finalización y la aplicación de la agenda regulatoria, entre otras vías, a través de medidas para reforzar la capacidad de resistencia del sector bancario en la sombra y hacer un seguimiento de los efectos de las reformas de la regulación financiera. El G-20 también avanzó en el ámbito de la cooperación internacional en materia tributaria y de la transparencia financiera, y reiteró su compromiso de fortalecer la arquitectura financiera internacional y la red de seguridad financiera global. El G-20 y otros organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), también han prestado mayor atención a la mejora del sistema que constituye la base de los flujos internacionales de capitales. Por último, el G-20 ha puesto en marcha una iniciativa, «Compact with Africa», para impulsar la inversión privada en todo el continente africano.

Políticas relacionadas con el FMI y con la arquitectura financiera internacional

El BCE siguió participando activamente en debates relacionados con el sistema monetario y financiero internacional en el FMI y otros foros, promoviendo una perspectiva común europea desde la óptica de un banco central.

Se han impulsado diversas iniciativas para fortalecer la red de seguridad financiera global (GFSN, en sus siglas en inglés). En el marco de la revisión de sus instrumentos de préstamo, el FMI introdujo un nuevo instrumento de coordinación de políticas que permite a los países demostrar su compromiso de emprender reformas económicas y obtener financiación de otras fuentes. El Directorio Ejecutivo del FMI aprobó la adopción de nuevos principios y modalidades de colaboración entre la institución y los acuerdos regionales de financiación (RFA, en sus siglas en inglés), lo que refleja la importancia creciente de estos acuerdos para la GFSN.

En 2017, el FMI dio un paso importante en la vigilancia del sector financiero con la puesta en marcha de su primer Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) de la zona del euro. Este análisis exhaustivo en el que participaron diversas instituciones europeas, como el BCE —tanto en su faceta de banco central como de supervisor—, también servirá como fuente de información para los FSAP a nivel de cada país miembro y los facilitará.

Por lo que se refiere a las cuotas y la gobernanza del FMI, en 2017 se continuó trabajando en la decimoquinta Revisión de Cuotas. Sigue siendo esencial que el FMI se mantenga como una institución fuerte, basada en cuotas y dotada de los recursos adecuados que ocupe un lugar central en el sistema monetario internacional.

Cooperación internacional entre bancos centrales

El BCE reforzó su cooperación con bancos centrales de países no pertenecientes a la UE, en consonancia con el importante papel que desempeña en la economía mundial y también como institución europea.

El Eurosistema mantuvo dos reuniones de alto nivel con bancos centrales de países mediterráneos y de la región del Golfo. Por lo que respecta a la cooperación bilateral, el BCE intensificó su colaboración con el South African Reserve Bank, al tiempo que avanzaron los contactos de alto nivel y el debate a nivel de expertos con los bancos centrales de economías emergentes del G-20 que han suscrito un Memorando de Entendimiento con el BCE. Por último, el BCE continuó ampliando el alcance geográfico de su cooperación, especialmente en América Latina, Asia y África.

Como institución de la UE, el BCE siguió cooperando con los bancos centrales de países con perspectivas de adhesión a la UE, principalmente a través de una serie de seminarios regionales organizados en estrecha colaboración con bancos centrales nacionales de la UE. Por último, el BCE también continuó colaborando estrechamente con bancos centrales nacionales de la UE en relación con la gobernanza de sus actividades de cooperación con bancos centrales de países no pertenecientes a la UE. En 2017, el Consejo de Gobierno y el Consejo General aprobaron un documento titulado «International Central Bank Cooperation: ESCB Best Practices»[130], en el que se establecen los fundamentos, los principios y las modalidades de cooperación internacional entre bancos centrales a nivel de expertos y de dirección.

Comunicación externa

Las actividades de comunicación son un aspecto crucial de la política del BCE

En reconocimiento de la creciente importancia de la comunicación para la eficacia de las políticas, la rendición de cuentas y la reputación de los bancos centrales, el BCE organizó la primera Conferencia sobre comunicación de los bancos centrales (ECB Central Bank Communications Conference) en noviembre de 2017. La conferencia congregó a representantes de los bancos centrales, la política, los medios de comunicación, los mercados financieros y el mundo académico para analizar los temas clave de la comunicación de bancos centrales en la actualidad: cómo utilizar la comunicación en aras de la eficacia de las políticas y la reputación; cómo incrementar la transparencia para garantizar la rendición de cuentas de los bancos centrales; y cómo elaborar mensajes claros destinados a un público más amplio para restablecer la confianza y reforzar el apoyo de la ciudadanía a la independencia de los bancos centrales.

 

Mesa redonda en la Conferencia del BCE sobre comunicación de los bancos centrales

David Wessel (Brookings Institution), Janet Yellen (Reserva Federal), Mario Draghi (BCE), Mark Carney (Banco de Inglaterra) y Haruhiko Kuroda (Banco de Japón) en la Conferencia del BCE sobre comunicación de los bancos centrales, 14 de noviembre de 2017.

En la conferencia se explicaron en profundidad varios mensajes clave de gran relevancia para el BCE. En primer lugar, la comunicación no puede sustituir a una buena política. En segundo lugar, la comunicación, en cuanto que herramienta explícita de la política monetaria —como la política de forward guidance—, ha sido efectiva y fructífera, y seguirá formando parte del conjunto de instrumentos del BCE. En tercer lugar, los bancos centrales han de mantener una comunicación realmente bidireccional para asegurarse de que no terminan escuchándose solo a sí mismos. En cuarto lugar, los bancos centrales han de salir de su zona de confort de los mercados, expertos y medios de comunicación especializados, y conectar con nuevos públicos y de formas innovadoras. Para recobrar la confianza de los ciudadanos, los bancos centrales necesitan intensificar sus esfuerzos por explicar lo que hacen y cómo, en última instancia, sus actuaciones redundan en beneficio de la ciudadanía. Estas conclusiones fundamentales se reflejan en buena parte de las actividades de comunicación que ya desarrolla el BCE, que en 2017 emprendió varias iniciativas importantes. El BCE dirige sus esfuerzos principalmente a mejorar la interacción con partes interesadas internas y externas, tanto mediante contactos personales como a través de medios digitales.

Mejora de las actividades de divulgación

En 2017, el BCE continuó avanzando en la mejora de las actividades de divulgación, especialmente con la apertura del Centro de Visitantes del BCE en octubre. La creación y el desarrollo de este nuevo espacio, ubicado en la sede del BCE en Fráncfort, llevó dos años, y permite a los ciudadanos europeos y no europeos aprender más del BCE, sus funciones y su misión.

 

Principales elementos visuales del Centro de Visitantes del BCE

El concepto en el que se inspira el Centro de Visitantes se basa en cuatro elementos principales, cuyo hilo conductor es el euro. La sección «Mantener» explica qué hace el BCE para mantener la estabilidad de precios. La sección «Salvaguardar» se centra en el papel desempeñado por el BCE en el fomento de la estabilidad financiera y en la supervisión bancaria. La sección «Conectar» destaca las funciones del BCE en el desarrollo de los sistemas de pago y el suministro de billetes en euros. La sección «Lograr» ofrece una perspectiva europea más amplia, poniendo de relieve los logros de Europa. Esta experiencia de aprendizaje pretende ser de carácter práctico, con objetos tangibles, juegos, vídeos y una réplica de la sala de reuniones del Consejo de Gobierno. Se espera que el centro reciba a 40.000 visitantes cada año a partir de 2018, triplicando así la capacidad del BCE para visitas de grupos. En 2017, el BCE recibió a 811 grupos de visitantes en su sede de Fráncfort, acogiendo a más 22.700 personas procedentes de 42 países. Estas visitas generalmente conllevan la organización de conferencias adaptadas a los intereses de los asistentes y ofrecen muchas oportunidades para una interacción y un diálogo genuinos.

El BCE también siguió profundizando en su compromiso con los ciudadanos más jóvenes a través de la puesta en marcha de los dos primeros diálogos con jóvenes (Youth Dialogues) (en Lisboa y Dublín), un nuevo formato interactivo en el que los estudiantes pueden formular preguntas directamente al presidente del BCE. Otra forma novedosa de llegar a este segmento de la población fue el concurso Euro Video Challenge, en el que el BCE retó a jóvenes europeos a grabar un vídeo corto y atractivo para hacer accesible al público juvenil un tema económico relacionado con el trabajo de la institución. Estas nuevas vías de difusión complementan las ya existentes, como el Concurso «generación €uro», celebrado por séptima vez en 2017, así como la jornada de puertas abiertas para niños de edades comprendidas entre 8 y 12 años, organizada en colaboración con el popular programa infantil de la televisión alemana «Die Sendung mit der Maus».

Asimismo, el BCE continuó propiciando el contacto directo en internet y a través de las redes sociales con personas de todas las edades y niveles de formación, y diferentes intereses personales y profesionales. En 2017, el sitio web del BCE, que cuenta con más de 137.000 páginas, recibió alrededor de 18 millones de visitas de usuarios de todo el mundo. Entre las secciones más populares del sitio web destaca la denominada «El BCE explicado», que trata de dar respuesta a preguntas sobre cuestiones complejas relativas a las políticas del banco central, como «¿Por qué tenemos tipos de interés bajos?», «¿Qué es la expansión cuantitativa?» o «¿Qué son los préstamos dudosos?», y de hacer que la información sea accesible a todos los públicos en 24 idiomas. Por lo que se refiere a las redes sociales, la cuenta del BCE en Twitter tuvo más de 400.000 seguidores en 2017; el BCE interactúa en LinkedIn con más de 50.000 seguidores, y el canal de YouTube del Banco tiene 16.000 seguidores.

En marzo de 2017, el BCE recibió el premio Award for Good Administration en la categoría «Excellence in communications» del Defensor del Pueblo Europeo, en reconocimiento de su innovador enfoque en materia de comunicación, tanto a través de su sitio web y sus formatos multimedia como de sus actividades de divulgación. A este respecto se consideraron explícitamente los esfuerzos del BCE por hacer que la institución sea accesible a los ciudadanos y ayudarles a comprender las responsabilidades y funciones de la institución, y, en términos más generales, por representar un ejemplo de «buena administración pública, cultura de servicio y compromiso para causar un impacto positivo, visible y directo en las vidas de los ciudadanos de la UE».

Gobierno corporativo e institucional

En 2017, los órganos rectores del BCE (el Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) continuaron gobernando el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) conforme a sus responsabilidades respectivas, según se establece en el Tratado de la Unión Europea y en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en los Estatutos del SEBC y del BCE y en los Reglamentos Internos pertinentes. El presidente y el vicepresidente del BCE celebraron conferencias de prensa periódicas para informar de los resultados de las ocho reuniones de política monetaria del Consejo de Gobierno celebradas en 2017. Las reseñas de estas reuniones, así como otras decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno, se publicaron en el sitio web del BCE a lo largo de todo el año.

El Comité Ejecutivo, que celebró su 1000ª reunión en enero de 2017, continuó desempeñando sus funciones de implementación de la política monetaria conforme a las decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno y de gestión ordinaria del BCE. La reunión que el Consejo de Gobierno celebra anualmente fuera de la sede del BCE tuvo lugar en Tallin y fue la primera vez que esta reunión se celebró en la región báltica. Las reuniones del Consejo de Gobierno en otros países ofrecen a sus miembros la posibilidad de conocer la riqueza y la diversidad de la zona del euro, al tiempo que brinda a los ciudadanos europeos la oportunidad de aprender más sobre el BCE y su mandato. El Consejo General siguió debatiendo sobre cuestiones de relevancia para el SEBC, como las analizadas durante un seminario sobre ciberresiliencia del ecosistema financiero. Para garantizar la separación entre la política monetaria y otras funciones del BCE y las competencias de supervisión que le encomienda el Reglamento (UE) n.º 1024/2013 del Consejo, el Consejo de Gobierno celebra reuniones separadas para abordar las cuestiones de supervisión. En el sitio web de la Supervisión Bancaria del BCE y en el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2017 puede consultarse más información sobre la función de supervisión del BCE y su órgano director, el Consejo de Supervisión.

Los comités del Eurosistema/SEBC continuaron asistiendo a los órganos rectores del BCE en el desempeño de sus funciones, bien en su composición Eurosistema, SEBC o Mecanismo Único de Supervisión (MUS) (es decir, con la participación de un representante del banco central y de la autoridad nacional competente [ANC] de cada Estado miembro participante) al tratar cuestiones de supervisión.

La estructura de gobierno del BCE comprende dos comités de alto nivel —el Comité de Auditoría y el Comité Deontológico— así como distintos procedimientos de control externo e interno. Esta estructura se sustenta en normas éticas muy avanzadas, un marco para la investigación en materia de lucha contra el fraude y un régimen de transparencia.

La integridad, la apertura y una buena administración son esenciales para mantener la confianza de las partes interesadas y del público en general. La Oficina de Cumplimiento y Gobernanza, que depende directamente del presidente del BCE, apoya al Comité Ejecutivo en la protección de la integridad y la reputación del BCE, promoviendo estándares de conducta ética.

Para subrayar la importancia de una conducta ética apropiada, en 2017 el Comité Ejecutivo introdujo cursos de formación sobre ética e integridad obligatorios para todos los empleados del BCE. A nivel del Eurosistema y del MUS, el Consejo de Gobierno creó en 2017 un grupo de trabajo de expertos en ética y cumplimiento (Ethics and Compliance Officers Task Force) para aplicar unos estándares mínimos comunes de conducta ética y facilitar los intercambios y la colaboración entre el BCE, los BCN y las ANC.

En el marco de su compromiso de apertura y rendición de cuentas, el BCE mantiene regularmente diálogos al más alto nivel con el sector bancario, los inversores institucionales y el sector de empresas no financieras para conocer las opiniones específicas de expertos sobre cuestiones cíclicas, estructurales, financieras y relativas a la economía real. Estos diálogos se complementan con contactos e interacciones periódicos con los legisladores, el mundo académico, asociaciones representativas y la sociedad civil, que proporcionan datos e información relevantes sobre la evolución de la economía y de los mercados financieros en su contexto social más amplio. A nivel técnico, el BCE también mantiene contactos con una equivalente y amplia categoría de agentes.

Los contactos con terceros se desarrollan conforme a unos marcos consolidados y públicos que garantizan un nivel adecuado de transparencia e igualdad de acceso.

En el marco de su compromiso con la transparencia, el BCE también publica las agendas de los miembros del Comité Ejecutivo y de la presidenta y la vicepresidenta del Consejo de Supervisión.

El régimen de transparencia del BCE se ajusta a los objetivos y normas aplicados por otras instituciones y organismos de la UE en lo que respecta al acceso público a sus documentos, y establece un equilibrio entre el derecho a la transparencia y la necesidad de proteger la confidencialidad de determinadas cuestiones propias del desempeño de las funciones del BCE. Dado el mayor alcance de las actividades del BCE, el número y la complejidad de las solicitudes de ciudadanos y autoridades nacionales para acceder a documentos ha aumentado sustancialmente.

Organización y Recursos Humanos

En septiembre de 2017, el BCE ultimó su nueva estrategia institucional para 2018‑2020. En ella se establece la visión de la institución y se describen las prioridades y los objetivos que ayudarán al BCE a adaptarse y a mantenerse fiel a su mandato en un mundo en constante cambio. Se basa en cuatro prioridades que reflejan la misión de la institución: i) mantenimiento de la estabilidad de precios; ii) protección del sistema financiero; iii) fortalecimiento de su reputación como institución de referencia mundial, y iv) constatación de la institución como fuente de inspiración para sus empleados y promotora de su desarrollo y compromiso.

Para lograr este propósito, el Comité Ejecutivo evaluó las tendencias y los retos relacionados con la institución, tanto internos como externos. Los retos externos incluyen, entre otros, un entorno de baja inflación que exige el uso de instrumentos de política monetaria no convencionales, la incertidumbre en torno al Brexit y los riesgos relacionados con la ciberseguridad. En el ámbito interno, el BCE se enfrenta a desafíos como la optimización continua de los servicios, el fortalecimiento de la resiliencia en la organización y el aprovechamiento de los avances tecnológicos, y el progreso en la colaboración y en el intercambio de información entre las distintas funciones de negocio.

En relación con dicha estrategia y basándose en las cuatro prioridades descritas, se organizaron reuniones con representantes de cada área de negocio para definir los objetivos a medio plazo y después pormenorizarlos para las distintas funciones. El BCE revisará periódicamente estos objetivos y los progresos realizados.

Para el BCE, la estrategia constituye un instrumento que le permite centrarse en los aspectos realmente importantes. Además, fija el rumbo de la institución para los tres próximos años, contribuyendo a servir a los intereses de los ciudadanos de la zona del euro.

Avances en materia de Recursos Humanos

En 2017, el BCE siguió trabajando en los principios que se establecieron en 2016 para reforzar su cultura del talento y mejorar sus competencias en materia de gestión del liderazgo y del talento. El Leadership Growth Programme (programa de liderazgo) —que es un pilar clave para consolidar estas competencias— se puso en marcha a principios de año y ha contado con la participación de más del 80 % de los empleados que reunían las condiciones para ello. A escala del SEBC, también se inició un programa de acogida dirigido a altos directivos nombrados recientemente. La estrategia de negocio del BCE para 2018‑2020 continuará impulsando este importante cambio para fortalecer un liderazgo sólido y promover la atribución de funciones en el BCE.

Asimismo, se emprendieron numerosas iniciativas para arraigar una cultura del talento y de la excelencia profesional en las actividades cotidianas del BCE, entre ellas, un marco de capacidades con un modelo de competencias profesionales simplificado; un ejercicio de planificación estratégica de la plantilla; un marco reforzado de desarrollo y gestión del desempeño (Performance Management & Development), que fue incorporando gradualmente las prioridades estratégicas en los objetivos de la plantilla; la introducción de cursos online obligatorios sobre ética, que ya han realizado más de 4.000 personas, y el lanzamiento de un nuevo programa de apoyo a la reconversión profesional (ECB Career Transition Support), que proporciona ayuda a los empleados que quieran iniciar otra carrera profesional y del que se beneficiarán casi 200 empleados. El BCE mantendrá como objetivo estratégico clave, dentro del marco de gestión personalizada del talento, la implantación de iniciativas para atraer, desarrollar y retener al talento más diverso.

Además, a lo largo de 2017, el BCE continuó esforzándose para promover la diversidad como elemento clave del desempeño y del éxito. Al ser una institución que se rige por el mérito, el BCE encarna valores asociados a la diversidad, como el respeto, la justicia, la inclusión y la igualdad de oportunidades para sus empleados con independencia de su sexo, nacionalidad, religión, orientación sexual, origen étnico, edad, contexto cultural y discapacidad. Las actividades realizadas en 2017 incluyeron un acto enmarcado en la iniciativa Diversity Days (jornadas de diversidad) en el que participaron ponentes procedentes del mundo académico y de la esfera pública, la creación de una sección dedicada a la diversidad en el sitio web del BCE, y el izado de la bandera arcoíris en el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (IDAHOT, en sus siglas en inglés).

Para mejorar la equidad de género, objetivo estratégico del BCE, se han fijado unos objetivos para finales de 2019, junto con una serie de medidas de apoyo para su consecución, entre ellas, un enfoque centrado en el liderazgo inclusivo, embajadores de la diversidad en cada área de negocio, asesoramiento, el programa de formación específico Women in Leadership, una jornada de puertas abiertas dedicada al talento de las mujeres y mayores oportunidades de flexibilidad laboral.

 

Figura 3

Objetivos de género y porcentaje de mujeres en la plantilla del BCE

Fuente: BCE.
Notas: La composición de la plantilla del BCE por sexos se refiere a los empleados con contratos indefinidos y de duración determinada. En las cifras correspondientes a la contratación se han considerado las campañas de selección internas y externas para puestos de duración determinada que concluyeron en 2017. Datos a 31 de diciembre de 2017.

En 2017, en un esfuerzo notable por mejorar el diálogo social en el BCE, se abordaron varios aspectos relativos a recursos humanos en el marco de un programa de trabajo conjunto con representantes del personal. Este programa engloba seis ámbitos clave de trabajo: bienestar y prevención de riesgos laborales; desarrollo profesional y gestión del desempeño; política contractual; diversidad e inclusión; contratación, y mecanismos de participación de los empleados. Los representantes del personal han realizado una valiosa contribución a distintas áreas de formulación de políticas y de toma de decisiones acerca de estos temas.

A escala del SEBC, se lanzó la segunda convocatoria de becas (31 en total) en el marco del programa de prácticas de la supervisión bancaria europea y se puso en marcha el Programa Schuman, una iniciativa novedosa en la que se ha seleccionado a más de 30 empleados para participar en un proyecto específico llevado a cabo en una institución distinta a la suya, temporalmente, durante un período máximo de nueve meses. También se creó un grupo de trabajo sobre movilidad (Task Force on Mobility) para fomentar la enriquecedora rotación de la plantilla por todo el sistema.

A 31 de diciembre de 2017, la plantilla aprobada del BCE en términos de puestos de trabajo equivalentes a jornada completa ascendía a 3.252 empleados, en comparación con 2.898,5 al final de 2016. El número real de empleados, en términos de puestos equivalentes a jornada completa, era de 3.384 (frente a 3.171 a 31 de diciembre de 2016)[131]. En 2017 se ofrecieron 246 nuevos contratos de duración determinada (tanto temporales como convertibles en indefinidos). Además, se firmaron 393 contratos de corta duración, así como algunas prórrogas, para cubrir ausencias inferiores a un año. Durante 2017, el BCE siguió ofreciendo contratos de corta duración por períodos de hasta 36 meses a empleados de bancos centrales nacionales (BCN) y de organismos internacionales. A 31 de diciembre de 2017 había 232 empleados procedentes de BCN y de organismos internacionales trabajando en el BCE con diversos cometidos, un 7 % menos que al final de 2016. En septiembre de 2017, el BCE acogió a los quince participantes en su duodécimo programa de graduados, y a 31 de diciembre de 2017 contaba con 376 becarios (un 18 % más que en 2016). Asimismo, el BCE concedió dos becas de investigación en el marco del programa Wim Duisenberg Research Fellowship, al que pueden acceder economistas de prestigio, y cinco becas para jóvenes investigadores en su programa Lamfalussy Fellowship.

Aunque la institución creció ligeramente, 113 empleados con contratos indefinidos o de duración determinada renunciaron o se jubilaron en 2017 (frente a 56 en 2016) y finalizaron 344 contratos de corta duración.

Cuentas Anuales

https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/annrep/ecb.annualaccounts2017.es.pdf

Balance consolidado del Eurosistema a 31 de diciembre de 2017

https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/other/ecb.eurosystembalancesheet2017.es.pdf

Estadísticas (sección disponible solo en inglés)

https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/annrep/ar2017/ecb.ar2017_statistical_section.en.pdf

Abreviaturas

Países

AT

Austria

BE

Bélgica

BG

Bulgaria

CY

Chipre

CZ

República Checa

DK

Dinamarca

DE

Alemania

EE

Estonia

ES

España

FI

Finlandia

FR

Francia

GR

Grecia

HR

Croacia

HU

Hungría

IE

Irlanda

IT

Italia

LT

Lituania

LU

Luxemburgo

LV

Letonia

MT

Malta

NL

Países Bajos

PL

Polonia

PT

Portugal

RO

Rumanía

SE

Suecia

SI

Eslovenia

SK

Eslovaquia

UK

Reino Unido

US

Estados Unidos

De acuerdo con la práctica de la UE, los Estados miembros de la UE se enumeran en este Informe en el orden alfabético de sus nombres en las respectivas lenguas nacionales.

Otras

ABE

Autoridad Bancaria Europea

ABSPP

Programa de compras de bonos de titulización de activos

AES

Autoridades Europeas de Supervisión

ANC

Autoridad nacional competente

APP

Programa de compra de activos

BCBS

Comité de Supervisión Bancaria de Basilea

BCE

Banco Central Europeo

BCN

Banco central nacional

BIRD

Diccionario de información integrada de las entidades de crédito

BVAR

(Modelo de) vectores autorregresivos bayesianos

CBPP3

Tercer programa de adquisiciones de bonos garantizados

CPMI

Comité de Infraestructuras del Mercado y Pagos

CSDB

Base de datos centralizada de valores

CSPP

Programa de compras de bonos corporativos

DCV

Depositario central de valores

DLT

Tecnología de registros distribuidos

DSTI

Ratio carga financiera-renta

ECC

Entidad de contrapartida central

ECMS

Sistema de gestión de activos de garantía del Eurosistema

ECON

Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios

EIOPA

Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación

EISM

Entidad de importancia sistémica mundial

EMIR

Reglamento Europeo de Infraestructuras de Mercado

EMMI

Instituto Europeo de Mercados Monetarios

Eonia

Índice medio del tipo de interés del euro a un día

ERF

Marco europeo de información

ESFP

Empresas de seguros y fondos de pensiones

EUR

Euro

Euríbor

Tipo de interés de oferta en el mercado interbancario del euro

FEEF

Facilidad Europea de Estabilización Financiera

FMI

Fondo Monetario Internacional

G-20

Grupo de los Veinte

GBP

Libra esterlina

GFSN

Red de seguridad financiera global

HFCN

Red sobre la situación financiera y el consumo de los hogares

IAPC

Índice armonizado de precios de consumo

IBAN

Código internacional de cuenta bancaria

IFM

Institución financiera monetaria

IMD

Importe máximo distribuible

IOSCO

Organización Internacional de Comisiones de Valores

JERS

Junta Europea de Riesgo Sistémico

JPY

Yen japonés

Líbor

Tipo de interés de oferta en el mercado interbancario de Londres

LTV

Ratio préstamo-valor de la garantía

MEDE

Mecanismo Europeo de Estabilidad

MEEF

Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera

MPDB

Base de datos de carácter macroprudencial

MREL

Requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles

MTC II

Mecanismo de tipos de cambio II

MTFA

Mecanismo de ayuda financiera a medio plazo

MUS

Mecanismo Único de Supervisión

NIIF

Normas Internacionales de Información Financiera

NPL

Préstamo dudoso

NTE

Normas técnicas de ejecución

OCDE

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

OEIS

Otras entidades de importancia sistémica

OIF

Otras instituciones financieras

OPEP

Organización de Países Exportadores de Petróleo

PDE

Procedimiento de déficit excesivo

PDM

Procedimiento de desequilibrio macroeconómico

PEC

Pacto de Estabilidad y Crecimiento

PESF

Programa de Evaluación del Sector Financiero

PIB

Producto interior bruto

PPA

Paridad del poder adquisitivo

PSD

Directiva sobre Servicios de Pago

PSP

Proveedor de servicios de pago

PSPP

Programa de compras de valores públicos

Pymes

Pequeñas y medianas empresas

Repo

Cesión temporal

RFA

Acuerdo regional de financiación

RIAD

Base de Datos del Registro de Instituciones y Filiales

SAFE

Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas

SCT Inst

Esquema de transferencias SEPA inmediatas

SEBC

Sistema Europeo de Bancos Centrales

SEE

Sistema Estadístico Europeo

SEGD

Sistema europeo de garantía de depósitos

SEPA

Zona Única de Pagos en Euros

SESF

Sistema Europeo de Supervisión Financiera

SGRE

Servicios de Gestión de Reservas del Eurosistema

SHSDB

Base de datos de carteras de valores negociables

SIPS

Sistema de pago de importancia sistémica

SLBTR

Sistema de liquidación bruta en tiempo real

SLV

Sistema de liquidación de valores

SNF

Sociedad no financiera

SPE

Entidad de propósito especial

T2S

TARGET2-Securities

TIC

Tecnologías de la información y las comunicaciones

TIPS

Servicio de liquidación de pagos inmediatos de TARGET

TLAC

Capacidad total de absorción de pérdidas

TLTRO

Operación de financiación a plazo más largo con objetivo específico

TRIM

Revisión específica de modelos internos

UE

Unión Europea

UEM

Unión Económica y Monetaria

UMC

Unión de los mercados de capitales

USD

Dólar estadounidense

WDN

Red de investigación sobre dinámica salarial

Símbolos utilizados en los cuadros

«-» Inexistencia del fenómeno considerado/dato no aplicable

«.» Dato no disponible por el momento

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ISSN 1725-2873 (html) DOI 10.2866/381608 (html)

ISSN 1725-2873 (pdf) DOI 10.2866/80751 (pdf)

ISBN 978-92-899-3056-7 (html) Número de catálogo UE QB-AA-18-001-ES-Q (html)

ISBN 978-92-899-3075-8 (pdf) Número de catálogo UE QB-AA-18-001-ES-N (pdf)

  1. Para obtener información sobre el concepto de la orientación de la política fiscal de la zona del euro, véase el artículo titulado «The euro area fiscal stance», Boletín Económico, número 4, BCE, 2016.
  2. Véase el artículo titulado «The slowdown in euro area productivity in a global context», Boletín Económico, número 3, BCE, 2017.
  3. Véase el recuadro titulado «Endeudamiento y desapalancamiento del sector privado en los países de la zona del euro», Boletín Económico, número 4, BCE, 2017.
  4. Véase el recuadro titulado «Necesidades de reformas estructurales en la zona del euro: información de una encuesta a grandes empresas», Boletín Económico, número 6, BCE, 2017.
  5. Además de la tasa oficial de paro, los indicadores amplios de la infrautilización incluyen: i) las personas que no están buscando empleo actualmente, aunque estén disponibles; ii) las personas que están buscando empleo activamente, pero (aún) no están disponibles para empezar a trabajar, y iii) las personas que trabajan menos horas de las que desearían. Véase el recuadro titulado «Evaluación del grado de holgura del mercado de trabajo», Boletín Económico, número 3, BCE, 2017.
  6. Véase el recuadro 3 del artículo titulado «The employment-GDP relationship since the crisis», Boletín Económico, número 6, BCE, 2016.
  7. Véase el recuadro titulado «Necesidades de reformas estructurales en la zona del euro: información de una encuesta a grandes empresas», Boletín Económico, número 6, BCE, 2017.
  8. Véase el recuadro titulado «Indicadores estructurales del entorno empresarial en la zona del euro», Boletín Económico, número 8, BCE, 2016.
  9. Para conocer una descomposición basada en modelos, véase el artículo titulado «Domestic and global drivers of inflation in the euro area», Boletín Económico, número 4, BCE, 2017.
  10. M. Ciccarelli y C. Osbat (eds.), «Low inflation in the euro area: causes and consequences», Occasional Paper Series, n.º 181, BCE, enero de 2017.
  11. La utilidad de la curva de Phillips para entender la inflación en la zona del euro también se analiza en M. Jarociński y M. Lenza, «An inflation-predicting measure of the output gap in the euro area», Working Paper Series, n.º 1966, BCE, septiembre de 2016, y en E. Bobeica y M. Jarociński, «Missing disinflation and missing inflation: the puzzles that aren’t», Working Paper Series, n.º 2000, BCE, enero de 2017.
  12. Véanse el recuadro titulado «Evaluación del grado de holgura del mercado de trabajo», Boletín Económico, número 3, BCE, 2017, y B. Cœuré, «Scars or scratches? Hysteresis in the euro area», discurso pronunciado en el Centro Internacional de Estudios Monetarios y Bancarios, Ginebra, 19 de mayo de 2017.
  13. Es igualmente difícil precisar el impacto del comercio electrónico en la inflación; se puede argumentar que la mayor digitalización ha aumentado la competencia y ha reducido los costes de la gestión de reservas, lo que tendría un efecto a la baja sobre la inflación.
  14. Véanse el artículo titulado «Domestic and global drivers of inflation in the euro area», Boletín Económico, número 4, BCE, 2017, y C. Nickel, «The role of foreign slack in domestic inflation in the Eurozone», VoxEU.org, 28 de julio de 2017.
  15. Véanse M. Porqueddu y S. Fabiani, «Changing prices… changing times: evidence for Italy», Working Paper Series, n.º 2002, BCE, enero de 2017, y M. Izquierdo, J.F. Jimeno, T. Kosma, A. Lamo, S. Millard, T. Rõõm y E. Viviano, «Labour market adjustment in Europe during the crisis: microeconomic evidence from the Wage Dynamics Network survey», Occasional Paper Series, n.º 192, BCE, junio de 2017.
  16. Véase el recuadro titulado «La rigidez a la baja de los salarios y el papel de las reformas estructurales en la zona del euro», Boletín Económico, número 8, BCE, 2015.
  17. Véanse, por ejemplo, A. Bonfiglioli y G. Gancia, «Economic Uncertainty and Economic Reforms», mimeo, 2016, y A. Dias Da Silva, A. Givone y D. Sondermann, «When do countries implement structural reforms?», Working Paper Series, n.º 2078, BCE, junio de 2017.
  18. Véanse Bonfiglioli y Gancia, op. cit., Dias Da Silva et al. (op. cit.), A. Drazen y W. Easterly, «Do Crises Induce Reform? Simple Empirical Tests of Conventional Wisdom», Economics and Politics, vol. 13, n.º 2, 2001, pp. 129-157, y L. Agnello, V. Castro, J.T. Jalles y R.M. Sousa, «What determines the likelihood of structural reforms?», European Journal of Political Economy, vol. 37, número C, 2015, pp. 129-145.
  19. Véanse Dias Da Silva et al. (op. cit.) y R. Duval y J. Elmeskov, «The effects of EMU on structural reforms in labour and product markets», Working Paper Series, n.º 596, BCE, marzo de 2006.
  20. Véase N. Leiner-Killinger, V. López Pérez, R. Stiegert y G. Vitale, «Structural reforms in EMU and the role of monetary policy – a survey of the literature», Occasional Paper Series, n.º 66, BCE, julio de 2007.
  21. Véanse A. Alesina, R. Perotti y J. Tavares, «The Political Economy of Fiscal Adjustments», Brookings Papers on Economic Activity, vol. 29(1), 1998, pp. 197-266, y R. Duval, «Is there a role for macroeconomic policy in fostering structural reforms? Panel evidence from OECD countries over the past two decades», European Journal of Political Economy, vol. 24, n.º 2, 2008, pp. 491-502.
  22. Véase Dias Da Silva et al. (op. cit.).
  23. Véase R. Fernández y D. Rodrik, «Resistance to Reform: Status Quo Bias in the Presence of Individual-Specific Uncertainty», American Economic Review, vol. 81, n.º 5, 1991, pp. 1146-1155. Un ejemplo sería el caso de empleados que se oponen a una privatización porque no saben si sus respectivas cualificaciones serán necesarias después de la reforma (véase, por ejemplo, J. De Haan, S. Lundström y J.E. Sturm, «Market-oriented institutions and policies and economic growth: A critical survey», Journal of Economic Surveys, vol. 20, n.º 2, 2006, pp. 157-191).
  24. Véase C. Wyplosz, «Large and Unknown Implicit Liabilities: Policy Implications for the Eurozone», Graduate Institute of International Economics and Centre for Economic Policy Research, 2004.
  25. Dias Da Silva et al. (op. cit.) han llegado a esta conclusión para algunas áreas.
  26. Véase Duval y Elmeskov, op. cit.
  27. Véase R.J. Gordon, «Macroeconomic Policy in the Presence of Structural Maladjustment», NBER Working Paper n.º 5739, National Bureau of Economic Research, 1996.
  28. Véase Dias Da Silva et al. (op. cit.).
  29. Véanse J. Høj, V. Galasso, G. Nicoletti y T.-T. Dang, «The Political Economy of Structural Reform: Empirical Evidence from OECD Countries», OECD Economics Department Working Paper n.º 501, OECD publishing, París, 2006, y O. Blanchard y F. Giavazzi, «Macroeconomic Effects of Regulations and Deregulation in Goods and Labour Markets», Quarterly Journal of Economics, vol. 118, n.º 3, 2003, pp. 879-907.
  30. Véase G. Saint-Paul, The Political Economy of Labour Market Institutions, Oxford University Press, Oxford, 2000.
  31. Esta conclusión es similar a las ideas presentadas en W. Tompson y R. Price, «The Political Economy of Reform: Lessons from Pensions, Product Markets and Labour Markets in Ten OECD Countries», OECD publishing, París, 2009, y en Bonfiglioli y Gancia, op. cit.
  32. Véase Dias Da Silva et al. (op. cit.).
  33. Para más detalles sobre la metodología utilizada para calcular la prima de riesgo de las acciones, véase el recuadro titulado «Los determinantes recientes de los precios de las acciones en la zona del euro», Boletín Económico, número 5, BCE, 2017.
  34. Para más detalles, véase el artículo titulado «The role of euro area non-monetary financial institutions in financial intermediation», Boletín Económico, número 4, BCE, 2016.
  35. Para más detalles, véase la sección 1.2 del Report on financial structures, BCE, octubre de 2017.
  36. La financiación externa total incluye la financiación mediante deuda y acciones de las SNF.
  37. La financiación mediante deuda se define como los pasivos totales, menos las acciones cotizadas, no cotizadas y otras participaciones emitidas.
  38. Estas entidades de propósito especial suelen ser residentes en un país de la zona del euro distinto del de la matriz o de fuera de la zona, con el fin de beneficiarse de un sistema tributario favorable y de la tecnología financiera.
  39. En las cuentas sectoriales, los beneficios no distribuidos se clasifican como operaciones no financieras. Al igual que en la contabilidad empresarial, se contabilizan como financiación interna (no como operaciones financieras). No obstante, el valor de mercado del saldo vivo de las participaciones emitidas por SNF podría aumentar por revalorizaciones resultantes del fortalecimiento de los balances de este sector.
  40. Véase también el recuadro titulado «Tendencias en la estructura de la financiación externa de las sociedades no financieras de la zona del euro», Boletín Económico, número 5, BCE, 2016.
  41. Véase también el artículo titulado «The role of euro area non-monetary financial institutions in financial intermediation», Boletín Económico, número 4, BCE, 2016.
  42. En diciembre de 2016, el Consejo de Gobierno decidió ajustar los parámetros del APP a partir de enero de 2017 para asegurar que el programa continuara ejecutándose con fluidez y para aceptar cantidades limitadas de efectivo como garantía en las facilidades de préstamo de valores del PSPP (programa de compras de valores públicos) con el fin de respaldar el funcionamiento y la liquidez del mercado de repos de la zona del euro. Los cambios de los parámetros del APP consistieron en reducir de dos años a un año la vida residual mínima de los valores admisibles en el PSPP y permitir las adquisiciones de valores con rendimiento inferior al tipo de interés de la facilidad de depósito del BCE en la medida en que fuera necesario.
  43. El 11 de agosto de 2016 y el 28 de junio de 2017, respectivamente, el euríbor y el eonia fueron designados «índices de referencia críticos» por la Comisión Europea con arreglo al Reglamento sobre Índices de Referencia en vista de su crucial importancia para los mercados y la elevada cantidad de contratos en los que se utilizan como referencia.
  44. En el sitio web del BCE pueden consultarse los términos de referencia del grupo de trabajo e información adicional.
  45. Este importe bruto fue adjudicado a 474 entidades de crédito. El límite máximo de puja, que corresponde a la financiación asignada menos los fondos obtenidos en TLTRO anteriores, fue de 693 mm de euros. La tasa de utilización, que es la ratio de financiación obtenida en la TLTRO-II.4 de marzo de 2017 en relación con el límite máximo de puja, fue del 34 %. El impacto neto en la liquidez se calcula teniendo en cuenta los reembolsos voluntarios de las TLTRO-I y la reducción de las pujas en las operaciones principales de financiación resultante de la sustitución por la financiación obtenida en las TLTRO. Véase también el recuadro titulado «Las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico: resumen de los fondos adjudicados y su impacto en la intermediación bancaria», Boletín Económico, número 3, BCE, 2017.
  46. Para un análisis más detallado de los tres canales de transmisión principales, véase el recuadro titulado «Impacto de las medidas no convencionales del BCE en las condiciones de financiación: evidencia reciente», Boletín Económico, número 2, BCE, 2017.
  47. Véase M. Draghi, «The state and prospects of the euro area recovery», discurso pronunciado en el Congreso Europeo de Banca, Fráncfort del Meno, 18 de noviembre de 2016. Véase también L. Gambetti y A. Musso, «The macroeconomic impact of the ECB’s expanded asset purchase programme (APP)» Working Paper Series, n.º 2075, BCE, junio de 2017, en el que se constata un impacto significativo del APP sobre el PIB real (0,18 puntos porcentuales en el primer trimestre de 2015 y muy reducido en el cuarto trimestre de 2016) y sobre la inflación medida por el IAPC (de un efecto muy limitado en el primer trimestre de 2015 aumentó a 0,18 puntos porcentuales a finales de ese año y a 0,36 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2016), en comparación con una situación simulada sin estas medidas de política monetaria.
  48. Para más información sobre los criterios de admisión en el CSPP, véase «Corporate sector purchase programme (CSPP) – Questions & answers».
  49. Véase «The euro area bank lending survey – Third quarter of 2017», BCE, octubre de 2017.
  50. Véase «Survey on the Access to Finance of Enterprises in the euro area – October 2016 to March 2017», BCE, mayo de 2017.
  51. La prohibición de financiación monetaria se establece en el artículo 123 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Para conocer las restricciones aplicables a los activos no relacionados con la política monetaria, véase, en particular, la Orientación del BCE sobre las operaciones internas de gestión de activos y pasivos por los bancos centrales nacionales (BCE/2014/9), el Acuerdo de 19 de noviembre de 2014 sobre activos financieros netos y el Acuerdo de 17 de mayo de 2017 sobre provisión de liquidez de emergencia.
  52. Los valores mantenidos por emisores supranacionales se publican a nivel agregado.
  53. Las tenencias de valores del APP se presentan a coste amortizado.
  54. Véanse Financial Stability Review, BCE, mayo de 2017, y Financial Stability Review, BCE, noviembre de 2017. En su función microprudencial, la Supervisión Bancaria del BCE, en colaboración con las autoridades nacionales competentes, identifica y evalúa periódicamente los riesgos que afronta el sector bancario en la zona del euro con el fin de que las entidades de crédito que supervisa directamente hagan frente a los riesgos principales con eficacia. Los riesgos principales se reflejan en las prioridades supervisoras del MUS (Mecanismo Único de Supervisión), que se publican anualmente (véase Prioridades supervisoras para 2018).
  55. Datos correspondientes a todos los grupos bancarios nacionales obtenidos de los datos bancarios consolidados del BCE.
  56. Véase el artículo A en Financial Stability Review, BCE, noviembre de 2017.
  57. Véase el artículo C en Financial Stability Review, BCE, mayo de 2017.
  58. Véase el artículo B en Financial Stability Review, BCE, noviembre de 2017.
  59. Véase el artículo en Financial integration in Europe, BCE, mayo de 2017.
  60. Véase el artículo A en Financial Stability Review, BCE noviembre de 2016.
  61. Véase Report on financial structures, BCE, octubre de 2017.
  62. Las valoraciones estimadas entrañan un elevado grado de incertidumbre y su interpretación puede ser complicada a nivel de cada país dadas las características específicas nacionales (por ejemplo, el tratamiento fiscal de las operaciones inmobiliarias o factores estructurales, como el régimen de tenencia).
  63. En noviembre de 2016 la JERS emitió avisos sobre las vulnerabilidades a medio plazo del sector inmobiliario residencial dirigidos específicamente a los siguientes países de la zona del euro: Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Austria y Finlandia.
  64. La lista de EISM de 2017 puede consultarse en el sitio web del Consejo de Estabilidad Financiera.
  65. Véase «ECB floor methodology for setting the capital buffer for an identified Other Systemically Important Institution (O-SII)», Macroprudential Bulletin, número 3, BCE, junio de 2017.
  66. «Compressing over-the-counter markets», «Networks of counterparties in the centrally cleared EU-wide interest rate derivatives market», «Syndicated loans and CDS positioning» y «Discriminatory pricing of over-the-counter derivatives».
  67. Propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo que respecta a los entes exentos, las sociedades financieras de cartera, las sociedades financieras mixtas de cartera, las remuneraciones, las medidas y las facultades de supervisión y las medidas de conservación del capital; y propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 575/2013 en lo que se refiere al ratio de apalancamiento, el ratio de financiación estable neta, los requisitos de fondos propios y pasivos admisibles, el riesgo de crédito de contraparte, el riesgo de mercado, las exposiciones a entidades de contrapartida central, las exposiciones a organismos de inversión colectiva, las grandes exposiciones y los requisitos de presentación y divulgación de información y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 648/2012.
  68. Las cifras se basan en datos diarios entre el 19 de septiembre y el 29 de diciembre de 2017, e incluyen las operaciones liquidadas, las liquidadas parcialmente y las transferencias de liquidez.
  69. Las disposiciones de la PSD2 entraron en vigor en enero de 2018.
  70. Véase «Payment systems: liquidity saving mechanisms in a distributed ledger environment», BCE/Banco de Japón, septiembre de 2017, y «BOJ/ECB joint research project on distributed ledger technology», BCE/Banco de Japón, septiembre de 2017.
  71. Véase «The potential impact of DLTs on securities post-trading harmonisation and on the wider EU financial market integration», BCE, septiembre de 2017.
  72. Véase «Virtual currency schemes – a further analysis», BCE, febrero de 2015.
  73. El término red team testing era en su origen un término militar utilizado para describir a un equipo cuya misión era penetrar en la seguridad de instalaciones «amigas» y de esta forma probar sus medidas de seguridad. En el contexto de la ciberresiliencia, es un ejercicio que imita las tácticas, técnicas y procedimientos de atacantes reales y va dirigido a las personas, procesos y tecnologías de una IMF o una empresa con el fin de probar sus capacidades de protección, detección y respuesta.
  74. De conformidad con el artículo 141, apartado 2, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, los artículos 17, 21.2, 43.1 y 46.1 de los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales (en lo sucesivo, los «Estatutos del SEBC»), y el artículo 9 del Reglamento del Consejo (CE) nº 332/2002, de 18 de febrero de 2002.
  75. De conformidad con el artículo 122, apartado 2, y el artículo 132, apartado 1, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, los artículos 17 y 21 de los Estatutos del SEBC, y el artículo 8 del Reglamento (UE) nº 407/2010 del Consejo, de 11 de mayo de 2010.
  76. De conformidad con los artículos 17 y 21 de los Estatutos del SEBC (en conjunción con el artículo 3(5) del Acuerdo Marco de la FEEF).
  77. De conformidad con los artículos 17 y 21 de los Estatutos del SEBC (en conjunción con el artículo 5.12.1 de las Condiciones Generales del MEDE para los Acuerdos de Facilidad de Asistencia Financiera).
  78. En el contexto del acuerdo de préstamo suscrito entre los Estados miembros cuyo moneda es el euro (distintos de Grecia y de Alemania) y el Kreditanstalt für Wiederaufbau (actuando en aras del interés público, sujeto a las instrucciones de la República Federal de Alemania y con su aval), como prestamistas, y la República Helénica como prestatario y el Bank of Greece como agente del prestatario, y en virtud de lo previsto en los artículos 17 y 21.2 de los Estatutos del SEBC y el artículo 2 de la Decisión BCE/2010/4 de 10 de mayo de 2010.
  79. Véase H. Esselink, y L. Hernández, «The use of cash by households in the euro area», Occasional Paper Series, n.º 201, BCE, noviembre de 2017.
  80. Los puntos de venta son los establecimientos físicos en los que los consumidores pueden adquirir productos y servicios (véase gráfico B).
  81. Véase «Manual on MFI interest rate statistics», BCE, enero de 2017.
  82. Para más información, véase el sitio web del BIRD.
  83. En el sitio web del BCE puede consultarse información más detallada sobre sus actividades de investigación, incluida información sobre eventos, publicaciones y redes de investigación.
  84. El resumen de los resultados de la encuesta de la WDN puede consultarse en el documento titulado «Labour market adjustment in Europe during the crisis: microeconomic evidence from the Wage Dynamics Network survey», Occasional Paper Series, n.º 192, BCE, junio de 2017. En el sitio web de la WDN pueden consultarse documentos de trabajo relacionados.
  85. Todos los trabajos, discusiones y discursos presentados en el Foro de Sintra pueden consultarse en el libro electrónico de la conferencia y los vídeos de todas las sesiones pueden verse en el canal de YouTube del BCE.
  86. El Research Bulletin del BCE es una plataforma web donde se difunden resultados de investigación relevantes a un público más amplio. Los números de esta publicación están disponibles en el sitio web del BCE.
  87. De conformidad con el Protocolo (n.º 15) sobre determinadas disposiciones relativas al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que se anexa a los Tratados, la obligación de consultar al BCE no se aplica al Reino Unido.
  88. Los demás dictámenes son: CON/2017/22 sobre una propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre marcos de reestructuración preventiva, segunda oportunidad y medidas para aumentar la eficacia de los procedimientos de condonación, insolvencia y reestructuración, y por la que se modifica la Directiva 2012/30/UE, y CON/2017/42 sobre una propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo que modifica el Reglamento (UE) n.º 648/2012 en lo relativo a la obligación de compensación, la suspensión de la obligación de compensación, los requisitos de notificación, las técnicas de reducción del riesgo en los contratos de derivados extrabursátiles no compensados por una entidad de contrapartida central, la inscripción y la supervisión de los registros de operaciones y los requisitos aplicables a los registros de operaciones.
  89. Véanse CON/2017/8, CON/2017/18, CON/2017/20, CON/2017/27 y CON/2017/40.
  90. Véanse CON/2017/10 y CON/2017/31.
  91. Véanse CON/2017/2, CON/2017/3, CON/2017/12, CON/2017/19, CON/2017/32 y CON/2017/43.
  92. Véase CON/2017/4.
  93. Véase CON/2017/17.
  94. Véase CON/2017/24.
  95. Véase CON/2017/34.
  96. Véase CON/2017/51.
  97. Véase CON/2017/44.
  98. Véase CON/2017/36.
  99. Véase CON/2017/5.
  100. Véase CON/2017/49.
  101. Véase CON/2017/37.
  102. Véase CON/2017/25.
  103. Véase CON/2017/23.
  104. Véase CON/2017/23.
  105. Véase CON/2017/23.
  106. Véase CON/2017/26.
  107. Véase CON/2017/14.
  108. Véase CON/2017/30.
  109. Véase CON/2017/35.
  110. Véanse CON/2017/9 y CON/2017/48.
  111. Véase CON/2017/48.
  112. Véase CON/2017/1.
  113. Véase CON/2017/23.
  114. Véase CON/2017/29.
  115. Véanse CON/2017/11, CON/2017/21 y CON/2017/36.
  116. Véase CON/2017/50.
  117. Véanse CON/2017/13 y CON/2017/28.
  118. Véanse CON/2017/33 y CON/2017/36.
  119. Véase CON/2017/15.
  120. Véase CON/2017/36.
  121. Véase CON/2017/19.
  122. Véase CON/2017/23.
  123. Véase CON/2017/23.
  124. Véase CON/2017/7.
  125. Véanse CON/2017/16 y CON/2017/41.
  126. Estos incluyen: i) los casos en los que una autoridad nacional no consultó al BCE sobre proyectos de disposición legal que entraban dentro del ámbito de competencia del BCE, y ii) los casos en los que una autoridad nacional consultó formalmente al BCE, pero sin darle tiempo suficiente para examinar el proyecto de disposición legal y adoptar su dictamen antes de la aprobación de dicha disposición.
  127. Los comunicados preliminares pueden consultarse en el sitio web del BCE.
  128. Todas las respuestas por escrito del presidente del BCE a las preguntas formuladas por los miembros del Parlamento Europeo se publican en una sección específica del sitio web del BCE.
  129. Las respuestas por escrito de la presidenta del Consejo de Supervisión del BCE a las preguntas de los miembros del Parlamento Europeo se publican en el sitio web de Supervisión Bancaria del BCE.
  130. Las buenas prácticas del SEBC pueden consultarse en el sitio web del BCE.
  131. Además de los contratos para la cobertura de puestos de plantilla (equivalentes a jornada completa), esta cifra incluye los contratos de corta duración con empleados de los BCN y de organismos internacionales, y los contratos firmados con los participantes en el programa de graduados.