¿Qué es el programa ampliado de compras de activos?

22 de enero de 2015 (actualizado el 31 de marzo de 2016)

¿Cómo puede el programa de compras de activos ayudar al BCE a cumplir su mandato de mantener la estabilidad de precios?

El BCE aplica una definición de estabilidad de precios entendida de forma simétrica: una inflación elevada es tan peligrosa para nuestra economía como la deflación. En el actual período de crecimiento débil y baja inflación, el instrumento de tipos de interés no ha sido suficiente para dirigir la inflación hacia niveles próximos al 2 %. Para cumplir su mandato, el BCE necesita utilizar todos los instrumentos de que dispone.

¿Puede el programa de compras de activos ayudar al BCE a fomentar el crecimiento y la creación de empleo en Europa?

El BCE tiene un mandato claro: mantener la estabilidad de precios. Este programa favorecerá el retorno de la inflación a niveles compatibles con el objetivo del BCE. Pero también ayudará a que las empresas de toda Europa accedan más fácilmente al crédito, inviertan más y creen empleo. Esto apoyará el crecimiento económico, que es una condición indispensable para que la inflación vuelva a situarse, y se estabilice, en niveles próximos al 2 %. Sin perjuicio de su mandato de estabilidad de precios, el BCE también contribuye a estos objetivos importantes de conformidad con el Tratado.

¿Es legal el programa de compras de activos?

Sí. El BCE es el encargado de la política monetaria de la zona del euro y cumple su mandato de estabilidad de precios utilizando los instrumentos definidos en los Tratados. Las compras simples de instrumentos negociables se mencionan explícitamente como instrumento de política monetaria en el apartado 1 del artículo 18 de los Estatutos del SEBC. Esto incluye la posibilidad de adquirir instrumentos como la deuda pública, siempre que se compren en el mercado secundario a inversores, y no en el mercado primario, es decir, directamente a los Estados miembros.

¿Es el programa de compras de activos una forma de financiación monetaria?

El BCE respeta rigurosamente la prohibición de financiación monetaria no realizando compras en el mercado primario. El BCE solo adquirirá bonos una vez formado un precio de mercado. Con ello evita distorsionar la valoración del riesgo en los mercados.

¿Es el BCE el único banco central que realiza compras de activos?

Muchos bancos centrales, entre ellos la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, han utilizado las compras simples como parte de su política monetaria, lo que suele denominarse expansión cuantitativa. Las operaciones de mercado abierto son un instrumento esencial de los bancos centrales incluso en condiciones normales. Las compras simples son útiles cuando los tipos de interés oficiales no pueden rebajarse más. Pueden ayudar a los bancos centrales a cumplir su mandato, que en el caso del BCE consiste en mantener la estabilidad de precios, apoyando con ello el crecimiento y la creación de empleo.

¿Crea el programa de compras de activos un riesgo de inflación elevada?

El BCE ha cumplido sistemáticamente su mandato de mantener la inflación en niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo. Como resultado, el BCE ha salvaguardado el poder adquisitivo de los ciudadanos de la zona del euro. En el momento actual, la zona del euro atraviesa un período prolongado de bajo crecimiento e inflación muy débil. Por tanto, no es probable que un aumento de la liquidez del banco central dé lugar a tasas de inflación elevadas. Cuando la inflación repunte, el BCE endurecerá su política monetaria a fin de contener las presiones inflacionistas y preservar la estabilidad de precios. En síntesis, el BCE tiene el mandato y los instrumentos para hacer frente a los riesgos inflacionistas tan pronto como puedan aparecer en el futuro, como demuestra su sólido historial a este respecto.

¿Se convertirá el BCE en un «banco malo»?

Desde el inicio de la crisis financiera en 2008, el BCE ha adoptado una serie de medidas no convencionales que algunos han criticado alertando de que incurriría en enormes pérdidas. La realidad es que, desde su creación, el BCE siempre ha obtenido beneficios y los ha transferido, a través de los bancos centrales nacionales, a los ciudadanos de la zona del euro. Como en el pasado, el BCE actuará con prudencia.

¿Pero no obliga el nuevo programa a que los bancos centrales nacionales asuman pérdidas? ¿Es esto compatible con una política monetaria única?

Es cierto que en el nuevo programa algunos riesgos no se distribuyen dentro del Eurosistema, sino que se mantienen en el banco central nacional. El BCE está comprometido con el principio de distribución de riesgos, motivo por el que dicho principio se aplica al 20 % de las compras. No obstante, la decisión adoptada también mitiga la preocupación por posibles consecuencias fiscales imprevistas.

Conforme a lo dispuesto en los Estatutos del SEBC, corresponde al Consejo de Gobierno decidir de qué manera y en qué medida las pérdidas incurridas por los bancos centrales nacionales son distribuidas dentro del Eurosistema. Los mecanismos internos de reparto de pérdidas no afectan en modo alguno al carácter único de nuestra política monetaria. Todos los bancos centrales nacionales participan junto con el BCE en las compras de activos, para las que se ha fijado un importe global y que son coordinadas centralmente por el BCE. Las compras se han calibrado para mantener la estabilidad de precios en el conjunto de la zona del euro, y tienen en cuenta la singular estructura institucional de la zona, donde una moneda común y una política monetaria única coexisten con diecinueve políticas fiscales y económicas nacionales. Precisamente porque tiene en cuenta nuestra estructura institucional —pues se ha hecho a medida—, nuestro programa asegura el máximo grado de eficacia.

¿Trata de ayudar el programa de compras de activos a países concretos?

El programa se ha diseñado para devolver la inflación real y esperada a niveles más próximos al objetivo del BCE en el conjunto de la zona del euro. No reduce la deuda de ningún país específico.