¿Qué es la forward guidance?

15 de diciembre de 2017

Cuando un banco central utiliza la herramienta denominada forward guidance, está dando indicaciones sobre la orientación futura de su política monetaria, basadas en su evaluación de las perspectivas para la estabilidad de precios.

El BCE comenzó a utilizar esta herramienta en julio de 2013, cuando el Consejo de Gobierno anunció que esperaba que los tipos de interés se mantuvieran en niveles bajos durante un período prolongado. Desde entonces la fórmula empleada para comunicar dichas indicaciones ha sido adaptada en varias ocasiones. Actualmente se informa de las intenciones del Consejo de Gobierno no solo en relación con la senda esperada de los tipos de interés oficiales del BCE, sino también con respecto al horizonte de su programa de compras de activos.

Para que sigan siendo creíbles, las indicaciones del BCE sobre sus intenciones de política monetaria deben ser siempre coherentes con la evaluación por el Consejo de Gobierno de la situación económica actual y de las perspectivas futuras, en particular, de la inflación.

¿Cómo funciona exactamente?

Véase un ejemplo a continuación:

Forward guidance Forward guidance

¿Cuándo es necesaria la forward guidance?

El BCE utiliza sus herramientas convencionales de política monetaria (los tipos de interés oficiales) para mantener la inflación en la zona del euro en un nivel acorde con su objetivo (es decir, tasas anuales de inflación inferiores, aunque próximas, al 2 % a medio plazo). Si la inflación es excesivamente baja, el BCE puede reducir sus tipos de interés para hacer que aumente. Pero si los tipos de interés ya están en niveles muy bajos, rebajarlos aún más no siempre es eficaz, por lo que el banco central necesita otras herramientas. La forward guidance es una de ellas.

En tales circunstancias, una comunicación clara de sus intenciones de política monetaria ayuda a que los bancos, los participantes en los mercados financieros, las empresas y los consumidores conozcan mejor cómo evolucionarán probablemente sus costes de financiación en el futuro y proporciona a la economía el impulso que necesita.

Por tanto, estas indicaciones aumentan la eficacia de la política monetaria del BCE y nos ayudan a lograr nuestro objetivo primordial de servir a los ciudadanos europeos manteniendo la estabilidad de precios en la zona del euro.