¿Qué son las reservas mínimas obligatorias?

11 de agosto de 2016

Las entidades de crédito de la zona del euro deben mantener obligatoriamente un determinado nivel de fondos, denominados reservas mínimas, en cuentas con sus bancos centrales nacionales. Las exigencias de reservas mínimas de cada entidad se establecen para períodos de seis semanas denominados períodos de mantenimiento. El nivel de reservas se calcula en función del balance de la entidad antes del inicio del período de mantenimiento.

Las entidades de crédito deben asegurarse de cumplir las exigencias de reservas mínimas en promedio durante el período de mantenimiento, por lo que no es necesario que mantengan diariamente su importe total en cuentas con el banco central. Este sistema funciona como una válvula, que permite a las entidades responder a los cambios a corto plazo en los mercados monetarios, donde se prestan entre sí, depositando o retirando fondos de sus reservas en el banco central. Esto contribuye a estabilizar el tipo de interés al que las entidades se prestan a corto plazo.

Hasta enero de 2012, las entidades de crédito debían mantener en sus bancos centrales nacionales un coeficiente mínimo del 2 % de determinados pasivos, principalmente depósitos de clientes. Desde entonces, este coeficiente se ha reducido al 1 %. El total de reservas mínimas exigidas a las entidades de crédito de la zona del euro se sitúa en torno a 113 mm de euros (a principios de 2016).

Al final del período de mantenimiento, el banco central paga a las entidades intereses por las reservas mantenidas, aplicando un tipo de interés equivalente al de las operaciones principales de financiación.

Aunque las reservas mínimas son un instrumento de política monetaria utilizado habitualmente por los bancos centrales, algunos de ellos, como los de Australia, Canadá y Suecia, no imponen este tipo de exigencias.