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Informe Anual 2025, BCE

El año en síntesis

En 2025, el BCE logró que la inflación volviera a situarse en niveles compatibles con su objetivo a medio plazo del 2 %, tras una serie de crisis —la pandemia y las consecuencias económicas de la invasión injustificada de Ucrania por parte de Rusia— que la habían llevado a máximos históricos a finales de 2022.

En respuesta a la mayor perturbación inflacionista en una generación, el BCE aplicó el endurecimiento de política monetaria más drástico de su historia, subiendo los tipos de interés oficiales 450 puntos básicos, un aumento récord, entre julio de 2022 y septiembre de 2023, y se comprometió a mantenerlos en niveles suficientemente restrictivos durante el tiempo que fuera necesario.

Este endurecimiento dio resultado: la inflación en la zona del euro descendió significativamente y, a partir de mediados de 2024, el BCE comenzó a relajar de forma gradual la orientación restrictiva de su política monetaria. A principios de 2025, el proceso de desinflación había avanzado y las proyecciones del BCE preveían un retorno de la inflación al objetivo.

Sin embargo, el año trajo consigo una importante perturbación geopolítica: Estados Unidos, el mayor mercado de exportación de Europa, se rodeó de un muro arancelario, una decisión que amenazaba con frenar el crecimiento de la zona del euro y aumentaba considerablemente la incertidumbre en torno a las perspectivas de inflación.

Con todo, los efectos inflacionistas fueron contenidos. Europa optó por no tomar represalias a gran escala, y la apreciación del tipo de cambio del euro moderó las presiones sobre los precios de importación.

Dado que la inflación continuó en la senda proyectada, el Consejo de Gobierno pudo seguir reduciendo los tipos de interés oficiales, y los recortó un total de 100 puntos básicos en cuatro bajadas sucesivas hasta situar el principal tipo de interés oficial en el 2,0 % en junio.

Todas las decisiones se guiaron por la función de reacción del Consejo de Gobierno, basada en tres elementos: la evaluación de las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. En sus decisiones, el Consejo de Gobierno aplicó un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptaron en cada reunión, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos.

Al mismo tiempo, la economía de la zona del euro mostró una capacidad de resistencia sorprendente ante un entorno mundial difícil.

Ello se debió en parte a que las empresas se apresuraron a adelantarse a las nuevas barreras comerciales en los primeros meses del año, lo que dio un impulso temporal a las manufacturas europeas. Este impulso se diluyó con la introducción de los aranceles y el debilitamiento de las manufacturas ante los retos de competitividad.

Pero, más fundamentalmente, la economía de la zona del euro se vio respaldada por un notable fortalecimiento de la demanda interna, que compensó con creces la perturbación externa. En 2025, el crecimiento económico se debió enteramente a la demanda interna.

La evolución más alentadora fue, posiblemente, la de la inversión.

La inversión empresarial creció a un ritmo sólido, impulsada por las inversiones en activos intangibles —inteligencia artificial, software y digitalización—, dado que las empresas europeas adoptaron las tecnologías digitales con urgencia renovada. Asimismo, hacia final de año, el incremento del gasto en defensa en Alemania, en respuesta al nuevo entorno geopolítico, comenzó a surtir efecto.

El crecimiento de la zona del euro se situó en el 1,4 % en 2025, superando en casi un tercio lo previsto a principios de año, y demostrando la capacidad de resistencia de la economía.

Todo ello permitió al Consejo de Gobierno mantener sin variación los tipos de interés a partir de julio. Con la inflación en torno a nuestro objetivo a medio plazo, las expectativas de inflación a largo plazo firmemente ancladas y una orientación de la política monetaria prácticamente neutral, el Consejo de Gobierno se encontraba en una buena posición para responder a futuras perturbaciones de cualquier signo.

En 2025, en una iniciativa realizada en colaboración con el Eurosistema que finalizó en junio, el Consejo de Gobierno llevó a cabo una evaluación de su estrategia de política monetaria y definió cómo interpretaría futuras perturbaciones y reaccionaría ante ellas. Con un alcance más reducido que la revisión de 2021, la evaluación incorporó las lecciones extraídas del cambio en el entorno de inflación y de las medidas de política adoptadas posteriormente.

La evaluación volvió a confirmar el objetivo simétrico de inflación del 2 % a medio plazo como piedra angular de la estrategia del BCE y amplió esa simetría a la función de reacción: las desviaciones amplias y sostenidas respecto del objetivo tanto al alza como a la baja se afrontarían con medidas adecuadamente enérgicas y persistentes. El Consejo de Gobierno destacó asimismo la importancia de tener en cuenta no solo la senda más probable de la inflación y el crecimiento, sino también los riesgos y la incertidumbre asociados, también mediante análisis de escenarios y de sensibilidad.

Más allá de la política monetaria, el BCE logró progresos en otros ámbitos en 2025.

Dada la creciente relevancia del debate sobre la reducción de la complejidad regulatoria en Europa, el Consejo de Gobierno creó el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación encargado de elaborar propuestas para simplificar los marcos regulatorio, supervisor y de presentación de información. El grupo de trabajo publicó sus recomendaciones hacia el final del año, con el fin de que contribuyan a la elaboración de un informe de la Comisión Europea sobre la situación general del sistema bancario en Europa.

También se lograron avances notables en el ámbito de las infraestructuras de mercado y los pagos.

El Sistema de Gestión de Activos de Garantía del Eurosistema comenzó a operar en junio, reemplazando a las plataformas nacionales fragmentadas con un sistema único de gestión de activos de garantía. Los pagos inmediatos denominados en euros liquidados a través de TIPS aumentaron un 132 % tras la entrada en vigor de los requisitos establecidos en el Reglamento sobre pagos inmediatos de 2025, que obliga a los proveedores de servicios de pago de la zona del euro a tener capacidad para ofrecer el servicio de pago para la recepción y el envío de pagos inmediatos.

El Consejo de Gobierno también decidió pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital, centrada en la preparación técnica, en la participación del mercado y en el proceso legislativo, con el objetivo de ultimar los preparativos para un posible ejercicio piloto en 2027 y la posible introducción del euro digital en 2029.

En paralelo, continuaron los trabajos de rediseño de los billetes en euros, lo que refleja el compromiso del BCE de mantener el efectivo junto con el dinero digital. El Consejo de Gobierno seleccionó los motivos que ilustran los dos posibles temas para la siguiente serie de billetes, «La cultura europea: patrimonio común» y «Ríos y aves: resiliencia en la diversidad», y convocó un concurso de diseño para los nuevos billetes en julio.

La calidad de los trabajos de investigación del BCE continuó obteniendo un amplio reconocimiento internacional, reflejo de la excelencia de nuestros investigadores. El BCE ocupa actualmente el primer puesto a nivel mundial en el campo de la economía monetaria, según Research Papers in Economics, una base de datos ampliamente utilizada que recoge información sobre trabajos de investigación económica.

A final de año, la zona del euro había completado los preparativos para acoger a Bulgaria como su vigésimo primer miembro, lo que reafirma el atractivo del euro en un momento de creciente incertidumbre geopolítica. El apoyo al euro entre los ciudadanos de la zona del euro alcanzó un máximo histórico del 83 % en primavera y siguió siendo sólido a lo largo del año.

Ninguno de estos avances habría sido posible sin la dedicación y la competencia del personal del BCE. El presente Informe Anual ofrece una descripción detallada de su trabajo en 2025.

Fráncfort del Meno, mayo de 2026

Christine Lagarde

Presidenta

El año en cifras

La actividad económica resistió, pese a los retos globales

La inflación general avanzó hacia el objetivo

El PIB real de la zona del euro creció un 1,4 % en 2025, frente al 0,9 % de 2024.

Los servicios continuaron mostrando más capacidad de resistencia que la industria, en un contexto de elevada incertidumbre en el entorno internacional.

La inflación general descendió hasta el 2,1 % en 2025 desde el 2,4 % de 2024, acercándose al objetivo del 2 % a medio plazo.

El BCE continuó recortando los tipos de interés oficiales

El BCE siguió siendo una de las instituciones de investigación más importantes del mundo

El BCE redujo sus tipos de interés oficiales 100 puntos básicos en el primer semestre de 2025, de modo que el tipo de interés de la facilidad de depósito se situó en el 2 % en junio, en un contexto de señales continuas de que la inflación estaba avanzando de forma sostenida hacia el objetivo del 2 %.

A lo largo de 2025, Research Papers in Economics (RePEc) situó al BCE en la primera posición en las áreas de investigación de economía monetaria y banca, y la segunda en macroeconomía.

La resiliencia de las entidades de crédito de la zona del euro aumentó

Los pagos inmediatos en euros liquidados a través de TIPS se incrementaron considerablemente

En el tercer trimestre de 2025, la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada se situó en el 16,1 %. Esto demuestra la gran capacidad de resistencia del sector bancario de la zona del euro, que también se vio favorecida por la sólida rentabilidad y por una ratio de préstamos dudosos que se mantuvo próxima a mínimos históricos.

El Reglamento de Pagos Inmediatos ―que exige que los proveedores de servicios de pago de la zona del euro puedan ofrecer el servicio de pago para la recepción y el envío de pagos inmediatos― dio lugar a un aumento sustancial de la operativa del servicio de liquidación de pagos inmediatos de TARGET (TIPS) denominada en euros. El volumen promedio diario de transacciones se incrementó de 1.657.421 pagos en diciembre de 2024 a 3.845.376 pagos en diciembre de 2025.

El apoyo al euro alcanzó un máximo histórico

El porcentaje de bonos verdes en la cartera por cuenta propia del BCE aumentó

En la encuesta del Eurobarómetro estándar de primavera de 2025 de la Comisión Europea, el 83 % de los ciudadanos de la zona del euro se mostraron a favor de la afirmación: «Una unión económica y monetaria europea con una moneda única, el euro». Este alto porcentaje demostró que el apoyo a la moneda única ―el euro― se sitúa en un máximo histórico.

Como parte de su estrategia de apoyo a la transición verde, el BCE continuó incrementando la proporción de inversiones verdes en su cartera por cuenta propia, desde el 1 % en 2019 hasta el 33 % al final de 2025.

1 La política monetaria del BCE frenó las presiones inflacionistas

La actividad económica global continuó mostrando capacidad de resistencia en 2025, pese a la intensificación de los factores adversos relacionados con el comercio. Los efectos del acusado cambio de rumbo de la política comercial de Estados Unidos sobre el crecimiento mundial se vieron mitigados por las políticas de apoyo, la fortaleza de la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA) y el adelanto de las importaciones. El comercio internacional se expandió a raíz del adelanto de importaciones que se produjo en previsión de las subidas arancelarias, pero su dinamismo se redujo posteriormente a medida que fueron disipándose estos efectos más avanzado el año y el impacto de los aumentos de los aranceles se materializó. La inflación global siguió disminuyendo, si bien a un ritmo más lento y con un patrón menos sincronizado que en años anteriores. El euro se apreció en términos efectivos nominales y, de forma más pronunciada, frente al dólar estadounidense. La economía de la zona del euro registró una recuperación moderada, aunque generalizada, en 2025, año en el que el crecimiento de la productividad del trabajo pasó a ser positivo, mientras que el del empleo se debilitó en cierta medida. La evolución de la actividad se vio respaldada por una política monetaria menos restrictiva, pero la economía se enfrentó a dificultades relacionadas con la incertidumbre arancelaria y la situación geopolítica. Aunque la industria mostró cierta volatilidad, los servicios se mantuvieron más estables, proporcionando un soporte al crecimiento. La inflación general de la zona del euro siguió aproximándose al objetivo del BCE del 2 % a medio plazo en 2025, como consecuencia del anterior endurecimiento de la política monetaria, de la disminución de las presiones latentes derivadas de los precios de las materias primas energéticas y no energéticas, así como de las escasas presiones sobre los precios de importación en términos más generales. La mayoría de los indicadores de la inflación subyacente continuaron moderándose de forma gradual a lo largo de 2025, lo que contribuyó a que la inflación general convergiera hacia tasas próximas al objetivo. En este entorno económico, y como resultado del tono menos restrictivo de la política monetaria y del alza de los tipos de interés reales a largo plazo, las pendientes de las curvas de rendimientos de la zona del euro aumentaron y las cotizaciones bursátiles registraron subidas significativas. Las condiciones de financiación de las empresas y los hogares de la zona del euro continuaron relajándose a principios de año y posteriormente se estabilizaron en líneas generales. No obstante, la recuperación del crédito bancario siguió siendo débil y el crecimiento del agregado monetario amplio mostró un escaso dinamismo.

1.1 El crecimiento mundial siguió mostrando capacidad de resistencia pese al cambio de rumbo de la política comercial de Estados Unidos

La economía mundial mostró capacidad de resistencia en 2025 y continuó creciendo a un ritmo moderado —el 3,4 %—, prácticamente sin variación con respecto a 2024. El año estuvo marcado por un cambio importante en las prioridades de la política económica de Estados Unidos, que incrementó los aranceles hasta alcanzar su nivel más alto en casi un siglo. Aunque el impacto global en la economía mundial se vio amortiguado por la respuesta limitada de los socios comerciales, la incertidumbre en torno a los futuros acuerdos comerciales siguió siendo elevada (gráfico 1.1), ensombreciendo las perspectivas del comercio. Pese a estos factores adversos, la actividad mundial se vio sostenida por otros factores. La fortaleza de la inversión asociada a los avances en IA estimuló el comercio de productos relacionados con la tecnología y contribuyó a que los mercados de renta variable registraran ganancias en algunas economías, en particular en Estados Unidos. Además, las empresas y los hogares aceleraron las compras de bienes extranjeros en previsión de las posibles subidas arancelarias, respaldando —al menos temporalmente— la producción manufacturera y las exportaciones, también en China. La combinación de políticas favorables, en general, en las principales economías, en especial en el ámbito de la política fiscal, siguió atenuando el efecto adverso de las tensiones comerciales. No obstante, el ritmo de crecimiento global se debilitó hacia finales de año a medida que fueron desapareciendo los factores positivos transitorios, mientras que las barreras comerciales y la incertidumbre continuaron afectando a la confianza y a la inversión, aunque menos que en la primera mitad del año.

Gráfico 1.1

Tipos arancelarios efectivos en Estados Unidos e incertidumbre de política comercial

a) Tipos arancelarios efectivos en Estados Unidos

b) Incertidumbre de política comercial

(porcentaje de aranceles a las importaciones de bienes)

(índice)

Fuentes: Panel a: US International Trade Commission, US Census Bureau y cálculos del BCE; panel b: cálculos del BCE y Caldara et al. (2020)[1].
Notas: Panel a: los tipos arancelarios efectivos se calculan con el método de ingresos, es decir, dividiendo los aranceles recaudados por el valor de los bienes importados. Los datos representan medias anuales. La última observación corresponde a 2025. Panel b: el índice es una versión ajustada del índice propuesto por Caldara et al. (2020), que mide el porcentaje mensual de artículos en los que se analiza la incertidumbre de política comercial en siete periódicos internacionales. La serie ajustada elimina la influencia de fuentes de incertidumbre más amplias (como la incertidumbre sobre la política económica general, las tensiones geopolíticas y las tensiones en los mercados) para distinguir mejor la incertidumbre relacionada específicamente con la política comercial[2]. El índice es una media móvil de tres meses. La última observación corresponde a diciembre de 2025.

El comercio internacional creció con el adelanto de las importaciones, pero el dinamismo se fue diluyendo más avanzado el año

El comercio internacional creció de forma robusta en 2025, a un ritmo del 4,7 %. Esta evolución reflejó el fuerte avance de las importaciones en la primera mitad del año, período en el que los hogares y las empresas adelantaron sus decisiones de consumo y de inversión en previsión de las subidas de los aranceles. Además, los patrones de comercio se ajustaron al nuevo panorama arancelario, y algunos flujos se desviaron hacia otros países. Los intercambios comerciales, especialmente las exportaciones de los países asiáticos, también se vieron respaldados por la elevada demanda de bienes que facilitan el despliegue de la IA, en un contexto de fuerte inversión en equipos de tecnologías de la información y las comunicaciones en Estados Unidos y otras economías avanzadas. En la segunda mitad del año, el crecimiento del comercio se ralentizó de forma notable al disiparse el impacto de las anteriores decisiones de adelanto y materializarse los efectos de los aumentos de los aranceles.

La inflación global continuó disminuyendo, pero con diferencias entre las principales economías

La inflación global continuó disminuyendo en 2025, aunque con un patrón menos sincronizado que en el año anterior. La inflación general medida por el índice de precios de consumo (IPC) descendió hasta el 2,2 % en diciembre de 2025, desde el 3 % observado en diciembre de 2024 (gráfico 1.2). Esta disminución se vio moderada por un nuevo incremento de la tasa de variación de los precios de los bienes, mientras que la inflación de los servicios se mantuvo persistente en muchas economías. La evolución de la inflación fue dispar entre países. En Estados Unidos, la inflación general permaneció por encima del objetivo y las subidas arancelarias provocaron una aceleración significativa del ritmo de avance de los precios de los bienes. En el Reino Unido, la tasa de inflación al final de 2025 se situaba por encima de la registrada al cierre de 2024, en un contexto de aumento de los precios administrados y de los alimentos, así como de desaparición gradual del impacto de los anteriores descensos de los precios energéticos. En cambio, en China, la inflación se mantuvo contenida como consecuencia de la debilidad de la demanda interna asociada a la prolongada contracción del sector inmobiliario y al persistente exceso de capacidad de la industria.

Gráfico 1.2

Tasas de inflación general y subyacente

a) Inflación general mundial y sus componentes

b) Inflación en las principales economías

(tasas de variación interanual; datos mensuales)

(tasas de variación interanual; datos mensuales)

Fuentes: Fuentes nacionales y OCDE a través de Haver Analytics, y cálculos del BCE.
Notas: Panel a: la inflación mundial se calcula a partir de los IPC nacionales y las ponderaciones anuales del PIB expresadas en términos de paridad del poder adquisitivo. El agregado se calcula sobre la base de 22 países y la zona del euro, que representan el 81 % del PIB mundial en los mismos términos. Las contribuciones de los componentes a la inflación general se calculan utilizando las ponderaciones del IPC de la OCDE. Las tasas de variación de los precios de los bienes y servicios que forman parte de la inflación subyacente excluyen la energía y los alimentos. Las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025. Panel b: las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025.

Gráfico 1.3

Precios del petróleo y precios europeos del gas

(escala izquierda: USD/barril; escala derecha: EUR/MWh)

Fuentes: LSEG, HWWI y cálculos del BCE.
Nota: La última observación corresponde al 31 de diciembre de 2025.

Los precios de las materias primas energéticas mostraron una tendencia a la baja debido a una combinación de factores de demanda y de oferta

Al final de 2025, los precios de la energía eran inferiores a los registrados un año antes, como reflejo de los descensos de los precios del petróleo y de los precios europeos del gas (gráfico 1.3). Los precios del Brent cayeron un 19 %, debido a una combinación de factores de demanda y de oferta. Por el lado de la demanda, la actividad económica mundial se debilitó a raíz de las disputas arancelarias que comenzaron en abril. Por el de la oferta, los sucesivos incrementos de la producción de la OPEP+ llevaron al mercado a registrar un superávit significativo para finales de año. No obstante, los precios experimentaron cierta volatilidad en junio en un entorno de intensificación de las tensiones en Oriente Próximo, en particular tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, pero el breve repunte al alza remitió después de que se anunciara el alto al fuego en Gaza mediado por el país norteamericano. Los precios europeos del gas descendieron un 42 % con respecto al cierre del año anterior y permanecieron muy por debajo del máximo alcanzado en 2022. Dichos precios aumentaron a principios de año debido a la expiración del acuerdo de tránsito de gas entre Rusia y Ucrania y a la preocupación sobre la suficiencia de los niveles de almacenamiento de esta materia prima en Europa para el invierno 2025-2026. Posteriormente, los precios se redujeron como consecuencia de la relativa debilidad del consumo en Europa, de la demanda contenida de gas natural licuado en Asia y, más avanzado el año, de las renovadas perspectivas de finalización de la guerra de Rusia contra Ucrania.

El euro se apreció en términos efectivos nominales y, de forma más acusada, frente al dólar estadounidense en comparación con el final de 2024

El euro se apreció un 6,8 % en términos efectivos nominales y un 13,1 % frente al dólar estadounidense en comparación con el final de 2024. La mayor parte de la apreciación frente al dólar se produjo en la primera mitad del año. Esta evolución obedeció a la intensificación de la incertidumbre en torno a las políticas arancelarias estadounidenses, que lastró al dólar y propició una aceleración de los flujos de capital hacia activos de la zona del euro, así como a los ajustes de las estrategias de cobertura y a una resiliencia mayor de la esperada de la economía de la zona del euro. En los meses siguientes, el euro cotizó dentro un intervalo relativamente estrecho, ya que las presiones a la baja y al alza prácticamente se compensaron entre sí. Las expectativas de los mercados sobre cuánto recortaría la Reserva Federal su tipo de interés oficial fluctuaron reiteradamente a medida que se publicaban nuevos datos económicos. Las presiones al alza sobre la inflación relacionadas con los aranceles tendieron a favorecer al dólar estadounidense al reducir las expectativas de recortes de los tipos de interés, mientras que las señales de desaceleración del mercado de trabajo tuvieron el efecto contrario. Asimismo, es probable que la incertidumbre regulatoria e institucional, junto con la preocupación sobre el cierre de la Administración federal de Estados Unidos, lastrara al dólar. Además de apreciarse de forma considerable frente al dólar estadounidense, el euro también se fortaleció en términos efectivos nominales, y de forma notable frente a algunas monedas asiáticas como el yen japonés (+12,9 %) en un contexto de incertidumbre en torno a la orientación de las políticas fiscal y monetaria de Japón. El euro se apreció también frente a otras monedas de reserva importantes, como la libra esterlina (+5,2 %) y el dólar canadiense (+7,6 %). En cambio, perdió algo de valor frente al franco suizo (−1 %), que continuó sirviendo de refugio en períodos de incertidumbre elevada.

1.2 La actividad económica resistió pese a la elevada incertidumbre global

La actividad económica siguió mostrando capacidad de resistencia frente a los retos globales, en particular en el ámbito del comercio internacional

El crecimiento del PIB real de la zona del euro aumentó hasta el 1,4 % en 2025, frente al 0,9 % de 2024 (gráfico 1.4). El cambio gradual en la orientación de la política monetaria del BCE de un tono restrictivo a otro más neutral, la expectativa de una orientación más laxa de la política fiscal y el descenso de la inflación despeñaron un papel importante para sostener la recuperación, que fue moderada pero generalizada. Este entorno económico también se vio muy influido por las tensiones geopolíticas y la elevada incertidumbre relacionada con los aranceles comerciales—en particular los aplicados por Estados Unidos— así como por la volátil situación geopolítica en algunas regiones del mundo, que afectó a la confianza y a las cadenas de producción. La leve recuperación del sector manufacturero y la mayor estabilidad de los servicios fueron esenciales para comprender las causas de la relativa capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro en 2025 a pesar de la complejidad del entorno mundial.

Gráfico 1.4

PIB real y valor añadido bruto de la zona del euro

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuente: Eurostat.
Nota: Las últimas observaciones corresponden a 2025.

Tras la fortaleza observada en el primer trimestre, reflejo del adelanto de las exportaciones, el crecimiento se moderó

El valor añadido bruto real de la industria creció un 2,2 % en 2025 tras contraerse un 0,5 % en 2024. Este repunte se produjo principalmente en el primer trimestre y fue consecuencia del impulso transitorio a la producción asociado al adelanto en el tiempo de las exportaciones en previsión de las subidas arancelarias que fueron impuestas posteriormente por la nueva Administración estadounidense. Sin embargo, el dinamismo del crecimiento se moderó de forma significativa durante el resto del año, debido al aumento de los aranceles, a la intensificación de la competencia mundial, a los costes energéticos persistentemente altos y a la incertidumbre sobre las políticas económicas, que pese a ser elevada, descendió gradualmente. Aunque los tipos de interés oficiales del BCE se habían mantenido en niveles altos durante la mayor parte de 2024, las señales más claras de una próxima relajación a principios de 2025 redujeron la incertidumbre y mejoraron las condiciones crediticias para las empresas. Ello contribuyó a la recuperación de la inversión, en particular en los sectores manufactureros que se habían visto lastrados por los elevados costes de financiación. La tasa de avance del valor añadido bruto real de los servicios se situó en el 1,2 % en 2025, lo que representa una desaceleración con respecto al 1,5 % observado en 2024, pero que, no obstante, proporcionó un soporte a la expansión de la zona del euro. La desaceleración de los servicios obedeció en parte a la cautela de los hogares, que se reflejó en el alto nivel de ahorro de este sector, en un contexto de persistencia de los riesgos geopolíticos y de notable incertidumbre económica. Al mismo tiempo, los servicios digitales y de TI siguieron mostrando cierta capacidad de resistencia, ya que se beneficiaron del mantenimiento de la inversión de las empresas en automatización, ciberseguridad e integración de la IA.

El consumo privado se aceleró, impulsado por los bienes

El consumo privado se aceleró ligeramente en 2025 y creció un 1,5 % con respecto al año anterior. El consumo de bienes aumentó con más fuerza a principios de año, mientras que el gasto en servicios cobró más impulso a partir del segundo trimestre, pero se ralentizó en el tercero. En general, el consumo de bienes aumentó en mayor medida que el de servicios (gráfico 1.5). El avance de la renta real disponible respaldó el gasto de los hogares, ya que los salarios nominales siguieron creciendo con fuerza, la inflación continuó descendiendo y la expansión del empleo mostró capacidad de resistencia, aunque fue algo más débil que en el año anterior. Sin embargo, el consumo privado siguió yendo a la zaga de la evolución de la renta real disponible, dado que la tasa de ahorro se mantuvo elevada en un contexto de intensificación de los riesgos geopolíticos y de la incertidumbre económica.

Gráfico 1.5

Consumo, inversión (sin construcción) e inversión residencial en la zona del euro

(índices: 2022 = 100)

a) Consumo privado


b) Inversión

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Notas: En el panel a, el consumo privado se refiere al concepto nacional y los componentes aluden al concepto de consumo interno. En el panel b, la inversión sin construcción es la suma ponderada de los activos tangibles e intangibles. Tanto la inversión sin construcción como los intangibles excluyen los activos intangibles en Irlanda. Las últimas observaciones corresponden al cuarto trimestre de 2025.

La inversión residencial comenzó a recuperarse

Tras caer bruscamente en 2024 como consecuencia de la debilidad de la demanda y del efecto retardado del endurecimiento de las condiciones de financiación, la inversión residencial comenzó a recuperarse en 2025. Esta evolución reflejó en gran medida la mejora de las condiciones de financiación y el aumento continuado de la renta real de los hogares, factores ambos que favorecieron una mayor accesibilidad y contribuyeron a estabilizar la demanda de inmuebles residenciales a lo largo del año. Aun así, la inversión en vivienda continuó siendo más débil que el consumo privado y la inversión sin construcción, lo que subrayó el carácter incipiente de su recuperación.

La inversión empresarial se vio respaldada por el aumento de la demanda y la relajación de las condiciones de financiación, pese a los factores adversos

La inversión sin construcción (una aproximación estándar a la inversión empresarial en la contabilidad nacional, que excluye la construcción de la inversión total y se emplea ante la falta de estadísticas disponibles sobre la inversión privada y pública) creció de forma robusta en 2025, impulsada por el aumento de la demanda y la relajación de las condiciones de financiación a medida que el BCE siguió rebajando sus tipos de interés oficiales en la primera mitad del año. En el conjunto de 2025 creció un 4,4 % con respecto a 2024, en un contexto de considerable volatilidad intertrimestral a lo largo del año. Si se excluyen los activos intangibles volátiles en Irlanda ―afectados en un grado considerable por las actividades de las multinacionales―, la inversión empresarial aumentó un 2,2 % en 2025 (gráfico 1.5). Este resultado refleja la persistente divergencia entre la dinámica de la inversión en activos tangibles y la de la inversión en intangibles observada en los últimos años. La inversión en activos tangibles, como maquinaria, bienes de equipo y transporte, se vio frenada por las subidas arancelarias y la elevada incertidumbre. Por el contrario, la inversión en intangibles creció con fuerza, impulsada por los avances en la digitalización, en particular en los ámbitos de la IA y el desarrollo de software. Además, la recuperación del crecimiento de los beneficios y la traslación de los efectos de los fondos del programa Next Generation EU (NGEU) favorecieron la inversión en 2025, contribuyendo a contrarrestar los efectos adversos de las pérdidas de competitividad. Las empresas indicaron también que la elevada carga regulatoria había frenado la inversión el año pasado.

Las exportaciones de la zona del euro continuaron faltas de dinamismo en un contexto de subidas arancelarias, elevada incertidumbre en torno al nivel de los aranceles y fortalecimiento del euro

La evolución del comercio exterior de la zona de euro en 2025 estuvo marcada por una alta volatilidad, así como por retos de carácter estructural. Las exportaciones de la zona aumentaron con fuerza en el primer trimestre, gracias al adelanto de las compras en previsión de los incrementos de los aranceles de Estados Unidos y principalmente como reflejo de un repunte de los envíos de productos farmacéuticos, en particular desde Irlanda. Sin embargo, este impulso fue transitorio. En el segundo trimestre, las exportaciones disminuyeron en un contexto de subidas de los aranceles estadounidenses, fortaleza del euro y debilidad de la demanda mundial, y en el que las exportaciones de productos farmacéuticos registraron acusadas fluctuaciones. En el tercer trimestre, las exportaciones se recuperaron como resultado del crecimiento de las ventas de productos farmacéuticos a Estados Unidos, pero el dinamismo subyacente siguió siendo débil. El acuerdo comercial alcanzado en julio entre Estados Unidos y la Unión Europea, que limitaba a un máximo del 15 % los aranceles estadounidenses a las exportaciones de bienes de la UE, contribuyó a aliviar la incertidumbre aún elevada en torno a la política comercial (gráfico 1.1). Con todo, los indicadores adelantados apuntaban a una persistente atonía de los pedidos exteriores del sector manufacturero. Las importaciones registraron un crecimiento moderado en 2025, favorecidas por el aumento del volumen de las importaciones provenientes de China, lo que se debió, en parte, a la desviación de los flujos comerciales derivada de las tensiones entre ese país y Estados Unidos, así como al fortalecimiento del euro, que redujo el coste de las importaciones. Los precios de importación de la zona del euro también siguieron sometidos a presiones a la baja, ya que las presiones al alza sobre los precios de las materias primas energéticas continuaron disminuyendo. Las entradas de bienes de China a precios competitivos en un contexto de exceso de capacidad persistente en la industria manufacturera de ese país intensificó la competencia para los productores de la UE, al tiempo que las restricciones impuestas por China a las exportaciones de insumos críticos, como las tierras raras, pusieron de relieve las vulnerabilidades de las cadenas de suministro de la zona del euro.

Mercado de trabajo

El mercado de trabajo de la zona del euro se ralentizó, mientras que la productividad del trabajo registró una recuperación

Tras un período de atesoramiento de trabajo (labour hoarding), la expansión del empleo se ralentizó en 2025 con respecto a los últimos años y los indicadores de opinión sugerían que el mercado laboral de la zona del euro había seguido enfriándose a lo largo del año (gráfico 1.6). La tasa de paro osciló entre el 6,3 % y el 6,4 %, y en diciembre se situó en el 6,3 %, uno de los registros más bajos desde la introducción del euro y 1,2 puntos porcentuales por debajo del nivel previo a la pandemia observado en enero de 2020. En 2025, el empleo total y el total de horas trabajadas aumentaron en torno al 0,7 % y el 0,6 %, respectivamente, es decir, a un ritmo inferior al del PIB real, que creció un 1,5 %. Esta evolución se plasmó en una recuperación del crecimiento de la productividad del trabajo que evidenció una reducción del atesoramiento de empleo, es decir, la retención por parte de las empresas de más trabajadores de lo que requerían por las necesidades de producción a corto plazo. Lo mismo indica la tasa de vacantes, que siguió descendiendo desde el máximo observado en el segundo trimestre de 2022 y se situó en el 2,2 % en el cuarto trimestre de 2025, por debajo de su nivel previo a la pandemia del 2,3 %. Las horas medias trabajadas descendieron en 2025 en un contexto de volatilidad significativa y de disparidades entre los países[3]. La tasa de actividad del colectivo con edades comprendidas entre 15 y 74 años se elevó hasta el 66,2 % en el último trimestre, 1,6 puntos porcentuales por encima de su nivel prepandemia. Las mujeres, los trabajadores de más edad, las personas con educación superior y los trabajadores extranjeros fueron los que más contribuyeron a este aumento de la población activa.

Gráfico 1.6

Mercado de trabajo

(escala izquierda: tasas de variación interanual; escala derecha: porcentajes)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Nota: Las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025 para la tasa de paro y al cuarto trimestre de 2025 para el empleo, las horas totales y medias trabajadas, y la productividad por hora trabajada.

1.3 Necesidad de establecer prioridades en el gasto público en períodos de espacio fiscal limitado

Endurecimiento solo moderado de la política fiscal previsto en 2025

El déficit de las Administraciones Públicas de la zona del euro habría disminuido ligeramente en 2025, hasta el 3 % del PIB (gráfico 1.7), desde el 3,1 % de 2024 y el 3,5 % de 2023. El significativo endurecimiento de la política fiscal en 2024 se debió a la retirada gradual de las restantes medidas públicas introducidas para compensar a los hogares y a las empresas por los altos niveles de los precios energéticos y de la inflación. En cambio, el endurecimiento ―solo moderado― de la política fiscal previsto en 2025 obedece a las subidas de los impuestos y de las cotizaciones sociales que no se compensarían por completo con el mayor crecimiento del gasto público primario (incluidas las partidas financiadas por el programa NGEU) y con el aumento de los pagos por intereses.

Gráfico 1.7

Saldo presupuestario de la zona del euro y sus componentes

(porcentajes del PIB)

Fuentes: Cálculos del BCE y Proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema para la zona del euro, diciembre de 2025.
Nota: Los datos se refieren al agregado del sector de Administraciones Públicas de los países de la zona del euro (excluida Bulgaria).

La ratio de deuda en relación con el PIB de la zona del euro habría aumentado hasta situarse en el 87,3 % del PIB en 2025, desde un nivel ya elevado (86,6 %) en 2024, manteniéndose muy por encima del nivel previo a la pandemia, el 83,6 % en 2019 (gráfico 1.8). El incremento previsto de la ratio de deuda en 2025 es el resultado del déficit primario agregado y de los ajustes positivos entre déficit y deuda, que se verían compensados solo en parte por un diferencial tipo de interés-crecimiento favorable, pero cada vez menor.

Gráfico 1.8

Deuda pública de la zona del euro

(porcentajes del PIB)

Fuentes: Cálculos del BCE y Proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema para la zona del euro, diciembre de 2025.
Nota: Los datos se refieren al agregado del sector de Administraciones Públicas de los países de la zona del euro (excluida Bulgaria).

Las necesidades de gasto estratégico están presionando
al alza la deuda pública

Las necesidades de gasto estratégico —también para defensa, infraestructuras y las transiciones digital y ecológica —, junto con el envejecimiento de la población, están presionando al alza la deuda pública[4]. En particular, en el caso del gasto en defensa, algunos países de la zona del euro con niveles de deuda más bajos han hecho uso de su espacio fiscal, lo que se ha traducido en unas ratios de deuda más elevadas que antes de la invasión rusa de Ucrania en 2022. En líneas más generales, el marco revisado de gobernanza fiscal de la UE, adoptado en abril de 2024, proporciona cierta flexibilidad presupuestaria para absorber parte de las presiones sobre el gasto. De hecho, en el marco de sus planes fiscales y estructurales de medio plazo, varios países se han acogido a la posibilidad de ampliar el período de consolidación de cuatro a siete años a cambio de realizar reformas estructurales e inversiones, reduciendo así su esfuerzo anual de ajuste fiscal. Además, la cláusula nacional de salvaguardia, activada para 11 países de la zona del euro, ofrece flexibilidad temporal para desviarse de la senda de gasto neto del país como consecuencia de un aumento del gasto en defensa, siempre que la desviación no ponga en peligro la sostenibilidad presupuestaria a medio plazo[5]. Dado que la flexibilidad presupuestaria no cubrirá íntegramente el gasto adicional, es necesario adoptar métodos complementarios, entre ellos reforzar la eficiencia del gasto y reordenar las prioridades de los presupuestos nacionales.

El 25 de noviembre de 2025, la Comisión Europea aprobó el paquete de otoño del Semestre Europeo de 2026, en el que se establecen las prioridades de política económica[6]. Este paquete incluye la evaluación que realiza la Comisión del cumplimiento del marco de gobernanza fiscal de la UE por parte de los Estados miembros y proporciona orientaciones para sus políticas fiscales en 2026. La aplicación plena, transparente y sin demora del marco de gobernanza revisado ayudará a los Gobiernos a reducir los déficits presupuestarios y las ratios de deuda de forma sostenida. De los 17 países de la zona del euro que presentaron sus proyectos de planes presupuestarios para 2026, la Comisión Europea consideró que 12 de ellos cumplían el marco fiscal de la UE[7]. En el caso de los planes de cinco países, se consideró que presentaban riesgo de incumplimiento, y en dos se observó un riesgo de incumplimiento grave. Además, en la primavera de 2026, la Comisión Europea evaluará, sobre la base de los datos de ejecución presupuestaria correspondientes a 2025, la situación de los seis países de la zona del euro sujetos a un procedimiento de déficit excesivo, es decir, Bélgica, Francia, Italia, Malta, Austria y Eslovaquia. En noviembre, la Comisión Europea también sugirió que se iniciara un procedimiento de déficit excesivo a Finlandia.

1.4 La inflación avanzó hacia el objetivo del 2 % a medio plazo a lo largo del año

La inflación general descendió hasta el 2,1 %, en promedio, en 2025, avanzando hacia el objetivo a medio plazo

La inflación general de la zona del euro, medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), siguió avanzando hacia el objetivo del 2 % a medio plazo a lo largo de 2025 (gráfico 1.9). La inflación interanual se situó en el 2,1 %, en promedio, en el cuarto trimestre y en el conjunto del año, tras registrar una tasa del 2,4 % en 2024. El impacto del anterior endurecimiento de la política monetaria del BCE, la relajación de las presiones salariales, la disminución de las presiones latentes originadas por los precios de las materias primas energéticas y no energéticas, así como las reducidas presiones sobre los precios de importación en términos más generales —en parte debido a la apreciación del euro— favorecieron una desinflación continuada. La inflación medida por el IAPC, excluidos la energía y los alimentos (IAPCX), fue la que más contribuyó al descenso de la inflación general en 2025. Se redujo de forma gradual a lo largo del año y se estabilizó entre el 2,3 % y el 2,4 % en los últimos meses. Esta evolución se debió en gran medida a que la tasa de variación de los precios de los servicios se redujo, pese a mantenerse en cotas todavía elevadas, lo que reflejó en particular la disminución de las presiones salariales. Por el contrario, la inflación de los bienes industriales no energéticos se mantuvo estable, en general, en torno a su media de largo plazo previa a la pandemia durante la mayor parte de 2025 y solo cayó de forma más apreciable en los últimos meses del año, habida cuenta de las reducidas presiones sobre los precios de importación. La inflación general también se vio amortiguada por la moderación de la tasa de variación de los precios de la energía originada por la caída de los precios de las materias primas energéticas y la apreciación del euro. En cambio, la inflación de los alimentos siguió una trayectoria ascendente en la primera parte de 2025 y alcanzó un máximo en julio, impulsada principalmente por las subidas de los precios de los alimentos no elaborados resultantes de una meteorología adversa y de la escasez de oferta. Posteriormente se moderó hasta situarse en el 2,5 % al final del año. La inflación de los alimentos elaborados también contribuyó a las presiones inflacionistas, reflejo de la transmisión continuada de incrementos anteriores de los precios de las materias primas, en particular del cacao y el café[8].

Gráfico 1.9

Inflación general y sus principales componentes

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Nota: Las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025.

La inflación de la energía se situó en registros negativos durante la mayor parte del año, mientras que la de los alimentos registró una evolución en forma de U invertida

La inflación de la energía disminuyó a principios de 2025 y se situó en registros negativos a partir de marzo, principalmente debido a las caídas de los precios del petróleo y de los precios mayoristas del gas en dólares estadounidenses, así como a la apreciación del euro. Sin embargo, el ritmo de variación interanual de los precios de consumo de la energía también mostró cierta volatilidad, en gran medida como consecuencia de efectos de base al alza, en particular del componente de combustible para transporte. La inflación de los alimentos registró una evolución en forma de U invertida durante 2025, motivada fundamentalmente por los precios de los alimentos no elaborados. En los ocho primeros meses del año, la tasa de variación de los precios de los alimentos no elaborados siguió una tendencia al alza, impulsada por las subidas de los precios de las frutas y hortalizas asociadas a unas condiciones meteorológicas adversas, así como por el encarecimiento sostenido de la carne en un contexto de escasez de oferta relacionada, en parte, con enfermedades animales. A partir de septiembre, dicha tasa comenzó a disminuir al diluirse el efecto de las condiciones meteorológicas sobre los precios de las frutas y hortalizas, pero repuntó ligeramente a finales de año. El ritmo de variación de los precios de los alimentos elaborados se mantuvo relativamente estable durante la mayor parte de 2025 y solo disminuyó claramente el último trimestre al remitir las presiones latentes de los precios de materias primas alimenticias como el café y el cacao. En general, la inflación de los alimentos se mantuvo elevada durante el año. Esta evolución fue reflejo de la transmisión continuada, aunque cada vez más débil, de los aumentos anteriores de los precios de las materias primas alimenticias, de los desequilibrios entre la oferta y la demanda en algunos segmentos, y de unas presiones inflacionistas todavía elevadas atribuibles a distintos factores, incluidos los salarios.

Los indicadores de la inflación subyacente continuaron moderándose de forma gradual o se mantuvieron sin cambios en general

Los indicadores de la inflación subyacente, que tratan de captar el componente persistente o común de la inflación, contribuyeron a la convergencia de la inflación general hacia tasas próximas al objetivo. Por ejemplo, la inflación subyacente, medida por el IAPCX, mostró poca volatilidad y descendió desde el 2,7 % observado en diciembre de 2024 hasta registrar niveles que fluctuaron entre el 2,3 % y el 2,4 % durante la mayor parte de los meses a partir de marzo. La disminución de la inflación subyacente estuvo determinada principalmente por partidas de los servicios. La tasa de variación de los precios de los servicios se redujo desde el 4 % en diciembre de 2024 hasta el 3,4 % en diciembre de 2025, como reflejo de la relajación gradual de factores determinantes anteriores, sobre todo de las presiones salariales y de los efectos del reajuste anual de los precios[9]. La inflación de los servicios exhibió cierta volatilidad a corto plazo en abril ―mes en el que los precios de algunas partidas se elevaron temporalmente debido a las fechas de la Semana Santa―, pero fluctuó en un intervalo relativamente estrecho durante el resto del año[10]. El ritmo de variación de los precios de los bienes industriales no energéticos se mantuvo relativamente estable a lo largo de 2025, con leves oscilaciones en torno a su media previa a la pandemia del 0,6 % (calculada para el período comprendido entre 1999 y 2019). En el tercer trimestre experimentó un ligero repunte, pero para octubre había retornado a su media anterior a la pandemia. Hacia finales de año descendió algo por debajo de esa media, habida cuenta de las reducidas presiones sobre los precios de importación y la apreciación del euro. Otros indicadores de la inflación subyacente también retrocedieron gradualmente durante 2025 o se mantuvieron estables en general[11].

Las presiones de costes de origen interno siguieron disminuyendo, debido a la relajación de las presiones de los costes laborales, que se vieron compensadas en parte por el aumento gradual de los beneficios unitarios

Las presiones de costes de origen interno en la zona del euro, medidas por el crecimiento del deflactor del PIB, disminuyeron hasta el 2,4 % en 2025, desde el 3 % observado en 2024 (gráfico 1.10). Esta disminución tuvo su origen en las menores contribuciones de los impuestos unitarios y de los costes laborales unitarios, en este último caso relacionada con la moderación del crecimiento de la remuneración por asalariado y con el mayor ritmo de avance de la productividad del trabajo. Estas reducciones se vieron parcialmente compensadas por el fortalecimiento gradual de la aportación de los beneficios unitarios, en consonancia con la evolución cíclica. Por lo que respecta al crecimiento de la remuneración por asalariado —que se mantuvo estable, en general, a lo largo del año y se situó, en promedio, en el 3,9 %— el avance de los salarios negociados y la deriva salarial mostraron volatilidad[12]. La tasa crecimiento de los salarios negociados descendió considerablemente durante el año hasta situarse, en promedio, en el 2,8 %, frente al 4,5 % observado en 2024. Este descenso tuvo su origen en la normalización de las demandas salariales tras un período en el que los trabajadores habían ido recuperado paulatinamente el poder adquisitivo perdido durante la escalada inflacionista de 2022[13]. La evolución de la deriva salarial, relacionada en parte con los efectos estadísticos derivados de los pagos extraordinarios efectuados en 2024, impulsó al alza el crecimiento total de los salarios. Los beneficios unitarios se recuperaron algo durante 2025 y volvieron a alinearse más estrechamente con el ciclo económico, pero siguieron amortiguando el impacto de los costes laborales, aunque menos que en 2024.

Gráfico 1.10

Deflactor del PIB y componentes

(tasas de variación interanual; contribuciones en puntos porcentuales)

Fuentes: Eurostat y cálculos del BCE.
Notas: Las últimas observaciones corresponden al cuarto trimestre de 2025.
La evolución de la productividad del trabajo se muestra invertida en el gráfico, ya que un aumento (reducción) de su crecimiento reduce (aumenta) las presiones de costes de origen interno.

Las expectativas de inflación a más largo plazo permanecieron firmemente ancladas en torno al objetivo del BCE del 2 %

Las expectativas de inflación a más largo plazo siguieron siendo acordes, en general, con el objetivo del BCE del 2 % a medio plazo durante 2025, lo que respalda un retorno sostenido de la inflación al objetivo. En la encuesta del BCE a expertos en previsión económica (EPE), así como en la encuesta del BCE a analistas de política monetaria (Survey of Monetary Analysts), las expectativas de inflación a más largo plazo estaban firmemente ancladas en el 2 % en 2025 (gráfico 1.11). Otros indicadores de opinión, como Consensus Economics, también señalaron que dichas expectativas permanecían estables en torno al 2 %. Los indicadores de mercado de la compensación por inflación a largo plazo, como el tipo swap de inflación (ILS) a cinco años dentro de cinco años, se mantuvieron próximos al 2 %, con pocas variaciones durante el año. En marzo se observó un ligero incremento del tipo ILS, impulsado por los planes de expansión fiscal en Europa, aunque se vio contrarrestado, en parte, por las repercusiones de las tensiones comerciales que surgieron poco después. En junio se produjeron nuevos aumentos temporales, debido a la evolución de los precios de la energía, pero finalmente, después del verano, el tipo ILS se estabilizó en el 2,1 % hasta el final del año. Estos movimientos reflejaron principalmente las mayores primas de riesgo de inflación, mientras que las estimaciones basadas en modelos de las expectativas genuinas de inflación a más largo plazo —excluidas las primas de riesgo— se mantuvieron estables entre el 1,9 % y el 2 %. En cuanto al consumo, la mediana de las expectativas de inflación a tres años vista fluctuó entre el 2,4 % y el 2,5 % durante el año, y en diciembre repuntó hasta el 2,6 %. Es probable que la permanencia en un nivel ligeramente superior fuera consecuencia de una incertidumbre todavía elevada. La evidencia procedente de la encuesta del BCE sobre las expectativas de los consumidores muestra que los precios de los alimentos afectaron de forma notable a las percepciones sobre la inflación y las expectativas a un año, mientras que su impacto en las expectativas a más largo plazo fue más limitado.

Gráfico 1.11

Indicadores de opinión y de mercado de las expectativas de inflación

(tasas de variación interanual)

Fuentes: LSEG, BCE (encuesta sobre las expectativas de los consumidores [CES], encuesta a expertos en previsión económica [EPE] y encuesta a analistas de política monetaria [SMA]) y cálculos del BCE.
Notas: El tipo swap de inflación a cinco años dentro de cinco años (tipo ILS 5a5a) se basa en datos de frecuencia mensual. El componente de expectativas del tipo ILS 5a5a se calcula como la estimación media de dos modelos afines de estructura de plazos, como en Joslin, Singleton y Zhu (2011)[14] aplicados a los tipos ILS sin ajustar por el desfase de indexación; véase V. Burban et al., «Descomposición de los indicadores de mercado de la compensación por inflación en expectativas de inflación y primas de riesgo», Boletín Económico, número 8, 2021. La encuesta EPE correspondiente al cuarto trimestre de 2025 se realizó entre el 1 y el 7 de octubre de 2025. En las encuestas EPE correspondientes al tercer y cuarto trimestre de 2025, las expectativas a más largo plazo se referían a 2030, y en las relativas al primer y segundo trimestre, a 2029. La última observación para la CES y la SMA corresponde a diciembre de 2025.

1.5 La recuperación del crédito continuó siendo débil, pese a la relajación adicional de las condiciones de financiación

Las pendientes de las curvas de rendimientos de la zona del euro aumentaron, impulsadas en gran medida por el alza de los tipos de interés reales a largo plazo

El descenso de los tipos de interés a corto plazo, junto con un alza significativa de los tipos a largo plazo, se tradujo en un aumento de la pendiente de la curva de tipos de interés libres de riesgo de la zona del euro en 2025. La reducción de los tipos a corto plazo, que se produjo sobre todo durante el primer semestre del año, obedeció a los recortes de los tipos de interés oficiales aplicados por el BCE hasta junio, ya que la inflación estaba evolucionando según lo previsto y de forma sostenida hacia el objetivo del 2 % a medio plazo (véase sección 2.1). En los plazos más largos, el tipo OIS (overnight index swap) a diez años se situó, en promedio, en el 2,8 % en diciembre de 2025 (gráfico 1.12), un incremento de aproximadamente 60 puntos básicos con respecto a la media registrada en diciembre de 2024. Los tipos de interés a largo plazo registraron algunos movimientos acusados y volátiles durante los cuatro primeros meses del año, como resultado de los planes de gasto en defensa e infraestructuras de los países europeos, así como de una mayor incertidumbre en torno a los aranceles y las políticas comerciales de Estados Unidos. Desde finales de abril y hasta el final del año, el tipo OIS a diez años experimentó un incremento gradual de unos 30 puntos básicos, principalmente como consecuencia del aumento del componente de tipos de interés reales resultante de la mayor capacidad de resistencia de la economía. Es relevante señalar que la pendiente más pronunciada de la curva de tipos de interés libres de riesgo de la zona del euro refleja un fuerte componente global, dado que en otras economías avanzadas importantes se produjo una corrección de precios similar. En consonancia con la evolución del tipo OIS, el rendimiento de la deuda soberana a diez años de la zona del euro ponderado por el PIB mejoró a lo largo del año. En diciembre se situó en el 3,2 %, aproximadamente 50 puntos básicos por encima del nivel registrado un año antes. Los rendimientos de la deuda pública a diez años de los países de la zona finalizaron 2025 en niveles más altos que a principios de año, y los diferenciales con respecto al tipo OIS se estrecharon. El anuncio relativo a los planes de gasto en defensa en algunos países de la zona del euro (véase sección 1.3) fue un momento crucial en la revisión de las expectativas de los mercados y provocó un incremento considerable ―de unos 40 puntos básicos― del rendimiento del bono alemán a diez años, con presiones al alza similares sobre los rendimientos de otros bonos soberanos de la zona del euro. Posteriormente, estos rendimientos experimentaron una ligera disminución, si bien, al final del año, en la mayoría de los casos se situaban en niveles más altos. La excepción fue el rendimiento de la deuda soberana a diez años de Italia, que se mantuvo prácticamente sin cambios con respecto al nivel del final de 2024, respaldado por el proceso de consolidación fiscal en curso en ese país. En cambio, la incertidumbre política en Francia suscitó inquietud entre los participantes en el mercado acerca de posibles retrasos en la consolidación fiscal, lo que generó presiones al alza sobre los rendimientos de la deuda pública francesa. Esta evolución propició la convergencia de los rendimientos soberanos de Italia y Francia hacia niveles similares, al tiempo que la dispersión de los rendimientos de la zona del euro se situó en cotas históricamente bajas.

Gráfico 1.12

Tipos de interés a largo plazo y coste de los préstamos a empresas y a hogares para adquisición de vivienda

(porcentajes)

Fuentes: Bloomberg, LSEG y cálculos del BCE.
Notas: Observaciones mensuales. El rendimiento de la deuda pública a diez años de la zona del euro es una media ponderada por el PIB. Los indicadores del coste de los préstamos se calculan agregando los tipos de interés a corto y a largo plazo de los préstamos bancarios utilizando una media móvil de 24 meses del volumen de nuevas operaciones. Las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025.

Los mercados de renta variable se vieron respaldados principalmente por las fuertes expectativas de beneficios

En 2025, las cotizaciones bursátiles, medidas por el índice EURO STOXX, aumentaron alrededor del 21 %. Las fuertes expectativas de beneficios, los mayores dividendos y la reducción de las primas de riesgo de las acciones impulsaron la revalorización de las acciones, pese al impacto moderador de la subida de los tipos de interés libres de riesgo a largo plazo. Los precios de las acciones se incrementaron tanto en el sector no financiero como en el financiero, siendo las ganancias más elevadas en este último. Dentro del sector financiero, las cotizaciones bancarias lideraron las ganancias, gracias a la mejora de la rentabilidad derivada de las actividades de negociación de las entidades de crédito, la concesión de crédito y el aumento de la pendiente de la curva de rendimientos. Al final de 2025, los índices bursátiles amplios del sector no financiero y del sector bancario de la zona del euro se situaban en torno a un 12 % y un 80 %, respectivamente, por encima de los niveles observados al cierre de 2024. Los diferenciales de los bonos corporativos se estrecharon, en general, con la notable excepción de los emitidos en el segmento de alto rendimiento del sector financiero y pese a las ventas masivas registradas en el mercado de renta fija privada tras el anuncio del 2 de abril sobre los aranceles estadounidenses. Posteriormente, los diferenciales de los bonos corporativos disminuyeron de forma considerable, debido al renovado apetito por el riesgo y a la mayor capacidad de resistencia de la economía.

En general, las condiciones de financiación continuaron relajándose a principios de año y posteriormente se estabilizaron, en términos generales

Las condiciones de financiación de las empresas de la zona del euro siguieron relajándose en la primera parte del año y después se estabilizaron, en general, en línea con la evolución del coste de la financiación bancaria. La disminución del coste sintético de la financiación de la deuda de las entidades de crédito observada a principios de año obedeció a la transmisión de los recortes de los tipos de interés oficiales, mientras que la estabilización posterior estuvo determinada por la evolución de los tipos de interés de mercado y por las menores expectativas de nuevos recortes de los tipos. La reducción del coste nominal de la financiación de las empresas desde los niveles máximos alcanzados en 2023 refleja, en parte, el comportamiento prudente del crédito bancario desde el inicio del ciclo de relajación de la política monetaria, que se ha asociado a la reasignación de crédito hacia prestatarios de menor riesgo que obtienen préstamos con condiciones más favorables. En el caso de los hogares, la disminución de los costes de financiación en 2025 fue más limitada, y los tipos de los nuevos préstamos hipotecarios reflejaron en gran medida la subida de los tipos de interés de mercado a largo plazo. El tipo de interés sintético de los préstamos bancarios a sociedades no financieras se situó en el 3,6 % en diciembre, unos 80 puntos básicos por debajo del nivel registrado al final de 2024, mientras que el aplicado a los préstamos a hogares para adquisición de vivienda cayó en torno a 10 puntos básicos, hasta el 3,3 % (gráfico 1.12). En consecuencia, el diferencial entre los tipos de interés de los préstamos otorgados a las empresas y a los hogares, que se había ampliado durante la fase de endurecimiento de la política monetaria, se estrechó de forma significativa. La dispersión entre países de los tipos de interés de los préstamos a empresas también se moderó, mientras que la de los aplicados a los préstamos a hogares siguió estando influenciada por las diferencias en las estructuras de vencimientos de los préstamos en los distintos países.

El crédito bancario a las empresas y a los hogares se recuperó de forma más gradual que en el pasado

El crédito bancario continuó recuperándose en paralelo a la relajación de la política monetaria, aunque de forma más gradual de lo que sugieren los patrones históricos (gráfico 1.13). El crédito a empresas se estabilizó en el segundo semestre de 2025 con unas tasas de crecimiento que permanecieron muy por debajo de su media histórica, dada la debilidad de la demanda agregada y la aversión al riesgo de las entidades de crédito, pese a la solidez de sus posiciones de capital, el deterioro limitado de la calidad de los activos y una rentabilidad todavía elevada. Según la encuesta sobre préstamos bancarios en la zona del euro, los criterios de concesión de préstamos a empresas se endurecieron en el primero y en los dos últimos trimestres de 2025. El deterioro de la disponibilidad de préstamos fue particularmente acusado en el caso de las empresas más pequeñas y con mayor riesgo, como indica la encuesta sobre el acceso de las empresas a la financiación. La tasa de crecimiento interanual de los préstamos bancarios a empresas se situó en el 3 % en diciembre, frente a una media del 4,3 % entre enero de 1999 y diciembre de 2025. El avance del crédito total, incluida la financiación concedida por los intermediarios financieros no bancarios, se mantuvo contenido, también como consecuencia de la elevada incertidumbre sobre las políticas económicas, como se señaló en una entrada del blog del BCE publicada en octubre[15]. El aumento de las valoraciones de las acciones cotizadas contribuyó al incremento neto de la financiación externa de las empresas (gráfico 1.14). Los préstamos a hogares siguieron recuperándose y su tasa de crecimiento interanual fue del 3 % en diciembre (también significativamente por debajo de su media de largo plazo del 4,2 %), impulsados principalmente por las hipotecas. Esta evolución es acorde con la solidez de la demanda de préstamos para adquisición de vivienda señalada en la encuesta sobre préstamos bancarios, así como con las intenciones sostenidas de compra de vivienda manifestadas en la encuesta sobre las expectativas de los consumidores. Al mismo tiempo, el porcentaje de hogares que en esa encuesta indicaron que el acceso al crédito se había deteriorado aumentó con respecto a los que señalaron que había mejorado, y fue más elevado en el caso de los hogares con rentas más bajas. El crédito al consumo, al que estos hogares habían recurrido de forma sostenida en 2025, estuvo sujeto a unos criterios de concesión más estrictos durante el año, según la encuesta sobre préstamos bancarios.

El crecimiento interanual del agregado monetario amplio se moderó durante 2025

Tras estabilizarse en casi el 4 % a principios de año, el crecimiento interanual del agregado monetario amplio (M3) se moderó hacia finales de 2025, respaldado por una evolución estable de los préstamos y los depósitos de los hogares y las empresas (gráfico 1.13). La tasa de avance interanual de M3 se situó en el 2,8 % en diciembre, frente al 3,4 % de diciembre de 2024. Esta moderación reflejó, en gran parte, la continua absorción de liquidez resultante de la disminución de las carteras de activos del Eurosistema y la reducción de las entradas netas del exterior, que parecieron perder vigor y ser más volátiles que en 2024, mientras que las compras de deuda pública por parte de las entidades de crédito sostuvieron el crecimiento monetario en un entorno de abundante oferta de bonos.

Gráfico 1.13

Crecimiento de M3 y del crédito a empresas y a hogares

(tasas de variación interanual)

Fuente: BCE.
Notas: «Empresas» se refiere a las sociedades no financieras. Las últimas observaciones corresponden a diciembre de 2025.

Gráfico 1.14

Flujos netos de financiación externa de las empresas

(flujos anuales en mm de euros)

Fuentes: BCE y Eurostat.
Notas: «Empresas» se refiere a las sociedades no financieras. IFM: instituciones financieras monetarias. En «préstamos de instituciones financieras no monetarias y del resto del mundo», las instituciones financieras no monetarias incluyen otros intermediarios financieros, fondos de pensiones y empresas de seguros. Los «préstamos de las IFM» y los «préstamos de instituciones financieras no monetarias y del resto del mundo» están corregidos por titulizaciones y otras transferencias. «Otros» es la diferencia entre el total y los instrumentos incluidos en el gráfico, y comprende principalmente préstamos entre empresas relacionadas y crédito comercial. Las últimas observaciones corresponden al tercer trimestre de 2025. El flujo anual de 2025 se ha calculado como la suma de cuatro trimestres de los flujos registrados entre el cuarto trimestre de 2024 y el tercero de 2025. Las cuentas sectoriales trimestrales de la zona del euro son objeto de revisiones significativas cada cinco años y la más reciente se realizó en 2024, lo que explica que los datos correspondientes a algunos años difieran sustancialmente de los utilizados en 2023 y en informes anuales anteriores.

Recuadro 1
Bulgaria pasa a ser el 21.º país miembro de la zona del euro

El 1 de enero de 2026, Bulgaria adoptó el euro y pasó a ser el 21.º miembro de la zona del euro. Las evaluaciones positivas recogidas en el Informe de Convergencia de la Comisión Europea y en el Informe de Convergencia del BCE allanaron el camino para la adopción de la moneda única por parte de Bulgaria, aprobada por el Consejo de la Unión Europea en julio de 2025. La adhesión de Bulgaria supone una nueva ampliación de la zona del euro tras la incorporación de Croacia en 2023 y pone de relieve que la pertenencia a la zona del euro continúa siendo un anclaje atractivo y creíble para las políticas económicas, también en un entorno de mayor incertidumbre y tensiones geopolíticas[16].

La adopción del euro por parte de Bulgaria representa un hito importante en el proceso más amplio de su integración europea. El camino hacia la incorporación del país a la zona del euro subraya su compromiso de estrechar los vínculos económicos e institucionales con los demás miembros de la Unión Europea. Desde su adhesión a la UE en 2007, Bulgaria realizó progresos significativos en el cumplimiento de los requisitos para la adopción de la moneda única, según lo establecido en los criterios de Maastricht. Esta senda se vio respaldada por reformas estructurales de amplio alcance y por el compromiso político de alinear las políticas internas con los estándares económicos y monetarios de la zona del euro. Los desequilibrios macroeconómicos existentes antes de la pandemia de COVID-19 se corrigieron gradualmente con medidas creíbles y políticas fiscales prudentes. En este período, Bulgaria también alcanzó un grado significativo de convergencia real con la economía de la zona del euro, con un crecimiento del PIB per cápita desde alrededor del 35 % de la media de la zona del euro en 2006 hasta algo más del 60 % en 2025.

El proceso de adopción del euro por parte de Bulgaria se sustentó en un conjunto de medidas preparatorias claramente definidas que fueron objeto de un estrecho seguimiento (figura A). En 2018, Bulgaria manifestó su firme intención de incorporarse al mecanismo de tipos de cambio (MTC II), un paso esencial en el proceso hacia la adopción de la moneda única[17]. Las autoridades búlgaras y los participantes en el MTC II acordaron una hoja de ruta que incluía un amplio conjunto de medidas que debían llevarse a término antes de la incorporación. Estos compromisos previos tenían como finalidad abordar importantes retos estructurales y contribuir al cumplimiento de los criterios de convergencia de la UE. En 2020, Bulgaria solicitó formalmente su incorporación al MTC II. La leva búlgara se incorporó al MTC II en julio de 2020 junto con la kuna croata, y el Gobierno búlgaro se comprometió al mismo tiempo a aplicar una serie de medidas tras la incorporación con el objetivo de reforzar el marco de prevención del blanqueo de capitales del país, mejorar la supervisión de su sector financiero no bancario y la gobernanza de las empresas públicas, y reformar su marco de insolvencia. Paralelamente, Bulgaria pasó a formar parte de la unión bancaria a través de un marco de cooperación estrecha entre el BCE y el Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria) a partir de octubre de 2020, adaptando así la supervisión bancaria a los estándares de la zona del euro y reforzando la estabilidad financiera.

La fase final del proceso de adopción del euro por parte de Bulgaria tuvo lugar en 2025. En febrero de 2025, las autoridades búlgaras solicitaron formalmente una evaluación ad hoc de la convergencia a la Comisión Europea y al BCE. Los informes de convergencia de 2025, publicados el 4 de junio de 2025, evaluaron positivamente el grado de convergencia alcanzado por Bulgaria. Sobre esta base, la Comisión Europea propuso que el Consejo de la UE permitiera a Bulgaria adoptar el euro. El 8 de julio, el Consejo aprobó oficialmente la incorporación de Bulgaria a la zona del euro y fijó el tipo de conversión irrevocable de la leva búlgara en 1.95583 levas por euro. Este tipo correspondía al nivel de la paridad central vigente durante el período en el que el país participó en el MTC II, así como al tipo de cambio fijo aplicado en el marco del sistema de currency board que mantuvo durante mucho tiempo, lo que garantizaba la continuidad y la estabilidad del proceso de transición a la moneda única.

Figura A

Hitos principales en el proceso de adopción del euro por parte de Bulgaria

Fuente: BCE.

Tras la decisión formal adoptada por el Consejo de la UE se llevaron a cabo los preparativos técnicos para la introducción del efectivo en euros, mientras la integración del Banco Nacional de Bulgaria en el Eurosistema avanzaba paralelamente. Los preparativos se realizaron con el apoyo del BCE y cubrieron una amplia variedad de aspectos operativos, logísticos e institucionales, como la planificación detallada de la producción y distribución de billetes y monedas en euros, amplias campañas de información y concienciación públicas, y la incorporación de las instituciones financieras búlgaras a los sistemas de pago y liquidación de la zona del euro. En paralelo, el Banco Nacional de Bulgaria se integró en las operaciones de política monetaria y en las de cambio de divisas del Eurosistema, así como en los marcos analíticos comunes, incluidos los ejercicios de proyecciones macroeconómicas. En conjunto, estas medidas garantizaron un proceso fluido de introducción del efectivo en euros y la participación efectiva de Bulgaria en la zona del euro desde el primer día de su pertenencia a la zona.

Se espera que la adopción del euro aporte beneficios económicos tangibles a Bulgaria. Entre los probables beneficios principales cabe mencionar el aumento del comercio y de la inversión extranjera directa, favorecido por la eliminación de los costes de conversión de moneda, la mayor transparencia y comparabilidad de los precios, y la mayor confianza de los inversores, así como un mejor acceso a los mercados de capitales europeos. También se espera que la economía se beneficie de unos costes de financiación más bajos como resultado del descenso de la prima de riesgo país y del firme anclaje de las expectativas de inflación. Además de estos efectos, la pertenencia a la zona del euro proporciona un importante dividendo en términos de seguridad y estabilidad económicas. Para una economía pequeña y altamente integrada, la participación en la zona del euro refuerza la credibilidad institucional, suprime cualquier riesgo cambiario residual frente a los principales socios comerciales no pertenecientes a la zona del euro y mejora la capacidad para absorber perturbaciones externas a través de una integración financiera más profunda. Por último, la adopción del euro permite que Bulgaria participe plenamente en el proceso de toma de decisiones de la zona del euro y contribuya directamente al diseño de las políticas económicas y monetarias comunes.

Se espera que los costes y los riesgos asociados a la adopción del euro sean limitados y en gran medida puntuales. Los principales costes se derivan de los preparativos prácticos para la introducción del efectivo en euros y de la posibilidad de que se produzcan subidas de precios injustificadas en la conversión de los precios a euros. El apoyo de los ciudadanos búlgaros a la moneda única era relativamente bajo antes de su introducción, debido a la preocupación por los posibles aumentos de los precios. Esta situación también se dio en anteriores transiciones al euro, en las que, en general, el respaldo de la ciudadanía a la moneda única aumentaba tras su adopción[18]. Para abordar esta preocupación, las autoridades búlgaras aplicaron un amplio conjunto de medidas, como reforzar el seguimiento de los precios y las inspecciones para disuadir de prácticas abusivas, así como la imposición de un largo período obligatorio de doble indicación de precios (del 8 de agosto de 2025 al 8 de agosto de 2026). Según las estimaciones disponibles, el impacto de la transición al euro en el nivel general de precios parece haber sido limitado y puntual, básicamente en consonancia con lo observado en procesos de transición anteriores[19]. Además, las condiciones monetarias internas de Bulgaria ya estaban estrechamente alineadas con las de la zona del euro antes de la adopción de la moneda única, dado que el país mantenía desde hacía mucho tiempo un sistema de currency board con un tipo de cambio fijo frente al euro. Por lo tanto, la adopción del euro no merma la soberanía efectiva del país, sino que la refuerza al incrementar su capacidad de influencia en la toma de decisiones de la zona del euro.

Aunque la adopción del euro ofrece oportunidades importantes, será necesario aplicar medidas y reformas adicionales para aprovechar plenamente sus beneficios. Será esencial aplicar políticas fiscales prudentes y favorables al crecimiento, respaldadas por un marco fiscal nacional sólido, tanto para salvaguardar la estabilidad macroeconómica como para evitar la acumulación de desequilibrios. Asimismo, se deberá sostener el crecimiento de la productividad mediante reformas estructurales continuadas para respaldar la convergencia económica real dentro de la zona del euro. En particular, la sólida evolución reciente de los salarios en un contexto de tensionamiento del mercado de trabajo podría socavar la competitividad si no va acompañada de ganancias de productividad duraderas. Además, el fortalecimiento de las instituciones, la modernización de las infraestructuras y la ampliación de la oferta de mano de obra cualificada, con el apoyo de un uso eficiente de los fondos de la UE, junto con un desarrollo financiero más profundo y una mayor integridad financiera, serán fundamentales para sostener el crecimiento a largo plazo, reforzar la capacidad de resistencia y evitar la acumulación de desequilibrios macroeconómicos.

2 Un enfoque dependiente de los datos y de la información disponible en cada reunión para fijar los tipos de interés

El Consejo de Gobierno redujo los tres tipos de interés oficiales del BCE en cuatro ocasiones en la primera mitad de 2025, continuando el proceso iniciado en 2024. Decidió recortar los tipos al disponer de evidencia sólida de que la inflación estaba evolucionando según lo previsto y de forma sostenida hacia el objetivo del 2 % a medio plazo. Los tres tipos de interés oficiales del BCE se redujeron 100 puntos básicos en total, de modo que el tipo de la facilidad de depósito se situó en el 2 % en junio. El Consejo de Gobierno aplicó un enfoque dependiente de los datos y en el que las decisiones se adoptaron en cada reunión, sin comprometerse de antemano con una senda concreta de tipos. La orientación menos restrictiva de la política monetaria, junto con la fortaleza del mercado de trabajo, el aumento de las rentas reales y la solidez de los balances del sector privado, reforzaron la resiliencia de la economía de la zona del euro frente a las tensiones comerciales y las incertidumbres geopolíticas a escala mundial.

El balance del Eurosistema se redujo 0,1 billones de euros en 2025 hasta situarse en 6,3 billones de euros al cierre del año, continuando así el proceso de normalización iniciado en 2022 (véase sección 2.2). Esta reducción fue consecuencia de la disminución de las carteras de política monetaria, dado que el Eurosistema ya no realizó reinversiones en el marco de sus programas de compras de activos. Aunque el exceso de liquidez descendió, el recurso a las operaciones de financiación del Eurosistema siguió siendo limitado, reflejo de unas condiciones de liquidez todavía holgadas y del coste relativamente más bajo de la financiación alternativa en los mercados. El conjunto de activos admitidos como garantía en las operaciones de financiación del Eurosistema creció hasta alcanzar los 20,3 billones de euros.

En 2025, el Eurosistema introdujo mejoras en su marco de gestión de riesgos con el fin de asegurar una implementación eficiente de la política monetaria. Las modificaciones se referían principalmente a las políticas relativas a los activos de garantía y su objetivo era asegurar el mantenimiento de un enfoque sólido para evaluar la calidad crediticia de los activos utilizados como garantía, mejorar el cálculo de los recortes de valoración aplicables a algunas categorías de activos y adaptar el marco de activos de garantía para abordar las incertidumbres relacionadas con el cambio climático. Varios bancos centrales del Eurosistema, entre ellos el BCE, siguieron registrando beneficios reducidos o negativos en 2025. Las pérdidas incurridas por el BCE se compensarán con beneficios futuros (véanse la sección 2.3 y las Cuentas Anuales del BCE de 2025).

2.1 El Consejo de Gobierno redujo 100 puntos básicos los tres tipos de interés oficiales del BCE

En 2025, la política monetaria continuó guiándose por la determinación del Consejo de Gobierno de asegurar que la inflación se estabilizara de forma sostenida en su objetivo del 2 % a medio plazo. El Consejo de Gobierno aplicó un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptaron en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. No se comprometió de antemano con ninguna senda concreta de tipos y siguió estando preparado para ajustar sus instrumentos cuando fuera necesario para cumplir su mandato y garantizar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.

Los tipos de interés oficiales del BCE se recortaron en la primera mitad de 2025 en un contexto de señales recurrentes de que la inflación avanzaba de forma sostenida hacia el objetivo del 2 %

Las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basaron en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que estaban sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, así como la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. A la luz de esta valoración exhaustiva, el Consejo de Gobierno concluyó que esperaba que la inflación se aproximara de forma sostenida al objetivo del 2 % a medio plazo. Por consiguiente, el Consejo de Gobierno continuó reduciendo los tipos de interés, un proceso que inició en 2024. Entre enero y junio, los tres tipos de interés oficiales del BCE se recortaron en todas las reuniones de política monetaria, 100 puntos básicos en total (gráfico 2.1). Tras la reunión del Consejo de Gobierno de junio, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito se mantuvieron sin variación en el 2 %, el 2,15 % y el 2,4 %, respectivamente.

Gráfico 2.1

Tipos de interés oficiales del BCE

(porcentajes)

Fuente: BCE.
Nota: La última observación corresponde al 31 de diciembre de 2025.

En enero, el Consejo de Gobierno decidió reducir 25 puntos básicos los tipos de interés

En su primera reunión de política monetaria del año, el Consejo de Gobierno consideró que el proceso de desinflación continuaba avanzando por buen camino. La evolución de la inflación era acorde con las proyecciones más recientes de los expertos y se esperaba que retornara al objetivo del 2 % a medio plazo a lo largo del año. La mayoría de los indicadores de la inflación subyacente señalaban que la inflación volvería al objetivo de forma sostenida, aunque la inflación interna seguía siendo elevada debido a los retrasos en los ajustes salariales y de los precios de algunos servicios tras la anterior escalada de la inflación. Los indicios de moderación del crecimiento de los salarios y los efectos de amortiguación generados por los beneficios para absorber las presiones inflacionistas también respaldaron la valoración del Consejo de Gobierno de que la desinflación evolucionaba conforme a lo previsto, lo que justificaba una orientación menos restrictiva de la política monetaria. En consecuencia, decidió recortar 25 puntos básicos los tres tipos de interés oficiales del BCE.

El Consejo de Gobierno observó que las bajadas recientes de los tipos de interés estaban reduciendo gradualmente el coste de los nuevos créditos para las empresas y los hogares. No obstante, las condiciones de financiación continuaban siendo restrictivas, en línea con la orientación aún restrictiva de la política monetaria. Aunque la economía de la zona del euro seguía afrontando factores adversos, se esperaba que el aumento de las rentas reales y la desaparición paulatina del impacto del anterior endurecimiento de la política monetaria favorecieran con el tiempo una recuperación progresiva de la demanda. Con todo, los riesgos para el crecimiento seguían orientados a la baja, con un aumento de las fricciones en el comercio internacional y de las incertidumbres geopolíticas, incluidas las relacionadas con la guerra injustificada de Rusia contra Ucrania y el trágico conflicto en Oriente Próximo, que podrían causar disrupciones en el suministro de energía y afectar aún más al comercio mundial.

Para contribuir a lograr mejoras económicas duraderas, el Consejo de Gobierno subrayó el papel de las políticas fiscales y estructurales para impulsar la productividad, la competitividad y la resiliencia de la economía de la zona del euro. Acogió positivamente la Brújula para la Competitividad de la Comisión Europea y recalcó la necesidad de dar seguimiento —con nuevas políticas estructurales concretas y ambiciosas— a las propuestas de Mario Draghi para mejorar la competitividad europea y a las de Enrico Letta para fortalecer el mercado único. El Consejo de Gobierno instó a los Gobiernos a que cumplan plenamente los compromisos asumidos en el marco de gobernanza económica de la UE, priorizando las reformas y las inversiones que promuevan el crecimiento.

Tras poner fin a las reinversiones en el marco del programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) al final de 2024 y a las efectuadas al amparo del programa de compras de activos (APP, por sus siglas en inglés) en julio de 2023, el Consejo de Gobierno observó que las carteras de estos dos programas estaban disminuyendo a un ritmo mesurado y predecible (véase la sección 2.2 sobre la evolución de las carteras). Por otra parte, las entidades de crédito habían reembolsado los saldos vivos restantes obtenidos en las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico (TLTRO, por sus siglas en inglés) en diciembre de 2024, con lo que concluyó esta parte del proceso de normalización del balance.

El Consejo de Gobierno redujo los tipos de interés otros 25 puntos básicos en marzo...

Las proyecciones macroeconómicas de los expertos del BCE para la zona del euro de marzo comportaron una ligera revisión al alza de la inflación general, que se esperaba que se situase, en promedio, en el 2,3 % en 2025, principalmente como consecuencia de un dinamismo mayor de lo previsto de los precios de la energía. Pese a esta revisión, la mayoría de los indicadores de la inflación subyacente seguían sugiriendo que la inflación se estabilizaría de forma sostenida en torno al objetivo del 2 % a medio plazo. Como se esperaba, el avance de los salarios mostraba señales de moderación continuada, mientras que los beneficios seguían amortiguando las presiones inflacionistas. En vista de esta evolución, el Consejo de Gobierno decidió bajar otros 25 puntos básicos los tres tipos de interés oficiales del BCE en marzo.

El Consejo de Gobierno observó que la política monetaria estaba adoptando una orientación claramente menos restrictiva, ya que los recortes de los tipos de interés estaban reduciendo el coste de financiación para las empresas y los hogares y estaban contribuyendo a un repunte del crecimiento de los préstamos. Sin embargo, la concesión de préstamos aún seguía siendo, en general, contenida. Las proyecciones de crecimiento económico de los expertos para 2025 se revisaron a la baja hasta el 0,9 %, debido a la mayor debilidad de las exportaciones y a la atonía de la inversión en un contexto de mayor incertidumbre sobre el comercio y las políticas. El aumento de las rentas reales y la disminución de los costes de financiación continuaban siendo los principales factores en los que previsiblemente se apoyaría una recuperación gradual de la demanda con el tiempo, junto con la disminución del lastre derivado del anterior endurecimiento de la política monetaria.

... al tiempo que reafirmó su compromiso de aplicar un enfoque dependiente de los datos en el que las decisiones se adoptan en cada reunión en un entorno de incertidumbre elevada

Con un trasfondo de creciente incertidumbre, el Consejo de Gobierno reafirmó su compromiso de aplicar un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria. Reiteró que no se comprometía de antemano con ninguna senda concreta de tipos y que seguía estando preparado para ajustar sus instrumentos cuando fuera necesario con el fin de cumplir su mandato de estabilidad de precios.

Los tipos de interés volvieron a reducirse en abril al seguir aumentando la confianza en un retorno sostenido de la inflación al objetivo

Dado que la confianza en un retorno sostenido de la inflación al objetivo continuaba aumentando, el Consejo de Gobierno decidió en abril volver a reducir 25 puntos básicos los tres tipos de interés oficiales del BCE. El proceso de desinflación seguía avanzando con firmeza, y tanto la inflación general como la subyacente habían disminuido en marzo. La tasa de variación de los precios de los servicios se había moderado de forma significativa, y la mayoría de los indicadores de la inflación subyacente señalaban un retorno sostenido de la inflación al objetivo del BCE del 2 % a medio plazo. El avance de los salarios seguía mostrando signos adicionales de moderación y los beneficios continuaban absorbiendo parte del impacto del fuerte crecimiento de los salarios sobre la inflación, contribuyendo a la relajación de las presiones inflacionistas internas.

La economía de la zona del euro mostró resiliencia frente a las perturbaciones mundiales

El Consejo de Gobierno señaló que las perspectivas de crecimiento de la zona del euro se habían deteriorado como consecuencia de las crecientes tensiones comerciales. Estas tensiones acrecentaban la incertidumbre y representaban un riesgo para la confianza de los hogares y las empresas. Además, la reacción adversa y volátil de los mercados a dichas tensiones probablemente tendría un efecto restrictivo en las condiciones de financiación, lo que complicaría adicionalmente las perspectivas de crecimiento de la zona. Al mismo tiempo, la economía de la zona había ido acumulando cierta resiliencia frente a las perturbaciones mundiales. Se esperaba que la fortaleza del mercado de trabajo, el aumento de las rentas reales y la orientación expansiva de la política monetaria sustentaran el gasto, al tiempo que las iniciativas nacionales y a escala de la UE en materia de gasto en defensa e inversión en infraestructuras impulsarían la actividad manufacturera. En un contexto de elevado riesgo geopolítico, el Consejo de Gobierno reiteró la importancia de las políticas fiscales y estructurales para impulsar la productividad y la competitividad de la zona del euro, e instó a la adopción rápida de propuestas orientadas a simplificar los marcos regulatorios y completar la unión de ahorros e inversiones. Ante un nivel de incertidumbre tan excepcional, el Consejo de Gobierno también reiteró su intención de aplicar un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para fijar los tipos de interés.

Dado que la inflación fluctuaba en torno al objetivo del BCE del 2 % a medio plazo, los tipos de interés se redujeron otros 25 puntos básicos en junio

A medida que avanzó el año, el Consejo de Gobierno fue adquiriendo mayor confianza en que la dinámica de la inflación se estaba alineando con el objetivo, al tiempo que la economía se iba recuperando gradualmente. En junio decidió recortar otros 25 puntos básicos los tres tipos de interés oficiales del BCE. En esos momentos, la inflación fluctuaba en torno al objetivo. En las proyecciones más recientes de los expertos del Eurosistema, la inflación general se había revisado a la baja para 2025 y 2026, debido fundamentalmente a la disminución de los precios de la energía y a la mayor fortaleza del euro. Las proyecciones relativas a la inflación, excluidos la energía y los alimentos, prácticamente no se modificaron, con una moderación evidente del avance de los salarios que estaba contribuyendo a un retorno sostenido de la inflación al objetivo. En el primer trimestre del año, el crecimiento económico había estado impulsado por el adelanto de las exportaciones por parte de las empresas en previsión de las subidas de los aranceles esperadas. No obstante, el crecimiento también se vio estimulado por el vigor de la demanda interna.

El Consejo de Gobierno señaló que la preocupación acerca del efecto restrictivo de la volatilidad de los mercados financieros observada en abril en respuesta a las tensiones comerciales había disminuido. Las noticias más positivas sobre las políticas comerciales mundiales y la mejora de la percepción global del riesgo habían contribuido a esta estabilización. Las condiciones de financiación de las empresas continuaban mejorando, ya que los tipos de interés de los préstamos y los diferenciales de los bonos corporativos se estaban reduciendo, mientras que los precios de las acciones se habían incrementado. Por otra parte, la financiación bancaria a las empresas y los hogares había aumentado.

Pese a estos desarrollos favorables, el Consejo de Gobierno consideró que los riesgos para el crecimiento seguían orientados a la baja, debido a las tensiones comerciales y a la incertidumbre geopolítica a escala mundial. Sin embargo, subrayó que se esperaba que las condiciones de financiación favorables y el incremento de la inversión pública respaldaran la capacidad de resistencia a medio plazo. Las perspectivas de inflación estaban sujetas a un nivel de incertidumbre mayor del habitual, reflejo del entorno volátil del comercio internacional, que generó riesgos tanto al alza como a la baja. En particular, el Consejo de Gobierno advirtió que la inflación podría descender si las subidas arancelarias redujeran la demanda de exportaciones de la zona del euro e indujeran a los países con exceso de capacidad a desviar sus exportaciones hacia la zona. Se consideró que las tensiones comerciales podrían derivar en un incremento de la volatilidad y de la aversión al riesgo en los mercados financieros, lo que afectaría a la demanda interna y, en consecuencia, también reduciría la inflación. Por el contrario, la inflación podría aumentar si una fragmentación de las cadenas globales de suministro presionara al alza los precios de las importaciones y agudizara las limitaciones de capacidad en la economía interna.

En julio, el Consejo de Gobierno decidió mantener sin variación los tipos de interés

Al comenzar la segunda mitad del año, el Consejo de Gobierno decidió en julio mantener sin variación los tipos de interés. La inflación se situaba en el objetivo del BCE del 2 % a medio plazo, y los datos más recientes respaldaban, en líneas generales, su anterior valoración de las perspectivas de inflación. Las presiones internas sobre los precios seguían relajándose a medida que el crecimiento de los salarios se moderaba. Pese a las difíciles condiciones a escala mundial, la economía de la zona del euro continuaba mostrando capacidad de resistencia en términos generales, gracias a las sólidas condiciones del mercado laboral, al aumento de las rentas reales y a unas condiciones de financiación favorables. La decisión de mantener sin variación los tipos de interés reflejó la creciente confianza del Consejo de Gobierno de que estos habían alcanzado un nivel adecuado para asegurar que la convergencia de la inflación con el objetivo fuera sostenible.

El Consejo de Gobierno también mantuvo sin variación los tipos de interés en septiembre...

Ante una situación similar a la de julio, el Consejo de Gobierno nuevamente decidió mantener sin variación los tipos de interés en septiembre. Las proyecciones actualizadas de los expertos del BCE indicaban que la inflación general se situaría, en promedio, en el 2,1 % en 2025, ligeramente por encima de las proyecciones anteriores, y que descendería hasta el 1,7 % en 2026 y el 1,9 % en 2027. La proyección de crecimiento para 2025 se revisó al alza hasta el 1,2 %, debido a una fortaleza de la demanda interna mayor de lo esperado, mientras que la relativa a 2026 se redujo levemente porque se preveía que las persistentes incertidumbres a escala mundial lastraran la actividad económica. La decisión de septiembre puso de relieve el enfoque dependiente de los datos y de la información disponible en cada reunión para fijar los tipos de interés del Consejo de Gobierno, en un contexto de persistencia de las incertidumbres a nivel global.

... porque la economía había seguido mostrando más fortaleza de lo previsto en la primera mitad de 2025

La actividad económica había crecido un 0,7 % en términos acumulados en la primera mitad de 2025, respaldada por la solidez del gasto en consumo y de la inversión. Se preveía que factores adversos derivados de las subidas de los aranceles, la competencia a nivel mundial y la apreciación del euro frenaran el crecimiento durante el resto del año. Con todo, se proyectaba que estos efectos se disiparan en 2026, ya que el gasto en consumo y la inversión empresarial se beneficiarían de la relajación de las condiciones de financiación y de la fortaleza continuada del mercado laboral. La inflación se mantuvo estable y en niveles próximos al objetivo del BCE. Las presiones internas sobre los precios siguieron disminuyendo, favorecidas por la moderación del avance de los salarios y las mejoras de productividad, que contribuyeron a un avance más lento de los costes laborales.

El Consejo de Gobierno consideró que los riesgos para el crecimiento estaban más equilibrados que en meses anteriores del año. Pese a la persistencia de las tensiones comerciales y las incertidumbres geopolíticas, los recientes acuerdos comerciales habían reducido parte de los riesgos que afectaban a la demanda y la confianza a escala global. Un gasto en defensa e infraestructuras mayor de lo esperado, junto con reformas para mejorar la productividad, proporcionarían un respaldo adicional al crecimiento a medio plazo. Al mismo tiempo, el Consejo de Gobierno seguía considerando que las perspectivas de inflación continuaban sujetas a un nivel de incertidumbre mayor del habitual por los mismos motivos que en las reuniones anteriores.

En octubre, el Consejo de Gobierno mantuvo sin variación los tipos de interés

En octubre, el Consejo de Gobierno celebró su reunión externa anual en Florencia, organizada por la Banca d’Italia, y nuevamente decidió mantener sin variación los tipos de interés, ya que la inflación continuaba en niveles próximos al objetivo del 2 % a medio plazo y su valoración de las perspectivas de inflación prácticamente no había cambiado.

El crecimiento de la actividad económica fue modesto en el tercer trimestre y estuvo impulsado por la fortaleza del sector servicios, en particular del turismo y de los servicios digitales, que compensaron la debilidad observada en las manufacturas, que seguían afrontando dificultades derivadas del aumento de los aranceles y la competencia a nivel mundial. Se esperaba que la demanda interna mantuviera capacidad de resistencia, gracias al gasto en consumo respaldado por el incremento de las rentas reales, a la inversión pública en infraestructuras y defensa, y a unas condiciones de financiación favorables. No obstante, la demanda exterior afrontaba retos ante la disminución de las exportaciones de bienes y la persistencia de las incertidumbres en torno al comercio. La inflación interanual aumentó ligeramente y se situó en el 2,2 % en septiembre, en gran parte como consecuencia de la volatilidad de los precios de la energía. Al mismo tiempo, se preveía que la moderación salarial y las mejoras de productividad seguirían reduciendo las presiones inflacionistas internas, y las expectativas de inflación a más largo plazo permanecían firmemente ancladas.

El Consejo de Gobierno decidió pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital

El Consejo de Gobierno reiteró su compromiso de adaptar a la era digital el dinero minorista y mayorista de banco central. En esta misma línea, decidió pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital con el fin de asegurar la preparación técnica para su posible emisión una vez que se hubiera adoptado la legislación correspondiente y apoyar la soberanía digital de Europa (véase recuadro 4).

El Consejo de Gobierno también decidió mantener sin variación los tipos de interés en su última reunión de 2025

En su última reunión del año, el Consejo de Gobierno decidió nuevamente mantener sin variación los tipos de interés. Las proyecciones de los expertos del Eurosistema de diciembre indicaban que la inflación se situaría, en promedio, en el 2,1 % en 2025, el 1,9 % en 2026, el 1,8 % en 2027 y el 2 % en 2028. La inflación se revisó al alza para 2026, debido principalmente a que los expertos preveían que la inflación de los servicios descendería más lentamente de lo previsto en proyecciones anteriores. El perfil de inflación esperado, moderadamente más elevado que en las proyecciones de septiembre, y el retorno previsto al objetivo en 2028 reforzaron aún más los argumentos para mantener sin variación los tipos de interés oficiales. Además, la economía de la zona del euro continuaba mostrando capacidad de resistencia, gracias a la solidez de los mercados de trabajo, al aumento de las rentas reales y al gasto público, pese a los retos asociados a las tensiones comerciales y geopolíticas mundiales.

Las condiciones de crédito en la economía fueron estables, en general, al tiempo que las entidades de crédito de la zona del euro se mantuvieron resilientes, respaldadas por unas ratios de capital y de liquidez elevadas, una sólida calidad de los activos y una rentabilidad robusta. Se consideró que la incertidumbre geopolítica y la posibilidad de una corrección brusca de los precios en los mercados financieros mundiales planteaban riesgos para la estabilidad financiera de la zona del euro, y el Consejo de Gobierno reiteró que la política macroprudencial seguía siendo la primera línea de defensa frente a la acumulación de vulnerabilidades financieras, al mejorar la capacidad de resistencia y preservar el espacio macroprudencial.

El Consejo de Gobierno volvió a reafirmar su compromiso de aplicar un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria.

2.2 El proceso de normalización del balance del Eurosistema siguió avanzando

El balance del Eurosistema se redujo gradualmente a medida que los valores mantenidos en las carteras de política monetaria disminuyeron

En 2025, el proceso de normalización progresiva del balance del Eurosistema iniciado en 2022 continuó a un ritmo sostenido. Al cierre del año, el balance se había reducido hasta situarse en 6,3 billones de euros, desde 6,4 billones de euros al final de 2024. Esta reducción se debió principalmente al descenso continuado de las tenencias de valores adquiridos en el marco del APP y el PEPP.

Al cierre de 2025, los valores mantenidos con fines de política monetaria ascendían a 3,7 billones de euros, 0,5 billones de euros menos que al final de 2024. Estos valores constituían el 60 % de los activos totales, frente al 67 % del año anterior. Los préstamos concedidos a entidades de crédito de la zona del euro en el contexto de las operaciones de financiación del Eurosistema siguieron siendo limitados, y se cifraron en unos 37 mm de euros, en comparación con 34 mm de euros al cierre de 2024. Por otra parte, el resto de los activos financieros del balance (activos en moneda extranjera, oro y valores denominados en euros en las carteras no relacionadas con la política monetaria) registraron un aumento de 0,4 billones de euros, que fue atribuible fundamentalmente a la subida de los precios del oro.

En cuanto al pasivo, el importe total de las tenencias de reservas de las entidades de crédito (incluido su recurso a la facilidad de depósito) cayó hasta situarse en 2,6 billones de euros al cierre de 2025 (frente a 3 billones de euros al final de 2024) y representaba el 41 % de los pasivos totales (frente al 47 % el año anterior). Los billetes en circulación se mantuvieron prácticamente sin variación en 1,6 billones de euros y suponían el 26 % de los pasivos totales, frente al 25 % del año anterior. Otros pasivos, incluidos los depósitos de las Administraciones Públicas, otros depósitos no relacionados con la política monetaria, las cuentas de revalorización y el capital y las reservas, aumentaron 0,2 billones de euros.

Gráfico 2.2

Evolución del balance consolidado del Eurosistema

(mm de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Las cifras positivas se refieren a los activos y las negativas a los pasivos. La línea que muestra el exceso de liquidez se presenta como una cifra positiva, aunque se refiere a la suma de las siguientes partidas del pasivo: saldos en cuenta corriente por encima de las exigencias de reservas y recurso a la facilidad de depósito.

Evolución de las carteras del APP y del PEPP

La reducción pasiva de las tenencias aseguró un descenso fluido y predecible del exceso de reservas sin efectos adversos en el funcionamiento de los mercados

En línea con las decisiones del Consejo de Gobierno, las carteras mantenidas por el Eurosistema con fines de política monetaria continuaron disminuyendo en 2025. Tras la finalización de las reinversiones en el marco del APP en julio de 2023 y del PEPP al final de 2024, 2025 fue el primer año desde el inicio de los programas en el que el Eurosistema no realizó adquisiciones de activos relacionados con la política monetaria.

Las amortizaciones efectuadas en el marco del APP ascendieron a 351,4 mm de euros, de modo que las tenencias de las carteras se redujeron a 2,3 billones de euros (a coste amortizado) al cierre del año. El programa de compras de valores públicos (PSPP, por sus siglas en inglés) representó el mayor volumen de valores que fueron venciendo, lo que redujo las tenencias de este programa a 1,9 billones de euros, el 80 % de la cartera del APP. El vencimiento medio ponderado de las tenencias del PSPP prácticamente no varió y era de 6,8 años al final de 2025. Los bonos de titulización de activos representaban menos del 1 % (3 mm de euros) de la cartera del APP, los bonos garantizados el 9 % (210 mm de euros) y los bonos corporativos el 11 % (249 mm de euros).

Las amortizaciones del principal realizadas en el marco del PEPP se cifraron en 185,9 mm de euros en 2025, de modo que las tenencias de las carteras se redujeron a 1,4 billones de euros (a coste amortizado) al cierre del año. Los valores del sector público constituían el 97 % de la cartera del PEPP (1,4 billones de euros) al final del año, con un vencimiento medio ponderado de 7 años. Los bonos corporativos representaban el 3 % (41 mm de euros) y los bonos garantizados menos del 1 % (5 mm de euros). La transparencia en la publicación del calendario de amortizaciones del PEPP, que se introdujo en enero de 2025, contribuyó a la reducción ordenada de las tenencias. Este calendario armonizó la publicación de datos del PEPP, incluidos los perfiles de reembolso retrospectivos y prospectivos, con los del APP, garantizando la coherencia y la previsibilidad de las dos carteras.

La tenencias conjuntas de valores de las carteras del APP y del PEPP disminuyeron 537,3 mm de euros en 2025, con lo que el valor total de la cartera de valores de política monetaria se situó en 3,7 billones de euros al cierre del año. La transición completa del Eurosistema a una reducción pasiva del balance se llevó a cabo sin contratiempos a lo largo del año, sin que se observaran señales de efectos adversos en el funcionamiento de los mercados. Las condiciones de liquidez siguieron siendo adecuadas, los mercado de repos operaron con eficiencia y la demanda de valores de renta fija de la zona del euro por parte de los inversores del sector privado se mantuvo estable.

En general, la evolución observada en 2025 confirma que la reducción de las tenencias de las carteras de política monetaria está avanzando como se esperaba. El régimen de reducción pasiva ha proporcionado una base sólida para la normalización continuada del balance del Eurosistema. Este enfoque ha contribuido a una transición fluida y transparente a un nivel más bajo de exceso de reservas al tiempo que las condiciones de los mercados se han mantenido estables.

Evolución de las operaciones de financiación del Eurosistema

La participación en las operaciones de financiación se mantuvo en niveles históricamente bajos

Al final de 2025, el saldo vivo de las operaciones de financiación del Eurosistema ascendía a 36,7 mm de euros, lo que supone un aumento marginal de 2,5 mm de euros con respecto al final de 2024. El recurso a estas operaciones siguió siendo reducido, reflejo del considerable exceso de liquidez y del mayor coste de la financiación del Eurosistema en comparación con fuentes alternativas de financiación en los mercados. Al cierre del año, el saldo vivo de las operaciones principales de financiación y el de las operaciones de financiación a plazo más largo a tres meses se situaban en 25 mm de euros y 11,7 mm de euros, respectivamente. En diciembre, el BCE invitó a las entidades a realizar pruebas de acceso a las operaciones principales de financiación y a las operaciones de financiación a plazo más largo al menos una vez al año, quedando a su discreción el importe de la financiación que soliciten, aportando los activos de garantía previstos en el marco general de activos de garantía del Eurosistema[20].

Evolución de los activos negociables admitidos como garantía y de los activos de garantía movilizados

Los activos negociables admitidos como garantía y los activos de garantía movilizados siguieron aumentando, y los valores emitidos por las administraciones centrales fueron los que más contribuyeron a dicho aumento

El valor nominal de los activos negociables admitidos como garantía en las operaciones de financiación del Eurosistema aumentó 939 mm de euros en 2025 y alcanzó los 20,3 billones de euros al final del año (gráfico 2.3). El aumento de los activos de garantía admitidos obedeció principalmente al incremento de las emisiones de deuda pública. Los valores emitidos por las administraciones centrales continuaron siendo la categoría de activo más importante (10,9 billones de euros). Otras categorías importantes de activos incluían bonos bancarios no garantizados (2,3 billones de euros), bonos corporativos (2,1 billones de euros) y bonos bancarios garantizados (2 billones de euros). Por otra parte, categorías de activos como los valores emitidos por las administraciones regionales (688 mm de euros), los bonos de titulización de activos (669 mm de euros) y otros activos negociables (1,7 billones de euros) representaron una proporción más limitada del conjunto de activos admisibles.

Gráfico 2.3

Evolución de los activos negociables admitidos como garantía

(billones de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Los valores de los activos se expresan en términos nominales. Se muestran las medias de los datos de fin de mes para cada trimestre.

El importe de los activos de garantía movilizados aumentó 53 mm de euros en 2025 y alcanzó un nivel de 1,6 billones de euros al final del año (gráfico 2.4). Al mismo tiempo, el volumen de operaciones de financiación del Eurosistema siguió siendo reducido durante todo el año, lo que se tradujo en una ratio históricamente baja de crédito vivo del Eurosistema con respecto al importe total de los activos de garantía movilizados que se situó en apenas el 1,4 % al cierre del año. Los bonos bancarios garantizados, los préstamos y créditos, y los bonos de titulización de activos siguieron siendo las categorías de activos que más se movilizaron. Los bonos de titulización movilizados registraron un leve incremento durante 2025, mientras que la reducción más acusada se observó en los préstamos y créditos. El marco de aplicación de la política monetaria del Eurosistema fue objeto de varias modificaciones en 2025 relacionadas con los marcos de evaluación del crédito y de control de riesgos para activos admisibles para ser movilizados como garantía (sección 2.3).

Gráfico 2.4

Evolución de los activos de garantía movilizados

(mm de euros)

Fuente: BCE.
Notas: En el caso de los activos de garantía se muestran las medias de los datos de fin de mes para cada trimestre, y los importes son los obtenidos después de la valoración y de la aplicación de los recortes de valoración. Para el crédito vivo se utilizan datos diarios.

2.3 El Eurosistema siguió reforzando su marco de gestión de los riesgos financieros

El Eurosistema gestiona de forma continuada los riesgos financieros inherentes a la ejecución de sus operaciones de política monetaria. Su función de gestión de riesgos trata de lograr la eficiencia en términos de riesgo, limitando la asunción de riesgos al nivel necesario para lograr sus objetivos de política monetaria.

Las principales modificaciones del marco de gestión de riesgos del Eurosistema en 2025 estuvieron relacionadas con las políticas de activos de garantía y consistieron en: 1) cambios en el uso de calificaciones externas para evaluar la calidad crediticia de determinados activos de garantía, 2) introducción de mejoras concretas en el marco de control de riesgos para activos específicos usados como garantía, 3) incorporación de un «factor climático» en la valoración de determinados activos movilizados como garantía para reflejar las incertidumbres relacionadas con el cambio climático y, 4) inclusión de los riesgos asociados al cambio climático en las calificaciones otorgadas por los sistemas internos de evaluación del crédito (ICAS, por sus siglas en inglés) de los bancos centrales nacionales. Los riesgos de las carteras del APP y del PEPP continuaron gestionándose con arreglo a los marcos de control de riesgos establecidos.

Varios bancos centrales del Eurosistema continuaron incurriendo en pérdidas, pese a la disminución de los costes por intereses

Varios bancos centrales del Eurosistema, entre ellos el BCE, siguieron registrando ingresos netos reducidos o negativos en 2025. Pese a la reducción de los tipos interés oficiales del BCE, el coste de los pasivos de los balances de la mayoría de los bancos centrales del Eurosistema fue superior a los ingresos generados por sus carteras de valores del APP y del PEPP, lo que se plasmó en unos ingresos netos por intereses negativos. Además, la depreciación de varias monedas frente al euro afectó adversamente a las carteras de reservas exteriores de algunos bancos centrales. Esas pérdidas no afectan a la capacidad del Eurosistema para cumplir su mandato de mantener la estabilidad de precios y operar con eficacia. Cuando un banco central tiene ingresos negativos, puede compensarlos con los colchones financieros acumulados en años anteriores o registrarlos en su balance con el fin de compensarlos con beneficios futuros. Por otra parte, el considerable incremento de los colchones financieros del Eurosistema debido al aumento de las cuentas de revalorización, en particular de las relacionadas con las tenencias de oro, ha contribuido sustancialmente a su resiliencia financiera.

Cambios en el marco de gestión de los riesgos financieros del Eurosistema

De conformidad con las nuevas normas, las segundas mejores calificaciones crediticias determinarán la admisibilidad como garantía de activos del sector privado y de activos del sector público de países de fuera de la zona del euro, y los recortes de valoración aplicables

El marco de gestión de los riesgos financieros del Eurosistema fue objeto de varias modificaciones en 2025.

En primer lugar, en febrero de 2025, el Consejo de Gobierno decidió modificar las normas sobre el uso de calificaciones externas para los activos del sector privado, un cambio que está previsto que se implemente no antes de transcurridos al menos 18 meses desde la fecha en la que se anunció. La modificación se aplica a las calificaciones emitidas por agencias externas de evaluación del crédito (ECAI, por sus siglas en inglés) para activos del sector privado como bonos bancarios no garantizados, bonos bancarios garantizados y activos emitidos por sociedades no financieras, y también para activos del sector público de países no pertenecientes a la zona del euro admitidos como garantía en las operaciones de política monetaria del Eurosistema. Cuando se introduzca el cambio, la segunda mejor calificación de entre las emitidas por ECAI aceptadas para esos activos se utilizará para determinar su admisibilidad, así como los recortes de valoración aplicables. Las normas modificadas permiten utilizar mejor la información disponible sobre las calificaciones crediticias externas. Cuando los activos tengan solo una calificación crediticia de una ECAI aceptada, la calificación disponible se rebajará un escalón para determinar la calificación pertinente a efectos de la garantía. Los activos emitidos o garantizados por el sector público de la zona del euro (administraciones centrales, regionales y locales de la zona del euro; emisores internacionales y supranacionales ubicados en la zona del euro cuyos accionistas estén radicados en la UE, y agencias reconocidas por el BCE) seguirán evaluándose atendiendo a la norma actual de la mejor calificación. Para estos activos, el Eurosistema utiliza habitualmente toda la información disponible sobre la calidad crediticia y aplica procedimientos reforzados de diligencia debida. En el caso de los bonos de titulización de activos, la norma de la segunda mejor calificación que ya se les aplica no se modificará.

La revisión del marco de control de riesgos se plasmó en mejoras de la metodología de recortes de valoración

En segundo lugar, en 2025, el Eurosistema llevó a cabo una revisión del marco de control de riesgos de las operaciones de crédito garantizadas. El Eurosistema aplica medidas de control de riesgos a los activos que garantizan sus operaciones de crédito para protegerse del riesgo de incurrir en pérdidas financieras en caso de que haya que vender los activos por impago de una entidad de contrapartida. El objetivo de la revisión era asegurar que el marco sigue ofreciendo un nivel adecuado de protección, es coherente y mantiene la equivalencia en términos de riesgos entre todas las categorías de activos. Una de las medidas de control de riesgos consiste en aplicar recortes de valoración, lo que reduce el importe que puede obtenerse en las operaciones de crédito de la política monetaria para un valor determinado de los activos de garantía. Tras la revisión, el Eurosistema decidió introducir mejoras concretas en la metodología de recortes de valoración, con un foco especial en los bonos garantizados de uso propio, los bonos de titulización de activos retenidos y los préstamos individuales. Estos cambios comenzarán a aplicarse en noviembre de 2026, como pronto.

La aplicación de un «factor climático» en la valoración de los activos de garantía contribuirá a abordar las incertidumbres relacionadas con el cambio climático

En tercer lugar, como parte de sus esfuerzos para afrontar los riesgos relacionados con el clima, en julio, el Consejo de Gobierno decidió introducir un «factor climático» en el marco de activos de garantía. Este factor, que está previsto que se implemente el 15 de junio de 2026, podría reducir el valor asignado a determinados activos negociables aportados como garantía en función de cuánto puedan verse afectados por las incertidumbres relacionadas con el cambio climático. El propósito de esta medida es amortiguar el posible impacto financiero de las perturbaciones relacionadas con la transición climática. Complementará el actual marco de gestión de riesgos del Eurosistema incorporando análisis prospectivos de escenarios climáticos y, por tanto, reforzará la resiliencia de la implementación de la política monetaria del Eurosistema. El factor climático se centrará en los activos negociables emitidos por sociedades no financieras y sus filiales, y se calibrará de manera que también preserve la disponibilidad de activos de garantía. El Consejo de Gobierno revisará periódicamente este factor, incluido su alcance y calibración. Al abordar las incertidumbres vinculadas a eventos adversos asociados a la transición verde, el Eurosistema reforzará su capacidad para mitigar los riesgos financieros relacionados con el clima.

Las evaluaciones crediticias de los ICAS incorporaron los riesgos relacionados con el cambio climático

En 2025, en todas las evaluaciones crediticias de los ICAS se incorporaron los riesgos relacionados con el clima, en consonancia con los criterios comunes del Eurosistema que se implementaron al final de 2024. Después de que el BCE anunciara su plan de actuación climática en julio de 2021, en 2022, el Eurosistema alcanzó un acuerdo relativo a un conjunto de criterios mínimos comunes que describen cómo los ICAS deben incorporar los riesgos climáticos en sus calificaciones. Los ICAS son una fuente importante para la evaluación del riesgo de crédito de los préstamos y créditos. Los criterios comunes establecen que en los procesos de asignación de calificaciones de los ICAS se distinga entre los riesgos de transición y los riesgos físicos, y también que se tomen en consideración los distintos canales de transmisión del riesgo climático. Los ICAS evalúan los riesgos relacionados con el clima a nivel de empresa siempre que dispongan de datos suficientes y fiables, con el fin de determinar si estos riesgos afectan a la solvencia de las sociedades no financieras calificadas, y hasta qué punto.

Gestión de los riesgos de las tenencias de activos en el marco del APP y del PEPP

Los riesgos del APP y del PEPP se gestionan con arreglo a los marcos de control de riesgos establecidos previamente

El tamaño de las carteras del APP y del PEPP disminuyó a un ritmo gradual y predecible en 2025, dado que el Eurosistema había puesto fin a las reinversiones en esas carteras. Los riesgos financieros de estos programas continúan gestionándose con arreglo a los marcos de control de riesgos establecidos previamente. Los dos programas están integrados por distintas categorías de activos, en concreto títulos de deuda del sector público y del sector privado, así como bonos de titulización de activos y bonos garantizados. Los marcos de control de riesgos tienen en cuenta los objetivos de política monetaria de cada programa y los perfiles de riesgo de las diferentes categorías de activos. Estos marcos se componen de criterios de admisión, sistemas de evaluación del riesgo de crédito y procedimientos de diligencia debida, sistemas de valoración, carteras de referencia y límites.

Recuadro 2
La evaluación de la estrategia de política monetaria de 2025

El 30 de junio de 2025, el Consejo de Gobierno anunció el resultado de la evaluación de la estrategia de política monetaria del BCE que se llevó a cabo para asegurar que siga siendo adecuada para su fin. La evaluación se realizó tras la revisión de la estrategia que se concluyó en 2021, en línea con el compromiso del BCE de efectuar estos ejercicios periódicamente. El alcance de la evaluación de 2025 fue más limitado que el de la anterior, que había consistido en una reevaluación completa del marco de política monetaria del BCE. En concreto, la evaluación tenía por objeto incorporar las lecciones extraídas del importante cambio que se había producido en el entorno de inflación desde el ejercicio de 2021 hasta 2025 y de las medidas de política monetaria adoptadas durante ese período.

La evaluación de la estrategia fue un esfuerzo de colaboración entre el BCE y los bancos centrales nacionales del Eurosistema. El proceso se organizó en dos líneas de trabajo separadas que se centraron en aspectos específicos de la estrategia y que estuvieron respaldadas por los considerables recursos analíticos y técnicos proporcionados por los expertos del Eurosistema. Los resultados de cada una de estas líneas de trabajo se publicaron como Documentos Ocasionales del BCE.

Conclusiones principales

La evaluación de 2025 volvió a confirmar el objetivo de inflación simétrico del 2 % a medio plazo como la piedra angular de la estrategia de política monetaria del BCE. El Consejo de Gobierno reconoció que para mantener la simetría del objetivo es importante adoptar medidas de política monetaria suficientemente enérgicas o persistentes en respuesta a desviaciones amplias y sostenidas de la inflación respecto del objetivo en cualquier dirección, con el fin de evitar que se estas desviaciones puedan afianzarse como consecuencia del desanclaje de las expectativas de inflación.

La evaluación también puso de relieve la necesidad de tener en cuenta los cambios estructurales en curso, como la fragmentación geopolítica y económica, el cambio demográfico, la digitalización y el creciente uso de la inteligencia artificial, las amenazas para la sostenibilidad del medio ambiente y los cambios en el sistema financiero internacional. Estos desarrollos sugieren que el entorno de inflación seguirá siendo incierto y posiblemente más volátil, lo que planteará retos para la política monetaria. En este contexto, el Consejo de Gobierno subrayó la importancia de que en las decisiones de política monetaria se tomen en consideración no solo las sendas más probables de la inflación y de la economía, sino también los riesgos y la incertidumbre que las rodean, incluido mediante el uso adecuado de análisis de escenarios y de sensibilidad. En consonancia con la revisión de 2021, el Consejo de Gobierno reiteró su compromiso de tener en cuenta consideraciones de estabilidad financiera en sus deliberaciones de política monetaria. También reafirmó su compromiso, en el marco de su mandato, de garantizar que el Eurosistema tome plenamente en consideración las implicaciones del cambio climático para la política monetaria, al tiempo que decidió ampliarlo para incluir los efectos de la degradación de la naturaleza. El Consejo de Gobierno reiteró la importancia de comunicar con claridad y transparencia las decisiones de política monetaria para contribuir a que los ciudadanos entiendan y confíen en las actuaciones del BCE.

La evaluación volvió a confirmar que el principal instrumento de política monetaria es el conjunto de tipos de interés oficiales del BCE. Todos los demás instrumentos de política monetaria de que dispone actualmente el BCE —como las operaciones de financiación a plazo más largo, las compras de activos, los tipos de interés negativos y las indicaciones sobre la orientación futura de la política monetaria (forward guidance)— también siguen formando parte del conjunto de herramientas. Estos instrumentos pueden emplearse, si procede, para guiar la orientación de la política monetaria cuando los tipos de interés oficiales se aproximan al límite inferior efectivo o para preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria. La elección, el diseño y la aplicación de instrumentos permitirán dar una respuesta ágil a nuevas perturbaciones y estarán sujetos a una evaluación exhaustiva de la proporcionalidad. El Consejo de Gobierno seguirá respondiendo con flexibilidad a los nuevos retos a medida que se presenten y considerará, en su caso, nuevos instrumentos de política para lograr su objetivo de estabilidad de precios.

El Consejo de Gobierno concluyó que la estrategia de política monetaria actualizada del BCE está adecuadamente preparada para garantizar la estabilidad de precios ante los retos cambiantes. La orientación a medio plazo de la estrategia proporciona la flexibilidad necesaria para responder a las desviaciones con respecto al objetivo de inflación de manera específica a cada contexto en función del origen, la magnitud y la persistencia de la desviación, al tiempo que mantiene ancladas las expectativas de inflación. Esta flexibilidad es de especial utilidad en el entorno actual de elevada incertidumbre, caracterizada por las tensiones geopolíticas, la fragmentación del comercio y la volatilidad de los precios de la energía.

El Consejo de Gobierno tiene intención de realizar evaluaciones periódicas de la estrategia y espera llevar a cabo la siguiente en 2030. De este modo se garantizará que el Eurosistema siga actuando con agilidad y determinación ante los cambios estructurales, lo que le permitirá cumplir eficazmente su mandato de mantener la estabilidad de precios.

3 El sector financiero europeo: gestionar el aumento de los riesgos geopolíticos y de mercado en un contexto de retos estructurales

En 2025, los riesgos para la estabilidad financiera de la zona del euro continuaron siendo elevados, en un entorno de intensificación de las tensiones geopolíticas, fragmentación comercial y mayor incertidumbre sobre las políticas a escala mundial. Las perturbaciones relacionadas con los aranceles y el debilitamiento de la demanda externa afectaron a la rentabilidad empresarial e incrementaron el riesgo de crédito. Las vulnerabilidades soberanas se derivaron de los altos niveles de deuda, las perspectivas de un aumento del gasto en defensa y de las necesidades de inversión, y los efectos de desbordamiento como consecuencia de la preocupación por la sostenibilidad fiscal a nivel global. Los elevados niveles de capitalización y de rentabilidad de las entidades de crédito continuaron respaldando su capacidad de resistencia, a pesar del incremento del riesgo de crédito y de mercado, y de la persistencia de vulnerabilidades en el sector de la intermediación financiera no bancaria (IFNB) a causa del apalancamiento, los desajustes de liquidez y las interconexiones. No obstante, pese a estas vulnerabilidades subyacentes, el sector de IFNB también conservó su resiliencia en general. La política macroprudencial se centró en preservar la capacidad de resistencia manteniendo, y en algunos casos aumentando, los colchones de capital y las medidas basadas en la capacidad de pago de los prestatarios. En lo que respecta a la supervisión microprudencial, se avanzó en la simplificación, la resiliencia operativa digital y la incorporación de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza en la agenda supervisora, al tiempo que las pruebas de resistencia confirmaron la solidez de las entidades. Durante el año, el BCE también trabajó en la elaboración de propuestas para simplificar los marcos europeos de regulación, supervisión y presentación de información. Se lograron progresos en importantes iniciativas legislativas, como la implementación de las reformas finales de Basilea III, la reforma del marco de gestión de crisis bancarias y garantía de depósitos de la UE y los avances hacia la unión de ahorros e inversiones.

3.1 El entorno de estabilidad financiera en 2025

La elevada incertidumbre y las tensiones comerciales afectaron a la estabilidad financiera de la zona del euro

Las vulnerabilidades para la estabilidad financiera de la zona del euro continuaron siendo elevadas en 2025, en un contexto de intensificación de las tensiones geopolíticas y de mayor preocupación por la fragmentación geoeconómica. La incertidumbre sobre las políticas económicas a escala mundial se disparó, debido en gran medida a los cambios en el panorama comercial de Estados Unidos y en sus políticas regulatorias y fiscales, así como a la inquietud por un abandono general del multilateralismo. El anuncio realizado a principios de abril de 2025 por el país norteamericano sobre la imposición de aranceles más elevados de lo previsto a las importaciones provocó un acusado repunte de la volatilidad en los mercados en todas las categorías de activos y una desinversión significativa en activos de mayor riesgo, reflejo de la reevaluación por parte de los inversores de las perspectivas de crecimiento mundial y del riesgo de una fragmentación geoeconómica más profunda. Más avanzado el año, los acuerdos comerciales entre Estados Unidos y varios de sus principales socios comerciales, incluida la UE, aliviaron la incertidumbre sobre la política comercial y calmaron a los mercados. Sin embargo, como economía muy abierta y sumamente integrada en las cadenas globales de valor, la zona del euro siguió estando especialmente expuesta a los riesgos de fragmentación geoeconómica.

Las vulnerabilidades soberanas se mantuvieron contenidas en general, pero las mayores necesidades de emisión y el riesgo fiscal afectaron a algunos países

Las vulnerabilidades soberanas de la zona del euro se derivaron del mantenimiento de unos niveles de deuda todavía elevados en algunos países, de las crecientes necesidades de emisión y de los cambios en la demanda de los inversores. La menor presencia del Eurosistema en los mercados de renta fija, sumada a las expectativas de mayores necesidades de financiación pública, dio lugar a un aumento de las pendientes de las curvas de rendimientos de la zona del euro a lo largo del año, que también refleja la preocupación mundial sobre la sostenibilidad de la deuda a largo plazo de Estados Unidos y la financiación externa necesaria para financiar los déficits gemelos de dicho país. Si bien los sólidos fundamentos del crédito y la mejora de las calificaciones crediticias en varios países de la zona del euro contribuyeron a reducir los diferenciales soberanos, estos se ampliaron en países que se enfrentaban a retos fiscales y a rebajas de las calificaciones crediticias. Al mismo tiempo, las fragilidades fiscales en importantes economías avanzadas, incluido el bloqueo a los presupuestos en Estados Unidos y el cierre temporal de la Administración de ese país, suscitaron preocupación sobre la sostenibilidad de la deuda soberana a escala mundial y el riesgo de una reevaluación más amplia del riesgo soberano en la zona del euro. Además, la necesidad de responder a las elevadas tensiones geopolíticas y las amenazas híbridas ponen de relieve la urgencia de que los países de la zona del euro miembros de la OTAN incrementen el gasto en defensa para cumplir el nuevo objetivo de la OTAN del 5 % del PIB para 2035. Sin embargo, un mayor gasto en defensa, junto con las inversiones climáticas y en infraestructuras a gran escala previstas, implican necesidades de financiación adicionales significativas a medio plazo. Ello podría generar preocupación en torno a la sostenibilidad de la deuda soberana en algunos países de la zona del euro, con el consiguiente aumento de los rendimientos soberanos, que podría propagarse a las condiciones de financiación de los sectores empresarial y financiero a través de incrementos de las primas de riesgo y posibles rebajas de las calificaciones crediticias.

Las vulnerabilidades de las empresas continuaron siendo elevadas, con riesgos de desbordamiento a los balances de los hogares

Las vulnerabilidades del sector empresarial de la zona del euro continuaron siendo elevadas en 2025, ya que el impacto de las subidas arancelarias y de las persistentes tensiones comerciales se dejó sentir con mayor intensidad. Aunque los balances se habían fortalecido en años anteriores y el endeudamiento agregado había caído por debajo de los niveles observados antes de la crisis financiera mundial, la rentabilidad se vio afectada por la debilidad de la demanda externa, los altos costes del servicio de la deuda y el aumento de los gastos laborales. La apreciación del euro y la subida de los aranceles a las exportaciones de la zona del euro erosionaron la competitividad-precio de las empresas de esta región en los mercados internacionales. Estos desarrollos se tradujeron en una pérdida de cuota de mercado, que se vio sometida a una presión adicional como consecuencia de la intensa competencia procedente de los exportadores chinos, reflejo, en parte, de la debilidad de la demanda interna en China. Las insolvencias crecieron en un amplio abanico de sectores y países, como consecuencia de la persistencia de un entorno empresarial débil e incierto, e incrementaron el riesgo de efectos de desbordamiento macrofinancieros más amplios, en particular procedentes de sectores sensibles a los aranceles y orientados a la exportación.

Los balances de los hogares se fortalecieron a lo largo del año, respaldados por la pujanza de los mercados de trabajo, el aumento de los salarios reales y la reducción sostenida de las ratios de deuda en relación con el PIB, que reforzaron la capacidad para atender el pago de la deuda y proporcionaron colchones para hacer frente a perturbaciones adversas. Esta capacidad de resistencia también se sustentó en el elevado volumen de ahorro acumulado durante períodos de incertidumbre anteriores y en unas tasas de ahorro persistentemente altas. Sin embargo, esta situación favorable podría revertirse si las vulnerabilidades de las empresas relacionadas con los intercambios comerciales se materializaran con mayor intensidad. Un aumento de las quiebras y de los despidos en sectores sensibles a los aranceles podría debilitar las condiciones del mercado de trabajo, lastrar el crecimiento de los salarios y mermar la confianza de los consumidores, lo que afectaría negativamente al consumo de los hogares y a la resiliencia de los prestatarios.

La rentabilidad de las entidades de crédito y los colchones de capital continuaron siendo sólidos, pero los riesgos de crédito derivados de las tensiones comerciales aumentaron

La capacidad de resistencia del sector bancario de la zona del euro continuó siendo un factor estabilizador clave para el sistema financiero en 2025. Las ratios de capital y de liquidez de las entidades se mantuvieron muy por encima de los requerimientos regulatorios. La fortaleza de los ingresos netos por intereses, unida a la solidez de los ingresos netos por comisiones, sustentó una rentabilidad de los recursos propios superior al 9 % en 2025. Además, la mejora del sentimiento de los mercados hacia el sector bancario, junto con las expectativas de beneficios sostenidos y de distribuciones récord de beneficios en forma de dividendos y recompras de acciones, impulsaron las cotizaciones del sector y elevaron las ratios de cotización/valor en libros hasta máximos no alcanzados desde la crisis financiera mundial, reduciendo gradualmente la diferencia con las de sus homólogos estadounidenses.

La ratio de préstamos dudosos agregada de las entidades significativas se mantuvo próxima a mínimos históricos en 2025. Al mismo tiempo, los riesgos de crédito en las carteras de préstamos de las entidades se incrementaron ligeramente en el caso de los préstamos a pequeñas y medianas empresas y de los préstamos para consumo. Además, la combinación de unas condiciones macrofinancieras débiles, el impacto retardado de las anteriores subidas de los tipos de interés y la escalada de las tensiones comerciales orientaron a la baja las perspectivas de riesgo de crédito para las exposiciones tanto a empresas como a hogares. En las entidades de crédito con una concentración de exposiciones a sectores que dependen del comercio con países no pertenecientes a la UE o a regiones más afectadas por las fricciones comerciales, las presiones sobre la calidad de los activos podrían incrementarse si la fragmentación del comercio se intensificara o si la situación económica siguiera deteriorándose. En ese escenario, las mayores necesidades de provisiones podrían lastrar la rentabilidad de las entidades, a pesar de que sus colchones de capital proporcionan una protección sustancial frente a las pérdidas.

Los mercados financieros continuaron siendo vulnerables a correcciones abruptas de los precios, en un contexto de valoraciones excesivas y riesgos de desbordamiento procedentes de Estados Unidos

Los mercados financieros de la zona del euro e internacionales experimentaron episodios de intensa volatilidad en 2025, sobre todo después de que Estados Unidos anunciara la imposición de aranceles a principios de abril, lo que provocó una fuerte corrección de los precios y ventas masivas de los activos de mayor riesgo. Aunque el funcionamiento de los mercados de la zona del euro siguió siendo ordenado en general, y la volatilidad disminuyó tras el anuncio de una tregua arancelaria temporal y los posteriores acuerdos comerciales, las valoraciones de algunas categorías de activos continuaron siendo elevadas. Por consiguiente, los mercados continuaron siendo vulnerables a nuevos ajustes acusados y abruptos ante un deterioro de las condiciones de liquidez. Al mismo tiempo, la preocupación por los fundamentos fiscales y la credibilidad institucional de Estados Unidos debilitó la condición de activo refugio de los bonos del Tesoro estadounidenses y del dólar, aumentando el riesgo de que los cambios repentinos en los flujos de capitales a escala mundial y las fluctuaciones desordenadas del tipo de cambio pudieran trasladarse a las condiciones financieras de la zona del euro.

El sector de IFNB continuó creciendo en 2025, aunque siguió expuesto a vulnerabilidades

La presencia del sector de IFNB en los mercados de la zona del euro continuó creciendo en 2025, impulsando unos mercados de capitales más profundos y diversificados para financiar la economía real. Pese al aumento de la incertidumbre sobre las políticas y a los episodios recurrentes de volatilidad en los mercados, el sector mantuvo su capacidad de resistencia en general. Al mismo tiempo, persistieron los desajustes de liquidez en varios segmentos del sector de IFNB, que se vieron agravados por focos de apalancamiento elevado, especialmente en algunas partes del segmento de fondos de inversión. Estas fragilidades estructurales dejaron a dicho sector expuesto a movimientos adversos de los precios, salidas abruptas de fondos y repuntes de los ajustes de los márgenes y las garantías, lo que podría desencadenar ventas procíclicas de activos y amplificar las tensiones en los mercados. Las interrelaciones con las entidades de crédito de la zona del euro continuaron exponiendo tanto al sector de IFNB como al sector bancario al riesgo de desbordamiento a través de los canales del crédito y la financiación.

Aunque el sistema financiero de la zona del euro mostró capacidad de resistencia, las vulnerabilidades estructurales podrían amplificar los riesgos cíclicos

En conjunto, aunque el sistema financiero de la zona del euro mostró capacidad de resistencia en 2025, los riesgos para la estabilidad financiera continuaron siendo elevados. Además de las presiones cíclicas derivadas del menor crecimiento y de las tensiones comerciales, varios factores estructurales siguieron lastrando las perspectivas de riesgos. Las debilidades en materia de ciberseguridad y las amenazas híbridas se volvieron más prominentes en un entorno geopolítico cada vez más complejo. La rápida adopción de la inteligencia artificial generó ganancias de eficiencia, pero también creó nuevos canales de riesgo operacional y de disrupciones en los mercados.

A escala mundial, es probable que la creciente fragmentación regulatoria y los nuevos llamamientos en favor de la desregulación fomenten el arbitraje transfronterizo y la acumulación de vulnerabilidades fuera del perímetro regulatorio.

De cara al futuro, se espera que las tendencias demográficas relacionadas con el envejecimiento de la población, junto con la actual transición hacia una economía baja en carbono, afecten a las perspectivas de crecimiento. Si bien la transición acarrea costes, también genera oportunidades económicas, y ambos factores podrían interactuar con las vulnerabilidades cíclicas y estructurales existentes de manera que la estabilidad financiera quede comprometida. Si varios de estos riesgos se materializaran al mismo tiempo, podrían reforzarse mutuamente e incrementar significativamente las tensiones en el sistema financiero.

3.2 La política macroprudencial: preservar la capacidad de resistencia en un entorno de incertidumbre

En 2025, el BCE no identificó la necesidad de aplicar medidas de capital más rigurosas

El BCE es responsable de evaluar las medidas de capital macroprudenciales propuestas por las autoridades nacionales para las entidades de crédito de los países que participan en el Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Es importante señalar que posee, asimismo, la facultad de aplicar medidas de capital más rigurosas en caso necesario. En su estrecho seguimiento de las posiciones nacionales de política macroprudencial llevado a cabo en 2025, el BCE no identificó esa necesidad, dado que varios países ya habían aplicado medidas macroprudenciales para reforzar la capacidad de resistencia de sus sistemas bancarios frente a las vulnerabilidades acumuladas y los riesgos a la baja.

Preservar la capacidad de resistencia del sistema financiero continuó siendo la prioridad principal

El Consejo de Gobierno instó a las autoridades nacionales a mantener los colchones de capital existentes y las medidas vigentes basadas en la capacidad de pago de los prestatarios

En julio de 2025, el Consejo de Gobierno emitió un comunicado en el que instaba a las autoridades macroprudenciales nacionales a mantener los requerimientos de colchones de capital existentes a fin de preservar la resiliencia del sector bancario y garantizar la disponibilidad de los colchones en caso de deterioro de las condiciones macrofinancieras o de este sector. El comunicado aludía a la intensificación de los riesgos para la estabilidad financiera debido al acusado incremento de la incertidumbre geopolítica a escala mundial. En este contexto, el Consejo de Gobierno expresó su pleno apoyo a las autoridades nacionales que preveían aumentar los requerimientos de colchones de capital para hacer frente a las vulnerabilidades, mientras que las condiciones imperantes en el sector bancario limitaban el riesgo de prociclicidad. Asimismo, instó a las autoridades nacionales a que mantuvieran las medidas vigentes basadas en la capacidad de pago de los prestatarios para asegurar unos criterios rigurosos y sostenibles de concesión de préstamos. En el comunicado se indicaba que podría plantearse una recalibración focalizada o una simplificación de las medidas macroprudenciales en los casos en los que las fuentes de riesgos sistémicos hubieran cambiado persistentemente y cuando tales actuaciones no redujeran de forma sustancial la resiliencia general del sector bancario. Por último, el Consejo de Gobierno señaló que, teniendo en cuenta el alto grado de incertidumbre, la política macroprudencial tenía que mantenerse ágil y adaptarse a los cambios en las condiciones.

A finales de 2025, todos los países participantes contaban con alguna forma de colchón de capital liberable

En este contexto, algunas autoridades nacionales siguieron endureciendo la política macroprudencial en 2025 para incrementar la capacidad de resistencia de las entidades de crédito. En particular, dos países participantes anunciaron un aumento del porcentaje del colchón de capital anticíclico, mientras que otro país comunicó la introducción del colchón contra riesgos sistémicos (CRS)[21]. Para finales del año, todos los países participantes contaban con un colchón de capital liberable. Sin embargo, algunos países decidieron desactivar o reducir los colchones contra riesgos sistémicos debido a la disminución de estos riesgos en sectores que habían registrado una acumulación de vulnerabilidades en el pasado[22]. Además, algunos países ajustaron, para entidades concretas, los niveles del colchón para entidades de importancia sistémica mundial (EISM) y del colchón para otras entidades de importancia sistémica (OEIS). En el caso de estas últimas, estos ajustes fueron consecuencia de la introducción gradual de la metodología revisada para evaluar los colchones mínimos de capital de las OEIS a partir de enero de 2025[23]. Por último, además de las medidas basadas en el capital, un país aplicó medidas basadas en la capacidad de pago de los prestatarios, lo que elevó a 18 el número de países con medidas de este tipo[24].

El BCE respaldó la revisión del marco macroprudencial de la UE y subrayó que la estabilidad financiera era una de las prioridades de las políticas

En 2025, el BCE comunicó sus puntos de vista sobre temas de política macroprudencial. En la edición de mayo de su informe Financial Stability Review, manifestó su apoyo a la revisión del marco macroprudencial de la UE con el fin de reforzar su eficacia, racionalizar los procesos y establecer la coherencia entre jurisdicciones[25]. A este respecto, el BCE señaló que garantizar la capacidad de uso y de liberación de los colchones macroprudenciales era fundamental dada la compleja interacción entre los marcos prudencial y de resolución. En la edición de noviembre de dicho informe, el BCE hizo hincapié en que la política macroprudencial debería seguir firmemente centrada en la salvaguardia de la estabilidad financiera, beneficiando así a la economía sin comprometer la competitividad del sector bancario medida por la eficiencia de la rentabilidad. Aunque se había argumentado que un aumento de los requerimientos de capital restringe la oferta de crédito y debilita la competitividad de las entidades, el BCE indicó que la evidencia empírica reciente no coincidía con este punto de vista[26].

Cooperación con la Junta Europea de Riesgo Sistémico

El BCE proporciona apoyo a la JERS en la identificación de vulnerabilidades en el sistema financiero, también a través de la realización de pruebas de resistencia

El BCE acoge el secretariado de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) y le proporciona apoyo analítico, estadístico, logístico y administrativo[27]. La presidenta del BCE preside la Junta General de la JERS, que se reúne trimestralmente para discutir las amenazas existentes para la estabilidad financiera y las posibles respuestas. El personal del BCE está muy involucrado en la preparación de estos debates, como demuestra su copresidencia de varios grupos de trabajo, así como la realización de trabajos de investigación y análisis. En particular, el BCE presta un apoyo esencial en las labores de análisis de datos de la JERS, lo que le permite utilizar grandes volúmenes de datos, especialmente sobre operaciones individuales con derivados. Otra área de colaboración estrecha es el desarrollo de escenarios adversos para las pruebas de resistencia, que son aprobados por la JERS y deben ser tanto severos como plausibles. La elaboración de estos escenarios requiere información basada en modelos facilitada por el BCE. En 2025, la JERS, en estrecha colaboración con las Autoridades Europeas de Supervisión pertinentes, acordó escenarios adversos para las pruebas de resistencia a escala de la UE para el sector bancario, los fondos de pensiones y los fondos del mercado monetario.

En los informes de la JERS se examinaron las herramientas de gestión de riesgos de las entidades de crédito y los vínculos entre los bancos y los intermediarios financieros no bancarios

Además, el personal del BCE aportó información analítica importante para varios informes de la JERS, dos de los cuales son muy relevantes para la gestión de riesgos de las entidades de crédito: i) un informe publicado en mayo en el que se analizaban las implicaciones para la estabilidad financiera de la extensión en 2021 de los criterios de simplicidad, transparencia y normalización (STS, por sus siglas en inglés) a las titulizaciones de balance con arreglo a la versión modificada del Reglamento de titulizaciones de la UE[28], y ii) un informe publicado en noviembre sobre los seguros de riesgo de crédito (CDS, por sus siglas en inglés). En este informe se pusieron de relieve algunas imperfecciones de los mercados que podrían dificultar la formación de precios eficiente de los diferenciales de los CDS, que son una métrica del riesgo de crédito ampliamente utilizada. Empleados del BCE y de la JERS también trabajaron conjuntamente en dos informes temáticos sobre: i) los riesgos geoeconómicos y la estabilidad financiera, y ii) los vínculos entre las entidades de crédito y los intermediarios financieros no bancarios en la UE. En este último informe se destaca el importante papel de los bancos en la gestión de la liquidez y en la provisión de financiación apalancada a los intermediarios financieros no bancarios, así como los riesgos para la estabilidad financiera que pueden derivarse de estos vínculos.

La JERS y el BCE expresaron su preocupación por las stablecoins y propusieron formas de abordarlas

En abril de 2025, el BCE presentó al Consejo de la Unión Europea un non-paper (documento no oficial) sobre la emisión conjunta de stablecoins por parte de la UE y terceros países (non-paper on EU and third country stablecoin multi-issuance), en el que destacaba los riesgos para la estabilidad financiera de autorizar una stablecoin para su emisión simultánea por una entidad autorizada con arreglo al Reglamento relativo a los mercados de criptoactivos (MiCAR)[29] y otra entidad de un tercer país. En caso de crisis, las reservas mantenidas por el emisor de la UE podrían agotarse rápidamente si los titulares de la stablecoin están peor protegidos por la normativa del tercer país. La JERS dedicó parte de su informe sobre los riesgos sistémicos de los criptoactivos a un análisis exhaustivo de los riesgos de las emisiones múltiples (multi-issuance). Además, emitió una recomendación sobre los sistemas de criptomonedas estables de múltiples emisores de terceros países[30], en la que pedía a la Comisión Europea que aclarara que los sistemas de criptomonedas estables de múltiples emisores de terceros países no son permisibles en virtud del MiCAR y que estableciera salvaguardias adecuadas para evitar que las emisiones múltiples generen riesgos sistémicos.

3.3 Actividades microprudenciales para garantizar la solidez individual de las entidades de crédito

Las entidades de crédito mostraron una gran capacidad de resistencia en un entorno complejo

En 2025, las entidades de crédito sujetas a la supervisión del BCE mostraron una gran capacidad de resistencia en un entorno económico y geopolítico complejo. En conjunto, el sector bancario de la zona del euro mantuvo un buen nivel de capitalización. En el tercer trimestre del año, la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada se situó en el 16,1 %, mientras que la ratio de préstamos dudosos agregada de las entidades significativas permaneció prácticamente estable en el 1,9 %, muy por debajo del nivel de la última década[31].

Se avanzó en varias iniciativas de simplificación, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de resistencia de las entidades de crédito

En 2025, el BCE, junto con las autoridades nacionales competentes que participan en el MUS, avanzaron en varias iniciativas destinadas a reforzar la eficiencia, la eficacia y el enfoque basado en el riesgo de la supervisión bancaria[32]. Entre ellas, se siguió progresando en la reforma del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES), en particular la adopción más amplia y el uso extendido de un enfoque plurianual y un marco de tolerancia al riesgo, lo que se tradujo en decisiones de supervisión más focalizadas y oportunas. En paralelo, el BCE puso en marcha el proyecto de supervisión innovadora (next-level supervision) mediante la introducción de un conjunto de iniciativas para simplificar y racionalizar la supervisión bancaria europea, reducir la complejidad excesiva y asegurar que los supervisores mantengan la capacidad para gestionar los riesgos nuevos y emergentes. Este proyecto se centra en áreas como la adopción de decisiones, la supervisión de modelos internos, las pruebas de resistencia, las decisiones relacionadas con el capital, la información supervisora y las inspecciones in situ. Además, el BCE introdujo una iniciativa de cultura supervisora con vistas a fomentar una cultura supervisora común acorde con los objetivos estratégicos y a asegurar la implementación coherente y eficaz de las reformas en toda la supervisión bancaria europea. También desarrolló un marco para evaluar la eficacia de sus actuaciones supervisoras. De cara al futuro, el BCE comenzará a revisar sus guías de supervisión y otras comunicaciones en 2026 con vistas a aumentar la transparencia con respecto a sus expectativas y a sus enfoques supervisores. Asimismo, el BCE revisará la aplicación de la proporcionalidad en la supervisión de las entidades menos significativas. Estas iniciativas complementan las recomendaciones del Consejo de Gobierno a la Comisión Europea basadas en las propuestas del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación.

La resiliencia operativa digital continuó siendo una prioridad fundamental

Durante el año, el BCE puso un foco mayor en la resiliencia operativa digital mediante el establecimiento de expectativas supervisoras relativas a la implementación de los requerimientos previstos en el Reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA)[33] en su Guía sobre la externalización de servicios en la nube a proveedores de servicios en la nube, que también presenta una recopilación de buenas prácticas observadas para gestionar los riesgos de externalización de servicios en la nube. Asimismo, el BCE aclaró el uso de las técnicas de aprendizaje automático (machine learning) en la versión actualizada de su Guía sobre modelos internos.

Los resultados de la prueba de resistencia de 2025 revelaron que el sector bancario de la zona del euro tiene capacidad de resistencia frente a una desaceleración económica grave pero plausible

En 2025, el BCE llevó a cabo una prueba de resistencia al conjunto del sistema, que confirmó que el sector bancario de la zona del euro continúa teniendo capacidad de resistencia frente a una desaceleración económica grave pero plausible[34]. Pese a las sustanciales pérdidas proyectadas, la disminución del capital siguió siendo inferior a la de pruebas de resistencia anteriores, debido a la elevada rentabilidad y a la estabilidad de la calidad de los activos. En el escenario adverso, la ratio de CET1 agregada se situaría en el 12 %, lo que confirma que los colchones de capital actuales respaldan la capacidad de las entidades de crédito para hacer frente a perturbaciones adversas.

Los riesgos geopolíticos y los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza continuaron ocupando un lugar destacado en la agenda supervisora

Los riesgos geopolíticos siguieron siendo un área de atención clave de las prioridades supervisoras del BCE dada la mayor incertidumbre global y la interconexión de los riesgos asociados. Por tanto, el BCE continuó poniendo de relieve la importancia de que las entidades integren los riesgos geopolíticos en sus marcos generales de gestión de riesgos y mantengan una capacidad de resistencia amplia. Además, la supervisión de la capacidad de las entidades para gestionar de forma adecuada los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza siguió ocupando un lugar destacado en la agenda supervisora. A este respecto, el BCE completó un programa plurianual para desarrollar más las capacidades de gestión de riesgos de las entidades de crédito y continuó avanzando hacia un enfoque de normalidad supervisando los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza como parte de sus procesos y evaluaciones supervisoras periódicas.

En sus esfuerzos continuados por promover la transparencia, en 2025 el BCE publicó, tras realizar una consulta pública, una Orientación sobre el enfoque supervisor de las autoridades nacionales competentes para la cobertura de las exposiciones dudosas mantenidas por las entidades supervisadas menos significativas[35]. Adicionalmente, después de otra consulta pública, el BCE actualizó sus políticas sobre las opciones y facultades (discrecionalidades) que ofrece el derecho de la UE, con el fin de asegurar que el BCE y las autoridades nacionales competentes las apliquen de manera homogénea. De esta forma se promoverá la transparencia y la eficacia, fomentando la igualdad de condiciones para las entidades de crédito sujetas a la supervisión bancaria europea.

El BCE y la Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo firmaron un memorando de entendimiento que establece su marco de cooperación.

Puede consultarse información más detallada en el sitio web de supervisión bancaria del BCE y en el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2025.

3.4 Contribución del BCE a iniciativas de políticas europeas para el sector financiero

En 2025 se avanzó en importantes iniciativas para reforzar la capacidad de resistencia y la competitividad del sector financiero europeo

En 2025 se lograron avances significativos en el fortalecimiento del marco regulatorio y de supervisión financiera de la UE. La mayoría de las reformas de Basilea III entraron en vigor y las restantes siguen su curso de cara a su implementación. El BCE respaldó algunas iniciativas legislativas clave, tales como ajustes específicos en los requerimientos prudenciales, y contribuyó al desarrollo del marco regulatorio para los criptoactivos. También proporcionó asesoramiento técnico a los colegisladores en los debates relativos a la revisión del marco de gestión de crisis bancarias y garantía de depósitos. El acuerdo alcanzado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea sobre dicha revisión marcó un hito importante en el camino hacia la culminación de la unión bancaria y el fortalecimiento del marco de resolución bancaria de la UE. El BCE continuó contribuyendo a los debates sobre la IFNB y la unión de ahorros e inversiones, en particular los relativos a las iniciativas legislativas dirigidas a reducir la fragmentación de los mercados financieros de la UE, que proseguirán en 2026. En diciembre de 2025, el Consejo de Gobierno formuló recomendaciones a la Comisión Europea y a los colegisladores para simplificar el marco prudencial europeo de regulación, supervisión y presentación de información aplicable a las entidades de crédito (véase recuadro 3).

Avances en el marco regulatorio de las entidades de crédito

Los elementos principales de las reformas de Basilea III entraron en vigor, con el apoyo del BCE para su implementación técnica

Las versiones revisadas del Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC)[36] y de la Directiva de Requerimientos de Capital (DRC)[37] entraron en vigor en 2025, implementando con ello las reformas finales de Basilea III en la UE, cuya finalidad es aumentar la resiliencia del sistema bancario de la UE frente a diversos riesgos. A lo largo del año, el BCE prestó apoyo a la Autoridad Bancaria Europea —apoyo que continúa actualmente— con muchas normas técnicas de regulación y de ejecución relacionadas con el paquete RRC/DRC. La aplicación en la UE de las normas de Basilea sobre riesgo de mercado, conocidas como la revisión fundamental de la cartera de negociación (FRTB, por sus siglas en inglés) se pospuso debido a las inquietudes en torno a la igualdad de condiciones (level playing field) generadas por los retrasos en la implementación de Basilea III en algunas jurisdicciones relevantes a escala mundial. En noviembre de 2025, la Comisión Europea lanzó una consulta específica sobre FRTB centrada en las opciones de política a adoptar mediante un acto delegado que introdujera cambios específicos para mitigar los efectos sobre el capital de las entidades de crédito de la UE[38]. El BCE publicó su respuesta a la consulta específica el 15 de enero de 2026[39].

El 31 de marzo de 2025, la Comisión Europea propuso dar carácter permanente al tratamiento prudencial transitorio de las operaciones de financiación de valores a corto plazo y de las operaciones no garantizadas llevadas a cabo con clientes financieros con arreglo a la ratio de financiación estable neta. Una vez transcurrido el período transitorio, cuya finalización estaba prevista en junio de 2025, y en ausencia de modificaciones legislativas, este tratamiento estaría alineado con el establecido en la norma de Basilea sobre la ratio de financiación estable neta[40]. El BCE emitió su dictamen sobre la propuesta el 2 de mayo y los colegisladores adoptaron la propuesta de la Comisión en junio[41],[42].

Fortalecimiento del marco regulatorio de la intermediación financiera no bancaria

Los esfuerzos para reforzar el marco regulatorio de la IFNB desde una perspectiva macroprudencial continuaron en 2025

En 2025, el BCE siguió poniendo de relieve la importancia de abordar las vulnerabilidades estructurales en el sector de IFNB y de reforzar el marco regulatorio correspondiente desde una perspectiva macroprudencial. Participó en los debates dirigidos a mejorar tanto las herramientas macroprudenciales para el sector de gestión de activos como la coordinación de las políticas entre los Estados miembros de la UE, al tiempo que subrayó la importancia de aplicar de manera plena y oportuna las recomendaciones internacionales para afrontar el riesgo de liquidez en los fondos de inversión abiertos y en los fondos del mercado monetario[43].

En paralelo, el BCE destacó la necesidad de abordar el riesgo del apalancamiento en el sector de IFNB y de reforzar el intercambio transfronterizo de información, contribuyendo al desarrollo de recomendaciones de política internacional para mitigar los riesgos sistémicos asociados[44],[45]. Asimismo, contribuyó activamente a promover y hacer un seguimiento de la implementación de la respuesta regulatoria a las actividades relacionadas con criptoactivos en foros internacionales, entre otros, a través de su participación en la Revisión Temática del Marco Normativo Global para las Actividades con Criptoactivos llevada a cabo por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés)[46].

Apoyo a los avances hacia la unión de ahorros e inversiones

El BCE apoyó activamente los avances hacia la unión de ahorros e inversiones proporcionando asesoramiento sobre iniciativas legislativas clave

El progreso acelerado hacia la unión de ahorros e inversiones continuó siendo una prioridad fundamental del BCE en 2025. Este es un paso esencial para fortalecer la competitividad de Europa, su autonomía estratégica y su estabilidad financiera, al tiempo que respalda la financiación eficiente de la economía real[47].

Específicamente, el BCE contribuyó al avance de la unión de ahorros e inversiones en el ámbito de las infraestructuras de los mercados financieros (véase sección 4.2). Además, participó activamente en los debates sobre políticas y proporcionó asesoramiento técnico sobre iniciativas legislativas clave, como la propuesta de un paquete legislativo por parte de la Comisión Europea sobre la integración y supervisión de los mercados[48]. El paquete presenta propuestas concretas para eliminar los obstáculos que fragmentan el mercado único en la negociación, la posnegociación y la gestión de activos, al tiempo que fomenta la innovación y refuerza la supervisión. En junio de 2025, el BCE contribuyó a la consulta específica[49] que precedió a dichas propuestas. Tras la publicación de las propuestas, el Consejo de Gobierno emitió un dictamen sobre el paquete a solicitud de los colegisladores el 9 de abril de 2026[50].

El BCE también emitió su dictamen sobre las propuestas de la Comisión Europea para revisar el marco de titulizaciones de la UE, que constituyeron la primera iniciativa legislativa de la Comisión en el marco de la agenda de la unión de ahorros e inversiones[51].

Recuadro 3
Simplificación del marco regulatorio prudencial europeo

En el contexto del debate a nivel internacional sobre la complejidad de las normas y la regulación financieras, el Consejo de Gobierno creó el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación con el fin de elaborar propuestas destinadas a simplificar el marco europeo de regulación, supervisión y presentación de información[52]. Las recomendaciones del Grupo de Trabajo fueron respaldadas por el Consejo de Gobierno y recogidas en un informe publicado el 11 de diciembre de 2025[53]. Este documento servirá de base para el informe de la Comisión Europea sobre la situación general del sistema bancario y las correspondientes iniciativas legislativas, que está previsto que se publique en 2026.

Las recomendaciones se basan en los siguientes principios:

  • la simplificación del marco, preservando al mismo tiempo la resiliencia del sistema bancario europeo y garantizando que las autoridades microprudenciales, macroprudenciales y de resolución puedan seguir cumpliendo sus objetivos de manera eficaz;
  • el fomento de la armonización e integración financiera europeas;
  • el mantenimiento de la cooperación internacional;
  • la garantía de una aplicación plena, oportuna y fiel de Basilea III.

En términos de alcance, las recomendaciones se refieren a tres áreas principales: el marco regulatorio, el marco de supervisión y el marco de presentación de información.

Una de las recomendaciones se refiere a simplificar el diseño de los requerimientos y de los colchones de capital de las entidades de crédito, lo que se conoce también como estructura de capital (capital stack), introduciendo dos cambios. En primer lugar, fusionando los colchones de capital existentes en solo dos: un colchón no liberable y un colchón liberable que las autoridades puedan reducir en períodos de dificultad. Cualquier reducción del número de colchones requiere preservar las facultades y competencias actuales de las autoridades. En segundo lugar, reduciendo los elementos del marco de la ratio de apalancamiento de cuatro a dos, concretamente: un requerimiento mínimo del 3 % y un colchón único, que podría fijarse en cero para las entidades de menor tamaño.

Para mejorar la calidad del capital de las entidades de crédito, el Consejo de Gobierno propuso reforzar la capacidad del capital de nivel 1 adicional (AT1) para absorber pérdidas en condiciones operativas normales, lo que sería acorde con el Acuerdo de Basilea y mantendría la resiliencia. Alternativamente, podrían eliminarse los elementos distintos del capital de nivel 1, de la estructura de capital en situación de empresa en funcionamiento (going-concern), siempre que el cumplimiento de Basilea y la neutralidad del capital no se vieran comprometidos.

El Consejo de Gobierno también propuso aumentar significativamente la proporcionalidad de las normas bancarias de la UE, ampliando a más entidades el régimen que se aplica actualmente a las entidades pequeñas y poco complejas, y simplificando las normas aplicables de manera prudente y armonizada. A tal fin, podrían tomarse como referencia los regímenes aplicables a los bancos pequeños de Reino Unido, Suiza y Estados Unidos.

Para simplificar el marco macroprudencial, el Consejo de Gobierno recomendó la reciprocidad automática de las medidas macroprudenciales hasta un determinado umbral, condicionado a una aplicación más estandarizada de los instrumentos macroprudenciales en los Estados miembros. Ello aseguraría que todas las entidades de crédito que operan en un Estado miembro en el que se aplica una medida macroprudencial estén sujetas a dicha medida.

En cuanto al marco de resolución, el Consejo de Gobierno recomendó un mayor alineamiento entre el requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos elegibles y el requerimiento de capacidad total de absorción de pérdidas al que están sujetas las entidades de importancia sistémica mundial. Esta alineación debería hacerse sin reducir los recursos disponibles en situaciones de resolución y liquidación (gone-concern), haciendo que la normativa de la UE siga siendo acorde con las normas internacionales y se refuerce la transparencia y la predictibilidad de las reglas. Asimismo, también es necesario garantizar el acceso a fondos adicionales.

Para lograr una mayor armonización, el Consejo de Gobierno recomendó que las normas bancarias de la UE se adopten mediante reglamentos directamente aplicables en lugar de mediante directivas.

Por lo que respecta a la supervisión, el Consejo de Gobierno recomendó que se complete el Código Normativo Único (Single Rule Book) y que se armonicen las normas relativas a autorizaciones, gobernanza y operaciones con partes vinculadas, como los accionistas y los miembros de los consejos de administración, lo que reduciría la complejidad en el ejercicio de la supervisión. Para ello, los supervisores tendrían que disponer de mayor flexibilidad, por ejemplo, con respecto a la frecuencia con la que revisan los modelos internos de las entidades.

Además, el Consejo de Gobierno propuso simplificar las pruebas de resistencia a escala de la UE racionalizando su metodología y alcance, y haciendo que sus resultados sean más útiles tanto desde la perspectiva del sistema bancario en su conjunto como de las entidades individuales. Los resultados de esta prueba de resistencia revisada contribuirían a aumentar la coordinación entre los colchones macroprudenciales y microprudenciales.

Asimismo, el Consejo de Gobierno propuso asumir la responsabilidad de adoptar una visión holística del nivel de capital agregado en la unión bancaria y de las heterogeneidades entre países, algo que falta actualmente. Para ello podría reforzarse el papel del Foro Macroprudencial, que ya reúne al Consejo de Gobierno y al Consejo de Supervisión, con el fin de mejorar la coordinación y la coherencia entre los Estados miembros para el establecimiento de los instrumentos microprudenciales y macroprudenciales.

El Consejo de Gobierno animó decididamente a completar tanto la unión bancaria como la unión de ahorros e inversiones con el fin de reducir la fragmentación nacional y permitir una mayor eficiencia de los mercados de capitales.

Por lo que se refiere a la presentación de información, el Consejo de Gobierno propuso que las autoridades europeas puedan compartir sus datos entre sí de manera más amplia, lo que permitiría a las entidades informar una sola vez, creándose así un sistema de información plenamente integrado a escala europea con fines estadísticos, prudenciales y de resolución. Idealmente, este sistema se desarrollaría a través del Comité Conjunto de Información Bancaria (Joint Bank Reporting Committee)[54]. Todos los requisitos de presentación de información podrían revisarse cada tres o cinco años para asegurar que siguen siendo necesarios. Las entidades y los supervisores se centrarían en los datos importantes, sin tener en cuenta los errores menores de presentación de información, aplicando un umbral de materialidad para las solicitudes de reenvío de datos. La consolidación de los datos de supervisión y de los datos para divulgación reduciría en mayor medida la carga informadora, y la divulgación al público (información de Pilar 3) se derivaría de la presentada con fines supervisores.

4 Buen funcionamiento de las infraestructuras de mercado y de los pagos

El Eurosistema desempeña un papel fundamental en el desarrollo, la gestión y la vigilancia de las infraestructuras de mercado y de los pagos. Se encarga de operar los servicios TARGET y en todos ellos se incrementó la actividad en 2025. Se siguieron desarrollando las funcionalidades de los servicios TARGET, incluidos los servicios de liquidación multidivisa. El 16 de junio entró en funcionamiento un nuevo servicio TARGET, el Sistema de Gestión de Activos de Garantía del Eurosistema (ECMS, por sus siglas en inglés), un sistema unificado que armoniza la gestión de los activos utilizados como garantía en las operaciones de crédito del Eurosistema en todos los países de la zona del euro. El Eurosistema continuó promoviendo la seguridad y la eficiencia de las infraestructuras de mercado y de los pagos en Europa, guiándose por los tres principios de innovación, integración e independencia. También completó la fase preparatoria del proyecto del euro digital, otro hito para la posible emisión de un euro digital. En 2025, el Eurosistema también siguió trabajando en el desarrollo de un ecosistema europeo de activos digitales innovador, integrado y seguro para las operaciones mayoristas en las que se utiliza tecnología de registros distribuidos, con la puesta en marcha de las iniciativas Pontes y Appia. En el ámbito de la vigilancia, en la refundición del Reglamento del BCE sobre los requisitos de vigilancia de los sistemas de pago de importancia sistémica se actualizó la definición de operador de un sistema de pago de importancia sistémica y las disposiciones sobre gobernanza, ciberriesgo y externalización.

4.1 Servicios TARGET

Los servicios TARGET constan de tres servicios de liquidación y un servicio de gestión de activos de garantía: T2, un sistema de liquidación bruta en tiempo real para los pagos en euros que sustentan las operaciones de política monetaria, los pagos interbancarios y los pagos comerciales; TARGET2-Securities (T2S), una plataforma única para la liquidación de valores en Europa; el servicio de liquidación de pagos inmediatos de TARGET (TIPS, por sus siglas en inglés), que liquida pagos inmediatos en dinero de banco central las veinticuatro horas del día los siete días de la semana, y el Sistema de Gestión de Activos de Garantía del Eurosistema (ECMS, por sus siglas en inglés), un sistema unificado que se puso en marcha con éxito el 16 de junio de 2025 y armoniza la gestión de los activos utilizados como garantía en las operaciones de crédito del Eurosistema en todos los países de la zona del euro.

La funcionalidad de liquidación multidivisa en los servicios TARGET volvió a ampliarse

La funcionalidad multidivisa de los servicios TARGET permite prestar servicios de liquidación en monedas distintas del euro. Se utiliza en T2S para la liquidación de transacciones de valores en coronas danesas desde octubre de 2018 y en TIPS para la liquidación de pagos inmediatos en coronas suecas desde febrero de 2024. Desde abril de 2025, la liquidación en coronas danesas también está disponible en T2 y en TIPS. En el futuro, TIPS permitirá la liquidación en coronas noruegas, al tiempo que se está investigando la posibilidad de añadir otras monedas tanto en TIPS como en T2. En el contexto de la adhesión de Bulgaria a la zona del euro el 1 de enero de 2026, el Banco Nacional de Bulgaria y la comunidad financiera del país se incorporaron a todos los servicios TARGET, incluido el ECMS.

La actividad se incrementó en todos los servicios TARGET

En 2025, la actividad se incrementó en todos los servicios TARGET. T2 liquidó una media diaria de 431.067 pagos en euros, lo que supone un incremento del 2,2 % con respecto al año anterior, que estuvo impulsado principalmente por los pagos enviados por las entidades de crédito en nombre de sus clientes. En T2S se liquidó un volumen medio diario de 922.533 operaciones, un aumento del 16,6 % que estuvo ampliamente distribuido entre los distintos mercados. El Reglamento de Pagos Inmediatos[55], que exigía que los proveedores de servicios de pago de la zona del euro pudieran ofrecer el servicio de pago para la recepción y el envío de pagos inmediatos a más tardar el 9 de enero y el 9 de octubre de 2025, respectivamente, dio lugar a un aumento sustancial de la operativa de TIPS denominada en euros en 2025[56]. El volumen promedio diario de transacciones se incrementó y pasó de 1.657.421 pagos en diciembre de 2024 a 1.883.368 en enero de 2025 y a 3.845.376 en diciembre de 2025, más del doble durante el transcurso del año.

El cuarto servicio TARGET entró en funcionamiento en junio de 2025

El ECMS se puso en marcha con éxito el 16 de junio de 2025 y empezó a operar sin problemas, tras una migración coordinada en la que participaron 20 bancos centrales nacionales y sus comunidades[57]. Pasó a ser el cuarto servicio TARGET y está plenamente integrado con otros servicios TARGET, en particular T2S y T2. El ECMS procesó una media de más de 5.000 instrucciones diarias, relacionadas principalmente con la movilización o desmovilización de créditos como activos de garantía.

La evolución de los servicios TARGET generó importantes mejoras de eficiencia

El Eurosistema logró avances sustanciales en la evolución de todos los servicios TARGET en 2025. Se introdujeron varias mejoras operativas y en los productos con el fin de aumentar la eficiencia de T2 para los participantes y los bancos centrales. Además, en 2025 el Eurosistema concedió a los proveedores de servicios de pago no bancarios acceso a los sistemas de pago operados por los bancos centrales, incluido TARGET. En junio, el Eurosistema inició una consulta pública sobre una posible ampliación del horario de funcionamiento de T2. Una vez que se hayan procesado todas las respuestas, se publicará un informe en el primer semestre de 2026. Por último, se avanzó en la preparación de las adaptaciones de T2 necesarias para el proyecto del euro digital.

En T2S se incorporaron nuevas funcionalidades clave para mejorar la liquidación transfronteriza, seguir aumentando la eficiencia de la liquidación —principalmente mediante la optimización de la liquidación parcial— y reforzar los servicios automáticos de gestión de la liquidez para los bancos liquidadores. Asimismo, continuaron los trabajos para mejorar la resiliencia general de T2S. Los órganos de gobierno de T2S, en estrecha colaboración con el sector financiero, también lograron avances importantes en importantes iniciativas políticas. Se empezaron a identificar y evaluar los cambios que necesita el sistema para apoyar el paso a un ciclo de liquidación de valores más corto en la UE (T+1), y está previsto implantarlos antes de la introducción de T+1 en octubre de 2027.

Medidas de seguimiento tras el incidente que afectó a los servicios TARGET el 27 de febrero de 2025

El 27 de febrero de 2025 se produjo un incidente grave en los servicios TARGET que hizo que T2 y T2S no estuvieran disponibles durante aproximadamente diez y ocho horas, respectivamente. En consecuencia, se suspendió el procesamiento de las instrucciones de liquidación de valores, los pagos, la liquidación en los sistemas vinculados y las transferencias de liquidez entre los servicios TARGET. Como seguimiento del incidente, los órganos de gobierno de los servicios TARGET identificaron 20 medidas para mejorar los mecanismos de contingencia en el futuro[58]. Entre ellas se incluían las siguientes: i) la sustitución de un componente físico defectuoso; ii) la revisión de la gestión de la continuidad del negocio y la gestión de la continuidad de los servicios de TI, y iii) la recogida de comentarios detallados del mercado sobre la eficacia del retraso del horario de corte (cut-off) tras una interrupción prolongada. Se han logrado avances significativos en relación con las medidas identificadas, y la mayoría se habían implementado para el cuarto trimestre de 2025[59]. Otros incidentes que también afectaron a la disponibilidad de los servicios TARGET, aunque en menor medida (en particular en marzo, mayo y noviembre de 2025), también fueron gestionados apropiadamente por el Eurosistema, y se extrajeron nuevas enseñanzas.

4.2 Configuración de las futuras infraestructuras de mercado y de los pagos de Europa

Las actuaciones del Eurosistema para configurar el futuro de las infraestructuras de mercado y de los pagos de Europa se basan en tres principios: innovación, integración e independencia. El Eurosistema está utilizando tecnología innovadora para seguir digitalizando los mercados de pagos minoristas y mayoristas y los de valores, así como para fomentar una mayor integración y competencia a través de la armonización y la estandarización —por ejemplo en el ámbito de la poscontratación—. Estos esfuerzos, junto con el despliegue de soluciones paneuropeas, serán fundamentales para mejorar la eficiencia de las operaciones y para fortalecer la autonomía estratégica y la resiliencia de Europa. Reforzarán su soberanía monetaria y potenciarán el papel internacional del euro, al tiempo que contribuirán a preservar la estabilidad financiera.

Preservar la soberanía monetaria de Europa con el euro digital

En 2025, el Eurosistema dio pasos importantes para avanzar en sus trabajos sobre el euro digital, a fin de garantizar el acceso de los ciudadanos al dinero público en la era digital. El euro digital sería una forma digital de efectivo que complementaría a los billetes y monedas, así como a otros medios de pago digitales. Ofrecería un medio de pago sencillo y aceptado universalmente en toda la zona del euro, gratuito para uso básico, con estándares rigurosos de privacidad, seguridad y accesibilidad. En octubre de 2025, el Consejo de Gobierno decidió pasar a la siguiente fase del proyecto. En el recuadro 4 puede consultarse información más detallada sobre el proyecto.

Fomentar un ecosistema europeo de activos digitales seguro e integrado

Basándose en el éxito de los trabajos exploratorios del Eurosistema relacionados con la tecnología de registros distribuidos (DLT, por sus siglas en inglés), el Consejo de Gobierno aprobó en 2025 un plan estratégico para avanzar en el desarrollo de un ecosistema europeo de activos digitales aprovechando el potencial de la DLT. Véase información más detallada en el recuadro 5.

Mejorar los pagos transfronterizos mediante la interconexión de los sistemas de pagos inmediatos

Por lo que respecta a los pagos internacionales, uno de los objetivos fundamentales de la estrategia de pagos minoristas del Eurosistema es facilitar las operaciones transfronterizas a las empresas y los consumidores en Europa y reforzar el papel internacional del euro. El Eurosistema está estudiando cómo puede contribuir TIPS a lograr los objetivos de la hoja de ruta del G-20 relativa a los pagos transfronterizos.

En junio de 2025 se implementó en TIPS el esquema OCT Inst de transferencias inmediatas One-Leg Out del Consejo Europeo de Pagos, que permite iniciar transacciones entre cualquier par de monedas, siempre que al menos una de ellas esté alojada en TIPS.

A escala mundial, el Eurosistema está explorando la posibilidad de conectar TIPS con otros sistemas de pago inmediatos como medio para seguir mejorando la interoperabilidad, reducir costes y aumentar la velocidad y la transparencia de los pagos transfronterizos. En septiembre de 2025, el Consejo de Gobierno acordó estudiar el establecimiento de una posible conexión entre TIPS y el sistema suizo de compensación interbancaria de pagos inmediatos (Swiss Interbank Clearing Instant Payments, SIC IP). En noviembre de 2025, el Consejo de Gobierno decidió avanzar en los trabajos para conectar TIPS con el sistema Unified Payments Interface de la India y con Nexus Global Payments.

Integración de las infraestructuras de mercado europeas para valores y activos de garantía

El uso de un estándar de mensajería común para los activos de garantía, como exigen los estándares del manual único de gestión de activos de garantía para Europa (SCoRE, por sus siglas en inglés), es fundamental para mejorar la automatización de los procesos relacionados con los eventos corporativos y la gestión tripartita de activos de garantía. En diciembre de 2025, el grupo consultivo de infraestructuras del mercado para valores y colateral (AMI-SeCo, por sus siglas en inglés) del Eurosistema estableció una hoja de ruta en su estrategia de migración al estándar ISO 20022 para la transición de todo el mercado al estándar ISO 20022. AMI-SeCo también publicó un informe exhaustivo sobre los obstáculos que siguen dificultando la integración de la poscontratación en Europa. El informe de cumplimiento de los estándares sobre eventos corporativos de 2025 y el informe SCoREBOARD de cumplimiento y progreso correspondiente al segundo semestre de 2025 pusieron de relieve los avances limitados y los retrasos en el cumplimiento de los estándares de AMI-SeCo. Por tanto, el Eurosistema está recabando las opiniones y los comentarios de las partes interesadas pertinentes sobre las medidas y el calendario concreto que han establecido para cumplir plenamente los estándares SCoRE. AMI-SeCo apoya la transición prevista de la UE a un ciclo de liquidación más corto (T+1) en algunas áreas del procesamiento de eventos corporativos.

De forma más general, el BCE, junto con la Autoridad Europea de Valores y Mercados y la Comisión Europea, está apoyando la migración de la UE a T+1 (véase también la sección 4.1) mediante su participación en la estructura de gobernanza de la UE para T+1.

Recuadro 4
El euro digital

La digitalización está cambiando los hábitos de pago de los ciudadanos. En los comercios se efectúan cada vez más pagos digitales, el efectivo se utiliza menos y las compras online están aumentando. Un euro digital mantendría la posibilidad de pagar con dinero público, complementando al efectivo con su equivalente para pagos digitales. Sería accesible para todos, gratuito para su uso básico y aceptado para cualquier pago digital en toda la zona del euro. El euro digital sería eficiente en términos de coste y cumpliría con los niveles de privacidad más estrictos. También incrementaría la conveniencia de los consumidores y reduciría las comisiones que pagan los comercios. Los estándares abiertos del euro digital también permitirían que las soluciones de pago privadas europeas se expandieran con más facilidad, contribuyendo a la cohesión del fragmentado mercado de pagos minoristas de la zona del euro y fomentando la innovación en Europa. A través de su arquitectura técnica y de su funcionalidad offline, reforzaría la resiliencia de los pagos minoristas en la zona del euro y garantizaría la posibilidad de efectuar pagos en proximidad entre dos dispositivos incluso sin estar conectados a internet, con un nivel de privacidad similar al del efectivo[60].

La fase de preparación se concluyó en octubre de 2025

La finalización de la fase de preparación del proyecto del euro digital marca un paso importante en el proyecto. Sobre la base de los conocimientos adquiridos durante la fase de investigación entre 2021 y 2023, se han introducido mejoras en los aspectos prácticos del diseño. Los principales logros incluyen: i) la elaboración del borrador de las normas de funcionamiento del esquema del euro digital; ii) la selección de los proveedores de los componentes del euro digital y los servicios relacionados; iii) la exitosa puesta en funcionamiento de una plataforma de innovación para la experimentación con los participantes en el mercado, y iv) la investigación llevada a cabo por un grupo de trabajo técnico sobre el encaje del euro digital en el ecosistema de pagos. Con el fin de asegurar que el diseño del euro digital satisfaga las necesidades de los ciudadanos y de los comerciantes europeos, el Eurosistema también impulsó extensos estudios centrados en consumidores vulnerables y pequeños comerciantes. El BCE demostró que los costes del euro digital para las entidades de crédito serían limitados, dada la posibilidad de aprovechar las sinergias y las prácticas de mutualización de costes de las entidades. El BCE profundizó en sus trabajos técnicos sobre la seguridad, la resiliencia y el impacto sobre la estabilidad financiera derivado del euro digital, y brindó apoyo técnico a los legisladores de la UE cuando se le solicitó.

Desde noviembre de 2025: asegurar la preparación técnica

A finales de octubre, el Consejo de Gobierno decidió pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital. Partiendo de la hipótesis de trabajo de que el Reglamento sobre el euro digital se adoptará en 2026, el BCE pretende estar preparado para una posible primera emisión en 2029. En marzo de 2026 se invitó a los proveedores de servicios de pago a participar en un ejercicio piloto que se llevará a cabo en el segundo semestre de 2027. La fase actual del proyecto se centra en tres líneas de trabajo principales: asegurar la preparación técnica, reforzar la participación del mercado y apoyar el proceso legislativo. El trabajo sigue un enfoque modular y flexible, que permite escalar de manera gradual y limitar los costes hasta que se adopte una decisión final sobre la emisión. El Eurosistema está comprometido con redefinir el diseño del euro digital a la vista de los resultados legislativos y las opiniones recibidas de los grupos de interés, a fin de responder a las necesidades de los ciudadanos de la zona del euro.

Recuadro 5
Impulso al desarrollo de un ecosistema europeo de activos digitales

Aunque la digitalización de las finanzas lleva décadas en marcha, la tecnología de registros distribuidos (DLT, por sus siglas en inglés) puede impulsar significativamente la frontera tecnológica. La DLT posibilita la tokenización de las finanzas, un proceso en el que los activos se emiten o representan como «fichas» (tokens) digitales en un registro distribuido. La tokenización tiene potencial para aumentar la eficiencia, la transparencia y la automatización de las operaciones, y es posible que tenga efectos importantes en las infraestructuras de mercado y en las funciones que desempeñan los participantes en el mercado. El Eurosistema está aprovechando este momento, en consonancia con su mandato, para garantizar que Europa mantenga su competitividad, su integración y su autonomía estratégica en la configuración de su futuro digital. Al mismo tiempo, está salvaguardando la eficacia de la política monetaria y la estabilidad financiera manteniendo el dinero de banco central como eje central del sistema monetario.

En 2025, el Consejo de Gobierno aprobó una estrategia para apoyar el desarrollo seguro e integrado de un ecosistema europeo de activos digitales para los mercados mayoristas[61]. El programa único de trabajo del Eurosistema consta de dos elementos principales:

  • Pontes: Pontes actúa como puente entre el presente y el futuro, dado que conectará las plataformas de DLT del mercado directamente con los servicios TARGET del Eurosistema. De este modo, los participantes en el mercado podrán liquidar operaciones tokenizadas en dinero de banco central, dándoles la seguridad y la tranquilidad que necesitan hoy al tiempo que acumulan experiencia operativa para el futuro. El primer hito será la puesta en marcha inicial de Pontes en el tercer trimestre de 2026, que ofrecerá un primer conjunto de herramientas que cubran las necesidades inmediatas del mercado. Sin embargo, será una solución en constante evolución a la que se irán añadiendo elementos y funcionalidades adicionales a partir de mediados de 2027. El BCE ha establecido una estructura de gobernanza para interactuar sistemáticamente con las partes interesadas.
  • Appia: el camino hacia un ecosistema financiero digital integrado en Europa. En colaboración con partes interesadas de los sectores público y privado, la iniciativa Appia investigará formas de crear la arquitectura general de un ecosistema tokenizado europeo innovador e integrado, desde la infraestructura de liquidación hasta los estándares, normas y marcos de gobernanza. Tras la publicación de la hoja de ruta de Appia el 11 de marzo de 2026, el Eurosistema trabajará extensamente con participantes en el mercado, legisladores y reguladores con el fin de elaborar un documento estratégico para este ecosistema en 2028, y elaborará una lista exhaustiva de conclusiones, recomendaciones y principios. Appia también servirá para aportar información para el diseño y la priorización de las mejoras de Pontes.

La estrategia del Eurosistema en lo que respecta a la DLT incorpora los tres principios de innovación, integración e independencia.

Innovación: el Eurosistema está adoptando la innovación sin comprometer la seguridad. Las iniciativas proporcionarán a los mercados financieros una capa de liquidación en dinero de banco central, que está libre de los riesgos de crédito y de liquidez asociados a los activos de liquidación privados. El dinero de banco central es la base sólida que hace que la innovación sea sostenible y fiable.

Integración: El entorno de poscontratación en Europa sigue estando fragmentado[62]. Esto eleva los costes, reduce la liquidez y complica la actividad transfronteriza debido a la disparidad de normas, comisiones y procedimientos. El paquete de integración de los mercados propuesto por la Comisión Europea reconoce este reto y tiene como objetivo promover una integración más profunda de los mercados de capitales. La DLT puede ayudar facilitando infraestructuras de mercado compartidas y transfronterizas, para lo que la armonización y la interoperabilidad deberán tomarse en consideración desde el principio.

Independencia: Europa necesita tener autonomía estratégica en un entorno mundial en constante cambio. Pontes y Appia contribuirán a este objetivo construyendo un ecosistema en torno al dinero de banco central como activo de liquidación fiable que permita el desarrollo seguro de activos regulados y privados de liquidación en euros.

4.3 Vigilancia y la función de banco central emisor

El funcionamiento seguro y eficiente de las infraestructuras de los mercados financieros y los pagos en la zona del euro sigue siendo una prioridad del Eurosistema en su función de vigilancia. Además, en su calidad de banco central emisor del euro, el Eurosistema participa en acuerdos de cooperación con otros responsables de la vigilancia o con autoridades con competencias sobre las infraestructuras de los mercados financieros con una operativa significativa denominada en euros.

El Eurosistema llevó a cabo varias evaluaciones de los sistemas de pago de importancia sistémica, así como de los esquemas y acuerdos de pago paneuropeos y nacionales

En la evaluación exhaustiva de los servicios TARGET que se completó en 2025 se llegó a la conclusión de que estos servicios cumplen en gran medida los requisitos de vigilancia aplicables. Se formularon recomendaciones, especialmente en relación con la gobernanza de la gestión de riesgos y la integración de los ciberprocesos en la gestión del riesgo operacional. Se consideró que las cuestiones identificadas no planteaban un riesgo grave. Se revisaron los incidentes que afectaron a los servicios TARGET en 2025, sobre todo el incidente grave de febrero y otros incidentes que ocurrieron en marzo, mayo y noviembre. La revisión se plasmó en recomendaciones relativas al incidente grave y a los procesos de gestión de la continuidad de negocio.

Se publicó la refundición del Reglamento del BCE sobre los requisitos de vigilancia de los sistemas de pago de importancia sistémica

El Eurosistema también realizó una serie de evaluaciones de otros sistemas de pago de importancia sistémica, en concreto EURO1 y STEP2-T, de EBA CLEARING, y Mastercard Clearing Management System, que se focalizaron en la resiliencia operativa y en los cambios significativos. En 2025 se introdujeron cambios en el estatus de algunos sistemas de pago, tras el ejercicio anual de clasificación de los sistemas de pago a efectos de vigilancia[63]. Asimismo, el Eurosistema concluyó la refundición del Reglamento del BCE sobre los requisitos de vigilancia de los sistemas de pago de importancia sistémica (Reglamento SIPS del BCE)[64], en la que se revisaron varios elementos, incluida la definición de operador del SIPS para incluir también a las sucursales de la zona del euro de entidades jurídicas ubicadas fuera de la zona del euro. Asimismo, el Reglamento refundido incluye disposiciones relativas al ciberriesgo y la externalización, teniendo en cuenta también los cambios tecnológicos y regulatorios que se han producido en la Unión Europea, entre ellos el Reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA, por sus siglas en inglés)[65].

En virtud de su marco de vigilancia de los instrumentos, esquemas y acuerdos de pago electrónico (el marco PISA), el Eurosistema concluyó evaluaciones exhaustivas de determinados esquemas de pago. También implementó sus nuevas responsabilidades con arreglo al Reglamento relativo a los mercados de criptoactivos (MiCAR, por sus siglas en inglés)[66] y, en colaboración con la Autoridad Bancaria Europea, finalizó el informe conjunto de 2025 sobre el fraude en los pagos.

En el ámbito de la ciberresiliencia, el Eurosistema realizó su ciberencuesta periódica para evaluar la resiliencia de las entidades vigiladas[67]. También coordinó las actividades del Consejo de Ciberresiliencia del Euro de Infraestructuras Financieras Paneuropeas, cuyas principales áreas de atención en 2025 incluyeron la coordinación de crisis, así como la gestión de riesgos de terceros.

El Eurosistema revisó la facilidad de crédito para las ECC en TARGET para garantizar su rápida puesta en funcionamiento

En su calidad de banco central emisor del euro, el Eurosistema contribuyó a los trabajos de los colegios de supervisores y de resolución relativos a las entidades de contrapartida central (ECC) de la UE y participó en la supervisión continuada de las ECC de importancia sistémica ubicadas en terceros países. También completó la revisión de la facilidad de crédito para ECC disponible para las ECC admisibles de la zona del euro de conformidad con la Orientación sobre TARGET[68]. El BCE realizó un seguimiento de la evolución del ámbito de la compensación en la UE en 2025 y llevó a cabo análisis exhaustivos de la estructura y el funcionamiento de los fondos de liquidez para derivados de tipos de interés denominados en euros. Asimismo, contribuyó a la labor del nuevo Mecanismo de seguimiento conjunto.

Como banco central emisor del euro, el Eurosistema contribuyó en los procedimientos de supervisión de las infraestructuras de mercado de poscontratación

En el ámbito de la liquidación de valores, el Eurosistema continuó desempeñando su papel de autoridad competente de conformidad con el Reglamento de la UE relativo a los depositarios centrales de valores (CSDR, por sus siglas en inglés)[69], emitiendo dictámenes motivados sobre la revisión y evaluación periódicas, así como sobre la ampliación de la autorización, de determinados depositarios centrales de valores. Además, el Eurosistema emitió dictámenes no vinculantes sobre una serie de solicitudes presentadas en el marco del Reglamento sobre un régimen piloto de infraestructuras de mercado basadas en la DLT[70].

Por último, el BCE contribuyó a múltiples actividades en materia de política y regulación a escala internacional y de la UE, entre ellas el desarrollo de las normas técnicas de regulación relacionadas con legislación de la UE recientemente adoptada o actualizada aplicable a las infraestructuras de los mercados financieros.

5 Operaciones de mercado y servicios financieros prestados a otras entidades

Las líneas swap y repo del Eurosistema con bancos centrales de países no pertenecientes a la zona del euro son instrumentos de política monetaria utilizados como herramientas de estabilización en épocas de tensión en los mercados financieros mundiales. En 2025, las líneas de liquidez en euros volvieron a proporcionar un mecanismo de apoyo a la financiación de mercado. El BCE también siguió ofreciendo periódicamente operaciones en dólares estadounidenses a las entidades de contrapartida de la zona del euro elegibles, respaldadas por la red de líneas swap permanentes de los principales bancos centrales, integrada por el BCE, la Reserva Federal, el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Nacional de Suiza. El BCE no intervino en el mercado de divisas en 2025. Asimismo, continuó siendo responsable de la gestión de diversas operaciones financieras en nombre de la UE y siguió coordinando el marco de servicios de gestión de reservas del Eurosistema.

5.1 Evolución de las operaciones de mercado

Líneas de liquidez en euros y en moneda extranjera

Las líneas swap y repo del Eurosistema continuaron operativas en 2025

Las líneas swap y repo del Eurosistema son instrumentos de política monetaria que ayudan a evitar que las tensiones en los mercados internacionales de financiación dificulten la transmisión eficaz de la política monetaria en la zona del euro. El cuadro 5.1 muestra las líneas de liquidez vigentes a 31 de diciembre de 2025. El recurso a las líneas de liquidez en euros en 2025 siguió siendo muy limitado.

Por lo que respecta a las líneas de liquidez en moneda extranjera, en 2025, el BCE continuó proporcionando semanalmente liquidez en dólares estadounidenses con un vencimiento de siete días en coordinación con la Reserva Federal, el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Nacional de Suiza (la red de líneas swap). El uso de estas líneas por parte de las entidades de contrapartida de la zona del euro siguió siendo muy limitado durante el año.

Cuadro 5.1

Resumen de las líneas de liquidez del Eurosistema vigentes a 31 de diciembre de 2025

Banco central no perteneciente a la zona del euro

Tipo de acuerdo

Recíproco

Importe máximo de financiación
(millones de euros)

Danmarks Nationalbank

Línea swap

No

24.000

Sveriges Riksbank

Línea swap

No

10.000

Banco de Canadá

Línea swap

Ilimitado

Banco Central de la República Popular China

Línea swap

45.000

Banco de Japón

Línea swap

Ilimitado

Banco Nacional de Suiza

Línea swap

Ilimitado

Banco de Inglaterra

Línea swap

Ilimitado

Reserva Federal

Línea swap

Ilimitado

Banca Naţională a României

Línea repo

No

4.500

Magyar Nemzeti Bank

Línea repo

No

4.000

Banco de Albania

Línea repo

No

400

Autoridad Financiera Andorrana

Línea repo

No

35

Banco Nacional de la República de Macedonia del Norte

Línea repo

No

400

Banco Central de la República de San Marino

Línea repo

No

100

Banco Central de Montenegro

Línea repo

No

250

Banco Central de la República de Kosovo

Línea repo

No

100

Fuente: BCE.

Información sobre las intervenciones en el mercado de divisas

El BCE no ha realizado intervenciones en el mercado de divisas desde 2011

El BCE no intervino en el mercado de divisas en 2025. Desde la introducción del euro, el BCE ha intervenido en este mercado en dos ocasiones: en 2000 y en 2011. Los datos sobre las intervenciones en el mercado de divisas se publican trimestralmente, con un retraso de un trimestre, en el sitio web del BCE y en el ECB Data Portal, y se resumen en el cuadro 5.2. Si no ha habido ninguna intervención en el mercado de divisas en el trimestre correspondiente, se indica expresamente.

Cuadro 5.2

Intervenciones del BCE en el mercado de divisas

Período

Fecha

Tipo de intervención

Par de divisas

Divisa adquirida

Importe bruto (millones de euros)

Importe neto (millones de euros)

III TR 2000

22/09/2000

Coordinada

EUR/USD

EUR

1.640

1.640

22/09/2000

Coordinada

EUR/JPY

EUR

1.500

1.500

IV TR 2000

03/11/2000

Unilateral

EUR/USD

EUR

2.890

2.890

03/11/2000

Unilateral

EUR/JPY

EUR

680

680

06/11/2000

Unilateral

EUR/USD

EUR

1.000

1.000

09/11/2000

Unilateral

EUR/USD

EUR

1.700

1.700

09/11/2000

Unilateral

EUR/JPY

EUR

800

800

I TR 2011

18/03/2011

Coordinada

EUR/JPY

EUR

700

700

2012-2024

-

-

-

-

-

-

I TR-IV TR 2025

-

-

-

-

-

-

Fuente: BCE.

El marco de información abarca las intervenciones en el mercado de divisas que el BCE llevó a cabo unilateralmente y de forma coordinada con otras autoridades internacionales, así como las intervenciones «en los márgenes» efectuadas en el contexto del Mecanismo de Tipos de Cambio (MTC II).

5.2 Gestión de las operaciones de endeudamiento y de préstamo realizadas por la UE

El BCE procesó los pagos relacionados con diversos programas de préstamos de la UE

El BCE actúa como agente fiscal de la Comisión Europea para la gestión de las actividades de endeudamiento y de préstamo de la UE. En 2025 fue responsable de la administración de las cuentas y del procesamiento de los pagos relacionados con los siguientes programas de la UE:

  • el mecanismo de ayuda financiera a medio plazo (MTFA, por sus siglas en inglés);
  • el Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF);
  • el instrumento europeo de apoyo temporal para atenuar los riesgos de desempleo en una emergencia (SURE, por sus siglas en inglés);
  • el programa Next Generation EU (NGEU);
  • el Mecanismo de cooperación con Ucrania en materia de préstamos (ULCM, por sus siglas en inglés);
  • el Mecanismo para Ucrania;
  • la ayuda macrofinanciera (AMF);
  • el Mecanismo de Reforma y Crecimiento para los Balcanes Occidentales.

El BCE actúa también como agente de pagos de la Comisión Europea en relación con el servicio de emisión de la UE.

En 2025, el BCE procesó varios desembolsos y pagos relacionados con los programas mencionados anteriormente.

También es responsable del procesamiento de todos los pagos relacionados con el acuerdo de préstamo suscrito con Grecia.

A 31 de diciembre, el importe total del saldo nominal vivo ascendía a 37,1 mm de euros del MEEF, a 90,4 mm de euros del SURE y a 26,3 mm de euros del acuerdo de préstamo suscrito con Grecia. En esa fecha no había saldos vivos correspondientes al MTFA.

5.3 Servicios de gestión de reservas del Eurosistema

Varios bancos centrales nacionales del Eurosistema prestaron servicios con arreglo al marco de ERMS

En 2025, el Eurosistema continuó ofreciendo una amplia gama de servicios financieros dentro del marco de servicios de gestión de reservas del Eurosistema (ERMS, por sus siglas en inglés) establecido en 2005 para la gestión de activos de reserva denominados en euros de sus clientes. Varios bancos centrales nacionales del Eurosistema prestaron estos servicios en condiciones y términos armonizados, y de conformidad con los estándares del mercado, a bancos centrales, autoridades monetarias y organismos públicos situados fuera de la zona del euro, así como a organizaciones internacionales. El BCE siguió coordinando el marco, hizo un seguimiento del correcto funcionamiento de los servicios, contribuyó a mejorar el marco y preparó los informes correspondientes para los órganos rectores del BCE.

El número de cuentas de clientes de ERMS era de 285 al final de 2025, en comparación con 287 al final de 2024. En el cuarto trimestre de 2025, el total de tenencias agregadas (que incluyen las tenencias de efectivo y de valores) gestionado en el marco de ERMS había aumentado, en promedio, aproximadamente un 8 % con respecto al mismo trimestre de 2024.

6 Adaptando el efectivo en euros para el futuro

En 2025, el volumen de billetes en euros en circulación volvió a aumentar. El proceso de rediseño de los billetes en euros siguió su curso de conformidad con el compromiso del Eurosistema de garantizar que se mantenga la disponibilidad, el acceso y la aceptación del efectivo como medio de pago, y que también sea tan sostenible y respetuoso con el medio ambiente como sea posible. Este proceso reforzará la seguridad de los billetes en euros y también brindará una oportunidad de lograr que sean más representativos para todos los europeos.

6.1 Evolución de la circulación y el tratamiento del efectivo

Los billetes y monedas en euros en circulación siguieron aumentando

Los billetes en euros en circulación continuaron aumentando en 2025 y al final del año alcanzaron un nuevo máximo con 31.300 millones de billetes en euros en circulación y un valor total de 1.619,5 mm de euros. Tras moderarse durante el período de subidas de los tipos de interés, el crecimiento nominal del número y del importe de los billetes se recuperó ligeramente, situándose en el 2,5 % y el 2 % interanual, respectivamente.

Gráfico 6.1

Número e importe de los billetes en euros en circulación

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: miles de millones)

Fuente: BCE.

El importe del efectivo en circulación fue superior al 10 % del PIB de la zona del euro durante la última década, lo que subraya la importancia del efectivo

Durante el período 2015-2025, el importe del efectivo en circulación superó sistemáticamente el 10 % del PIB de la zona del euro, lo que pone de manifiesto la relevancia del efectivo como medio de pago y como activo líquido mantenido por motivos de transacción y de precaución. El crecimiento de los billetes en circulación también estuvo impulsado por el uso internacional del euro.

Las entidades de crédito devolvieron 24.500 millones de billetes a los bancos centrales nacionales (BCN) de la zona del euro en 2025, lo que supone un ligero descenso ―de 900 millones de billetes― con respecto a 2024. En términos de importe, los billetes depositados en los BCN ascendieron a un total de 833 mm de euros en 2025, frente a 856 mm de euros en 2024. Esta disminución se debió en parte al mayor volumen de billetes que las entidades volvieron a poner en circulación entre sus clientes en lugar de devolverlos a los BCN.

En 2025, el número y el importe de las monedas en euros en circulación emitidas por Estados miembros de la zona del euro registraron un aumento y se situaron en una tasa interanual del 1,8 % y del 2,6 %, respectivamente. El total ascendió a 2.700 millones de monedas con un valor de 890 millones de euros.

6.2 Mejora del marco jurídico del efectivo

El efectivo desempeña un importante papel de contingencia al reforzar la resiliencia del sistema de pago

El aumento de los billetes en euros en circulación demuestra la persistente necesidad de políticas que salvaguarden la aceptación del efectivo y mantengan un acceso adecuado a los servicios de efectivo, además de garantizar la seguridad y sostenibilidad de los billetes. La creciente preocupación en toda la zona del euro por la aceptación del efectivo y el acceso a los servicios de efectivo pone de relieve la urgente necesidad de establecer un marco integral en la UE con normas claras y vinculantes sobre el curso legal de los billetes y monedas en euros. Dicho marco reforzará la confianza del público en el efectivo y aclarará las responsabilidades de los Estados miembros en términos de garantizar un acceso eficaz a los servicios de efectivo y una mayor resiliencia de esos servicios. El BCE acogió con satisfacción los significativos avances logrados por los legisladores de la UE con el acuerdo del Consejo de la Unión Europea de diciembre de 2025 sobre un enfoque general y está preparado para prestar apoyo técnico con el objetivo de finalizar el Reglamento relativo al curso legal de los billetes y monedas en euros[71] como parte del paquete legislativo sobre la moneda única. Pese al crecimiento general de los pagos digitales minoristas en la zona del euro, lo ocurrido con los apagones eléctricos muestra que el efectivo sigue siendo una alternativa fiable en caso de que se produzcan disrupciones en el sistema de pagos, que pueden suceder forma inesperada y afectar a operaciones a gran escala[72]. El efectivo refuerza la resiliencia sistémica, actuando (además de su uso generalizado diario) como «rueda de repuesto» para el sistema de pagos durante disrupciones y fomentando la competencia en los mercados de pagos. También es importante para la inclusión financiera porque muchos ciudadanos, sobre todo los grupos vulnerables, confían en el efectivo para realizar sus pagos cotidianos.

6.3 Evolución de las falsificaciones y de los billetes en euros

El número de billetes falsos retirados de la circulación cayó un 20 %

En 2025 se retiraron de la circulación unos 444.000 billetes en euros falsos, lo que representa un descenso del 20 % con respecto al año anterior. Los billetes de 20 € y 50 € continuaron siendo los más falsificados y representan alrededor del 80 % del total.

El porcentaje de falsificaciones con respecto al total de billetes en circulación fue uno de los más bajos desde la introducción del euro

En 2025 se detectaron 14 billetes falsos por cada millón de billetes auténticos en circulación, uno de los niveles más bajos observados desde la introducción del euro (gráfico 6.2). Por lo tanto, la probabilidad de recibir un billete falso es muy pequeña.

La mayoría de estas falsificaciones son de baja calidad y carecen de los elementos de seguridad o los imitan mal. La autenticidad de los billetes puede comprobarse con facilidad utilizando el método «toque, mire, gire» descrito en la sección del sitio web del BCE sobre los elementos de seguridad de los billetes y en los sitios web de los BCN de la zona del euro.

Gráfico 6.2

Número de billetes falsos detectados al año por cada millón de billetes auténticos en circulación

Fuente: BCE.

Avances en el proceso de rediseño de los billetes en euros

Durante 2025, el BCE continuó trabajando en el rediseño de los billetes en euros. El objetivo del proceso es que los nuevos billetes reflejen mejor la unidad, la identidad y los valores de Europa, y que sean más seguros, respetuosos con el medio ambiente y más representativos para todos los europeos. Este proyecto, que se lanzó en diciembre de 2021, pone de relieve el compromiso del BCE con el efectivo como medio de pago seguro e inclusivo.

Se están realizando consultas a la ciudadanía durante el proceso de rediseño y se espera una decisión sobre los diseños definitivos en torno al final de 2026

La participación del público ha sido crucial en el proceso de rediseño. A través de consultas y encuestas, el BCE ha recopilado ideas y comentarios en toda la Unión Europea. En 2023, basándose en las aportaciones del público y en las recomendaciones de los expertos, el Consejo de Gobierno seleccionó dos temas para los nuevos billetes: «La cultura europea», que recuerda el patrimonio cultural común y a personalidades europeas célebres, y «Ríos y aves», que muestra la rica diversidad natural de Europa. A principios de 2025 seleccionó los motivos para ilustrar cada tema.

Posteriormente, el 15 de julio, el BCE puso en marcha el concurso de diseño de los nuevos billetes, invitando a diseñadores y artistas residentes en la Unión Europea a presentar solicitudes para participar en la fase de diseño. Los participantes fueron seleccionados sobre la base de su experiencia y logros, y ahora han empezado a preparar las propuestas de diseño. El jurado del concurso de diseño, compuesto por expertos independientes de cada uno de los países de la zona del euro, seleccionará hasta cinco diseños finalistas para cada tema. El público tendrá la oportunidad de compartir sus opiniones antes de que el Consejo de Gobierno seleccione los diseños definitivos, previsiblemente en torno al final de 2026. Los nuevos billetes entrarán en circulación varios años después de esa decisión y una vez concluido el proceso de fabricación.

7 Estadísticas

El BCE —en colaboración con los bancos centrales nacionales (BCN)— elabora, recoge, compila y difunde una amplia gama de estadísticas y datos que sirven de apoyo a las funciones del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y de la Junta Europea de Riesgo Sistémico. Estas estadísticas también son utilizadas por autoridades públicas, organizaciones internacionales, participantes en los mercados financieros, medios de comunicación y el público en general, y ayudan al BCE a aumentar la transparencia de su trabajo.

En 2025, el BCE introdujo mejoras en las estadísticas de la zona del euro con el fin de reforzar su apoyo a la política monetaria, la estabilidad financiera y las prioridades más amplias de la UE. Estas mejoras afectaron a los principales conjuntos de datos sobre los mercados monetarios, las entidades de crédito y las finanzas públicas, mejorando la cobertura, la coherencia y la transparencia. Al mismo tiempo, se avanzó en la simplificación de los requerimientos de información a los BCN. Los indicadores relacionados con el clima siguieron desarrollándose para proporcionar información más completa sobre las finanzas sostenibles y los riesgos climáticos, lo que ayudó a integrar las consideraciones climáticas en el análisis de las políticas. En el ámbito legislativo, el BCE recomendó modificaciones específicas del Reglamento (CE) n.º 2533/98 del Consejo con el objetivo de modernizar el marco de recopilación de estadísticas, mejorar la calidad y la eficiencia de los datos y reducir al mínimo la carga informadora, protegiendo al mismo tiempo la confidencialidad. Paralelamente, el Comité Conjunto de Información Bancaria (JBRC, por sus siglas en inglés) realizó importantes avances para aumentar la eficiencia de la presentación de datos por parte de las entidades de crédito con la publicación de su primer informe de asesoramiento, dedicado a la aplicación de la clasificación estadística revisada de actividades económicas.

7.1 Avances en las estadísticas de la zona del euro para satisfacer las nuevas necesidades en materia de políticas

La transparencia del mercado STEP se incrementó gracias a la mayor cobertura y a la mejora de la precisión

En enero de 2025, el BCE introdujo mejoras significativas en sus estadísticas de valores europeos a corto plazo (STEP, por sus siglas en inglés), que proporcionan información de los mercados primarios sobre los volúmenes, las operaciones y los rendimientos de los valores representativos de deuda a corto plazo emitidos en el marco de programas que han obtenido la etiqueta STEP. Las nuevas estadísticas STEP no solo se benefician de los datos facilitados por los proveedores de datos STEP admitidos, sino también de otra información de alta calidad disponible en la base de datos centralizada de valores del BCE, lo que se traduce en una mejora de la calidad y la cobertura de los datos. Las estadísticas mejoradas se publican en informes interactivos a los que se incorporan nuevos datos semanales, que facilitan el seguimiento de las actividades de los mercados monetarios por parte del Eurosistema (para sus operaciones de política monetaria), de los emisores de valores y de los inversores.

El Consejo de Gobierno adoptó una nueva orientación relativa a las estadísticas sobre la riqueza, la renta y el consumo de los hogares

Ese mismo mes, el Consejo de Gobierno adoptó una nueva orientación que actualiza y armoniza aún más el actual marco de las estadísticas de la zona del euro sobre la riqueza, la renta y el consumo de los hogares[73]. El marco permite comprender mejor la situación de los distintos grupos de hogares y cómo se ven afectados por la evolución económica y la política monetaria.

La versión refundida de la Orientación sobre las estadísticas de las finanzas públicas moderniza los datos sobre déficit y deuda y simplifica la presentación de información por parte de los BCN

El Consejo de Gobierno adoptó la versión refundida de la Orientación sobre las estadísticas de las finanzas públicas, que regula cómo se elaboran y presentan los datos de la zona del euro sobre ingresos, gastos, déficits/superávits y deuda públicos[74]. La versión refundida de la Orientación introduce plantillas más claras para los datos por sectores (administración central, regional y local y fondos de la seguridad social), añade información armonizada sobre los vínculos financieros con el presupuesto de la UE y define cuándo las pueden los BCN utilizar en estadísticas ya transmitidas por Eurostat. Todo ello mejora la coherencia y evita la presentación innecesaria de información por duplicado.

La inclusión de nuevos agentes informadores en el cálculo del €STR muestra el compromiso del BCE de asegurar la fiabilidad y la transparencia de los tipos de referencia de los mercados monetarios de la zona del euro

Para reforzar la robustez y la representatividad de las estadísticas de los mercados monetarios de la zona del euro, desde el 2 de julio de 2025, los datos obtenidos de la población informadora ampliada de las estadísticas de los mercados monetarios (MMSR, en sus siglas en inglés) se incorporan al cálculo diario del tipo de interés a corto plazo del euro (€STR). Este paso se dio tras la incorporación de 24 nuevas entidades de crédito a la población de MMSR el 1 de julio de 2024, lo que incrementó el tamaño de la muestra para varios países de la zona del euro y extendió la cobertura a Luxemburgo y Portugal por primera vez. El tipo de referencia se basa ahora en un mayor volumen de operaciones y en una mejor cobertura.

Los nuevos desgloses de las estadísticas de los títulos de deuda de la inversión de cartera proporcionan una imagen más clara y detallada de las exposiciones a lo largo del tiempo

En julio de 2025, el BCE comenzó a publicar estadísticas más detalladas sobre las posiciones transfronterizas de inversión de cartera de la zona del euro en títulos de deuda[75]. Estos nuevos desgloses muestran más monedas y países emisores, un conjunto más amplio de sectores inversores y emisores, diferentes rangos de vencimientos y si un bono es verde o sostenible. También agrupan los activos y los pasivos por clases de riesgo basadas en calificaciones crediticias y proporcionan algunos indicadores a valor tanto nominal como de mercado, lo que ofrece una imagen más clara de las exposiciones a lo largo del tiempo.

Los datos bancarios consolidados actualizados incluyen ahora las empresas de servicios de inversión de clase 1 y permiten la agregación centralizada por parte del BCE

En octubre de 2025, el Consejo de Gobierno adoptó una Orientación por la que se modifica la Orientación sobre datos bancarios consolidados[76]. Esto amplió la cobertura estadística a las empresas de servicios de inversión de clase 1 para que los agregados reflejen mejor todo el sector bancario de la UE[77]. La modificación permite al BCE agregar los datos de supervisión de forma centralizada en nombre de los BCN, utilizando sus sistemas de TI para mejorar la coherencia y la eficiencia entre países. Además, se perfeccionaron las plantillas de presentación de información para proporcionar datos más detallados sobre las estadísticas bancarias.

Los indicadores climáticos ampliados ofrecen nuevos desgloses y medidas más detalladas de los riesgos de transición y físicos relacionados con el clima

En noviembre de 2025, el BCE volvió a ampliar sus indicadores estadísticos relacionados con el clima. Los indicadores sobre valores representativos de deuda sostenibles se ampliaron con nuevos desgloses por moneda, plazo de vencimiento y tipo de interés. Los indicadores de riesgos de transición ofrecen ahora una visión más detallada de los perfiles sectoriales y de carbono de las carteras de préstamos y de valores de las entidades de crédito, lo que facilita la evaluación de las exposiciones a sectores con un nivel elevado de emisiones y el seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo. Los indicadores de riesgos físicos se perfeccionaron para abarcar un conjunto más extenso de amenazas, incluidos los riesgos relacionados con las temperaturas y las precipitaciones y el estrés hídrico, y para vincularlos a la ubicación geográfica de las exposiciones subyacentes.

7.2 Revisión del Reglamento (CE) n.º 2533/98 del Consejo sobre la obtención de información estadística por el BCE

La legislación en materia de estadística se actualizó para mejorar la calidad y la eficiencia de los datos y reducir la carga informadora

El Reglamento (CE) n.º 2533/98 del Consejo[78] establece el marco jurídico para la obtención de la información estadística de las entidades de crédito y otros agentes informadores necesaria para las funciones del SEBC. El Reglamento se adoptó en 1998 y se modificó en 2009 y 2015. Dado que la economía, el sistema financiero y el entorno de datos siguen evolucionando, el BCE emitió una nueva recomendación para modificar el Reglamento en 2025[79]. Posteriormente, el 16 de diciembre de 2025, el Consejo de la Unión Europea adoptó un Reglamento de modificación[80].

Se necesitan datos más detallados, pero la carga informativa debe reducirse al mínimo

La transformación digital está generando nuevas demandas y oportunidades no solo para las empresas, sino también para la prestación de servicios públicos. Ha creado un entorno sin precedentes en el que se requieren nuevas estadísticas para llevar a cabo las funciones del SEBC y ofrece nuevas posibilidades para recopilar datos granulares de forma eficiente. Además, la reciente evolución económica y financiera ha ampliado la necesidad de recopilar estadísticas más puntuales, más frecuentes y más detalladas, al tiempo que ha reducido al mínimo la carga informadora.

Para reducir la carga informadora, los datos deberían recopilarse solo una vez y compartirse con las partes competentes

Por estos motivos, era importante adaptar el marco jurídico de modo que la presentación de información estadística y regulatoria pueda cumplir el principio de «informar una sola vez» siempre que sea posible. Para evitar que varias autoridades y organismos de los Estados miembros y de la UE recopilen los mismos datos, la información estadística debería intercambiarse entre los miembros del SEBC y el SEBC debería compartirla con los miembros del Sistema Estadístico Europeo y otras partes pertinentes en circunstancias bien definidas, con independencia del miembro del SEBC que haya obtenido los datos inicialmente.

7.3 Mejora de la eficiencia en la remisión de información por las entidades de crédito

El JBRC siguió trabajando en pro de la simplificación y la armonización

El JBRC, que reúne a las autoridades europeas y nacionales y al sector bancario, impulsó avances significativos para aumentar la eficiencia de la presentación de información regulatoria por parte de las entidades de crédito. El JBRC logró un hito importante en junio de 2025 con la publicación de su primer informe de asesoramiento, relativo a la aplicación de la nomenclatura estadística revisada de actividades económicas (NACE Rev. 2.1). El BCE y la Autoridad Bancaria Europea se asegurarán de que las entidades de crédito puedan utilizar simultáneamente la nomenclatura revisada en la presentación de información estadística, de supervisión y de resolución.

El Eurosistema decidió considerar si el proyecto IReF podría ser un paso hacia una mayor soberanía tecnológica de Europa

En 2025, el Eurosistema mantuvo su compromiso de reducir la carga informadora de las entidades consolidando sus exigencias de información estadística a través del marco de información integrada (IReF, por sus siglas en inglés). En vista de la evolución geopolítica, y teniendo en cuenta la naturaleza a largo plazo del proyecto IReF, el Eurosistema decidió investigar si este primer paso hacia un sistema de información plenamente integrado podría ser también un avance hacia una mayor soberanía tecnológica de Europa. A tal fin, el Eurosistema necesita más tiempo del previsto para evaluar soluciones soberanas, incluidas soluciones de alojamiento en la nube, para la implementación del IReF.

La cobertura del BIRD se amplió en 2025, demostrando que el alineamiento granular de los requerimientos de presentación de información estadística y prudencial mejora la calidad y la consistencia de los datos

Por último, el diccionario de información integrada de las entidades de crédito (BIRD, por sus siglas en inglés), que conecta las exigencias de información de las autoridades con el lenguaje y las definiciones utilizadas por las entidades, continuó ampliando su función para aumentar la eficiencia en la presentación de información. Por ejemplo, se añadieron al diccionario datos de FINREP, de activos con cargas (asset encumbrance) y de AnaCredit. Adicionalmente, se pusieron en marcha nuevas líneas de trabajo para integrar marcos de supervisión y exigencias de información adicionales, ampliando la cobertura del BIRD más allá de los datos estadísticos. Esta labor es especialmente importante, ya que confirma la viabilidad de armonizar la información estadística y la supervisora a nivel granular, mejorando así la calidad de los datos presentados por las entidades y fomentando una mayor coherencia entre los distintos marcos de presentación de información.

Recuadro 6
Avances en las normas internacionales de las estadísticas macroeconómicas

El año 2025 marcó el final de un largo proceso de revisión de las principales normas estadísticas coordinado a escala internacional. El objetivo de la revisión era normalizar y enriquecer la forma de medir la actividad económica y financiera con el fin de responder a las nuevas necesidades de investigación y a las preocupaciones en materia de política económica. Indicadores como el producto interior bruto (PIB), el saldo exterior y la riqueza, que son fundamentales para los análisis económicos que realiza el BCE, se han actualizado con definiciones revisadas para reflejar mejor la realidad económica subyacente.

La revisión

La revisión abarcó tanto el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) como el Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional (MBP), cuyas ediciones revisadas se denominan «SCN 2025» y «MBP7», respectivamente. Estos dos manuales estadísticos constituyen la base de las normas estadísticas macroeconómicas internacionales: el conjunto de conceptos, clasificaciones y convenciones contables que se han acordado y que se utilizan en la compilación de las estadísticas macroeconómicas. El proceso de revisión de otros manuales estadísticos relacionados ―incluidos los que se refieren a las estadísticas de las finanzas públicas, las estadísticas monetarias y financieras, y la contabilidad medioambiental―, que comenzó en 2020, sigue en curso. Se anima a los países de todo el mundo a aplicar las nuevas normas a más tardar en 2030.

La actualización de las normas tiene como objetivo reflejar los considerables cambios que se han producido en el entorno económico desde la revisión anterior (finalizada en 2008), entre ellos la creciente globalización y la digitalización de las interacciones económicas y las transformaciones del sistema financiero. Además, los manuales se han mejorado para contribuir mejor a abordar las prioridades analíticas emergentes, como el bienestar, el medio ambiente y la sostenibilidad.

Mejora del tratamiento de los activos

Los cambios de mayor alcance se refieren al tratamiento de los activos económicos. La transformación digital ha dado lugar a nuevos tipos de activos que deben reconocerse en las estadísticas macroeconómicas. Entre ellos se incluyen los criptoactivos y los datos electrónicos que funcionan como activos de apoyo a la actividad económica. Estos últimos se clasificarán como activos producidos y, por lo tanto, afectarán a las mediciones de la inversión y del PIB.

Además, los recursos naturales desempeñarán un papel más destacado. En la clasificación de activos se ha introducido una nueva categoría que incluye todos los recursos naturales (distintos de otros activos producidos y no producidos), y las energías renovables se reconocen explícitamente. Al mismo tiempo, el agotamiento de los recursos naturales no renovables se tratará como un coste de producción, lo que se traducirá en un menor producto interior neto (PIN) si se compara con el actual método de cálculo. El nuevo sistema pone de relieve el PIN y otros indicadores netos que tienen en cuenta la destrucción de valor además de la creación de valor como medidas conceptualmente más informativas de la actividad económica subyacente —en particular a la hora de evaluar el crecimiento económico—, al tiempo que hace hincapié en que tanto el PIN como el PIB deben utilizarse de manera comparable en el análisis económico.

También se reforzará el papel de los activos de titularidad pública en la producción de bienes y servicios, ya que los flujos de servicios de capital derivados de estos activos se reconocerán ahora en la estimación de la producción del sector público. A su vez, esto supondrá un incremento del PIB medido.

Mejora de las capacidades analíticas

Tanto el SCN 2025 como el MBP7 introducen desgloses adicionales en comparación con ediciones anteriores. El objetivo de estas mejoras es enriquecer el uso de las estadísticas macroeconómicas para el análisis económico y financiero y abordar las necesidades de investigación emergentes y las preocupaciones en materia de política económica.

Por ejemplo, los manuales proponen ahora un marco para presentar medidas de la distribución de la renta, el consumo y la riqueza de los hogares. Para captar mejor el papel de las empresas multinacionales, se han introducido nuevos subsectores en el sector empresarial y la identificación del control extranjero de las empresas se ha aclarado y se le ha otorgado mayor relevancia. También se proporcionan detalles adicionales sobre los activos y los flujos económicos para contribuir al análisis de sostenibilidad, incluida la identificación de valores asociados a criterios ambientales, sociales y de gobernanza y otros instrumentos financieros. El sector financiero se presenta con mayor nivel de detalle para reflejar nuevas formas de intermediación financiera, entre ellos la intermediación financiera no bancaria y las fintech.

Los estadísticos del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) han participado muy activamente en el desarrollo de estas áreas en los últimos años, incluso antes de su inclusión formal en las normas internacionales, debido a su relevancia para las funciones del SEBC.

Aplicación en la UE

El proceso de aplicar las normas macroeconómicas internacionales actualizadas en la UE ya está en marcha. Con 2030 como fecha objetivo y con la aprobación de los organismos de la UE pertinentes, las oficinas de estadística y los bancos centrales están mejorando y adaptando sus fuentes y metodologías para reflejar el nuevo registro estadístico e implementar los nuevos desgloses que mejorarán el análisis económico.

Un elemento fundamental de la aplicación en la UE es la revisión necesaria de la legislación de la UE en materia estadística relacionada. Un componente clave a este respecto es el Sistema Europeo de Cuentas (SEC), cuya actualización está prevista que se complete en 2028. También se han establecido plazos similares para las revisiones del Reglamento relativo a las estadísticas comunitarias sobre balanza de pagos, comercio internacional de servicios e inversiones extranjeras directas[81] y de las orientaciones del BCE sobre cuentas financieras trimestrales[82], estadísticas exteriores[83] y estadísticas de las finanzas públicas[84].

8 Actividades de investigación del BCE

En 2025, los expertos del BCE desarrollaron una amplia actividad investigadora en temas económicos, monetarios, financieros y jurídicos, y realizaron importantes aportaciones a la formulación de políticas, también a la evaluación de la estrategia de 2025. Los trabajos realizados en el marco de la red de investigación ChaMP[85], así como los estudios basados en la encuesta sobre las expectativas de los consumidores y en la encuesta sobre la situación financiera y el consumo de los hogares, siguieron extrayendo abundante evidencia que se utiliza para informar la política monetaria.

Este capítulo empieza reconociendo la calidad de la investigación del BCE y a continuación se describen las cinco principales áreas de investigación y de asesoramiento en materia de políticas, además de los avances realizados durante el año. En el resto del capítulo se explica la creación del grupo de trabajo de investigación (Research Task Force) sobre inteligencia artificial (IA), así como sus actividades, y para concluir se incluye un recuadro titulado «Modelización macroeconómica en períodos de incertidumbre».

Las actividades de investigación del BCE obtienen reconocimiento internacional

El BCE se esfuerza por realizar trabajos de investigación de alta calidad en áreas que son fundamentales para el mandato y las actividades de los bancos centrales. Desde diciembre de 2024, el BCE ocupa la primera posición en el ranking de instituciones de RePEc —un repositorio central de investigación económica ampliamente utilizado— en el área de economía monetaria. En 2025, la Reserva Federal y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se situaron en segundo y tercer lugar, respectivamente. Al mismo tiempo, en el campo más amplio de la macroeconomía, el BCE ocupó el segundo puesto, después del Departamento de Economía de la Universidad de Harvard y delante del FMI. En el ámbito de la banca, el BCE continúa a la cabeza de las instituciones, por delante del Banco de Pagos Internacionales y de la University of Chicago Booth School of Business. Entre los bancos centrales e instituciones similares de todo el mundo, el BCE se situó en el segundo lugar en 2025, detrás del FMI y delante de la Reserva Federal. En Europa, el BCE fue el tercero en todas las áreas y entre todas las instituciones, después de la London School of Economics and Political Science y la Paris School of Economics.

La investigación en 2025 se centró en cinco grandes áreas temáticas

Los proyectos de investigación emprendidos en el BCE en 2025 pueden agruparse en cinco grandes áreas temáticas. En todas las áreas, los proyectos se beneficiaron de las aportaciones de los bancos centrales nacionales y de la colaboración en grupos de investigación (research clusters) del Sistema Europeo de Bancos Centrales.

En primer lugar, los trabajos de investigación sobre la estrategia y la transmisión de la política monetaria sirvieron de apoyo a la evaluación de la estrategia del BCE de 2025 y contribuyeron a entender mejor la transmisión de dicha política. Las actualizaciones de los modelos de previsión dieron como resultado estimaciones de una transmisión más débil. También potenciaron la capacidad predictiva e interpretativa de los modelos durante los períodos de políticas no convencionales y de inflación impulsada por la energía. En otros trabajos en el ámbito de la transmisión de la política monetaria se analizaron el endurecimiento cuantitativo, las compras de activos y las intervenciones en caso de crisis. Los resultados arrojaron nueva luz sobre: los efectos de las expectativas de liquidez en los diferenciales de los mercados monetarios, la transmisión heterogénea entre hogares, empresas y sectores, la dinámica no lineal de la inflación y las interacciones entre la política monetaria, la estabilidad financiera y la política fiscal. Por último, los estudios sobre la aplicación de la política monetaria se centraron en la volatilidad de los mercados monetarios, la fijación de precios de los repos y los cambios regulatorios, mientras que en los trabajos de investigación sobre comunicación se examinaron la confianza, el anclaje de las expectativas y las actitudes del público en relación con la comunicación de los bancos centrales y el euro digital. En los trabajos de investigación sobre comunicación se incluyó la colaboración en la red de investigación de ChaMP.

La segunda área temática se refería a la política fiscal y la gobernanza en la Unión Económica y Monetaria. En este ámbito se investigaron las interacciones entre la política monetaria y la fiscal, los multiplicadores fiscales y la transición ecológica. Los resultados mostraron que unas reglas fiscales bien diseñadas pueden servir de apoyo a la política monetaria cuando los tipos oficiales se sitúan en el límite inferior, que el estímulo fiscal afecta a la dinámica de la inflación y que las políticas climáticas llevan implícitos compromisos entre la inflación, el producto y la eficacia de la transición.

En tercer lugar, en el área de la macroeconomía y las finanzas internacionales, los investigadores del BCE examinaron la fragmentación geopolítica, los efectos de desbordamiento transfronterizos de las perturbaciones, las divisas dominantes y el sistema monetario internacional. Los resultados correspondientes ponen de relieve la regionalización del comercio y los pagos, los desiguales efectos de desbordamiento globales derivados de la política monetaria estadounidense y la continuación del predominio del dólar estadounidense, junto con cambios graduales en el uso de la moneda y en las infraestructuras financieras. También se examinó el Estado de derecho, como valor que está siendo objeto de cuestionamiento a escala internacional.

La cuarta área temática de investigación del BCE es la dinámica macroeconómica y los fundamentos microeconómicos. En 2025, los estudios llevados a cabo se centraron en analizar las empresas, los hogares, los mercados de trabajo y los precios, así como los métodos de investigación que utilizan datos granulares y modelos microfundamentados. Los trabajos realizados en este ámbito pusieron de manifiesto la heterogeneidad de las respuestas a las perturbaciones y la política monetaria, el papel de las expectativas, la dinámica de la inflación en los sectores y la capacidad de resistencia del mercado de trabajo. También se examinaron los avances metodológicos, incluidos los logrados mediante el uso de herramientas de previsión y estimación basadas en IA.

Por último, en el área de entidades y mercados financieros, en los trabajos de investigación llevados a cabo en 2025 se analizó extensamente la interacción entre la política monetaria, los mercados financieros, la inflación y la economía real. En los estudios se examinó la transmisión de la política monetaria a través de los seguros de vivienda, la oferta de crédito y las estructuras de los contratos de préstamo, poniendo de relieve el papel que desempeñan las características de los balances bancarios y la heterogeneidad de los mercados. En otros trabajos realizados en este ámbito se evaluaron los efectos de las compras de activos de los bancos centrales y las interacciones entre las políticas monetaria y macroprudencial, que demuestran que el impacto de la política monetaria sobre los tipos de interés de los préstamos es mayor que el de las políticas macroprudenciales. Además, los investigadores siguieron centrando la atención en la capacidad de resistencia de las entidades de crédito, en las reformas supervisoras y en los intermediarios no bancarios, incluidos los fondos de inversión y las empresas de seguros. Por último, pero no por ello menos importante, los estudios sobre el sistema financiero incluyeron análisis de los riesgos financieros relacionados con el clima —como los riesgos de la transición climática— y la eficacia de los compromisos relacionados con el clima.

Se creó un grupo de trabajo de investigación sobre IA

Se espera que la rápida difusión de la IA reconfigure la economía. Como respuesta, en septiembre de 2025 se puso en marcha un grupo de trabajo de investigación sobre IA con un mandato de dos años, organizado en torno a dos líneas de trabajo: la IA y la economía real, y la IA y el sector financiero. Los trabajos en curso de la línea de trabajo sobre la economía real incluyen el estudio de los efectos de la IA sobre la productividad, la demanda de trabajo, la dinámica de las empresas, la competencia y la inflación. También abarca el uso del aprendizaje automático (machine learning) y de grandes modelos de lenguaje para analizar textos, realizar previsiones y estudiar la difusión tecnológica. En la línea de trabajo del sector financiero, los investigadores han empezado a experimentar con el uso de la IA para analizar los mercados de valores, la actividad bancaria y los pagos digitales. Los primeros resultados parecen diferir de los de los modelos estándar, con implicaciones para la estabilidad financiera y la fijación del precio de los préstamos.

Los trabajos de investigación realizados en el BCE siguieron proporcionando resultados de alta calidad

Los trabajos de investigación realizados en el BCE siguieron proporcionando resultados de alta calidad. En total, el BCE publicó 158 documentos en la serie de documentos de trabajo (Working Paper Series) del BCE y 12 artículos en el Boletín de Investigación (Research Bulletin). Muchos de estos documentos de trabajo también se publicaron externamente en revistas académicas. Paralelamente, los estudios coordinados por el Programa de Estudios Jurídicos (Legal Research Programme) del BCE se publicaron en revistas internacionales de primer orden y el propio BCE publicó un volumen especial con una recopilación de documentos sobre los aspectos jurídicos de la construcción de la autonomía de la UE.

Recuadro 7
Modelización macroeconómica en épocas de incertidumbre

El BCE está mejorando sus capacidades de modelización en respuesta a la mayor incertidumbre macroeconómica, también en el marco de las revisiones periódicas de su estrategia (véase el recuadro 2, «La evaluación de la estrategia de política monetaria de 2025»). En los últimos años, la incertidumbre ha aumentado como consecuencia de perturbaciones a gran escala —incluidos cambios geopolíticos a nivel global— que desafían la elaboración de previsiones macroeconómicas y el diseño de la política monetaria. En consecuencia, el BCE ha revisado y adaptado sus modelos y herramientas estadísticas para medir fenómenos económicos emergentes, y ha reevaluado las principales aplicaciones de los modelos que utiliza para realizar predicciones a muy corto plazo (nowcasting), previsiones y análisis de políticas[86].

Estas perturbaciones económicas recientes han puesto en evidencia la necesidad de disponer de modelos más granulares que pueden captar mejor fluctuaciones económicas atípicas. La nueva serie de modelos de vectores autorregresivos bayesianos (BVAR, por sus siglas en inglés) del BCE adopta un enfoque bottom-up granular que desagrega la inflación en subcomponentes. También incorpora la volatilidad estocástica y la corrección de valores atípicos[87]. La correlación cada vez más débil entre los precios del petróleo, el gas y la electricidad, junto con la creciente importancia de las políticas fiscales relacionadas con el clima, también ha hecho necesaria una modelización más desagregada de los precios de la energía. La ampliación de las fuentes de datos utilizadas ha ayudado a evaluar nuevas perturbaciones con trascendencia macroeconómica, incluidas las disrupciones en las cadenas de suministro, que ahora se incluyen expresamente en los modelos de predicción de la inflación[88]. Además, las medidas de la utilización de la capacidad productiva basadas en encuestas y a nivel de empresa se usan cada vez más para estimar el producto potencial, mientras que los indicadores de alta frecuencia, los datos de texto, las búsquedas online y los indicadores de movilidad contribuyen a calibrar la actividad económica en tiempo real mediante índices armonizados de actividad semanal para la zona del euro y los países que la integran.

El entorno de mayor inflación que siguió a la pandemia de COVID-19 puso de relieve la importancia de los acusados efectos indirectos y de segunda vuelta para la dinámica de la inflación, así como de no linealidades relevantes y dependencias de estado. En respuesta, el BCE ha desarrollado modelos con propiedades de perturbaciones y mecanismos de transmisión variables en el tiempo, incluidos modelos no paramétricos[89]. Estas características también se recogen en los modelos estructurales con vínculos input-output y una heterogeneidad sectorial elevada, incluidos modelos multipaís y multisectoriales calibrados[90]. Los avances recientes en los métodos de cálculo han hecho posible estimar modelos neokeynesianos con agentes heterogéneos (HANK, por sus siglas en inglés) para la zona del euro, haciendo posible el uso de mecanismos de transmisión más complejos con agentes heterogéneos y analizar el impacto distributivo de las políticas[91]. Los actuales trabajos de modelización, que se pusieron de relieve en la evaluación de la estrategia, incluyen el desarrollo de modelos que incorporan tendencias estructurales y vínculos macrofinancieros, y también permiten analizar los efectos macroeconómicos del gasto en defensa, las políticas de competitividad, la incertidumbre geopolítica, la inteligencia artificial, la demografía, los retos fiscales a largo plazo y las interacciones entre las políticas monetaria y fiscal.

El BCE mantiene un marco de gobernanza sólido para la predicción y la modelización de políticas, respaldado por la revisión interna y la auditoría de sus prácticas de modelización macroeconómica. Este proceso se plasmó en la publicación de una guía interna sobre la gobernanza de los modelos macroeconómicos utilizados en la elaboración de proyecciones y en el análisis de las políticas. La guía promueve una revisión continua para asegurar la robustez, la transparencia y la adaptabilidad de la modelización de la infraestructura y la cartera del BCE. Los modelos del BCE se validan periódicamente comparándolos con referencias empíricas a través de estudios sobre la transmisión de la política monetaria[92], la heterogeneidad entre modelos del SEBC y la capacidad predictiva de las previsiones utilizando evaluaciones fuera de la muestra y la descomposición de los errores de predicción[93]. El marco de gobernanza del BCE para la modelización macroeconómica protege el conocimiento institucional, apoya la integración de nuevas herramientas y metodologías a la vanguardia de la investigación académica y facilita la incorporación de nuevos empleados. Incluye orientaciones sobre la usabilidad de los modelos, la documentación, la validación, la auditabilidad y la gestión del riesgo a lo largo del ciclo de vida. El BCE también ha modernizado su infraestructura de modelización, adoptando las normas técnicas más rigurosas para el mantenimiento de repositorios de códigos y el desarrollo de modelos, y está poniendo cada vez más códigos de los modelos a disposición del público.

9 Asuntos jurídicos

En este capítulo se describen los asuntos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) relativos al BCE y se proporciona información sobre los dictámenes del BCE y los casos de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE en relación con proyectos de disposiciones legales que entren en su ámbito de competencia. Asimismo, se explica el seguimiento por parte del BCE del cumplimiento de las prohibiciones relativas a la financiación monetaria y al acceso privilegiado.

9.1 Asuntos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea relativos al BCE

Se confirmó que las disposiciones sobre las competencias y los objetivos de política monetaria de los órganos del BCE no confieren derechos a particulares

En febrero de 2025, el TJUE desestimó un recurso de casación interpuesto contra la sentencia del Tribunal General en la que se desestimaba una reclamación por daños y perjuicios contra el BCE a raíz de una declaración pública de la presidenta del BCE durante una conferencia de prensa (C-11/24 P)[94]. El Tribunal confirmó que para que se genere responsabilidad extracontractual del BCE en virtud del artículo 340 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) debe acreditarse una infracción suficientemente caracterizada de una norma jurídica que confiere derechos a los particulares. El Tribunal consideró que las disposiciones legales invocadas, relativas al reparto de competencias entre los órganos del BCE y a los objetivos de la política monetaria, no confieren derechos a los particulares y, por lo tanto, el BCE no es responsable de causar los daños alegados. Asimismo, el Tribunal ratificó la conclusión del Tribunal General de que no se había establecido una relación de causalidad entre la declaración pública realizada y las supuestas pérdidas financieras. Por consiguiente, la resolución reafirma los límites de la responsabilidad del BCE en las comunicaciones de política monetaria bajo el Derecho de la Unión Europea (UE), lo que contribuye a la seguridad jurídica en la ejecución de su mandato institucional.

Se confirmó que el BCE debe interpretar y aplicar la legislación nacional de conformidad con las directivas de la UE transpuestas a dicha legislación nacional

En julio de 2025, el TJUE confirmó que el BCE había interpretado y aplicado correctamente la legislación italiana por la que se transponía la Directiva de Reestructuración y Resolución Bancaria[95] al someter a Banca Carige a una administración provisional (asuntos acumulados C-777/22 P y C-789/22 P). El Tribunal aclaró que, cuando el BCE aplica la legislación nacional por la que se transpone una directiva de la UE a una entidad de crédito bajo su supervisión directa, conforme a lo dispuesto en el artículo 4, apartado 3, del Reglamento del Mecanismo Único de Supervisión (MUS)[96], debe interpretar dichas normas nacionales de conformidad con la Directiva y el Derecho de la Unión en su conjunto. Estos recursos interpuestos por el BCE y la Comisión Europea se referían a la sentencia previa del Tribunal General en el asunto T-502/19 (Corneli/BCE) en relación con el recurso interpuesto por un accionista minoritario en el que se impugnaba la decisión del BCE de nombrar administradores provisionales en Banca Carige. En cuanto a la admisibilidad, el TJUE ratificó la conclusión del Tribunal General de que, en determinadas circunstancias, los accionistas de entidades supervisadas pueden estar legitimados para impugnar las decisiones supervisoras del BCE, en particular cuando dichas decisiones afecten al ejercicio de sus derechos administrativos. El TJUE anuló la sentencia del Tribunal General de 2022 y le devolvió el asunto.

9.2 Dictámenes del BCE y casos de incumplimiento

Se produjeron nueve casos claros e importantes de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE sobre proyectos de disposiciones legales

El artículo 127, apartado 4, y el artículo 282, apartado 5, del TFUE requieren que el BCE sea consultado acerca de cualquier propuesta de acto de la UE o proyecto de disposición legal nacional que entre en su ámbito de competencia. Todos los dictámenes emitidos por el BCE se publican en EUR-Lex.

En 2025 se registraron nueve casos claros e importantes de incumplimiento de la obligación de consultar al BCE sobre proyectos de disposiciones legales. Dos casos de incumplimiento se referían a actos legislativos de la Unión y siete a disposiciones legales nacionales. El BCE emitió dictámenes por iniciativa propia en los dos casos en los que no se consultó sobre proyectos de actos legislativos de la UE y en seis de los siete casos en los que no se consultó con respecto a proyectos de disposiciones legales nacionales.

El primer caso de la UE se refería a una propuesta de directiva de la UE relativa a la prórroga de dos años del plazo para que los Estados miembros aplicaran determinados requisitos de presentación de información corporativa en materia de sostenibilidad y diligencia debida. Este caso se considera claro e importante por su relevancia para la implementación de la política monetaria, la supervisión prudencial de las entidades de crédito, la contribución a la buena gestión de las políticas que lleven a cabo las autoridades competentes en relación con la estabilidad del sistema financiero y la recopilación de información estadística.

El segundo caso de la UE se refería a una propuesta de reglamento de la UE sobre determinados requisitos de información en los ámbitos de los servicios financieros y el apoyo a la inversión. Este caso se considera claro e importante por el posible impacto del reglamento en la presentación de información y en el intercambio de datos de supervisión.

El primer caso nacional de incumplimiento se refiere a una ley búlgara que incluía medidas contra la financiación del terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva y el blanqueo de capitales. Este caso se considera claro e importante porque afecta a una ley nacional que tiene implicaciones para la competencia exclusiva del BCE de conceder y retirar autorizaciones en el marco del MUS. Los tres casos nacionales siguientes están relacionados con leyes de Croacia, Grecia y Hungría que, entre otros aspectos, regulan el acceso de los ciudadanos al efectivo. Estos casos se consideran claros e importantes porque el acceso suficiente y adecuado a los servicios de efectivo es necesario para preservar la eficacia del curso legal del efectivo. El quinto caso nacional se refiere a una ley húngara sobre la resiliencia de las entidades críticas. Este caso se considera claro e importante porque las obligaciones y las facultades de supervisión establecidas en la legislación pertinente afectan a la independencia del Magyar Nemzeti Bank con arreglo al artículo 130 del TFUE. El sexto caso nacional se refiere a una ley húngara que afecta al Magyar Nemzeti Bank. Este caso se considera claro e importante por su impacto en los órganos rectores del Magyar Nemzeti Bank, la prohibición de financiación monetaria y las actividades permitidas de las fundaciones creadas por el Magyar Nemzeti Bank. El séptimo caso nacional se refiere a una ley húngara que, en el contexto de la transposición de la versión revisada de la Directiva de Requerimientos de Capital (DRC)[97], afecta a la duración del mandato de un subgobernador y a determinados requisitos relacionados con su nombramiento y cese. Este caso se considera claro e importante por su impacto en los órganos rectores del Magyar Nemzeti Bank y en la independencia de dicho banco central.

El BCE adoptó ocho dictámenes sobre propuestas de actos de la Unión

El BCE adoptó ocho dictámenes sobre propuestas legislativas de la UE relativas a: i) la reducción del ciclo de liquidación de valores en la UE; ii) los requerimientos prudenciales de las entidades de crédito en lo que respecta a los requisitos aplicables a las operaciones de financiación de valores con arreglo a la ratio de financiación estable neta; iii) la simplificación de los requisitos de presentación de información sobre sostenibilidad corporativa y de diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad; iv) las estadísticas no financieras sobre bienes inmuebles comerciales; v) la introducción del euro en Bulgaria; vi) el programa Pericles V, cuyo objetivo es luchar contra la falsificación del euro; vii) las titulizaciones simples y transparentes y los requisitos de capital relacionados, y viii) la simplificación de normas de gobernanza económica.

El BCE adoptó 37 dictámenes sobre proyectos de disposiciones legales nacionales

El BCE adoptó 37 dictámenes sobre proyectos de disposiciones legales nacionales. Los dictámenes sobre legislación nacional a menudo abarcan más de un tema en función del ámbito de aplicación de la legislación nacional sobre la que el BCE es consultado[98]. El BCE adoptó:

  • 17 dictámenes sobre los bancos centrales nacionales, entre ellos sobre la propiedad de las reservas de oro, la duración del mandato de los miembros de los órganos rectores y su composición, la prevención de conflictos de intereses, las normas de distribución de beneficios, las cuentas de tesorería, la participación en el MUS, las responsabilidades durante una crisis civil, la aplicación de requisitos de ciberseguridad y resiliencia, la financiación de la contribución de un Estado miembro a las cuotas del Fondo Monetario Internacional, y fundaciones y las pensiones;
  • ocho dictámenes relativos al efectivo, incluido el acceso a los servicios de efectivo, los límites de efectivo, el curso legal del efectivo y el establecimiento de un derecho constitucional a efectuar pagos en efectivo;
  • siete dictámenes sobre la independencia supervisora y la prevención de conflictos de intereses;
  • tres dictámenes relacionados con impuestos especiales a la banca o impuestos sobre las transacciones financieras;
  • dos dictámenes sobre el acceso a los sistemas de pago;
  • dos dictámenes sobre el procedimiento de evaluación de fusiones, desinversiones y adquisiciones;
  • un dictamen sobre la resiliencia operativa digital en el ámbito de los pagos;
  • un dictamen sobre la vigilancia de los proveedores de servicios de mensajería financiera;
  • un dictamen sobre la portabilidad de los números IBAN de las cuentas bancarias;
  • un dictamen sobre la aceptación obligatoria de pagos sin efectivo;
  • un dictamen sobre entidades de crédito especiales con un umbral de capital inicial inferior a un millón de euros;
  • un dictamen sobre la interacción entre el derecho nacional, el MUS y las normas bancarias sectoriales;
  • un dictamen sobre los coeficientes de reservas mínimas en un país no perteneciente a la zona del euro;
  • un dictamen sobre el aseguramiento contra inundaciones;
  • un dictamen sobre la planificación para emergencias en una crisis civil y,
  • un dictamen sobre medidas macroprudenciales relativas a préstamos hipotecarios.

Cuadro 9.1

Evolución estadística de la función consultiva del BCE entre 2021 y 2025

2021

2022

2023

2024

2025

Casos claros e importantes de incumplimiento

3

5

12

9

9

Número total de dictámenes del BCE sobre proyectos de disposiciones legales de la UE

8

14

12

4

8

de los cuales: dictámenes por iniciativa propia

0

5

3

2

1

Número total de dictámenes del BCE sobre proyectos de disposiciones legales nacionales

32

32

35

38

37

de los cuales: dictámenes por iniciativa propia

0

2

5

5

5

9.3 Cumplimiento de las prohibiciones relativas a la financiación monetaria y el acceso privilegiado

En general, las disposiciones de los artículos 123 y 124 del Tratado se cumplieron

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 271, letra d, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, el BCE tiene encomendada la tarea de supervisar el cumplimiento de las prohibiciones recogidas en los artículos 123 y 124 del Tratado y en los Reglamentos (CE) n.º 3603/93[99] y n.º 3604/93[100] del Consejo por parte de los bancos centrales nacionales (BCN) de la UE. Con arreglo al artículo 123, queda prohibida la autorización de descubiertos o la concesión de cualquier otro tipo de créditos por el BCE y por los BCN en favor del sector público de los Estados miembros y de las instituciones u organismos de la UE, así como la adquisición en el mercado primario de instrumentos de deuda emitidos por estas instituciones. En virtud del artículo 124, queda prohibida cualquier medida, que no se base en consideraciones prudenciales, que establezca un acceso privilegiado del sector público de los Estados miembros y de las instituciones u organismos de la UE a las entidades financieras. En paralelo al Consejo de Gobierno del BCE, la Comisión Europea supervisa el cumplimiento de estas disposiciones por parte de los Estados miembros.

El BCE también supervisa las adquisiciones realizadas por los BCN de la UE en el mercado secundario de instrumentos de deuda del sector público del Estado miembro de que se trate, del sector público de otros Estados miembros y de organismos e instituciones de la UE. De conformidad con los considerandos del Reglamento (CE) n.º 3603/93 del Consejo, las adquisiciones de instrumentos de deuda del sector público en el mercado secundario no deben servir para eludir el objetivo del artículo 123 del Tratado.

El ejercicio de seguimiento realizado por el BCE en 2025 confirmó que, en general, se cumplieron las disposiciones de los artículos 123 y 124 del Tratado.

El BCE sigue efectuando un seguimiento de la vinculación del Magyar Nemzeti Bank con la Bolsa de Budapest, ya que la adquisición de una participación mayoritaria del Magyar Nemzeti Bank en la Bolsa de Budapest en 2015 podría seguir planteando problemas de financiación monetaria.

La financiación por parte de los BCN de las obligaciones del sector público con respecto al Fondo Monetario Internacional (FMI) no se considera financiación monetaria siempre que resulte en activos extranjeros que tengan todas las características de activos de reserva. Sin embargo, las donaciones financieras proporcionadas en años anteriores por el Nationale Bank van België/Banque nationale de Belgique y la Banque de France a través del Fondo Monetario Internacional para aliviar la deuda de países pobres muy endeudados no generaron ningún activo extranjero y, por consiguiente, siguen requiriendo medidas correctivas.

La financiación del Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) por parte del Banco de España no es compatible con la prohibición de financiación monetaria, dado que el Sepblac es un organismo del sector público. Por tanto, deberían reconsiderarse los acuerdos con el Sepblac de cara a garantizar el cumplimiento de la prohibición.

10 El BCE en el contexto internacional y de la UE

Los tres órganos rectores del BCE (el Consejo de Gobierno, el Comité Ejecutivo y el Consejo General) siguieron preparando y definiendo la dirección de sus políticas en el marco del mandato del BCE para Europa. A lo largo del año, el BCE también continuó manteniendo un diálogo abierto y constructivo con sus homólogos europeos e internacionales. Una parte esencial del marco de rendición de cuentas del BCE es su interacción continua con el Parlamento Europeo, en particular a través de comparecencias ordinarias e intercambios de correspondencia con la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON).

En el ámbito internacional más amplio, el BCE apoyó los esfuerzos del G-20 para reforzar tanto el sector bancario como el no bancario y avanzar en los principales compromisos adquiridos en relación con Basilea III, los criptoactivos, los pagos transfronterizos y la estabilidad financiera. El BCE también respaldó el trabajo del Fondo Monetario Internacional (FMI) contribuyendo a los debates sobre políticas pertinentes.

10.1 El proceso de toma de decisiones del BCE

El Consejo de Gobierno celebró 15 reuniones de política monetaria y sobre otros aspectos estratégicos de las políticas

El Consejo de Gobierno, el principal órgano rector del BCE, se reunió en 15 ocasiones en 2025. Ocho de estas reuniones se centraron principalmente en la adopción de las decisiones de política monetaria que se resumen en el capítulo 2. De ellas, siete se celebraron en Fráncfort y una fue organizada por la Banca d’Italia en Florencia. Las otras siete reuniones —de las que una tuvo lugar en Fráncfort y las demás se celebraron por videoconferencia— se focalizaron bien en las otras funciones del Eurosistema establecidas en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, como las operaciones de mercado, los sistemas de pago, la estabilidad financiera, las estadísticas y los billetes, bien en asuntos de carácter más interno. En particular, se adoptaron decisiones estratégicas sobre cuestiones importantes como las que se presentan en este Informe Anual: el euro digital, los temas y motivos de la tercera serie de billetes, la introducción del euro en Bulgaria y la simplificación de las normas bancarias de la UE. Las reuniones se combinaron con frecuencia con seminarios sobre cuestiones de política específicas. Estos seminarios proporcionan a los miembros del Consejo de Gobierno información de referencia adicional y dan lugar a una primera reflexión e intercambio de opiniones de carácter informal sin que se adopten decisiones. En mayo de 2025, el Consejo de Gobierno también celebró un retiro sobre estrategia en Oporto, Portugal, que se dedicó a la evaluación de la estrategia de política monetaria de 2025 e incluyó un seminario sobre el euro digital.

Como muestra el gráfico que figura más adelante, el Consejo de Gobierno adoptó también varias decisiones mediante procedimiento escrito. En 2025 se llevaron a cabo 456 procedimientos escritos sobre cuestiones de banca central[101] y 948 sobre cuestiones de supervisión bancaria.

La composición del Consejo de Gobierno cambió a lo largo de 2025. Las autoridades nacionales competentes nombraron tres nuevos gobernadores: Martin Kocher (Oesterreichische Nationalbank), Olaf Sleijpen (De Nederlandsche Bank) y Álvaro Santos Pereira (Banco de Portugal). Además, dos miembros del Consejo de Gobierno, Mārtiņš Kazāks (Latvijas Banka) y Olli Rehn (Suomen Pankki) fueron renovados en sus cargos.

Dimitar Radev tendrá derecho de voto en las reuniones del Consejo de Gobierno y en los procedimientos escritos, en línea con el sistema de rotación establecido

Como se anunció el 8 de julio de 2025, Bulgaria se incorporó a la zona del euro el 1 de enero de 2026. Dimitar Radev, gobernador del Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria), se convirtió en nuevo miembro del Consejo de Gobierno. Para preparar la incorporación de Bulgaria a la zona del euro, desde septiembre de 2025 se mantuvo informado al gobernador búlgaro sobre la toma de decisiones del BCE y asistió a las reuniones en calidad de observador. En cuanto a la rotación de los derechos de voto en el Consejo de Gobierno, el gobernador se incorporó al grupo que representa a los 16 bancos centrales de países de menor tamaño de la zona del euro que comparten 11 derechos de voto.

El Comité Ejecutivo celebró 42 reuniones sobre una amplia variedad de cuestiones de política y asuntos internos

El Comité Ejecutivo es el órgano rector responsable de preparar las reuniones del Consejo de Gobierno, aplicar las decisiones de política monetaria y otras decisiones, y gestionar la actividad diaria del BCE. El Comité continuó adoptando la mayor parte de sus decisiones en sus reuniones, que se celebran una vez a la semana los martes por la mañana. En 2025, el Comité Ejecutivo celebró 42 reuniones y consideró 977 puntos del orden del día que abarcaron todas las funciones del BCE, así como asuntos internos (por ejemplo, cuestiones relacionadas con recursos humanos, el presupuesto, la administración y las tecnologías de la información). Además, recurrió a los procedimientos escritos para los puntos de carácter informativo y para la adopción de decisiones rutinarias, y se tomaron algunas decisiones por delegación del Consejo de Gobierno.

Gráfico 10.1

Número de puntos del orden del día por órgano rector

Fuente: BCE.

Gráfico 10.2

Número de procedimientos escritos por órgano rector

(excluidos los procedimientos escritos sobre supervisión bancaria)

Fuente: BCE.

El Consejo General —que, como órgano transitorio, incluye también a los gobernadores de los bancos centrales nacionales (BCN) no pertenecientes a la zona del euro— se reunió en cuatro ocasiones en 2025. En las reuniones se debatió acerca de la evolución macroeconómica, monetaria y financiera de la UE y se intercambiaron opiniones sobre ámbitos concretos de las políticas de interés para todos los BCN. Además, se llevaron a cabo procedimientos escritos para consultar o informar a los miembros del Consejo General sobre cuestiones incluidas en su mandato. En 2025, el Consejo General decidió reducir la frecuencia de sus reuniones a dos por año a partir de 2026.

10.2 Rendición de cuentas del BCE

La rendición de cuentas es una contrapartida esencial de la independencia

El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) otorga al BCE independencia para garantizar que pueda cumplir su mandato de estabilidad de precios sin interferencias políticas. Esta independencia lleva aparejada la obligación de rendir cuentas de su actividad ante los ciudadanos de la UE, representados por el Parlamento Europeo y sus cargos electos. Las prácticas de rendición de cuentas del BCE, basadas en el artículo 284, apartado 3, del TFUE, facilitan un diálogo bidireccional con el Parlamento Europeo que permite al BCE explicar sus políticas y decisiones y conocer las inquietudes de los representantes electos de los ciudadanos. Por último, el control jurisdiccional por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea complementa el marco de rendición de cuentas del BCE.

El BCE continuó interactuando con el Parlamento Europeo en 2025

En 2025, la presidenta del BCE participó en cuatro comparecencias ordinarias ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON). La presidenta intervino también en el debate plenario sobre el Informe Anual 2023 del BCE. El vicepresidente presentó el Informe Anual 2024 del BCE ante la ECON en abril. En la misma fecha, el BCE publicó sus comentarios sobre la resolución del Parlamento Europeo relativa al Informe Anual 2023. A lo largo del año, el BCE respondió a 15 preguntas remitidas por escrito por miembros del Parlamento Europeo. En ellas se abordaban temas como la política monetaria, las perspectivas económicas, el euro digital y cuestiones institucionales. Asimismo, en octubre de 2025, una delegación de la ECON realizó la visita anual al BCE en Fráncfort del Meno.

El BCE siguió colaborando estrechamente con el Parlamento Europeo en relación con el euro digital

A lo largo de 2025, el BCE siguió colaborando estrechamente con el Parlamento Europeo en relación con el euro digital. Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo, participó en cuatro intercambios de punto de vista con la ECON y presentó información actualizada sobre los avances del proyecto del euro digital. Además, se mantuvo informados a la presidenta de la ECON y a los miembros de esta Comisión mediante notificaciones sobre los progresos más importantes en relación con el euro digital. El BCE también proporcionó información y análisis técnicos a los miembros del Parlamento Europeo para apoyar el proceso legislativo en curso sobre el euro digital.

El apoyo al euro alcanzó un máximo histórico en 2025

Según la encuesta del Eurobarómetro estándar de primavera de 2025, el 83 % de los encuestados de la zona del euro apoyaban la moneda única, lo que marcó un nuevo máximo histórico[102]. Este sólido respaldo se mantuvo en la encuesta de otoño de 2025, en la que el 82 % de los encuestados respaldaban el euro. El BCE mantiene su compromiso de dialogar de forma constructiva con el Parlamento Europeo y los ciudadanos de la zona del euro. Al explicar sus decisiones, abordar las preocupaciones del público y mantener un diálogo abierto, el BCE trata de reforzar la confianza y asegurar el cumplimiento efectivo de sus obligaciones de rendición de cuentas.

10.3 Relaciones internacionales

G-20

La presidencia del G-20 se centró en la solidaridad, la igualdad y la sostenibilidad en un contexto de crecientes tensiones mundiales

Durante la presidencia sudafricana del G-20 en 2025 ―centrada en la solidaridad, la igualdad y la sostenibilidad―, la economía mundial se enfrentó a factores adversos generados por los elevados y volátiles aranceles impuestos por Estados Unidos, la guerra de Rusia contra Ucrania y los conflictos en Oriente Próximo. En este contexto, la presidencia promovió la cooperación multilateral entre los miembros del G-20. El G-20 llegó a un consenso sobre un comunicado en julio, una declaración ministerial sobre la sostenibilidad de la deuda en octubre y la Declaración de los dirigentes del G-20 en la cumbre celebrada en Johannesburgo los días 22 y 23 de noviembre. La presidencia situó a África y al Sur Global en el centro de la agenda del G-20. Entre las principales prioridades se incluían la sostenibilidad de la deuda, el aumento de la financiación para la lucha contra el cambio climático y el acceso equitativo a minerales críticos, así como avanzar en la cooperación en materia de políticas de crecimiento económico inclusivo, seguridad alimentaria e inteligencia artificial. El BCE señaló que la igualdad de condiciones en todas las jurisdicciones es esencial para mitigar los efectos de contagio transfronterizos y salvaguardar la estabilidad financiera. Acogió con satisfacción los compromisos asumidos en relación con la hoja de ruta del G-20 para reforzar los pagos transfronterizos y con la aplicación plena y oportuna de las reformas acordadas y de las normas internacionales, incluida Basilea III. También valoró positivamente la aprobación de las recomendaciones del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) sobre el apalancamiento del sector de la intermediación financiera no bancaria (IFNB) y la revisión por el FSB de la aplicación de sus recomendaciones de alto nivel en materia de criptoactivos y stablecoins. Asimismo, el BCE animó a que prosigan los trabajos relacionados con el sector de IFNB, que deberían verse respaldados por datos de más calidad y un mejor intercambio transfronterizo de información, con el fin de asegurar una aplicación eficaz y de mitigar el riesgo sistémico.

Políticas relacionadas con el FMI y con la arquitectura financiera internacional

El BCE contribuyó a los debates en foros internacionales para ayudar a promover un sistema monetario y financiero internacional sólido y estable

En el contexto de los esfuerzos por adaptar y reforzar la arquitectura financiera internacional, el BCE, como uno de los principales bancos centrales, siguió participando activamente en los debates sobre políticas celebrados en el FMI[103] en relación con cuestiones pertinentes para su propio mandato. El FMI ha emprendido tres importantes revisiones que tiene previsto completar en 2026. La revisión del diseño y la condicionalidad de los programas (Review of Program Design and Conditionality) tiene por objeto mejorar los programas de préstamo para apoyar mejor la viabilidad externa y la resiliencia de los países prestatarios. En el examen integral de la supervisión (Comprehensive Surveillance Review) se hará balance de los cambios en el panorama de la supervisión y se establecerán prioridades para los próximos cinco años. En la revisión del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP por sus siglas en inglés) se evaluará la eficacia de los FSAP para abordar áreas de vulnerabilidades crecientes, la cobertura del sector de IFNB y el impacto del asesoramiento del FMI sobre las políticas económicas. El BCE participa de forma activa en estas revisiones.

El FMI también continuó trabajando en la implementación de la XVI Revisión General de Cuotas (que incrementará en un 50 % los recursos del FMI provenientes de las cuotas), al tiempo que en 2026 se propone elaborar un conjunto de principios para guiar los debates futuros sobre las cuotas y la gobernanza del FMI, incluida la XVII Revisión General de Cuotas. En cuanto a los recursos para los fondos fiduciarios del FMI, se siguió avanzando en la aportación de los recursos financieros comprometidos —como derechos especiales de giro o contribuciones equivalentes— al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza y al Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad, y ya se han cumplido la mayoría de los compromisos. Los Estados miembros de la UE y sus BCN realizan contribuciones significativas a estos fondos.

Las iniciativas globales para abordar los retos en materia de deuda se intensificaron aún más en 2025. El FMI y el Banco Mundial realizaron progresos en la asistencia a los países con niveles de endeudamiento sostenibles, pero que afrontan dificultades en el servicio de la deuda. El FMI comenzó a revisar el marco de sostenibilidad de la deuda para países de bajos ingresos, y la Mesa redonda mundial sobre deuda soberana (Global Sovereign Debt Roundtable) publicó una guía sobre las reestructuraciones de deuda[104] para seguir mejorando la previsibilidad y puntualidad de las reestructuraciones. El BCE respalda los esfuerzos de las instituciones financieras internacionales por avanzar en los trabajos sobre sostenibilidad de la deuda.

Recuadro 8
El papel internacional del euro

Una moneda internacional es aquella que se usa de forma generalizada fuera de su jurisdicción de origen. Estas monedas funcionan globalmente como medio de pago, depósito de valor y unidad de cuenta para fijar los precios de los contratos y los activos. Los bancos centrales de todo el mundo mantienen reservas internacionales de divisas, mientras que las empresas y los hogares las utilizan con fines de comercio, financiación, inversión y ahorro, junto con su moneda nacional.

Desde la introducción del euro, la moneda única se ha mantenido como la segunda divisa internacional más importante después del dólar estadounidense (gráfico A). El BCE publica un informe anual sobre el papel internacional del euro en el que se presenta un índice sintético de dicho papel internacional. Este índice se calcula como una media aritmética simple del peso del euro en una amplia variedad de indicadores. Desde 2017, el euro se ha estabilizado en un rango comprendido entre el 18 % y el 20 % a tipos de cambio constantes y corrientes, tras un repunte inicial en los años inmediatamente posteriores a su introducción (gráfico B).

Gráfico A

Panorámica del sistema monetario internacional

El euro sigue siendo la segunda moneda más importante del sistema monetario internacional

(porcentajes; IV TR 2024)

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales, Fondo Monetario Internacional, CLS Bank International, Ilzetzki, Reinhart y Rogoff (2019) [105], y cálculos del BCE.
Notas: *Como las operaciones en los mercados de divisas siempre están involucradas dos monedas, los porcentajes del volumen negociado en los mercados de cambios suman hasta 200 %. Los datos relativos al volumen negociado en los mercados de cambios corresponden a abril de 2022, ya que proceden de una encuesta que se lleva a cabo cada tres años. Véase también el último informe publicado en junio de 2025, «The international role of the euro», BCE, 2025.

Los acontecimientos geopolíticos recientes plantean tanto retos como oportunidades para el papel internacional del euro. Por una parte, algunos bancos centrales han incrementado sus compras de oro, los BRIC están explorando alternativas a los sistemas de pago transfronterizos tradicionales y la Administración de Estados Unidos está apoyando el uso de stablecoins referenciadas al dólar a escala mundial. Por otra parte, el fortalecimiento de la credibilidad geopolítica de Europa y el restablecimiento de su poder duro (hard power) también deberían contribuir a promover la confianza global en el euro. Por otro lado, los aranceles impuestos por la Administración estadounidense a principios de abril de 2025 provocaron una fuerte depreciación del dólar, junto con un aumento de los tipos de interés a largo plazo, una correlación inusual entre activos. Ello sugiere que los inversores podrían estar sometiendo a un escrutinio cada vez mayor el papel del dólar como activo refugio, lo que podría tener implicaciones para el entorno cambiario internacional.

Gráfico B

Índice sintético del papel internacional del euro

El papel internacional del euro se ha mantenido prácticamente estable en la última década

(porcentajes; a tipos de cambio corrientes y constantes del IV TR 2024; medias móviles de cuatro trimestres)

Fuentes: Banco de Pagos Internacionales, Fondo Monetario Internacional, CLS Bank International, Ilzetzki, Reinhart y Rogoff (2019), y cálculos del BCE.
Notas: Media aritmética del peso del euro, a tipos de cambio constantes (corrientes), en los saldos de bonos internacionales, préstamos de entidades de crédito de fuera de la zona del euro a prestatarios no pertenecientes a la zona, depósitos en entidades de crédito de fuera de la zona del euro de acreedores no pertenecientes a la zona, liquidación de operaciones en divisas a escala global, reservas internacionales de divisas y regímenes cambiarios mundiales. La última observación corresponde al cuarto trimestre de 2024. Véase también el último informe publicado en junio de 2025, «The international role of the euro», BCE, 2025.

Un panorama cambiante podría crear espacio para que el euro adquiriera un mayor papel internacional, lo que tendría consecuencias positivas para la zona del euro. Primero, el incremento de la demanda de valores de renta fija denominados en euros permitiría que los Gobiernos y las empresas se financiaran a tipos más bajos. Segundo, un aumento de los intercambios comerciales denominados en euros protegería a la zona del euro de las fluctuaciones de los tipos de cambio. Tercero, el reforzamiento de su papel internacional impulsaría la autonomía estratégica de Europa y ayudaría a protegerla de sanciones u otras medidas coercitivas.

Sin embargo, el euro solo prosperará si está respaldado por las políticas adecuadas. Una prioridad fundamental de las autoridades europeas debe ser avanzar en la unión de ahorros e inversiones para sacar el máximo provecho de los mercados financieros europeos. La eliminación de barreras dentro de la UE es esencial para aumentar la profundidad y la liquidez de los mercados de financiación en euros, una condición previa necesaria para un uso más generalizado del euro. La emisión planeada de bonos de la UE —conforme Europa se encarga de su propia defensa— podría constituir una contribución importante a la consecución de estos objetivos.

El BCE también está cumpliendo su función. En un entorno geopolítico más volátil, acelerar los avances en el proyecto del euro digital es crucial para reforzar la soberanía europea. La mejora de los sistemas de pago transfronterizos entre el euro y otras monedas también aumentará la resiliencia. Asimismo, ofrecer soluciones para la liquidación en dinero de banco central de operaciones financieras mayoristas registradas en plataformas de tecnología de registros distribuidos incrementará tanto la eficiencia de los mercados financieros europeos como el atractivo internacional del euro. Además, las líneas de liquidez en euros con bancos centrales no pertenecientes a la zona del euro señalan la disposición del BCE a proporcionar un mecanismo de respaldo en situaciones de tensión en los mercados. En último término, estas líneas también pueden fomentar el uso del euro en las operaciones financieras y comerciales internacionales.

Por último, el atractivo internacional del euro se sustenta en la solidez de las políticas en la zona del euro, en unas instituciones fuertes y basadas en normas, y en la credibilidad geopolítica. La defensa del Estado de Derecho también sigue siendo esencial para mantener, y potencialmente aumentar, la confianza en el euro a escala mundial.

11 Promoción de la ética, del buen gobierno y de la sostenibilidad social y medioambiental

En su condición de institución pública, el BCE rinde cuentas ante los ciudadanos de la UE y sus representantes electos. Esta responsabilidad abarca la comunicación y la interacción eficaces con diferentes sectores de la población, el mantenimiento de los estándares éticos más elevados y la transparencia, el análisis de los impactos de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza, y el empoderamiento de sus empleados.

11.1 Cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza

En 2025, el BCE siguió abordando cuestiones ASG

Los principales avances en cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en 2025 se describen en este capítulo. En la sección 11.2 se explica con detalle cómo trabaja el BCE para reforzar constantemente sus marcos de gobernanza, lo que incluye cooperar estrechamente con instituciones homólogas a escala europea e internacional para fortalecer la ética, la integridad y la buena conducta. En la sección 11.3 se presentan las iniciativas del BCE para potenciar la comunicación y aumentar su transparencia, accesibilidad e interacción con los ciudadanos y el público en general. En la sección 11.4 se describen los hechos más destacados en la gestión de los recursos humanos en 2025 y se proporcionan algunos datos fundamentales sobre la diversidad del personal del BCE. Por último, en la sección 11.5 se aborda el trabajo del BCE en temas relacionados con el clima y la naturaleza, y se ofrecen detalles sobre publicaciones más especializadas en esta área.

El BCE aborda los riesgos climáticos como parte de sus marcos de gestión de riesgos financieros y no financieros, tal como se describe en el capítulo sobre gestión de riesgos de las Cuentas Anuales de 2025 del BCE.

Puede consultarse más información sobre estos temas en otras secciones de este informe anual y en el sitio web del BCE (véase cuadro 11.1).

11.2 Fortalecimiento de la ética y de la integridad

La Oficina de Cumplimiento y Gobernanza (CGO, por sus siglas en inglés) del BCE apoya al Comité Ejecutivo en la protección de la integridad y la reputación de la institución, la promoción de estándares de conducta ética y el fortalecimiento de la rendición de cuentas y la transparencia.

El Comité de Ética y Cumplimiento elaboró sus nuevos principios rectores para un uso ético y responsable de la inteligencia artificial

El Comité de Ética y Cumplimiento siguió prestando asistencia a instituciones del Eurosistema y del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) en la implementación de las Orientaciones Deontológicas. Esta asistencia incluyó proporcionar asesoramiento sobre las restricciones a las operaciones financieras privadas, así como sobre los conflictos de intereses relacionados con cuestiones como las actividades externas y las excedencias. Asimismo, el Comité organizó sesiones temáticas con oradores externos en las que participaron más de 50 instituciones y organismos públicos diferentes, dado que también se invitó a instituciones no pertenecientes al Eurosistema y al MUS. En 2025, el Comité creó un grupo de trabajo específico sobre ética e inteligencia artificial (IA) que elaboró principios rectores no vinculantes dirigidos a fomentar el diseño y uso éticos y responsables de los sistemas de IA y proporcionó orientaciones prácticas a instituciones del Eurosistema y del MUS. En consonancia con su compromiso de promover la concienciación sobre aspectos de ética e integridad, el Comité elaboró un test sobre aspectos éticos (Ethics Challenge quiz) y una sesión con un ponente externo en la que se abordaron cuestiones relacionadas con la ética, la confianza del público y el comportamiento humano desde la perspectiva de las ciencias del comportamiento. Ambos eventos contaron con la asistencia de numerosos empleados del Eurosistema y del MUS.

En el ámbito europeo, la CGO colaboró con otras instituciones, órganos y agencias de la UE para organizar conjuntamente el primer Día Interinstitucional de la Ética, que contó con la participación de más de 600 personas en representación de 15 instituciones diferentes. El jefe de la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza del BCE, junto con representantes de otras instituciones, participaron en una mesa redonda en la que se analizó cómo afecta la ética a la cultura organizativa. A escala más internacional, el BCE participó activamente en el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en el marco de la Red de Ética de las Organizaciones Multilaterales (ENMO, por sus siglas en inglés). El BCE ostentó la vicepresidencia de la red y contribuyó a sus reuniones, a los grupos de trabajo y a la reunión anual de miembros organizada por el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras. Esta cooperación global allanó el camino para la adopción de las Normas de práctica para las funciones de ética en abril de 2025.

Mantener la concienciación de los empleados sobre la ética y la integridad continuó siendo una prioridad en 2025

Como es habitual, se llevaron a cabo sesiones de acogida para empleados recién incorporados. Además, la CGO ofreció cursos de formación diseñados a medida para funciones de negocio específicas, así como sesiones de actualización de conocimientos sobre las normas aplicables a las operaciones financieras privadas. Una de las iniciativas generales de concienciación y divulgación que se llevaron a cabo fue el Día Mundial de la Ética, con stands abiertos a todos los empleados del BCE.

El número de solicitudes a la CGO pasó de 3.070 en 2024 a 3.532 en 2025 (gráfico 11.1), un incremento que se vio impulsado por las iniciativas de sensibilización y por los esfuerzos constantes por desarrollar herramientas digitales intuitivas. Al igual que en años anteriores, los controles anuales de vigilancia del cumplimiento organizados por la CGO confirmaron que tanto los empleados como los altos cargos del BCE seguían cumpliendo las normas sobre operaciones financieras privadas.

Gráfico 11.1

Resumen de las consultas formuladas por empleados del BCE en 2025

Fuente: BCE.

El Comité Deontológico apoya y asesora a altos cargos del BCE sobre cuestiones de ética

El Comité Deontológico independiente del BCE, junto con el Comité de Auditoría del BCE, complementa la estructura de gobernanza de la institución. Ofrece asesoramiento a altos cargos del BCE en cuestiones de ética, principalmente relacionadas con actividades privadas y actividades profesionales remuneradas tras el cese en el cargo, y evalúa sus declaraciones de intereses. Asimismo, el Comité realiza un seguimiento de los avances europeos e internacionales en materia de ética y buena conducta.

En 2025, el Comité revisó el cumplimiento de las normas sobre operaciones financieras privadas por parte de los altos cargos del BCE a través de las declaraciones de intereses y emitió 35 dictámenes, entre ellos 15 sobre restricciones post-empleo (varios de estos dictámenes incluyeron recomendaciones sobre el cumplimiento de los períodos de incompatibilidad). Los dictámenes del Comité Deontológico se publican en el sitio web del BCE seis meses después de su fecha de emisión.

11.3 Comunicación y transparencia

El entorno de comunicación tanto externa como interna fue complejo

El año 2025 estuvo marcado por un entorno complejo que hizo que la comunicación fuera particularmente difícil. El grado excepcional de incertidumbre económica, las tensiones geopolíticas, el creciente populismo y el resurgimiento de los debates sobre la independencia de los bancos centrales coincidieron con un aumento de las presiones asociadas a la financiación de la seguridad, la estabilidad y el crecimiento de Europa. Sin embargo, los resultados de las principales políticas del BCE permitieron transmitir un mensaje de tranquilidad. La inflación volvió a situarse en torno al objetivo del BCE del 2 %, la política monetaria estaba en la «senda adecuada» y el sistema bancario de la zona del euro se mantuvo resiliente. Sin embargo, puede que estos logros hayan pasado desapercibidos para muchas personas. En general, aunque los precios dejaron de subir a un ritmo tan rápido, permanecieron en un nivel más elevado que antes del repunte de la inflación. Esto acrecentó las persistentes preocupaciones de los ciudadanos europeos sobre el coste de la vida, la inflación y el presupuesto de los hogares. Además, las peticiones cada vez más numerosas de simplificación de la normativa o de desregulación total del sector financiero precisaron una respuesta razonada, prudente y bien comunicada. Por último, los nuevos marcos del BCE de carreras profesionales y relaciones con el personal, así como la mudanza masiva de la Eurotower a un nuevo edificio con un concepto innovador del espacio de trabajo, hicieron necesaria una comunicación interna de apoyo.

El BCE se comprometió a seguir adaptando su comunicación después de la evaluación de la estrategia de 2025

En vista de los retos planteados, el BCE se ha comprometido a seguir adaptándose a la evolución del entorno de comunicación, como se confirmó en la declaración sobre la estrategia de política monetaria de 2025. En este ejercicio se hizo balance de los esfuerzos realizados para modernizar la comunicación del BCE desde la revisión de la estrategia de 2021. La revisión había puesto de manifiesto la mayor concienciación del público sobre el objetivo de estabilidad de precios del BCE y se llegó a la conclusión de que el BCE y los bancos centrales nacionales habían hecho notables esfuerzos para aumentar la interacción y la comunicación con los ciudadanos, así como para mejorar la legibilidad y la accesibilidad de sus comunicaciones. Sin embargo, entre el público en general, el conocimiento de la labor del Eurosistema y de cómo funcionan la economía y el sector financiero continúa siendo limitado. En consecuencia, el BCE volvió a confirmar su compromiso de explicar de la forma más clara posible a todos los públicos su estrategia y sus decisiones de política monetaria.

La educación financiera se reconoce cada vez más como un elemento importante para la transmisión de la política monetaria

Además, se dispone de evidencia creciente de que la política monetaria podría transmitirse a la economía de manera más eficaz si, en general, los consumidores comprendieran mejor la economía y el papel de los bancos centrales[106]. Por consiguiente, promover la educación financiera es un área clave de interés. Las sinergias y los beneficios de la cooperación en todo el Eurosistema en este ámbito podrían proporcionar una vía de avance. Un ejemplo de ello fue la publicación de los cinco compromisos para impulsar la agenda de educación financiera el Día Internacional de la Mujer de 2025.

Adaptar la comunicación a través de enfoques innovadores

El BCE lanzó su nuevo canal de YouTube «Espresso Economics»

En enero de 2025, el BCE lanzó su canal Espresso Economics en YouTube, dirigido principalmente a un público más joven. En los vídeos se explican conceptos económicos básicos en términos sencillos y de forma amena. Los temas relacionados con las experiencias cotidianas de los jóvenes resultaron ser los más populares, por ejemplo, por qué creen los jóvenes que los precios están subiendo tanto, por qué comprar una casa se ha vuelto extremadamente caro, o la preocupación por el empleo en la era de la IA y el trabajo en la economía de plataformas (gig economy). De igual modo, los vídeos en los que se explican temas de actualidad en términos accesibles ―basados en los análisis realizados por expertos del BCE― también fueron ampliamente visualizados, entre ellos los vídeos sobre cómo afecta el cambio climático a los precios de los alimentos, qué significan los aranceles para la economía o cómo funciona la economía de la atención.

El podcast del BCE alcanzó un millón de escuchas

El podcast del BCE logró dos hitos importantes en 2025: la publicación del episodio número 100 y la superación del millón de escuchas para la serie completa. Para estar al día de los cambios en las preferencias de los oyentes, el BCE siguió modernizando tanto el formato como el contenido de los podcasts.

El blog del BCE resultó ser una fórmula de éxito para ampliar la divulgación de los análisis y opiniones del BCE

En la misma línea, en el blog del BCE, en el que tanto miembros del Comité Ejecutivo como empleados del BCE comparten sus opiniones y análisis, también se trataron temas de actualidad. Los temas abordados abarcaron desde la respuesta de los consumidores europeos a los aranceles estadounidenses y el papel de los trabajadores extranjeros para impulsar el crecimiento, hasta el impacto de las olas de calor sobre los precios o los riesgos que plantean las stablecoins para Europa. El significativo eco de estos contenidos del blog en importantes medios de comunicación a escala internacional muestra la eficacia de este canal para lograr que los análisis y las opiniones del BCE sean accesibles a un público más amplio.

Continuaron las mejoras en la experiencia y las actividades del Centro de Visitantes del BCE

El BCE y su edificio principal continuaron atrayendo a visitantes de toda Europa y del resto del mundo. En 2025, más de 23.000 visitantes participaron en casi 700 actividades, incluidas conferencias y visitas al Centro de Visitantes del BCE, al que se habían incorporado nuevos elementos de exposición. Se publicó un nuevo vídeo «¿Qué hace el BCE?» que anima a los visitantes, tanto en remoto como presenciales, a entender mejor de qué forma las acciones del BCE marcan una diferencia en su vida.

La presidenta Christine Lagarde (a la derecha) en el Centro de Visitantes del BCE.

La IA es y seguirá siendo un elemento formativo en las actividades de comunicación del BCE

La inteligencia artificial (IA), en especial el uso de grandes modelos de lenguaje y contenidos generados automáticamente en las actividades de comunicación, tiene cada vez más implicaciones para el BCE. El BCE también se ve afectado por la adopción más generalizada de la IA y la está utilizando en sus comunicaciones.

La información falsa, la desinformación y los deepfakes están afectando al BCE y a sus representantes

Los contenidos generados automáticamente, sobre todo imágenes y vídeos, volvieron a utilizarse en contra del BCE con intenciones maliciosas en 2025. El BCE dispone de protocolos específicos para identificar y abordar este problema. Entre los ataques cabe mencionar cuentas falsas en las redes sociales suplantando al BCE o a sus responsables, vídeos deepfake suplantando la identidad de la presidenta y de otros miembros del Comité Ejecutivo, así como información falsa y desinformación en las redes sociales y en medios de comunicación tradicionales. Ante el aumento del número de incidentes de este tipo y la mayor dificultad para distinguir contenidos falsos de la información o los representantes genuinos del BCE, con la ayuda de nuevas tecnologías se reforzarán aún más los esfuerzos y los procesos de coordinación interna en este ámbito.

El euro digital fue un objetivo prioritario para los defensores de teorías conspiratorias

El euro digital, en particular, es un importante objetivo de información falsa y de narrativas conspiratorias, tanto online como offline. El BCE ha priorizado una comunicación proactiva y basada en hechos en diversos canales y formatos, con el fin de asegurar que el público tenga acceso a información precisa y oportuna.

La IA se lleva utilizando mucho tiempo para apoyar las comunicaciones del BCE, especialmente en la traducción

Las aplicaciones beneficiosas de la IA llevan utilizándose desde hace tiempo en las comunicaciones del BCE. Cabe destacar que ha ayudado a la institución a hacer frente a la creciente demanda de traducciones, especialmente en la supervisión bancaria, y a mejorar el alcance de su comunicación. En 2025 se tradujeron automáticamente más de 45 millones de páginas —principalmente para uso interno— a través de la herramienta eTranslation que la Comisión Europea pone a disposición del BCE. En el caso de los documentos oficiales del BCE destinados a la comunicación externa sigue siendo indispensable que un traductor humano realice una revisión final de la calidad de la traducción en cualquier lengua oficial de la UE.

Actividades de comunicación sobre nuestra moneda: dinero en efectivo y dinero digital

El rediseño de los billetes en euros brindó una oportunidad de conectar con el público en general

La conexión más tangible entre los ciudadanos de la zona del euro y su banco central es a través del efectivo, concretamente los billetes en euros. Por tanto, el diseño futuro de los billetes es de interés para el público en general. En 2025, las iniciativas de comunicación sobre billetes se centraron en torno al anuncio de la selección de los posibles motivos para los futuros billetes y la convocatoria de un concurso de diseño. El amplio alcance de las actividades de comunicación y divulgación relacionadas con estos eventos reforzaron el mensaje de que el BCE y el Eurosistema continúan comprometidos con el mantenimiento del efectivo como medio de pago válido y accesible.

Se intensificaron los esfuerzos de comunicación sobre el euro digital para satisfacer el creciente interés público

El BCE también intensificó sus esfuerzos de comunicación sobre el euro digital debido al mayor interés público. Por ejemplo, en los análisis basados en datos se examinaron los costes del proyecto y su impacto en la estabilidad financiera, con el fin de aumentar la transparencia y abordar creencias equivocadas generalizadas. Además, numerosas entrevistas, discursos, comparecencias parlamentarias, podcasts y artículos de opinión de la presidenta y de los miembros del Comité Ejecutivo contribuyeron a un debate más informado entre el público y los legisladores de la UE.

La adopción del euro por parte de Bulgaria fue una oportunidad para celebrar la moneda única

La adopción del euro por parte de Bulgaria también constituyó una oportunidad para celebrar los logros de la moneda única con el público en general en toda la UE. El euro sigue conectando a los europeos más allá de las fronteras nacionales, facilitando la vida cotidiana, los viajes y los intercambios, y promoviendo la prosperidad común en toda la zona del euro. El BCE conmemoró la ocasión con una serie de iniciativas de comunicación específicas. Entre ellas se incluyeron el discurso que pronunció la presidenta del BCE, titulado «Bulgaria on the euro’s doorstep: towards a shared future», una entrada en el blog sobre la popularidad del euro en torno a la fecha de su adopción y actividades de divulgación a cargo de creadores de contenido búlgaros, así como varias publicaciones en redes sociales. La iniciativa de mayor visibilidad fue la iluminación de la fachada del BCE para celebrar la incorporación de Bulgaria a la zona del euro, cuyas imágenes llegaron a millones de personas, especialmente a través de las redes sociales.

El edificio del BCE iluminado el 1 de enero de 2026 para celebrar la incorporación de Bulgaria a la zona del euro.

Acceso público a los documentos del BCE

En 2025, el BCE tramitó más solicitudes de acceso público que en 2024 ante el continuo interés por acceder a documentos sobre temas institucionales

El marco de acceso público del BCE es esencial para cumplir su compromiso de transparencia. Promueve la transparencia y la apertura y refuerza la legitimidad democrática del BCE al proporcionar amplio acceso a los documentos del BCE, al tiempo que se protege la independencia y el funcionamiento eficaz de la institución.

En 2025, el BCE recibió más solicitudes de acceso público a sus documentos, 86 en total, frente a 74 solicitudes en 2024. Las solicitudes abarcaron una amplia gama de temas, como los relacionados con aspectos institucionales y de gobernanza, y cuestiones de banca central y supervisión bancaria. Al igual que en 2024, las solicitudes referidas a cuestiones institucionales e internas ―como las políticas de recursos humanos―, continuaron siendo las más numerosas.

En consonancia con el compromiso del BCE con la transparencia, los documentos divulgados en respuesta a solicitudes de acceso público se pusieron, en general, a disposición de los solicitantes a través del Registro público de documentos del BCE. Además, el BCE preparó su resumen de los temas tratados en las solicitudes de acceso a documentos en 2025.

La CGO organizó iniciativas de divulgación para aumentar la concienciación sobre el marco jurídico que rige el acceso a la documentación y promover una cultura común de transparencia en la institución. Unas iniciativas estaban dirigidas a toda la plantilla y otras se diseñaron a medida para funciones de negocio específicas.

El Defensor del Pueblo Europeo no señaló ningún caso de mala administración en el tratamiento de las solicitudes de acceso público por parte del BCE.

11.4 Invertir en las personas para asegurar que el BCE mantenga su resiliencia y la mirada puesta en el futuro

En 2025, el BCE siguió invirtiendo en sus empleados para asegurarse de mantener la resiliencia de la institución. La transición a espacios de trabajo dinámicos contribuyó a la agilidad organizativa, a la accesibilidad y a una mayor interacción entre funciones, al tiempo que también mejoró la eficiencia de costes y la conciliación entre la vida laboral y la personal. Las nuevas herramientas digitales de recursos humanos y formación específica —que incluyen, por ejemplo, la inteligencia artificial (IA) y la diversidad— han hecho más fácil prestar apoyo, destacar las oportunidades de desarrollo profesional y promover una cultura de trabajo inclusiva.

Cultura de trabajo

El BCE introdujo espacios de trabajo dinámicos, y se despidió de la Eurotower al trasladar a los empleados al edificio Gallileo

Como consecuencia de la reubicación de 2.440 empleados, casi el 50 % de la plantilla se trasladó a las oficinas recién diseñadas (1.700 al edificio Gallileo y 740 al edificio principal del BCE). La transición a espacios de trabajo dinámicos —con un sistema de mesas compartidas— está fomentando la flexibilidad, la inclusión y la innovación en la comunidad del BCE. La Supervisión Bancaria del BCE inició una nueva era al reunir a su personal bajo el mismo techo en el edificio Gallileo. Se espera que toda la plantilla del BCE trabaje en espacios de trabajo dinámicos en un plazo de dos años, con el objetivo de mejorar la eficiencia de costes y la colaboración híbrida, al tiempo que se promueve la autonomía.

El BCE revisó su marco de denuncias, investigación y medidas disciplinarias para fomentar un lugar de trabajo respetuoso

El BCE revisó el marco de denuncias, investigación y medidas disciplinarias para fomentar un lugar de trabajo respetuoso. Las nuevas normas ofrecen aclaraciones sobre los canales de denuncia y agilizan las investigaciones sobre conductas inapropiadas, que serán gestionadas por una sola unidad específica, y también refuerzan el marco de denuncia de infracciones. Estos cambios han propiciado que se preste más atención a la prevención, la resolución temprana y el apoyo a los empleados implicados, también mediante el refuerzo de la protección proactiva si se detecta un riesgo de represalias.

Se puso en marcha una nueva encuesta para escuchar y apoyar mejor a los empleados

En 2025, el BCE puso en marcha una nueva encuesta para seguir mejorando la forma de escuchar a los empleados, con el fin de dar una respuesta más ágil y con mayor impacto a sus comentarios y observaciones. En la primera encuesta, que se llevó a cabo en noviembre, participó el 75 % de los empleados que cumplían los criterios necesarios. Los resultados servirán de base para dar seguimiento a esta cuestión en 2026.

Desarrollo profesional y del talento

El portal de desarrollo profesional del BCE siguió creciendo y también se convirtió en un mercado de talento interno

El portal de desarrollo profesional del BCE (career portal) también ofrece ahora un mercado de talento interno para la plantilla del BCE y ofrece oportunidades adicionales de desarrollo profesional. Se añadieron tres tipos de oportunidades: funciones, proyectos y job shadowing (que ofrece la oportunidad de aprender cómo trabaja un compañero observándolo en su puesto de trabajo). Estas iniciativas permiten a los empleados que las aprovechan ampliar sus conocimientos y experiencia, utilizar sus competencias en un nuevo equipo o área operativa y explorar nuevos entornos con vistas a la movilidad, al tiempo que establecen nuevos contactos en el proceso.

Una proporción elevada de la plantilla ha mostrado interés o ha participado en las nuevas oportunidades disponibles o en intercambios de puestos de trabajo y en los programas de mentoring que ya se ofrecían en la plataforma. En 2025, más de 2.000 empleados utilizaron el portal.

Las solicitudes de movilidad interna y de participación en el Programa de Intercambio Schuman con otras instituciones de la UE siguieron siendo elevadas

En el BCE se promueve la movilidad para impulsar el desarrollo profesional y la adaptabilidad de la plantilla. En 2025, la tasa de movilidad interna fue del 6,6 %[107]. Alrededor del 57 % de los empleados que aprovecharon las oportunidades de movilidad se trasladaron a otras áreas operativas, frente a un 43 % que permaneció en la misma área operativa, lo que indica el éxito en lograr mayores oportunidades de movilidad y fomentar la adaptabilidad.

También se apoya la movilidad externa para que los empleados puedan adquirir nueva experiencia en otras organizaciones durante un período de tiempo determinado. Muchos empleados del BCE trabajan temporalmente en otras instituciones del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) o del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). En 2025, el 1,3 % de la plantilla se acogió a la movilidad externa en el marco de la política sobre excedencias especiales no remuneradas para movilidad.

La séptima edición programa Schuman se inició en 2025 y se observó un aumento de la participación de instituciones del SEBC y del MUS, con un total de 93 proyectos propuestos por 23 instituciones, que generaron 220 solicitudes. De estos proyectos, finalmente se ofrecieron 41 como oportunidades para trabajar en comisión de servicio, permitiendo que 47 personas participaran en intercambios entre el BCE, las autoridades nacionales competentes (ANC) y los bancos centrales nacionales (BCN). En total, 18 países y 23 instituciones tomaron parte en el programa, lo que supuso un incremento del número de proyectos y de participantes en comparación con 2024.

El programa de formación incluye muchas nuevas ofertas relacionadas con la IA

La oferta de formación en IA tiene por objeto generar confianza y competencias prácticas, ayudando a los empleados a comprender y utilizar la IA de manera responsable en el BCE. Más de 1.400 personas asistieron a las sesiones formativas que se organizaron en 2025 para desarrollar capacidades en IA, desde cursos básicos hasta programas más técnicos y avanzados.

Diversidad e inclusión

El BCE reafirmó su compromiso con la diversidad y la inclusión

En un contexto exterior cambiante, el BCE mantiene su firme compromiso de fomentar la igualdad de oportunidades y la unidad a través de su programa de diversidad e inclusión (D&I). Esta estrategia, desarrollada con arreglo al mandato del Comité Ejecutivo y dirigida por la Dirección General de Recursos Humanos, añade nuevas medidas a las ya existentes con el objetivo de eliminar los obstáculos estructurales, reforzar los sistemas equitativos y promover una cultura inclusiva. Se trata de un compromiso común: los patrocinadores ejecutivos (executive sponsors) impulsan la diversidad y la inclusión a nivel de puestos de dirección, los embajadores de D&I (D&I ambassadors) articulan la agenda con sus áreas operativas, y seis redes de empleados dan visibilidad a perspectivas diversas y promueven la conexión y las alianzas. Estos esfuerzos cuentan con el apoyo de un asesor de D&I (D&I Adviser) y un equipo especializado del Departamento de Recursos Humanos, que integran un enfoque de diversidad e inclusión en las políticas y facilitan el diálogo. Paralelamente, el diálogo regular entre el SEBC y el MUS refuerza aún más el impacto colectivo.

El BCE sigue un enfoque multidimensional con respecto a la diversidad y la inclusión que va más allá de la representación femenina

Dos estrategias de género y sus objetivos asociados han sido cruciales para lograr avances significativos hacia la igualdad de género en el BCE. El incremento más sustancial se ha registrado en la representación femenina en las bandas salariales K-L —8,2 puntos porcentuales desde 2019—, que a finales de 2025 alcanzó el 39,4 %. La masa crítica de representación femenina del 33 % se ha conseguido en todos los niveles, desde los puestos de analista hasta la alta dirección.

Paralelamente a estos esfuerzos, el BCE reforzó su cultura inclusiva interactuando con los empleados de maneras muy diferentes. La serie de charlas Gender Talk continuó involucrando a los empleados en temas importantes como las normas de género, la masculinidad y la corresponsabilidad en los cuidados, y se organizó una charla interna sobre inteligencia intercultural. La inclusión del colectivo LGBT+ se impulsó mediante la participación en la marcha del Día del Orgullo en Frankfurt (Christopher Street Day).

El mes de la diversidad del BCE se centró en la confianza en la discapacidad

En 2025, el Mes de la Diversidad del BCE se centró en la inclusión de la discapacidad. Se pusieron en marcha una serie de iniciativas encaminadas a reforzar la confianza en la discapacidad en toda la organización. Entre las iniciativas más destacadas cabe mencionar talleres específicos para responsables y una experiencia inmersiva en la discapacidad visual organizada en colaboración con el Dialog Museum de Frankfurt.

Nuestro personal de un vistazo

Composición de la plantilla en 2025

1) A 31 de diciembre de 2025.
2) Se refiere únicamente a empleados con contrato indefinido o de duración determinada.
3) Los porcentajes por banda salarial se refieren a empleados con contrato indefinido o de duración determinada. El porcentaje correspondiente a cada género se refiere al total de empleados y becarios.
4) Incluye 59 participantes en el programa de graduados.
5) Empleados en comisión de servicio de un banco central nacional del Sistema Europeo de Bancos Centrales, de instituciones y organismos públicos europeos y de organizaciones internacionales.
6) Se refiere a cualquier traslado horizontal permanente o temporal entre divisiones o áreas operativas de empleados con contrato de duración determinada o indefinido, excluidos los participantes en el programa de graduados.
7) Se refiere a cualquier traslado permanente o temporal a un puesto con una banda salarial superior, con o sin proceso de selección, de empleados con contrato de duración determinada o indefinido, excluidos los participantes en el programa de graduados.
8) Se refiere únicamente a empleados con contrato indefinido o de duración determinada convertible en indefinido.
9) El cuadro muestra los porcentajes de empleados y becarios del BCE por nacionalidad, es decir, los miembros de la plantilla que tienen varias nacionalidades se computan por cada nacionalidad que declaran. Los porcentajes se obtienen calculando la proporción entre el número de personas de cada nacionalidad y el número total de nacionalidades (solo de la UE). Los países se enumeran siguiendo el orden alfabético del nombre del país en sus respectivas lenguas nacionales.

11.5 Entender mejor los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza

Las pérdidas económicas relacionadas con los fenómenos meteorológicos y el clima afectan a la economía europea

El ritmo de calentamiento en Europa duplica el de la media mundial, con unas temperaturas terrestres que ya se sitúan 2,1º C por encima de los niveles preindustriales[108]. El impacto económico ya se está materializando. Entre 2021 y 2024, las catástrofes meteorológicas y climáticas provocaron pérdidas económicas en la UE por un importe total de 208 mm de euros, equivalente a una media del 0,32 % del PIB anual[109]. La biodiversidad y la salud de los ecosistemas en Europa también están disminuyendo debido al cambio climático y a otros efectos de las actividades humanas[110].

El Consejo de Gobierno se comprometió a tener plenamente en cuenta las implicaciones del cambio climático y de la degradación de la naturaleza para la política monetaria y la actividad de banca central

En su declaración sobre la estrategia de política monetaria de 2025, el BCE reiteró que el cambio climático tiene profundas implicaciones para la estabilidad de precios a través de su impacto en la estructura y en la dinámica cíclica de la economía y del sistema financiero. El Consejo de Gobierno también aclaró el papel fundamental que desempeñan los riesgos relacionados con la naturaleza en el cumplimiento de su mandato. En concreto, el Consejo de Gobierno se comprometió a asegurar que, en el ámbito de su mandato, se tengan plenamente en cuenta las implicaciones del cambio climático y de la degradación de la naturaleza para la política monetaria y la actividad de banca central. Un objetivo que se ha incluido en las prioridades supervisoras para el período 2026-2028 es asegurar una gestión prudente de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza.

En 2025, los comités del BCE y del Eurosistema continuaron integrando los riesgos climáticos y relacionados con la naturaleza en sus principales actividades[111]. Asimismo, dieron cumplimiento a los compromisos[112] ya adquiridos e intensificaron su trabajo en tres áreas prioritarias: gestionar la transición a una economía verde, abordar el creciente impacto físico del cambio climático y avanzar en los trabajos sobre los riesgos relacionados con la naturaleza. En vista del creciente impacto económico y financiero de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza, el BCE se ha comprometido a continuar por ese camino conforme a su mandato. A finales de año actualizó las actuaciones que llevará a cabo en el futuro para mejorar su capacidad analítica y operativa.

Figura 11.1

Resumen de las principales actividades previstas relacionadas con el clima y la naturaleza

El BCE adaptó su marco de aplicación de la política monetaria para abordar los riesgos de transición relacionados con el clima

El BCE continuó teniendo en cuenta e informando sobre los riesgos climáticos como parte de la implementación de su política monetaria. El Eurosistema publicó su tercer conjunto de información financiera anual de aspectos climáticos de las carteras de política monetaria y las reservas exteriores del BCE, mostrando que las emisiones de carbono asociadas a estos activos siguieron disminuyendo. Asimismo, el Consejo de Gobierno estableció un objetivo intermedio como referencia para realizar un seguimiento de la senda de descarbonización de las carteras agregadas de valores corporativos con el fin de contribuir a la consecución de los objetivos del Acuerdo de París y la Ley Europea del Clima. Si estas carteras se desvían de la senda de descarbonización media deseada, el Consejo de Gobierno evaluará, dentro de los límites de su mandato y atendiendo a las circunstancias de cada caso, si es necesario adoptar medidas correctoras. En la información publicada también se introdujo un nuevo indicador experimental para medir la exposición de las carteras de bonos corporativos a sectores con dependencias significativas de la naturaleza o que tienen un impacto sobre ella.

En cuanto al marco de activos de garantía, desde finales de 2024 los BCN del Eurosistema han aplicado criterios comunes sobre los riesgos relacionados con el clima en los sistemas internos de evaluación del crédito (ICAS, por sus siglas en inglés) que utilizan para los activos no negociables (véase sección 2.3). En una entrada del blog del BCE se explica con más detalle cómo el BCE trata de incluir adecuadamente los riesgos climáticos en las calificaciones crediticias. Además, en julio de 2025, el Consejo de Gobierno decidió introducir un factor climático para proteger el valor de los activos de garantía del Eurosistema en caso de perturbaciones asociadas a la transición climática (véase sección 2.3). Esta medida entrará en vigor el 15 de junio de 2026 para los activos negociables emitidos por sociedades no financieras. Por otra parte, en julio de 2025, el Consejo de Gobierno decidió posponer la aplicación del requisito de cumplir la Directiva de la UE sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD, por sus siglas en inglés) como criterio de admisibilidad en el marco de activos de garantía del Eurosistema. Esta decisión fue resultado de la transposición incompleta de la CSRD a la legislación nacional y de su revisión en el contexto del paquete de simplificación Ómnibus de la Comisión Europea.

El BCE siguió mejorando sus análisis y escenarios macroeconómicos y de estabilidad financiera

Las consideraciones climáticas se han integrado de forma más sistemática en los análisis macroeconómicos y de estabilidad financiera del BCE. Por ejemplo, las proyecciones macroeconómicas elaboradas por los expertos del BCE/Eurosistema incorporan medidas fiscales relacionadas con el clima, elementos del paquete de medidas «Objetivo 55» de la UE y el impacto macroeconómico del nuevo régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (ETS2). En cuanto al análisis de escenarios, la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS, por sus siglas en inglés) desarrolló nuevos escenarios climáticos a corto plazo en una línea de trabajo liderada, como en años anteriores, por el BCE. Estos escenarios se centran en los impactos climáticos hasta 2030, un plazo muy relevante para las autoridades y los participantes en el mercado. Los escenarios ponen en evidencia que, en la zona del euro, una transición temprana coordinada globalmente reduciría los riesgos macrofinancieros. En la zona del euro, los riesgos físicos son importantes incluso en horizontes a corto plazo —y los eventos extremos podrían reducir el PIB hasta un 5 % en un escenario de riesgos físicos que recoja el impacto multiplicador de riesgos naturales combinados en 2026 y 2027— (véase «Climate risks: no longer the tragedy of the horizon» en el blog del BCE). Además, el BCE contribuyó a los trabajos de la NGFS sobre las interacciones entre el análisis de escenarios climáticos y los planes de transición.

En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE completó un programa plurianual con el objetivo de desarrollar más las capacidades de gestión de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza de las entidades de crédito y siguió avanzando hacia un enfoque de normalidad supervisando los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza como parte de sus evaluaciones y procesos supervisores periódicos. En general, las entidades avanzaron significativamente en la gestión de los riesgos derivados de las crisis climática y de la naturaleza. Sin embargo, continúa siendo necesaria una atención supervisora sostenida en vista de las cuestiones pendientes. Para más información, véase el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE.

El BCE actualizó sus indicadores estadísticos climáticos para incorporar metodologías avanzadas, nuevos conjuntos de datos y ajustes para reflejar los efectos de la inflación, garantizando un seguimiento más preciso de los esfuerzos de descarbonización y del impacto de la intensificación de los riesgos relacionados con el clima. Asimismo, el BCE contribuyó a las iniciativas europeas e internacionales sobre datos climáticos, como las destinadas a eliminar las lagunas de datos del G-20 y a mejorar la presentación de información sobre sostenibilidad.

El BCE continuó reduciendo la huella ambiental de sus propias operaciones, carteras y billetes. En la Declaración ambiental de 2025 se indicaba que las emisiones asociadas a las operaciones internas del BCE se habían reducido un 39 % entre 2019 y 2024, en línea con la senda del objetivo fijado para 2030. Además, en la información financiera de aspectos climáticos de las carteras del BCE no relacionadas con la política monetaria se señalaba que las inversiones corporativas del fondo de pensiones de los empleados del BCE se mantienen en la senda adecuada para alcanzar los objetivos intermedios de descarbonización. En cuanto a los billetes en euros, prosiguieron los esfuerzos para reducir su huella ambiental, que incluyeron medidas para lograr que a partir de 2027 solo se utilice algodón orgánico y se use más energía eléctrica descarbonizada en la fabricación de billetes. Paralelamente, el BCE está incorporando principios del ecodiseño en el desarrollo de los futuros billetes en euros. Asimismo, el Eurosistema sigue trabajando para reducir la huella ambiental de los pagos electrónicos, también a lo largo de toda la cadena de valor del proyecto del euro digital.

El desarrollo de capacidades, los seminarios y la cooperación con otros bancos centrales e instituciones internacionales sustentaron los trabajos del BCE sobre el clima y la degradación de la naturaleza. En 2025, el BCE continuó contribuyendo a los debates internacionales sobre políticas en esta materia y a publicaciones a través de numerosos foros a escala tanto europea como mundial. Entre ellos se incluyen la ya mencionada NGFS, el Consejo de Estabilidad Financiera, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, las Autoridades Europeas de Supervisión y la Junta Europea de Riesgo Sistémico, el Banco de Pagos Internacionales y su Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado, el G-7 y el G-20, así como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

El BCE avanzó en el conocimiento y la gestión del impacto de la transición hacia una economía más verde

Los estudios y las encuestas del BCE mejoraron su conocimiento de las implicaciones económicas y financieras de la transición hacia una economía verde. Las entidades participantes en la encuesta sobre préstamos bancarios de julio de 2025 indicaron que el comportamiento climático de las empresas y la eficiencia energética de los edificios se tenían en cuenta en sus condiciones crediticias. Las entidades continuaron señalando que los criterios de concesión de créditos a las empresas con mejor comportamiento climático se habían relajado y que se habían endurecido para las empresas con altas emisiones de carbono. Las entidades también manifestaron que la incertidumbre sobre la futura normativa climática constituía un obstáculo para la demanda de préstamos. Un análisis de las necesidades de inversiones verdes en Europa puso de relieve que, pese a los avances logrados, la inversión en actividades verdes había sido inferior a la necesaria para alcanzar los objetivos climáticos, y sugería diversas políticas financieras y económicas para impulsarla. En un documento ocasional del Comité de Relaciones Internacionales del Eurosistema se consideraron las interacciones entre la fragmentación geoeconómica y las políticas de transición climática descoordinadas que podrían derivarse, las cuales podrían reforzarse mutuamente. En otras contribuciones se analizaron las interconexiones entre la inteligencia artificial y la transición ecológica y cómo podría satisfacerse el aumento de la demanda de financiación de la defensa sin sacrificar las prioridades ecológicas y digitales.

Es necesario comprender mejor el creciente impacto físico del cambio climático

Para abordar los crecientes retos derivados del impacto físico del cambio climático es preciso comprender mejor dicho impacto y adoptar nuevas estrategias. Dado que las temperaturas extremas y las olas de calor son cada vez más habituales, el análisis del BCE puso en evidencia que los riesgos físicos también afectan a la productividad individual de las empresas[113] y a la productividad agregada[114], reducen sustancialmente la actividad económica en las regiones afectadas y provocan subidas de los precios de los alimentos[115]. Los estudios del BCE indican que las entidades de crédito y los inversores tienen cada vez más en cuenta los riesgos climáticos físicos de los inmuebles residenciales[116] y comerciales[117] ubicados en zonas de riesgo. Los prestatarios soberanos no son una excepción[118], dado que los riesgos físicos están asociados a calificaciones crediticias más bajas. En cuanto a la adaptación al cambio climático, los trabajos de investigación del BCE[119] hacen hincapié en la necesidad de mejorar la resiliencia, la cobertura de seguros y las herramientas financieras para absorber y suavizar el impacto de los riesgos climáticos en Europa.

Se avanzó en los trabajos sobre los riesgos relacionados con la naturaleza

El BCE trabajó intensamente para entender mejor los riesgos relacionados con la naturaleza y sus efectos sobre la economía y el sector financiero. La referencia explícita a la degradación de la naturaleza en la evaluación de la estrategia del BCE de 2025 aclaró su relevancia para la política monetaria. Los principales trabajos realizados por el BCE en este ámbito se presentan en el recuadro 9. En un documento ocasional del BCE[120] y en la entrada «The European economy is not drought-proof» del blog del BCE se pusieron de relieve los riesgos para la economía real, el sector financiero y la estabilidad de precios que plantean la degradación de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, y también se subrayó la importancia de los riesgos relacionados con el agua para la zona del euro. En noviembre de 2025, el BCE organizó, junto con la NGFS, un seminario internacional sobre las prácticas y las herramientas de que disponen los bancos centrales y los supervisores para ayudarles a evaluar y abordar los riesgos relacionados con la naturaleza.

Recuadro 9
La evaluación de los riesgos relacionados con la naturaleza para la economía europea

La economía depende de la naturaleza, pero la salud del planeta se está deteriorando a un ritmo preocupante. Además, en comparación con nuestro conocimiento de los riesgos económicos y financieros relacionados con el clima, nuestra comprensión de los riesgos relacionados con la naturaleza aún se encuentra en una fase incipiente —a pesar de los estrechos vínculos existentes entre los riesgos climáticos y los riesgos naturales—. Por este motivo, los riesgos económicos y financieros relacionados con la naturaleza siguen siendo un área de atención prioritaria en la versión actualizada de la estrategia sobre el clima y la naturaleza del BCE y se reconocen tanto en la declaración sobre la estrategia de política monetaria de 2025 como en las prioridades supervisoras para el período 2026-2028.

En 2025, el BCE, junto con la Universidad de Oxford y la London School of Economics, realizaron una evaluación basada en el riesgo de la economía y las entidades de crédito de la zona del euro. En concreto, analizaron cómo las dependencias de las empresas de los servicios ecosistémicos pueden generar riesgos financieros. Basándose en resultados previos que ponían en evidencia que el 75 % de los préstamos bancarios a empresas de la zona del euro están vinculados a empresas con un alto grado de dependencia de los servicios de los ecosistemas[121], el BCE realizó estimaciones del porcentaje de la producción sectorial en riesgo como consecuencia de la degradación de los ecosistemas. Se consideró que los riesgos relacionados con el agua eran los más importantes para la zona del euro, y que la escasez de aguas superficiales, por sí sola, podría poner el peligro hasta el 24 % de la producción económica de la zona[122]. En este contexto, en 2026, el BCE, en colaboración con otros miembros del Eurosistema y del SEBC, pondrá en marcha un proyecto analítico conjunto sobre los riesgos relacionados con el agua.

En un documento de trabajo del BCE sobre el nexo entre el clima, la biodiversidad y la contaminación se analizó su impacto en las condiciones del crédito bancario. El documento mostró que las empresas altamente contaminantes situadas cerca de zonas con biodiversidad protegida se enfrentan a unas ratios préstamo-valor más bajas y que las entidades de crédito les cobran primas por riesgo de tipo de interés más elevadas en determinados préstamos. Los resultados proporcionan información de utilidad para los supervisores bancarios y otras autoridades sobre la manera en que las entidades incorporan los riesgos relacionados con la naturaleza en sus decisiones de gestión de riesgos y de concesión de préstamos[123].

Ajustar los modelos económicos tradicionales es esencial para cuantificar con precisión los impactos macroeconómicos de la degradación de la naturaleza. En un documento de debate del BCE sobre la economía del capital natural se subrayaba la importancia de integrar este elemento en los modelos de crecimiento y se destacaba el papel de la naturaleza como insumo productivo. Los resultados empíricos indican que las empresas invierten menos en la conservación de la naturaleza que en el óptimo social, mientras que el sector público complementa los esfuerzos del sector privado adoptando una perspectiva a largo plazo.

Pese a los avances recientes, los riesgos económicos y financieros relacionados con la naturaleza siguen constituyendo un área de investigación relativamente nueva. Por lo tanto, es importante seguir mejorando nuestra capacidad para comprender estos riesgos e impulsar acciones de mayor alcance. El BCE y la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS, por sus siglas en inglés) organizaron un seminario conjunto en noviembre de 2025 con el objetivo de que los bancos centrales y los supervisores bancarios conozcan mejor los riesgos relacionados con la naturaleza. Este seminario brindó la oportunidad de poner en común casos prácticos y buenas prácticas, así como de ofrecer una visión general del trabajo que está realizando la NGFS sobre cuestiones relacionadas con la naturaleza.

12 Conoce a nuestros empleados

En el BCE promovemos una cultura de innovación y hemos puesto en marcha varias iniciativas orientadas a aumentar la eficiencia y maximizar los beneficios que aportamos a los ciudadanos. En 2025 se dedicaron esfuerzos sustanciales a implantar nuevas soluciones de inteligencia artificial (IA) que nos ayuden en nuestro trabajo diario. En este capítulo, cinco empleados de la institución describen su papel en el desarrollo y el despliegue de estas herramientas y comparten sus experiencias personales sobre la forma en que la IA está configurando la manera de trabajar en el BCE.

Myriam Moufakkir, directora general de Servicios

Como directora general de Servicios (Chief Services Officer), dirijo la estructura central de los servicios de apoyo que permiten que el BCE cumpla su mandato. Estoy a cargo de las áreas de tecnologías de la información, intervención y presupuesto, adquisiciones, recursos humanos, gestión de activos inmobiliarios, seguridad, resiliencia operativa, gobernanza y procesos de transformación a gran escala. Desde que me incorporé al BCE en 2023, mi objetivo principal ha sido modernizar nuestros servicios internos para que el BCE pueda actuar con flexibilidad y seguridad, y con la soberanía tecnológica que requiere.

En mi trabajo cotidiano, proporciono orientación y visión estratégicas, así como capacidad de ejecución operativa, dando prioridad a tres pilares:

  • capacidad: desarrollar capacidades digitales, operativas y de IA sólidas en todos nuestros equipos es esencial para impulsar la innovación y gestionar los riesgos de manera responsable;
  • soberanía y autonomía: garantizar que los servicios y las tecnologías que utilizamos nos permitan cumplir nuestro mandato con plena independencia, y
  • resiliencia: en un contexto de rápidos cambios tecnológicos, perturbaciones y crisis, reforzar la capacidad de nuestros equipos humanos, procesos y sistemas para seguir cumpliendo sus funciones.

El BCE ya aplica la inteligencia artificial (IA) en varias áreas. Ahora estamos acelerando y extendiendo la adopción de la IA y el aprendizaje automático avanzado en el BCE. Estamos aplicando estas técnicas para reforzar el análisis económico, mejorar la elaboración de previsiones de inflación y contribuir a la construcción de modelos macroeconómicos complejos, así como para reducir la carga de trabajo excesiva y las tareas tediosas. Para ello, mantenemos contactos periódicos con las áreas operativas, contamos con un plan de formación que abarca todos los niveles de la organización y aplicamos un marco de gobernanza que desde el principio incorpora la gestión de riesgos y la soberanía.

Al largo de mi trayectoria profesional he trabajado en la transformación internacional en el sector de servicios financieros dirigiendo iniciativas digitales, planes estratégicos y cambios organizativos a gran escala. Mi formación académica en matemáticas y ciencias me ha permitido desarrollar competencias técnicas y trabajar con tecnologías emergentes y en rápida evolución.

Para mí es un privilegio trabajar en una variedad tan amplia de temas, y con colegas de gran talento, con el fin de contribuir a cumplir el mandato principal del BCE, la estabilidad y la resiliencia.

Más allá del trabajo, mi carrera profesional me ha llevado por todo el mundo y ha profundizado mi apreciación de la diversidad cultural y las perspectivas diferentes. A pesar de tener un ritmo de trabajo exigente, siempre he dado prioridad a dedicar tiempo a mi familia y compartir con ella una verdadera pasión por los viajes y el descubrimiento de culturas diferentes, de modo que mi movilidad profesional ha sido una oportunidad para enriquecer las experiencias familiares.

Maximilian Freier

Como economista principal (Lead Economist) en el Front Office de la Dirección General de Economía, soy secretario del Comité de Política Monetaria del BCE. En esta función, coordino el trabajo del comité para asegurar que los análisis y los materiales que nutren las discusiones de política monetaria sean oportunos, claros y comparables en todo el Eurosistema.

También soy coordinador de inteligencia artificial (IA) en la Dirección General de Economía. En los últimos meses hemos avanzado considerablemente en la agenda de IA del BCE en todas las áreas operativas de banca central. Hemos desarrollado un conjunto inicial de herramientas piloto que ya están mostrando un potencial significativo para reforzar nuestra capacidad analítica y reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas. De forma paralela, hemos elaborado un ambicioso Programa de digitalización de la banca central para avanzar en nuestro análisis de datos y en la automatización de los procesos de negocio.

Desde 2007 he ocupado varios puestos de economista en el BCE, en las Direcciones Generales de Economía, Política Monetaria, y Relaciones Internacionales y Europeas. Antes de incorporarme al BCE, me doctoré en la London School of Economics and Political Science y cursé un máster en Economía y Ciencias Políticas en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich.

Mis intereses en materia de investigación abarcan la política fiscal y monetaria, la gestión de la innovación, la integración y la gobernanza europeas, la economía política comparada y el aprendizaje automático aplicado. Me interesan, en particular, los microdatos de hogares y empresas. También soy el presidente fundador de la ESCB Network on Microsimulation Modelling (Red del SEBC sobre modelización de microsimulaciones). A través de esta red de investigadores del Sistema Europeo de Bancos Centrales, conectamos nuevas herramientas y métodos con cuestiones clave de política.

Fabienne Allegret-Maret

Como responsable senior de equipo (Senior Team Lead) en la División de Servicios de Gestión de la Información de la Dirección General de Secretaría, estoy a cargo de la Biblioteca del BCE. Reconociendo que los flujos de información han aumentado drásticamente tanto en escala como en velocidad, inicié una transformación de la Biblioteca para ayudar al BCE a gestionar un ecosistema de la información cada vez más complejo.

En la actualidad, mis funciones van mucho más allá de proporcionar acceso a libros y bases de datos. Concibo la Biblioteca como una parte integral del ecosistema de conocimiento del BCE, un recurso crítico que facilita la realización de análisis rigurosos y el desarrollo de un pensamiento innovador. Junto con mi equipo, me encargo de adquirir y seleccionar recursos de alta calidad adaptados a las necesidades de los economistas, los supervisores y otros expertos. Considero que el cuidado en la selección es tan importante como el acceso y me aseguro de que la información disponible no solo sea abundante, sino también fiable y relevante. Aunque, actualmente, la mayoría de los materiales son digitales, continuamos promoviendo el acceso a las colecciones impresas con la convicción de que la atención profunda y la lectura contextual siguen siendo esenciales para dar solidez al proceso de toma de decisiones.

La transformación también ha reconfigurado nuestro entorno de biblioteca física: ahora fomenta el intercambio de conocimientos y la innovación, al tiempo que se conservan espacios para un trabajo profundo y focalizado. La Biblioteca se ha convertido en un punto de encuentro donde expertos del BCE se reúnen, intercambian ideas y aprenden los unos de los otros.

Conforme la inteligencia artificial (IA) va reconfigurando la banca central, nuestras responsabilidades se han ido ampliando. Mi equipo y yo nos aseguramos de que los contenidos con licencia se utilicen de manera responsable en las aplicaciones de IA, equilibrando la innovación con las salvaguardias legales. Para los sistemas de IA es particularmente crucial que la información sea fiable y de alta calidad, sobre todo a la hora de analizar noticias, a fin de garantizar que los resultados sean precisos y fidedignos.

Paralelamente, aplico mi experiencia en organización de la información para defender y apoyar el desarrollo de la capa semántica del BCE, que conecta los conocimientos entre todos los sistemas, haciendo que los conocimientos específicos del BCE sean más accesibles y aprovechables.

La biblioteconomía ha evolucionado mucho más allá de la mera custodia de estanterías de libros: hoy opero en el núcleo de la gestión de la información impulsada por la inteligencia artificial, conectando las innovaciones en materia de IA —en rápida evolución— con las demandas especializadas de la banca central. Al combinar la innovación tecnológica con la curaduría y la gobernanza, contribuyo a que el BCE innove con inteligencia e integridad.

Steven Moons

Como responsable del programa de IA (AI Programme Lead) del BCE y miembro de la Oficina de IA, dirijo la transformación estratégica de la institución en el ámbito de la inteligencia artificial. Superviso el diseño y la implantación del Programa de IA del BCE y coordino tanto casos de uso de la IA orientados a aumentar la productividad como iniciativas de carácter transformador. Mis responsabilidades incluyen asegurar el cumplimiento de las normas éticas, legales y regulatorias, impulsar asociaciones con interlocutores internos y externos, y promover una cultura de innovación basada en la responsabilidad, la transparencia y una gobernanza sólida.

Antes de asumir esta función, dirigí varias iniciativas de IA y «SupTech» en la supervisión bancaria. Con anterioridad a mi incorporación al BCE en 2021, durante muchos años ocupé puestos centrados en la prestación de servicios de TI, la transformación digital y el cambio organizativo en los sectores público y privado. Durante esos años, trabajé en la modernización de entornos de TI, en avanzar en iniciativas relacionadas con la nube y la arquitectura, y en la ejecución de programas complejos con equipos diversos en Europa, Estados Unidos y Asia.

Lo que más valoro de mi trabajo en el BCE es cómo aúna perspectivas diferentes de toda Europa. Contribuir al futuro tecnológico y digital de la institución —al tiempo que ayudo a reforzar su papel como institución europea de confianza y con visión de futuro— es tanto un privilegio como una fuente constante de motivación. En mi puesto actual, aprecio particularmente colaborar con una variedad tan amplia de áreas operativas, ya que la IA afecta a casi todas las áreas de la organización. Formar parte de esta comunidad diversa y comprometida de colegas es inspirador y dinamizador. El sólido espíritu de colaboración del BCE y la oportunidad de trabajar con personas que sienten verdadera pasión por marcar una diferencia son aspectos fundamentales que valoro en mi trabajo.

Fuera del trabajo, encuentro el equilibrio pasando tiempo al aire libre, en especial caminando por la montaña o montando en moto.

Vasilis Papaefthymiou

Soy supervisor en el equipo de tecnologías de supervisión (SupTech) del MUS. Mi trabajo consiste en diseñar y desarrollar aplicaciones de negocio innovadoras que refuercen las capacidades de los supervisores bancarios del BCE y de la zona del euro.

En los cinco años que llevo trabajando en SupTech me he especializado en el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial (IA) y de IA generativa. Como propietario del producto, dirijo el desarrollo de dos herramientas. Athena es la primera y más completa herramienta de IA disponible en el MUS, que ayuda a los supervisores a identificar información relevante en millones de documentos de supervisión. Por su parte, Delphi es una herramienta intuitiva de análisis de la percepción de riesgos en los mercados que combina indicadores de los mercados financieros con factores clave del mercado extraídos diariamente mediante el análisis de artículos de prensa, proporcionando a los supervisores una visión de los riesgos emergentes.

Mi pasión por la tecnología encaja perfectamente con la rápida evolución de la IA. La tecnología SupTech desempeña un papel fundamental a la hora de incorporar soluciones de vanguardia a la supervisión bancaria europea. Es un entorno ideal para poner en práctica la experiencia en ciencias de la computación y en ciencia de datos que adquirí durante mis estudios de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad Técnica Nacional de Atenas, a la que se suman los conocimientos en gestión y economía que obtuve en el máster que cursé en la ETH de Zúrich. Para un ingeniero informático, el BCE ofrece una oportunidad única de trabajar en la confluencia de la tecnología y las finanzas, donde la innovación presta un apoyo directo a la estabilidad financiera y la supervisión de primer nivel.

Me siento muy motivado sabiendo que mi trabajo diario de desarrollo de herramientas innovadoras de TI contribuye a una supervisión bancaria más eficaz y centrada en los riesgos, lo que se traduce en unos bancos más seguros, con un impacto positivo en los ciudadanos europeos.

En mi tiempo libre, me gusta reunirme con amigos y disfrutar del mar bajo el sol en Grecia.

Cuentas Anuales

https://www.ecb.europa.eu/press/annual-reports-financial-statements/annual/annual-accounts/html/ecb.annualaccounts2025~ba3b593c99.es.html

Balance consolidado del Eurosistema a 31 de diciembre de 2025

https://www.ecb.europa.eu/press/annual-reports-financial-statements/annual/balance/html/ecb.eurosystembalancesheet2025~31f7e11ddc.es.html

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Traducción efectuada por el Banco de España y el Banco Central Europeo. En caso de discrepancia, prevalece la versión original en inglés.

Puede consultarse terminología específica en el glosario del BCE (disponible solo en inglés).

HTML ISBN 978-92-899-7666-4, ISSN 1725-2873, doi: 10.2866/3525631, QB-01-26-070-ES-Q


  1. D. Caldara, M. Iacoviello, P. Molligo, A. Prestipino y A. Raffo, «The economic effects of trade policy uncertainty», Journal of Monetary Economics, vol. 109, enero de 2020, pp. 38-59.

  2. Véase M. Schröder «Del texto a las complicaciones: hacia una mejor comprensión de los límites de los indicadores de incertidumbre comercial basados en análisis de texto», Boletín Económico, número 8, BCE, 2025.

  3. Para más información sobre la evolución de las horas medias trabajadas en la zona del euro desde la pandemia, véase C. Berson y M. Weiβler, «¿Quién quiere trabajar más? Nuevo análisis del descenso de las horas medias trabajadas», Boletín Económico, número 3, BCE, 2025.

  4. Véase O. Bouabdallah et al., «Time to be strategic: how public money could power Europe’s green, digital and defence transitions», The ECB Blog, BCE, 25 de julio de 2025.

  5. La senda de gasto neto plurianual es el único indicador operativo para evaluar el cumplimiento del marco de gobernanza económica reformado de la UE.

  6. Véase «La Comisión esboza las prioridades para impulsar la competitividad de la UE en su paquete de otoño del Semestre Europeo de 2026», comunicado de prensa, Comisión Europea, 25 de noviembre de 2025.

  7. No todos los países de la zona han presentado sus planes presupuestarios a la Comisión Europea, debido principalmente a sus ciclos electorales. España aún no ha presentado su plan, y Bélgica no lo presentó hasta principios de 2026. En mayo de 2025, Austria presentó el plan correspondiente a 2025 y 2026, y la Comisión consideró que cumplía las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

  8. Para más información sobre la inflación de los alimentos, véanse E. Bobeica, G. Koester y C. Nickel, «When groceries bite: the role of food prices for inflation in the euro area», The ECB Blog, BCE, 25 de septiembre de 2025, y C. Bates, F. Kuik y E. Wieland, «Análisis de la cesta de alimentos: determinantes de la reciente inflación de este componente», Boletín Económico, número 8, BCE, 2025.

  9. Para más información sobre los efectos del reajuste anual de los precios, véase K. Bodnár, A. Fabbri, I. Rubene y Z. Zekaite, «Las presiones inflacionistas derivadas del ajuste de los precios: situación actual», Boletín Económico, número 4, BCE, 2025.

  10. Para más información sobre la inflación de los servicios, véase M. Eiglsperger, M. Porqueddu y E. Wieland (2025), «Incertidumbre en la inflación desestacionalizada de los servicios: el papel de la Semana Santa y del componente de turismo y viajes», Boletín Económico, número 5, BCE, 2025.

  11. Para más información sobre la inflación subyacente, véase M. Bańbura, E. Bobeica, K. Bodnár y B. Fagandini, «Indicadores de la inflación subyacente: una guía analítica para la zona del euro», Boletín Económico, número 5, BCE, 2023.

  12. La deriva salarial recoge todos los elementos efectivamente pagados en los sueldos y salarios por trabajador que no están cubiertos por los acuerdos salariales negociados en los convenios colectivos, como el pago de primas individuales y las horas extraordinarias.

  13. Para más información sobre la recuperación de los salarios reales en la zona del euro, véase C. Bates, K. Bodnár, V. Botelho y F. Rousseau, «La recuperación de los salarios reales en la zona del euro», Boletín Económico, número 5, BCE, 2025.

  14. S. Joslin, K. J. Singleton y H. Zhu, «A New Perspective on Gaussian Dynamic Term Structure Models», The Review of Financial Studies, vol. 24, número 3, 2011, pp. 926-970.

  15. Véase A. Allayioti, G. Bozzelli, P. Di Casola, C. Mendicino, A. Skoblar y S. Velasco, «More uncertainty, less lending: how US policy affects firm financing in Europe», The ECB Blog, BCE, 2 de octubre de 2025.

  16. Véase M. Falagiarda y C. Gartner, «Croacia adopta el euro», Boletín Económico, número 8, BCE, 2022.

  17. Véase E. Dorrucci, M. Fidora, C. Gartner y T. Zumer, «The European exchange rate mechanism (ERM II) as a preparatory phase on the path towards euro adoption – the cases of Bulgaria and Croatia», Boletín Económico, número 8, BCE, 2020.

  18. Véanse M. Falagiarda, C. Gartner y S. Osterloh, «Bulgaria adopta el euro», Boletín Económico, número 8, BCE, 2025, y F. Dreher y N. Hernborg, «Love at second sight: support for the euro before and after adoption», The ECB Blog, BCE, 4 de noviembre de 2025.

  19. Véase G. Aguiari, M. Falagiarda, C. Gartner y E. Ivanova, «Euro adoption and price increases in Bulgaria: separating myths from facts», The ECB Blog, BCE, 9 de abril de 2026. Para más detalles sobre el impacto estimado de la transición al euro sobre los precios en Croacia y anteriormente en otros países, véase M. Falagiarda, C. Gartner, I. Mužić y A. Pufnik (2023), «Has the euro changeover really caused extra inflation in Croatia?», The ECB Blog, BCE, 7 de marzo de 2023.

  20. Véase «Se invita a las entidades de contrapartida a someter periódicamente a prueba su preparación operativa para acceder a las operaciones de financiación convencionales del Eurosistema», nota de prensa, BCE, 19 de diciembre de 2025.

  21. España y Grecia anunciaron un aumento del porcentaje de colchón anticíclico del 0,5 % al 1 % y del 0,25 % al 0,5 %, respectivamente, y Austria introdujo un CRS sectorial del 1 % aplicable a las exposiciones al sector inmobiliario comercial.

  22. Alemania redujo al 1 % su CRS sectorial aplicable a las exposiciones al sector inmobiliario residencial. Francia desactivó su CRS sectorial para las exposiciones a empresas no financieras con un endeudamiento elevado. Bélgica anunció la desactivación de su CRS sectorial para las exposiciones hipotecarias y un aumento simultáneo de su porcentaje del colchón de capital anticíclico del 1 % al 1,25 %.

  23. Véase M. Grodzicki, A. van der Kraaij, U. Vogel y B. Zsámboki, «Enhancing the ECB’s O-SII framework», Macroprudential Bulletin, n.º 30, BCE, 5 de agosto de 2025.

  24. Croacia anunció y comenzó a aplicar medidas basadas en la capacidad de pago de los prestatarios en 2025, mientras que algunos países también realizaron algunos ajustes en sus medidas de este tipo ya existentes.

  25. Véase «Financial Stability Review», BCE, mayo de 2025.

  26. Véase «Financial Stability Review», BCE, noviembre de 2025.

  27. La JERS reúne a los gobernadores de los bancos centrales de todos los países del Espacio Económico Europeo, así como a los máximos responsables de las autoridades supervisoras nacionales y europeas, para realizar evaluaciones trimestrales del riesgo sistémico y, en caso necesario, emitir avisos y recomendaciones. Para más información, véase el Reglamento (UE) n.º 1096/2010 del Consejo, de 17 de noviembre de 2010, por el que se encomienda al Banco Central Europeo una serie de tareas específicas relacionadas con el funcionamiento de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (DO L 331 de 15.12.2010, p 162).

  28. Reglamento (UE) 2021/557 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2021, por el que se modifica el Reglamento (UE) 2017/2402 por el que se establece un marco general para la titulización y se crea un marco específico para la titulización simple, transparente y normalizada, para contribuir a la recuperación de la crisis de la COVID-19 (DO L 116 de 6.4.2021, p. 1).

  29. Reglamento (UE) 2023/1114 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2023, relativo a los mercados de criptoactivos y por el que se modifican los Reglamentos (UE) n.º 1093/2010 y (UE) n.º 1095/2010 y las Directivas 2013/36/UE y (UE) 2019/1937 (DO L 150 de 9.6.2023, p. 40).

  30. Recomendación de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, de 25 de septiembre de 2025, sobre los sistemas de criptomonedas estables de múltiples emisores de terceros países (JERS/2025/9).

  31. C. Buch, «Declaración introductoria», discurso pronunciado en la conferencia de prensa sobre los resultados del PRES de 2025 y las prioridades supervisoras para el período 2026-2028, Frankfurt am Main, 18 de noviembre de 2025.

  32. Véase «Streamlining supervision, safeguarding resilience», BCE, 11 de diciembre de 2025.

  33. Reglamento (UE) 2022/2554 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de diciembre de 2022, sobre la resiliencia operativa digital del sector financiero y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n.º 1060/2009, (UE) n.º 648/2012, (UE) n.º 600/2014, (UE) n.º 909/2014 y (UE) 2016/1011 (DO L 333 de 27.12.2022, p. 1).

  34. La prueba de resistencia de 2025 fue coordinada por la Autoridad Bancaria Europea, en colaboración con la JERS, el BCE y las autoridades nacionales competentes.

  35. Orientación (UE) 2025/2595 del Banco Central Europeo, de 10 de diciembre de 2025, sobre el enfoque supervisor de las autoridades nacionales competentes para la cobertura de las exposiciones dudosas mantenidas por entidades supervisadas menos significativas (BCE/2025/40) (DO L, 2025/2595, 19.12.2025).

  36. Reglamento (UE) 2024/1623 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2024, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.° 575/2013 en lo que respecta a los requisitos para el riesgo de crédito, el riesgo de ajuste de valoración del crédito, el riesgo operativo, el riesgo de mercado y el suelo al importe total de la exposición en riesgo (DO L, 2024/1623, 19.6.2024).

  37. Directiva (UE) 2024/1619 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2024, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo referente a las facultades de supervisión, las sanciones, las sucursales de terceros países y los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (DO L, 2024/1619, 19.6.2024).

  38. Para más información, véase «Commission seeks input on Basel III market risk rules for banks», , Dirección General de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, Comisión Europea, 6 de noviembre de 2025.

  39. Véase «ECB staff contribution to the European Commission's targeted consultation on the application of the market risk prudential framework», respuesta a consulta, BCE, 15 de enero de 2026.

  40. Véase «Basel III: the net stable funding ratio», Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, 31 de octubre de 2014.

  41. Véase Dictamen del Banco Central Europeo, de 2 de mayo de 2025, sobre una propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 575/2013 sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito en lo que respecta a los requisitos aplicables a las operaciones de financiación de valores con arreglo a la ratio de financiación estable neta (CON/2025/9).

  42. Reglamento (UE) 2025/1215 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2025, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.° 575/2013 en lo que respecta a los requisitos aplicables a las operaciones de financiación de valores con arreglo a la ratio de financiación estable neta (DO L, 2025/1215, 25.6.2025).

  43. Véase «Financial Stability Review», BCE, mayo de 2025.

  44. Véase M. Grill, L. Molestina Vivar, C. O’Donnell, M. Wedow y C. Weistroffer, «Strengthening risk monitoring and policy for non-bank leverage», Macroprudential Bulletin, n.º 26, 15 de enero de 2025.

  45. Véase «Leverage in Nonbank Financial Intermediation – Final report», Financial Stability Board, 9 de julio de 2025.

  46. Véase «Thematic Review on FSB Global Regulatory Framework for Crypto-asset Activities – Peer review report», Financial Stability Board, 16 de octubre de 2025.

  47. Véase, por ejemplo, «Financial Stability Review», BCE, noviembre de 2025.

  48. Véase «Market integration and supervision package», comunicación, Comisión Europea, 4 de diciembre de 2025.

  49. Véase «ESCB reply to the European Commission’s targeted consultation on integration of EU capital markets”, respuesta a consulta, BCE, junio de 2025.

  50. Véase Dictamen del Banco Central Europeo de 9 de abril de 2026 sobre propuestas en lo que respecta al desarrollo ulterior de la integración y la supervisión del mercado de capitales en la Unión (CON/2026/13).

  51. Véase Dictamen del Banco Central Europeo, de 11 de noviembre de 2025, sobre: a) una propuesta de reglamento por el que se modifica el Reglamento (UE) 2017/2402 por el que se establece un marco general para la titulización y se crea un marco específico para la titulización simple, transparente y normalizada; b) una propuesta de reglamento por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 575/2013, sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito, en lo que respecta a los requisitos aplicables a las exposiciones de titulización, y c) un proyecto de propuesta de reglamento delegado por el que se modifica el Reglamento Delegado (UE) 2015/61 en lo que respecta a las condiciones de admisibilidad de las titulizaciones en el colchón de liquidez de las entidades de crédito (CON/2025/35).

  52. El vicepresidente Luis de Guindos presidió el grupo de trabajo, y entre sus miembros se incluyen Joachim Nagel (Deutsche Bundesbank), Madis Müller (Eesti Pank), François Villeroy de Galhau (Banque de France), Fabio Panetta (Banca d’Italia) y Olli Rehn (Suomen Pankki – Finlands Bank) —miembros del Consejo de Gobierno—, así como Sharon Donnery como representante del BCE en el Consejo de Supervisión.

  53. Véase «Simplification of the European prudential regulatory, supervisory and reporting framework», BCE, 11 de diciembre de 2025.

  54. Puede consultarse más información sobre el Comité Conjunto de Información Bancaria en el sitio web del BCE.

  55. Reglamento (UE) 2024/886 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de marzo de 2024, por el que se modifican los Reglamentos (UE) n.º 260/2012 y (UE) 2021/1230, y las Directivas 98/26/CE y (UE) 2015/2366 en lo que respecta a las transferencias inmediatas en euros (DO L, 2024/886, 19.3.2024).

  56. Otras disposiciones del Reglamento también tuvieron un impacto en el volumen y el valor de los pagos inmediatos liquidados, en particular la obligación de que los proveedores de servicios de pago fijen comisiones por pagos inmediatos que no sean superiores a las que aplican a otras transferencias, y la eliminación del límite al valor máximo de los pagos inmediatos.

  57. El Banco Nacional de Bulgaria pasó a ser el banco central nacional número 21 cuando Bulgaria adoptó el euro el 1 de enero de 2026.

  58. Véase «TARGET Services incident of 27th February 2025 – Post-mortem Report», BCE, noviembre de 2025.

  59. Las pocas medidas que quedaban pendientes se completaron en el primer trimestre de 2026.

  60. El dispositivo del usuario estaría cargado con fondos almacenados localmente. Para más información sobre el euro digital, véase la página sobre el euro digital en el sitio web del BCE.

  61. Véase «El BCE se compromete a adoptar un plan para la liquidación de operaciones basadas en tecnologías de registros distribuidos con una estrategia de dos líneas de actuación», nota de prensa, BCE, 1 de julio de 2025.

  62. Véase B. Hanssens, D. Sandín de Vega y H. Franziska Sowa, «Advancing the capital markets union in Europe: a roadmap for harmonising securities post-trading», Boletín Económico, número 4, BCE, 2025.

  63. Este ejercicio anual permite que el BCE clasifique los sistemas de pago en función de su importancia sistémica.

  64. Reglamento (UE) 2025/1355 del Banco Central Europeo, de 2 de julio de 2025, sobre los requisitos de vigilancia de los sistemas de pago de importancia sistémica (BCE/2025/22) (DO L, 2025/1355).

  65. Reglamento (UE) 2022/2554 del Parlamento Europeo y del Consejo de 14 de diciembre de 2022 sobre la resiliencia operativa digital del sector financiero y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n.º 1060/2009, (UE) n.º 648/2012, (UE) n.º 600/2014, (UE) n.º 909/2014 y (UE) 2016/1011 (DO L 333 de 27.12.2022, p. 1).

  66. Reglamento (UE) 2023/1114 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2023, relativo a los mercados de criptoactivos y por el que se modifican los Reglamentos (UE) n.º 1093/2010 y (UE) n.º 1095/2010 y las Directivas 2013/36/UE y (UE) 2019/1937 (DO L 150 de 9.6.2023, p. 40).

  67. Este año, el alcance de la ciberencuesta se amplió a las entidades PISA además de a los sistemas de pagos de importancia sistémica, los depositarios centrales de valores y las entidades de contrapartida central.

  68. Véase «El BCE introduce cambios en la facilidad de crédito específica para las ECC de la zona del euro», nota de prensa, BCE, 30 de abril de 2025.

  69. Reglamento (UE) n.º 909/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de julio de 2014, sobre la mejora de la liquidación de valores en la Unión Europea y los depositarios centrales de valores y por el que se modifican las Directivas 98/26/CE y 2014/65/UE y el Reglamento (UE) n.º 236/2012 (DO L 257 de 28.8.2014, p. 1).

  70. Reglamento (UE) 2022/858 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2022 sobre un régimen piloto de infraestructuras del mercado basadas en la tecnología de registro descentralizado y por el que se modifican los Reglamentos (UE) n.º 600/2014 y (UE) n.º 909/2014 y la Directiva 2014/65/UE (DO L 151 de 2.6.2022, p. 1).

  71. Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo al curso legal de los billetes y monedas en euros (COM/2023/364 final).

  72. Véase, por ejemplo, «Keep calm and carry cash: lessons on the unique role of physical currency across four crises», Boletín Económico, número 6, BCE, 2025.

  73. Orientación (UE) 2025/333 del Banco Central Europeo, de 31 de enero de 2025, relativa a la información estadística que debe presentarse sobre el patrimonio, la renta y el consumo de los hogares (BCE/2025/3) (DO L, 2025/333, 27.2.2025).

  74. Orientación (UE) 2025/603 del Banco Central Europeo, de 7 de marzo de 2025, sobre las estadísticas de las finanzas públicas (BCE/2025/9), (refundición) (DO L, 2025/603, 31.3.2025).

  75. Véase M. Matteo, A. Rodríguez Caloca y C. Torri, «Enhancing the breakdowns of portfolio investment in debt securities», ECB Data Blog, BCE, 29 de julio de 2025.

  76. Orientación (UE) 2025/2212 del Banco Central Europeo, de 2 de octubre de 2025, por la que se modifica la Orientación (UE) 2021/833 sobre la presentación de información estadística sobre datos bancarios consolidados (BCE/2021/14) (BCE/2025/34) (DO L, 2025/2212, 21.11.2025).

  77. Las empresas de servicios de inversión de la clase 1 son empresas de inversión similares a entidades de crédito y de gran tamaño que están sujetas a las mismas normas prudenciales que las entidades de crédito.

  78. Reglamento (CE) n.º 2533/98 del Consejo, de 23 de noviembre de 1998, sobre la obtención de información estadística por el Banco Central Europeo (DO L 318 de 27.11.1998, p. 8).

  79. Recomendación de reglamento del Consejo por el que se modifica el Reglamento (CE) n.º 2533/98 sobre la obtención de información estadística por el Banco Central Europeo (BCE/2025/17) (DO C, C/2025/3224, 17.6.2025).

  80. Reglamento (UE) 2026/415 del Consejo, de 16 de diciembre de 2025, por el que se modifica el Reglamento (CE) n.° 2533/98 sobre la obtención de información estadística por el Banco Central Europeo (DO L, 2026/415, 20.2.2026).

  81. Reglamento (CE) n. 184/2005 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de enero de 2005, relativo a las estadísticas comunitarias sobre balanza de pagos, comercio internacional de servicios e inversiones extranjeras directas (DO L 35 de 8.2.2005, p. 23).

  82. Orientación del Banco Central Europeo, de 25 de julio de 2013, sobre las exigencias de información estadística del Banco Central Europeo en materia de cuentas financieras trimestrales (versión refundida) (BCE/2013/24) (DO L 2 de 7.1.2014, p. 34).

  83. Orientación del Banco Central Europeo, de 9 de diciembre de 2011, sobre las exigencias de información estadística del Banco Central Europeo en materia de estadísticas exteriores (versión refundida) (BCE/2011/23) (DO L 65 de 3.3.2012, p. 1).

  84. Orientación (UE) 2025/603 del Banco Central Europeo, de 7 de marzo de 2025, sobre las estadísticas de las finanzas públicas (BCE/2025/9), (refundición) (DO L, 2025/603, 31.3.2025).

  85. La red de investigación sobre los retos para la transmisión de la política monetaria en un mundo cambiante (Challenges for Monetary Policy Transmission in a Changing World, ChaMP) tiene como objetivo comprender mejor cómo se transmite la política monetaria a la economía europea en un entorno de perturbaciones sin precedentes, transformaciones estructurales y cambios en la dinámica de la inflación. Es un proyecto del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC).

  86. Véase C. Nickel et al., «A strategic view on the economic and inflation environment in the euro area», Occasional Paper Series, n.º 371, BCE, 2025.

  87. Véase M. Bańbura et al., «A new model to forecast energy inflation in the euro area», Working Paper Series, n.º 3062, BCE 2025.

  88. Véanse Ó. Arce et al., «What caused the euro area post-pandemic inflation?», Occasional Paper Series, n.º 343, BCE, 2024, y M. Bańbura et al., «What drives core inflation? The role of supply shocks», Working Paper Series, n.º 2875, BCE, 2023.

  89. Véanse, por ejemplo, los modelos de árboles de regresión cuantílica de M. Lenza et al., «Density forecasts of inflation: A quantile regression forest approach», Working Paper Series, n.º 2830, BCE, 2025, modelos con transmisión de la política monetaria dependiente del estado como en P. Karadi et al., (2025), «Strike while the iron is hot — Optimal monetary policy under state-dependent pricing», Working Paper Series, n.º 3068, BCE, 2025, e I. Jaccard, «Monetary asymmetries without (and with) price stickiness», Working Paper Series, n.º 2928, BCE, 2024.

  90. Véase P. Aguilar et al., «The Transmission of Foreign Shocks in a Networked Economy», Working Papers, n.º 2607, Banco de España, 2026.

  91. Véase H. Kase y R. D. Rigato, «Beyond averages: heterogeneous effects of monetary policy in a HANK model for the euro area», Working Paper Series, n.º 3086, BCE, 2025.

  92. Véase A. Bobasu et al., «Monetary policy transmission: a reference guide through ESCB models and empirical benchmarks», Occasional Paper Series, n.º 377, BCE, 2025.

  93. Véase M. Chahad et al., «Evaluación actualizada de la precisión de las proyecciones recientes de inflación a corto plazo de los expertos del Eurosistema/BCE», Boletín Económico, número 2, BCE, 2024.

  94. Esta decisión se ajusta a las sentencias del TJUE en los asuntos relacionados C-566/23, C-571/23 y C-574/23.

  95. Directiva 2014/59/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de mayo de 2014, por la que se establece un marco para la reestructuración y la resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión, y por la que se modifican la Directiva 82/891/CEE del Consejo, y las Directivas 2001/24/CE, 2002/47/CE, 2004/25/CE, 2005/56/CE, 2007/36/CE, 2011/35/UE, 2012/30/UE y 2013/36/UE, y los Reglamentos (UE) nº 1093/2010 y (UE) nº 648/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo (DO L 173 de 12.6.2014, p. 190).

  96. Reglamento (UE) n.º 1024/2013 del Consejo, de 15 de octubre de 2013, que encomienda al Banco Central Europeo tareas específicas respecto de políticas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 287 de 29.10.2013, p. 63).

  97. Directiva (UE) 2024/1619 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2024, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo referente a las facultades de supervisión, las sanciones, las sucursales de terceros países y los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (DO L, 2024/1619, 19.6.2024).

  98. Este es el motivo por el que el número de asuntos a los que se refieren los dictámenes supera el de los dictámenes adoptados.

  99. Reglamento (CE) nº 3603/93 del Consejo, de 13 de diciembre de 1993, por el que se establecen definiciones para la aplicación de las prohibiciones a que se refieren el artículo 104 y el apartado 1 del artículo 104 B del Tratado (DO L 332 de 31.12.1993, p. 1).

  100. Reglamento (CE) nº 3604/93 del Consejo, de 13 de diciembre de 1993, por el que se establecen definiciones para la aplicación de las prohibiciones a que se refieren el artículo 104 A del Tratado (DO L 332 de 31.12.1993, p. 1).

  101. La mayoría de estas decisiones se publican en el apartado «Otras decisiones» del sitio web del BCE.

  102. Para un análisis de las tendencias en torno al nivel máximo histórico de apoyo al euro, véase el recuadro titulado «El apoyo al euro alcanza máximos históricos: análisis de los motivos», Boletín Económico, número 7, BCE, 2025.

  103. El BCE tiene la condición de observador en el FMI y cuenta con un representante permanente en la sede del Fondo en Washington D. C. El observador del BCE participa en determinadas reuniones del Directorio Ejecutivo del FMI.

  104. «Sovereign Debt Restructuring: A Playbook for Country Authorities», Global Sovereign Debt Roundtable, FMI, 2025.

  105. E. Ilzetzki, C. Reinhart y K. Rogoff, «Exchange Arrangements Entering the Twenty-first Century: What Anchor will Hold?», The Quarterly Journal of Economics, vol. 134, número 2, mayo de 2019, pp. 599-646.

  106. Véase «Financial literacy and monetary policy transmission», discurso pronunciado por Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, en la 2025 Mais Lecture celebrada en la Bayes Business School, 27 de marzo de 2025.

  107. La tasa de movilidad interna se refiere a cualquier movilidad horizontal permanente o temporal entre divisiones o áreas operativas de empleados con contratos de duración determinada o indefinidos, excluidos los participantes en el programa de graduados.

  108. Véase la página web Global and European temperatures de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

  109. Véase el indicador Annual economic losses caused by weather- and climate-related extreme events in the EU Member States de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

  110. Véase la página web sobre Biodiversidad (en inglés) de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

  111. Véase el plan sobre clima y naturaleza 2024-2025 del BCE.

  112. Véanse el plan de actuación para incluir consideraciones climáticas en su estrategia de política monetaria de 2021 del BCE, las prioridades supervisoras para el período 2022-2024 y la agenda climática de 2022 del BCE.

  113. A. Caggese, A. Chiavari, S. Goraya y C. Villegas-Sanchez, «Climate change, firms and aggregate productivity», Research Bulletin, n.º 132, BCE, 24 de junio de 2025.

  114. A. Caggese, A. Chiavari, S. Goraya y C. Villegas-Sanchez, «Climate change, firms and aggregate productivity», Working Paper Series, n.º 3084, BCE, 2025.

  115. M. Parker, «Has the heat wave driving you nuts?», The ECB Blog, BCE, 13 de julio de 2025.

  116. A. Fontana, B. Jarmulska, B. Scheid, C. Scheins y C. Schwarz, «From flood to fire: is physical climate risk taken into account in banks’ residential mortgage rates?», Working Paper Series, n.º 3036, BCE, 2025.

  117. K. Foerster, E. Ryan y B. Scheid, «Pricing or panicking? Commercial real estate markets and climate change», Working Paper Series, n.º 3059, BCE, 2025.

  118. L. Cappiello, G. Ferrucci, A. Maddaloni y V. Veggente, «Creditworthy: do climate change risks matter for sovereign credit ratings?», Working Paper Series, n.º 3042, BCE, 2025.

  119. F. P. Mongelli, A. Ceglar y B. Scheid, «Why do we need to strengthen climate adaptations? Scenarios and financial lines of defense», Working Paper Series, n.º 3005, 2024.

  120. A. Ceglar, M. Jwaideh, E. O’Donnell, F. Danieli, C. Pasqua, J. Hutchinson, F. Cimini, J. Sabuco, J. Alvarez, N. Ranger e I. Heemskerk, «Nature at risk: Implications for the euro area economy and financial stability», Occasional Paper Series, n.º 380, BCE, 2025.

  121. S. Boldrini et al., «Living in a world of disappearing nature: physical risk and the implications for financial stability», Occasional Paper Series, n.º 333, BCE, Frankfurt am Main, 2023.

  122. A. Ceglar et al., «Nature at risk: Implications for the euro area economy and financial stability», Occasional Paper Series, n.º 380, BCE, Frankfurt am Main, 2025.

  123. D. Hirschbühl et al., «The climate-biodiversity-pollution nexus: the pricing of environmental credit risks for European industrial polluters», Working Paper Series, n.º 3164, BCE, Frankfurt am Main, 2025.