Opciones de búsqueda
Home Medios El BCE explicado Estudios y publicaciones Estadísticas Política monetaria El euro Pagos y mercados Empleo
Sugerencias
Ordenar por
Piero Cipollone
Member of the ECB's Executive Board
  • DISCURSO

La moneda europea evoluciona para que los ciudadanos puedan seguir eligiendo cómo pagar

Declaración introductoria de Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo

Bruselas, 3 de junio de 2026

Me complace comparecer aquí de nuevo para hablar del euro digital.

Celebro los importantes progresos que está logrando el Comité ECON en las negociaciones del Paquete de la moneda única, y espero con interés que el Parlamento Europeo adopte su posición sobre esta importante iniciativa en un futuro cercano.

Comenzaré refiriéndome a la importante cuestión de garantizar el acceso al efectivo, que ustedes destacaron hace unos meses en su resolución sobre el Informe Anual del BCE[1]. Después me centraré en dos avances fundamentales para el proyecto del euro digital logrados desde nuestra última reunión en marzo: en primer lugar, los acuerdos que hemos firmado con los organismos de estandarización europeos y, en segundo lugar, los progresos en los preparativos para el ejercicio piloto del próximo año.

Reforzar la libertad de los ciudadanos para utilizar efectivo

Garantizar que los ciudadanos puedan seguir utilizando efectivo libremente es un aspecto clave de nuestro trabajo como banco central.

Por ello, acogemos con satisfacción que las propuestas legislativas sobre el curso legal del efectivo y el euro digital se hayan tratado como un solo paquete. Esto refuerza la idea de que el efectivo en euros y el euro digital son una misma moneda, que utiliza tecnologías diferentes.

Apoyamos firmemente la propuesta sobre el curso legal del efectivo, ya que salvaguarda su aceptación y disponibilidad y armoniza finalmente las políticas en materia de efectivo en toda la zona del euro[2].

Nuestro compromiso con el efectivo también se refleja en el rediseño de los billetes en euros que estamos llevando a cabo actualmente. El nuevo diseño se inspirará en los temas «La cultura europea» o «Ríos y aves»[3]. Esperamos adoptar una decisión sobre el tema definitivo antes de final de este año. Estamos preparándonos para emitir las primeras denominaciones de la nueva serie de billetes a principios de la década de 2030. Incorporarán elementos de seguridad mejorados y se fabricarán utilizando materiales y métodos de producción más sostenibles.

Como he dicho, conjuntamente, el efectivo y el euro digital salvaguardan la soberanía monetaria y la libertad de elección al realizar pagos.

Acuerdos con organismos de estandarización europeos

Pasemos ahora al euro digital. Permítanme referirme brevemente a nuestro trabajo en materia de estándares.

Los estándares son el lenguaje de la tecnología, que permite que tarjetas de pago, teléfonos y terminales se comuniquen sin problemas. Al igual que una lengua hablada común permite entenderse a los ciudadanos, los estándares hacen posible que los sistemas de pago funcionen de forma fluida, segura y transfronteriza.

Actualmente, Europa depende en gran medida de estándares propietarios controlados por esquemas internacionales de tarjetas[4], lo que limita la escalabilidad de las soluciones europeas, ya que dependen de esos estándares no europeos. Las soluciones europeas deben pagar por el uso de esos estándares, o convencer a los comerciantes para que utilicen estándares europeos de alcance todavía limitado, opciones ambas costosas e ineficientes.

Pero el euro digital, debido a su estatus de moneda curso legal, utilizará estándares abiertos y uniformes en toda la zona del euro, lo que asegurará que todas las tarjetas de pago, teléfonos y terminales hablen un mismo lenguaje europeo que hemos creado nosotros y que es nuestro. Gracias a los estándares del euro digital, las soluciones de pago privadas europeas también podrán expandirse por toda la zona del euro y diversificar los casos de uso sin que se requieran nuevas actualizaciones técnicas de los terminales en el punto de venta. Este es un ejemplo claro de cómo el euro digital complementa y beneficia a las soluciones privadas.

En mayo firmamos acuerdos de cooperación con tres organismos europeos de estandarización, ofreciendo claridad al mercado desde el primer momento acerca de los estándares que utilizará el euro digital, sobre los que los operadores privados ya pueden comenzar a construir sus soluciones de forma segura[5].

Reutilizaremos estos estándares abiertos europeos existentes en el procesamiento de los pagos online en euros digitales. Los estándares fueron seleccionados en estrecha colaboración con los agentes del mercado en el Grupo de trabajo sobre las normas de funcionamiento del euro digital[6].

Ofrecer claridad de forma temprana tiene beneficios inmediatos ya que reduce los costes de adaptación del mercado y facilita una adopción coordinada. Por ejemplo, los comerciantes deben actualizar periódicamente sus terminales de pago, por lo que pueden tener en cuenta estos estándares en su próximo ciclo de actualización. Los proveedores de servicios de pago (PSP) pueden adaptar los planes de desarrollo de sus soluciones de pago correspondientemente.

Sin embargo, la claridad técnica no es suficiente por sí sola. Solo los colegisladores pueden proporcionar la seguridad jurídica de que esos estándares se aplicarán en toda la zona del euro mediante el establecimiento de un euro digital con estatus de moneda de curso legal.

Por tanto, es esencial lograr avances oportunos en el marco legislativo[7], lo que permitirá que los beneficios de estos estándares se materialicen y que los actores europeos ganen escala incluso antes de la emisión del euro digital, contribuyendo así a nuestra autonomía en los pagos.

Selección de participantes para el ejercicio piloto sobre el euro digital

También estamos preparando el ejercicio piloto.

Este ejercicio utilizará la infraestructura que estamos desarrollando, validará su funcionalidad en condiciones reales y nos permitirá recoger comentarios de todos los participantes[8].

En los últimos meses hemos publicado documentación de referencia en nuestro sitio web y hemos mantenido contactos frecuentes con los agentes del mercado interesados en participar en el ejercicio[9].

A mediados de mayo cerramos la convocatoria de manifestaciones de interés para PSP interesados en participar[10]. Recibimos más de cincuenta solicitudes, que estamos analizando actualmente. Las solicitudes recibidas muestran un equilibrio adecuado entre modelos de negocio, incluidos bancos pequeños y grandes, PSP dedicados a la aceptación y distribución, así como una amplia cobertura de países.

En julio anunciaremos los PSP seleccionados, con vistas a comenzar el desarrollo en el tercer trimestre de este año. Está previsto que el ejercicio piloto comience en el segundo semestre de 2027.

Conclusión

Permítanme concluir.

El 1 de enero de 2027 celebraremos el 25º aniversario de la entrada en circulación de los billetes y monedas en euros. Concluir los trílogos y adoptar el Paquete de la moneda única para esa fecha, incluidos los capítulos sobre el curso legal del efectivo y sobre el euro digital, enviaría un mensaje claro y simbólico de que el efectivo y el euro digital son dos caras de la misma moneda. Demostraría que la moneda que emitimos en Europa evoluciona para asegurar la libertad de los ciudadanos para pagar, sea con efectivo físico o con euros digitales.

Quedo a su disposición para responder a sus preguntas.

  1. Véase la Resolución del Parlamento Europeo, de 10 de febrero de 2026, sobre el Informe Anual 2025 del Banco Central Europeo.

  2. El efectivo sigue siendo ampliamente aceptado por las empresas en toda la zona del euro. Sin embargo, entre 2021 y 2024, la aceptación del efectivo disminuyó del 96 % al 88 %. Véase BCE (2024), Use of cash by companies in the euro area.

  3. Véase BCE (2025), «El BCE selecciona motivos para los futuros billetes en euros», 31 de enero.

  4. No existe ninguna alternativa europea que funcione en toda la zona del euro. Por ejemplo, si tienes una cuenta en un banco holandés y quieres hacer un pago con tarjeta en otro país europeo, normalmente utilizarás Visa o Mastercard. Aunque algunos países, como Francia o Alemania, disponen de soluciones de pago nacionales con estándares propios, estas solo funcionan dentro de sus fronteras.

  5. Los estándares incluyen: i) los estándares CPACE, desarrollados por ECPC, que dan soporte a los pagos sin contacto «tap‑to‑pay» utilizando comunicación de campo cercano (NFC, por sus siglas en inglés) entre un dispositivo y un terminal de pago; ii) las especificaciones de nexo standards conectan los sistemas de los comercios con el back-end de los proveedores de servicios de pago y de los adquirentes. Se utilizan, por ejemplo, para dar soporte a la aceptación de pagos y a las operaciones en cajeros automáticos; y iii) los estándares de Berlin Group permiten realizar pagos utilizando un alias (como un número de teléfono móvil) y dar soporte a las consultas de saldo y la conciliación entre dispositivos móviles, así como a la aceptación de pagos en ámbitos como las operaciones en euros digitales iniciadas en aplicaciones de comercios en teléfonos inteligentes. Para más información, véase BCE (2026), «El BCE firma acuerdos con organismos de estandarización europeos para facilitar los pagos en euros digitales», nota de prensa, 24 de abril.

  6. Las normas de funcionamiento del euro digital ofrecen a los proveedores de servicios de pago que participen en el esquema un conjunto único de reglas, estándares y procedimientos para la prestación de servicios básicos para pagos en euros digitales. Véase BCE (2025), Update on the work of the digital euro scheme’s Rulebook Development Group, 30 de octubre.

  7. Esto también se menciona en el documento One Europe, One Market Roadmap del Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea.

  8. El ejercicio piloto pondrá a prueba las características previstas del euro digital en un entorno controlado, centrándose en los pagos entre particulares y entre particulares y empresas. El ejercicio se llevará a cabo mediante una combinación de actividades online y offline en las oficinas de los bancos centrales del Eurosistema. Participarán empleados de los bancos centrales del Eurosistema participantes, así como algunos comerciantes que prestan servicios cotidianos en nuestras instalaciones, por ejemplo, en cafeterías y restaurantes, o servicios de comercio electrónico. El euro digital que se utilizará en el ejercicio será un medio de pago digital que no tendrá curso legal. Véase Cipollone, P. (2026), «El euro digital: preparativos para una posible introducción», intervención ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Bruselas, 24 de marzo.

  9. Véase el sitio web del BCE; Sesión específica sobre el ejercicio piloto sobre el euro digital (III); Sesión específica sobre el ejercicio piloto sobre el euro digital (II); y Sesión específica (virtual): el ejercicio piloto sobre el euro digital.

  10. Véase BCE (2026), Call for expression of interest – Participation of payment service providers in the digital euro pilot, 5 de marzo.

CONTACTO

Banco Central Europeo

Dirección General de Comunicación

Se permite la reproducción, siempre que se cite la fuente.

Contactos de prensa