¿Qué es AnaCredit?

11 de noviembre de 2015

AnaCredit será una nueva base de datos con información detallada sobre préstamos bancarios individuales en la zona del euro. Su nombre es el acrónimo de analytical credit datasets (base de datos analítica de créditos). El BCE inició el proyecto en 2011, en colaboración con los bancos centrales nacionales de la zona del euro y otros bancos centrales no pertenecientes a ella. AnaCredit utilizará los datos de las centrales de información de riesgos nacionales y otros nuevos para crear una base de datos armonizada que sirva de apoyo a las diversas funciones de banca central, como la adopción de decisiones de política monetaria y la supervisión macroprudencial.

¿Por qué es necesario AnaCredit?

Las buenas decisiones se basan en buenos datos. La necesidad de disponer de estadísticas mejores y más detalladas ha aumentado con la crisis financiera por dos razones:

  1. La crisis ha mostrado que los diferentes sectores económicos, las empresas individuales y los hogares de la zona del euro han reaccionado de forma muy distinta a las perturbaciones económicas. El BCE debe conocer, entender y seguir de cerca esta evolución, a efectos de política monetaria.
  2. El BCE y las autoridades y bancos centrales nacionales de la zona del euro han asumido nuevas funciones en materia de supervisión macroprudencial que requieren nuevos instrumentos y conocimientos. AnaCredit se ha diseñado inicialmente con vistas a facilitar información adicional necesaria para las funciones de política monetaria y estabilidad financiera. Más adelante, podrá considerarse también para otras necesidades de supervisión bancaria.

AnaCredit se basará en conceptos y definiciones armonizados y en una cobertura completa de (al menos) todos los Estados miembros de la zona del euro, garantizando de este modo una mayor comparabilidad. Por tanto, mejorará la base de información estadística del Eurosistema significativamente.

¿Por qué es bueno para mí?

Para adoptar buenas decisiones es fundamental tener una visión clara de la situación. Por eso los bancos centrales necesitan buenas estadísticas, como las que proporciona AnaCredit. Una información clara y detallada facilitará considerablemente la adopción de decisiones de política monetaria y contribuirá a mantener la transparencia y el adecuado funcionamiento del sistema financiero, lo que será muy beneficioso para todos: los responsables de las políticas, los supervisores, las entidades de crédito y, en última instancia, los ciudadanos.

¿Qué hace diferente a AnaCredit?

Por primera vez dispondremos de datos tan detallados para todos los Estados miembros de la zona del euro, que además serán plenamente comparables, puesto que se basarán en definiciones y conceptos armonizados. Por consiguiente, AnaCredit permitirá llevar a cabo análisis y comparaciones que no pueden realizarse con los datos agregados disponibles actualmente. Dichos análisis son fundamentales para las funciones clave de banca central, como la definición y ejecución de la política monetaria y la supervisión macroprudencial.

Por ejemplo, AnaCredit proporcionará información detallada sobre la disponibilidad de crédito para las empresas, incluidas las pequeñas y medianas (pymes), de las que actualmente solo tenemos información parcial basada en algunas encuestas. Asimismo, pondrá de manifiesto diferencias en las condiciones de oferta y de demanda entre los diferentes sectores económicos o tipos de empresas (por ejemplo, pequeñas o grandes, manufactureras o de servicios), que hasta ahora estaban ocultas en los agregados. La disponibilidad de información fiable sobre el acceso de las pymes a los préstamos bancarios es muy importante para las decisiones de política monetaria, puesto que son la columna vertebral de la economía europea y los principales creadores de empleo, y sus condiciones de financiación dependen casi exclusivamente de los bancos. Los datos granulares recopilados por AnaCredit también se utilizarán para valorar la evolución de la deuda empresarial y su sostenibilidad en el caso concreto de este tipo de empresas, un factor de gran importancia para la valoración del riesgo asociado a ciertas categorías de exposiciones de las entidades de crédito.

Los expertos también necesitan información detallada para valorar los posibles riesgos para la estabilidad financiera. Por ejemplo, si el sistema bancario de un país miembro no está adecuadamente diversificado y está demasiado expuesto a regiones o sectores específicos, AnaCredit lo pondrá de manifiesto y hará posible un análisis más preciso de los riesgos de crédito (sectoriales o regionales) y de la posibilidad de que se conviertan en riesgos sistémicos en el sector financiero.

La información armonizada de AnaCredit también permitirá valorar la exposición crediticia total de una empresa frente a todos los bancos de la zona del euro, incluidas sus exposiciones transfronterizas, lo que actualmente es imposible por falta de información completa o plenamente comparable. Los supervisores bancarios podrán detectar señales de retraso en el pago de una empresa concreta a uno o más bancos, así como valorar la solvencia de esa empresa y el riesgo potencial a que están expuestas las entidades de crédito.

¿Por qué quiere tantos datos el BCE?

AnaCredit solo solicita y recopila los datos estrictamente necesarios. El Consejo de Gobierno del BCE ya ha iniciado el proceso de adopción de decisiones sobre la primera fase del proyecto. En esta primera fase, solo se solicita información sobre préstamos a empresas (u otras entidades jurídicas) y únicamente cuando superan los 25.000 euros. El uso de un umbral relativamente bajo es especialmente relevante para cubrir importantes lagunas de los datos destinados al análisis de la financiación de las pymes en la zona del euro.

¿Podrá ver mi vecino cuánto debo al banco?

En general, el BCE no necesita ni desea conocer la identidad de los prestatarios particulares. Si, en un futuro, el Consejo de Gobierno del BCE considera ampliar AnaCredit a los préstamos a hogares, por ejemplo, para la adquisición de bienes inmuebles, los datos se anonimizarían en cualquier caso. Como salvaguarda, y para garantizar la idoneidad del proyecto de acto jurídico a este respecto, el BCE también ha consultado al Supervisor Europeo de Protección de Datos, cuyas orientaciones se han tomado plenamente en consideración.

¿Qué ocurriría si pirateasen sus sistemas?

Los bancos centrales tienen amplia experiencia en la protección de la confidencialidad de los datos, puesto que ello forma parte de su actividad diaria. El Eurosistema ya gestiona una gran cantidad de información muy sensible y dispone de los sistemas adecuados para ello. Las centrales de información de riesgos funcionan actualmente en varios países europeos y en algunos casos contienen mucha más información sensible de la aquí prevista. Se están y seguirán tomando todas las medidas preventivas necesarias para proteger los datos personales de conformidad con el marco para la protección de datos de la UE, armonizado en la Directiva 95/46/CE y establecido en el Reglamento (CE) nº 45/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo.

¿Cuánto cuesta AnaCredit a las entidades de crédito? ¿No supone una carga excesiva para las de menor tamaño?

Dado el nivel de detalle requerido, el BCE es consciente de la carga que supone para los agentes informadores, especialmente en aquellos países en los que la presentación de información granular es un concepto nuevo. Por este motivo, el BCE llevó a cabo en 2014 un ejercicio exhaustivo de «méritos y costes» para minimizar la carga informadora. Como consecuencia de este procedimiento, el proyecto de Reglamento relativo a AnaCredit incluye solo aquellos requerimientos cuya relevancia o utilidad operativa contrastada resultó ser lo suficientemente elevada como para justificar el establecimiento de la recogida de la información y los costes periódicos que conlleva. Este procedimiento de «méritos y costes» se ha venido aplicando desde hace tiempo a todos los nuevos requerimientos estadísticos del BCE. En general, no cabe duda de que merece la pena recopilar estos datos, puesto que tanto los bancos centrales como las propias entidades de crédito necesitan información detallada y oportuna sobre las exposiciones crediticias para sus respectivos fines.

Asimismo, se ha tratado de limitar esta carga lo máximo posible, especialmente para las entidades más pequeñas. A fin de garantizar la proporcionalidad, el banco central nacional correspondiente puede conceder excepciones a las entidades de menor tamaño. En algunos países, esto puede significar que varios cientos de entidades quedan totalmente exentas de la obligación de informar.

¿No es exagerado un formulario con más de 100 preguntas por préstamo?

Hay que ponerlo en perspectiva. Veamos qué tipo de datos se piden para los préstamos individuales. Estamos hablando de 94 «atributos» y 7 identificadores únicos que se repiten varias veces en las distintas plantillas. Si bien es cierto que se solicita cierta información sensible sobre las empresas (por ejemplo, nombre, domicilio social y forma jurídica), se trata de datos necesarios para consolidar la deuda total de una sociedad, que podría estar repartida por toda Europa en un gran número de entidades de crédito. Por consiguiente, la información debe ser granular, exacta y detallada.

¿Por qué no se ha organizado una consulta pública?

Como cada vez que se inicia un nuevo ejercicio de recogida de información estadística, el BCE llevó a cabo en 2014 un procedimiento de «méritos y costes» en el que se valoraron las ventajas de la nueva información para sus usuarios en comparación con los costes asociados, incluidos los costes estimados para los agentes informadores, es decir, las entidades de crédito. Los representantes del sector bancario participaron directamente en este proceso, principalmente a través de sus bancos centrales nacionales respectivos. Este procedimiento habitual garantiza la definición de los requerimientos estadísticos de información más efectiva en términos de costes. Además, se ha informado por escrito al sector en numerosas ocasiones y de forma detallada. Si el Consejo de Gobierno del BCE se plantease ampliar el alcance de la base de datos de AnaCredit en el futuro, también consideraría cuál sería el proceso adecuado para implicar a las partes interesadas, incluyendo la posibilidad de una consulta pública sobre los requerimientos aplicables a los datos recogidos específicamente a efectos de supervisión bancaria.