¿Qué son los préstamos de valores?

8 de diciembre de 2016

Los préstamos de valores consisten en el traspaso temporal de acciones o bonos a un tomador, a cambio de otras acciones, bonos o efectivo aceptados como garantía y del pago de una comisión.

¿Por qué presta sus valores el Eurosistema?

Los préstamos de valores tienen por objeto contribuir al buen funcionamiento de los mercados financieros, lo que es particularmente importante en el contexto de nuestro programa ampliado de compras de activos (APP, por sus siglas en inglés). El Eurosistema, formado por el BCE y los bancos centrales nacionales de los diecinueve países de la zona del euro, está comprando grandes volúmenes de valores a los bancos para hacer frente al riesgo de que la inflación sea demasiado baja durante demasiado tiempo. Dado que las compras a gran escala por el banco central probablemente reduzcan gradualmente la disponibilidad de valores en el mercado, el Eurosistema vuelve a prestar esos valores al mercado para que otros agentes puedan seguir utilizándolos en sus operaciones.

Más información sobre las compras de valores en el marco del APP

¿Por qué tomar prestado un valor si puede simplemente comprarse?

Si un valor se necesita solo temporalmente, sea para un día o para algunas semanas, suele ser más barato, más rápido y menos arriesgado tomarlo prestado que comprarlo. Los valores pueden tomarse temporalmente por distintas razones:

  • Algunos bancos han establecido acuerdos para crear mercado en determinados valores. Ello significa que deben estar preparados para comprar o vender dichos valores a cualquiera de sus contrapartidas, como fondos de pensiones o gestores de activos, en cualquier momento. Si se les pide que vendan algo que no tienen, lo pueden tomar prestado con breve preaviso para poder realizar la venta.
  • Habitualmente los valores se traspasan dos días hábiles después de acordar su venta. En ocasiones, un comprador puede necesitar los valores en una fecha determinada. Si el traspaso se retrasase por algún motivo, la posibilidad de tomarlos prestados con breve preaviso es una manera de conseguir los valores requeridos a tiempo.
  • Muchas de las estrategias utilizadas en los mercados financieros se basan en la toma temporal de valores en préstamo. Estos pueden utilizarse para operaciones de trading (riesgo por rentabilidad), arbitraje (rentabilidad sin riesgo por diferencias de precio no justificadas) o hedging (cobertura de riesgos).

¿Qué ocurre con las garantías?

Cuando se prestan activos de más valor suelen exigirse garantías que den cierta seguridad a los prestamistas. En los préstamos de valores pueden aportarse garantías en efectivo o, más comúnmente, otros valores. Para evitar el riesgo operacional, los valores prestados y los aportados en garantía se transfieren al mismo tiempo. Puesto que el intercambio simultáneo de unos valores por otros puede ser complejo desde el punto de vista técnico, estos préstamos suelen realizarse en dos pasos. En primer lugar, el valor solicitado se presta al tomador, que traspasa garantías en efectivo al prestamista. En segundo lugar, las garantías en efectivo se prestan al tomador a cambio de valores en garantía. El resultado final es neutral para el efectivo: el tomador se queda solo con los valores que necesita y el prestamista, con los valores aportados en garantía.

¿Qué son las garantías?

¿Cómo se realiza una operación de préstamo de valores?

El siguiente esquema muestra cómo se realiza una operación de préstamo de valores típica. Un bono A se presta a un tomador, que aporta garantías en efectivo. A continuación, las garantías en efectivo recibidas se prestan al tomador (reinversión) a cambio de valores en garantía. Cuando el bono A se devuelve al prestamista, las demás partes de la operación se revierten y el tomador paga al prestamista la comisión en efectivo acordada.

¿Qué costes tiene para el tomador?

El tomador paga una comisión, que puede variar considerablemente dependiendo del valor que se preste, de quién sea el prestamista y el tomador y de la duración del préstamo, entre otros factores. También podría tener que pagar para conseguir las garantías necesarias para el préstamo, lo que podría significar obtener valores con calificación más alta de la normal o más efectivo. Por último, el tomador podría tener que abonar gastos jurídicos o administrativos al iniciar operaciones con un nuevo prestamista.