COMUNICADO PRELIMINAR

CONFERENCIA DE PRENSA

Mario Draghi, presidente del BCE,
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE,
Fráncfort del Meno, 24 de octubre de 2019

Señoras y señores, al vicepresidente y a mí nos complace darles la bienvenida a nuestra conferencia de prensa. A continuación, informaremos sobre los resultados de la reunión del Consejo de Gobierno celebrada hoy, a la que también han asistido el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, y la presidenta entrante, Christine Lagarde.

Sobre la base de nuestro análisis económico y monetario periódico, hemos decidido mantener sin variación los tipos de interés oficiales del BCE. Esperamos que continúen en los niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta que observemos una convergencia sólida de las perspectivas de inflación hasta un nivel suficientemente próximo, aunque inferior, al 2 % en nuestro horizonte de proyección, y dicha convergencia se haya reflejado de forma consistente en la evolución de la inflación subyacente.

Conforme a lo decidido en nuestra última reunión celebrada en septiembre, reanudaremos las compras netas en el marco de nuestro programa de compra de activos a un ritmo mensual de 20 mm de euros a partir del 1 de noviembre. Esperamos que continúen durante el tiempo que sea necesario para reforzar el impacto acomodaticio de nuestros tipos oficiales y que finalicen poco antes de que comencemos a subir los tipos de interés oficiales del BCE.

Asimismo, prevemos seguir reinvirtiendo íntegramente el principal de los valores adquiridos en el marco del programa de compra de activos que vayan venciendo durante un período prolongado tras la fecha en la que comencemos a subir los tipos de interés oficiales del BCE y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un amplio grado de acomodación monetaria.

El Consejo de Gobierno ha reiterado la necesidad de una orientación muy acomodaticia de la política monetaria durante un período prolongado para respaldar las presiones sobre la inflación subyacente y la evolución de la inflación general a medio plazo. En particular, las indicaciones sobre la orientación futura de la política monetaria del Consejo de Gobierno asegurarán un ajuste de las condiciones financieras acorde con la evolución de las perspectivas de inflación. En cualquier caso, el Consejo de Gobierno sigue estando preparado para ajustar todos sus instrumentos según proceda, a fin de asegurar que la inflación avance hacia su objetivo de forma sostenida, en línea con su compromiso de simetría.

Los datos disponibles desde la última reunión del Consejo de Gobierno celebrada a principios de septiembre confirman nuestra anterior valoración de un crecimiento débil continuado en la zona del euro, persistencia de importantes riesgos a la baja y presiones inflacionistas moderadas. Al mismo tiempo, el actual crecimiento del empleo y la subida de los salarios siguen apoyando la resiliencia de la economía de la zona. El amplio paquete de medidas de política monetaria aprobado en nuestra última reunión ofrece un estímulo monetario sustancial que contribuirá a una relajación adicional de las condiciones de los préstamos a empresas y hogares. Ello respaldará la expansión de la zona del euro, la actual acumulación de presiones inflacionistas internas y, con ello, la convergencia sostenida de la inflación hacia nuestro objetivo a medio plazo.

Permítanme explicar más detalladamente nuestra valoración, comenzando con el análisis económico. Se ha confirmado un crecimiento del PIB real de la zona del euro del 0,2 %, en términos intertrimestrales, en el segundo trimestre de 2019, tras un incremento del 0,4 % en el trimestre anterior. Los últimos datos económicos y los resultados de las encuestas más recientes siguen apuntando a un crecimiento moderado, pero positivo, en el segundo semestre del año. Esta desaceleración refleja principalmente la actual debilidad del comercio internacional en un entorno de prolongadas incertidumbres a escala mundial, que continúan afectando al sector manufacturero de la zona del euro y que están frenando el avance de la inversión.

Paralelamente, el sector servicios y la construcción mantienen su solidez, pese a mostrar cierta moderación. La expansión de la zona del euro se apoya en unas condiciones de financiación favorables, mejoras adicionales del empleo y subidas salariales, la orientación moderadamente expansiva de las políticas fiscales en la zona del euro y el crecimiento continuado, aunque algo menor, de la actividad mundial.

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la zona del euro siguen apuntando a la baja y están relacionados, en particular, con la prolongada presencia de incertidumbres vinculadas a factores geopolíticos, el aumento del proteccionismo y vulnerabilidades en los mercados emergentes.

La inflación interanual medida por el IAPC de la zona del euro se redujo desde el 1,0 % en agosto de 2019 hasta el 0,8 % en septiembre, como reflejo de la menor tasa de variación de los precios de la energía y los alimentos. Sobre la base de los precios actuales de los futuros del petróleo, es probable que la inflación general se reduzca algo más y vuelva a aumentar a finales de año. Las medidas de la inflación subyacente se mantuvieron en general en niveles moderados y los indicadores de las expectativas de inflación se sitúan en niveles reducidos. Aunque las presiones sobre los costes laborales se han reforzado en un contexto de aumento de las tensiones en los mercados de trabajo, el menor impulso del crecimiento está retrasando su transmisión a la inflación. A medio plazo se espera un aumento de la inflación, respaldado por nuestras medidas de política monetaria, la expansión económica en curso y el sólido crecimiento de los salarios.

En lo que respecta al análisis monetario, el crecimiento del agregado monetario amplio (M3) aumentó hasta el 5,7 % en agosto de 2019, tras el 5,1 % registrado en julio. Las tasas de crecimiento sostenidas de este agregado reflejan la creación continuada de crédito bancario para el sector privado y los reducidos costes de oportunidad de mantener M3. Por lo que se refiere a los componentes, el agregado monetario estrecho (M1) sigue siendo el factor que más contribuye al avance del agregado monetario amplio.

El crecimiento de los préstamos a empresas y a hogares mantuvo su solidez, favorecido por la transmisión continuada de la orientación acomodaticia de nuestra política monetaria a los tipos de interés de los préstamos bancarios. La tasa de crecimiento interanual de los préstamos a las sociedades no financieras aumentó hasta el 4,3 % en agosto, tras el 4,0 % registrado en julio de 2019, mientras que la tasa de crecimiento interanual de los préstamos a los hogares se mantuvo sin cambios en el 3,4 % en el mismo mes. La encuesta sobre préstamos bancarios en la zona del euro correspondiente al tercer trimestre de 2019 indica una ligera relajación de los criterios de aprobación del crédito y un incremento de la demanda de préstamos a hogares, mientras que la demanda de préstamos a empresas se mantuvo prácticamente estable. La orientación acomodaticia de nuestra política monetaria contribuirá a salvaguardar unas condiciones de financiación bancaria favorables y seguirá respaldando el acceso a la financiación, en particular de las pequeñas y medianas empresas.

En síntesis, el contraste de los resultados del análisis económico con las señales procedentes del análisis monetario confirmó que sigue siendo necesario un elevado grado de acomodación monetaria para que continúe la convergencia sostenida de la inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo.

Para obtener todos los beneficios de nuestras medidas de política monetaria, es necesaria una contribución más decisiva de otras políticas a fin de aumentar el potencial de crecimiento a largo plazo, apoyar la demanda agregada en la coyuntura actual y reducir las vulnerabilidades. La aplicación de políticas estructurales en los países de la zona del euro debe acelerarse considerablemente para aumentar la productividad y el potencial de crecimiento, reducir el desempleo estructural e incrementar la capacidad de resistencia de la zona. Las recomendaciones específicas para cada país de 2019 deberían servir de orientación al respecto.

En lo que se refiere a las políticas fiscales, su orientación moderadamente expansiva en la zona del euro está apoyando en cierta medida la actividad económica. En vista del debilitamiento de las perspectivas económicas y de la persistencia de importantes riesgos a la baja, los gobiernos con margen de maniobra fiscal deben actuar de manera eficaz y oportuna. En los países con elevada deuda pública, los gobiernos deben aplicar políticas prudentes y cumplir los objetivos de saldo estructural, lo que creará las condiciones para que los estabilizadores automáticos actúen libremente. Todos los países deben intensificar sus esfuerzos para lograr una composición de las finanzas públicas más favorable al crecimiento.

Igualmente, la aplicación transparente y coherente del marco de gobernanza fiscal y económica de la Unión Europea a lo largo del tiempo y en los distintos países sigue siendo esencial para reforzar la capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro. La mejora del funcionamiento de la Unión Económica y Monetaria continúa siendo una prioridad. El Consejo de Gobierno acoge favorablemente los trabajos en curso y urge a dar más pasos concretos y decisivos para completar la unión bancaria y la unión de los mercados de capitales.

Quedamos a su disposición para responder a sus preguntas.

La redacción literal acordada por el Consejo de Gobierno puede consultarse en la versión inglesa.

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