¿Qué son las garantías?

2 de noviembre de 2016

Las garantías son bienes u otros activos que un prestamista puede apropiarse en caso de que el prestatario no reembolse un préstamo en la forma acordada. Un ejemplo común es la hipoteca para la compra de una vivienda: por lo general, cuando se contrata un préstamo hipotecario, el banco requiere que se ofrezca la casa como garantía, lo que significa que si no se cumplen las condiciones de devolución, el banco tiene derecho a quedársela y venderla para recuperar el dinero que había prestado. La garantía es un medio que asegura al prestamista la recuperación del importe que haya prestado si el prestatario no lo devuelve según lo pactado.

¿Exigen también garantías los bancos centrales cuando prestan dinero?

Sí, los bancos centrales exigen garantías porque las pérdidas que pudieran derivarse de sus préstamos podrían comprometer su reputación y su independencia. Cuando los bancos solicitan financiación al BCE y a los 19 bancos centrales nacionales que forman el Eurosistema, deben presentar garantías. El Eurosistema publica una lista de los activos admisibles que acepta como garantía para sus operaciones. Estos activos pueden ser bonos u otros títulos a corto plazo negociables en los mercados. Aunque no estén incluidos en la lista, otros activos que no suelen negociarse —como préstamos concedidos al sector no financiero— también pueden considerarse admisibles como garantía cuando se solicita financiación en el Eurosistema. De acuerdo con los criterios del sistema de activos de garantía del Eurosistema, corresponde a los bancos centrales nacionales decidir qué activos se consideran admisibles.