Principales aspectos relacionados con la introducción del euro

Eugenio Domingo Solans

La forma correcta de enfocar la posición de España ante el euro no es tanto considerar el balance entre los efectos positivos y negativos derivados de su introducción, que sería sin duda positivo, sino analizar las consecuencias derivadas de la alternativa no euro. Dicha alternativa tendría unos costes muy elevados en términos de inestabilidad macroeconómica, aumento de la prima de riesgo, contención de la inversión, de la actividad y del empleo y desconexión de España del proyecto económico y político europeo.

La principal decisión que deberá tomar próximamente el Banco Central Europeo (BCE) es la relativa a la estrategia más adecuada de política económica. Una estrategia combinada de objetivos directos de inflación con objetivos intermedios monetarios parece la opción más recomendable, al menos al inicio de la tercera fase de la UEM. La estabilidad de la demanda de dinero en el conjunto del área euro es el elemento clave para ponderar el grado de aplicación de una u otra estrategia.

En el plano institucional, el elemento básico para el éxito del BCE es la independencia. Dicha independencia es como un poliedro compuesto de diversos planos: el institucional funcional, el del régimen de los órganos de gobierno, el financiero, el personal.

Independencia no es aislamiento, ni falta de transparencia, ni ausencia de rendición de cuentas. Transparencia, comunicación, rendición de cuentas, aparte de requisitos de responsabilidad democrática, constituyen factores que coadyuvan a la efectividad de las medidas de política monetaria al posibilitar una mejor comprensión por parte del público y de los mercados.

La independencia, la adopción de una perspectiva europea y, sobre todo, una actuación encaminada inequívocamente a la estabilidad es clave para que el BCE adquiera credibilidad entre los ciudadanos de la Unión Europea.

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