¿Cuál es la función de los tipos de cambio?

28 de junio de 2016

¿Qué son los tipos de cambio?

Un tipo de cambio es la tasa a la que puede cambiarse una moneda por otra. Por ejemplo, un euro podría cambiarse por 1,13 dólares estadounidenses. Este tipo está sujeto a variaciones continuas en los mercados mundiales de divisas, en los que se negocian todo tipo de monedas. El euro es una de las monedas más negociadas, junto con el dólar estadounidense, el yen japonés y la libra esterlina.

¿Ofrece el BCE los tipos de cambio?

Todos los días, sobre las 16.00 h (hora central europea), el BCE publica los tipos de cambio de referencia del euro frente a 31 monedas. Estos tipos de referencia se ofrecen únicamente a título informativo. Las empresas y el público utilizan frecuentemente estos tipos para la elaboración de balances, declaraciones fiscales, informes estadísticos y análisis económicos anuales, por citar algunos ejemplos. Los tipos de cambio de las 31 monedas respecto al euro corresponden a la media de los tipos de compra y de venta y no reflejan necesariamente los tipos a los que se han realizado realmente las operaciones de mercado. Cuando se hace un cambio de moneda, el tipo aplicado se deriva de los tipos de mercado en tiempo real.

El BCE publica asimismo un tipo de cambio efectivo nominal del euro basado en las medias ponderadas de los tipos de cambio bilaterales del euro frente a las monedas de 19 socios comerciales de la zona del euro. Este tipo indica si, en promedio, resulta más o menos caro cambiar monedas extranjeras por euros.

¿Cómo influyen los tipos de cambio en la política monetaria?

El tipo de cambio no es uno de los objetivos de la política del BCE. Esto significa que el BCE no intenta influir en el tipo de cambio mediante sus operaciones de política monetaria. Las grandes economías del G-20 se han comprometido a abstenerse de realizar devaluaciones competitivas y a no utilizar los tipos de cambio para fines competitivos, evitando al mismo tiempo cualquier forma de proteccionismo.

No obstante, los tipos de cambio influyen en la estabilidad de precios y en el crecimiento. Por ejemplo, estos tipos influyen sobre los precios del comercio internacional. Cuando se obtienen más dólares por un euro, esto es, cuando el euro se aprecia, comprar productos de Estados Unidos resulta más barato para quienes viven en la zona del euro. En consecuencia, los precios de las importaciones bajan, lo que tiene un impacto directo en la inflación de la zona del euro a través de los precios de los bienes de consumo importados, y también efectos indirectos a través de los precios de las materias primas y de los bienes intermedios importados utilizados para la producción.

El BCE ha de seguir de cerca esta evolución a la hora de definir la política monetaria para cumplir su mandato de mantener la inflación en niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo.