¿Qué es el ANFA?

5 de febrero de 2016 (actualizado el 7 de abril de 2016)

El Acuerdo sobre Activos Financieros Netos (ANFA, por sus siglas en inglés) es un acuerdo suscrito por los bancos centrales nacionales (BCN) de la zona del euro y el Banco Central Europeo (BCE), que juntos forman el Eurosistema. En él se establecen normas y límites para las tenencias de activos financieros relacionados con las tareas nacionales de los BCN. Dichos activos pueden estar relacionados, por ejemplo, con contrapartidas de capital, reservas contables u otros pasivos específicos, con reservas exteriores o con fondos de pensiones para empleados. También pueden mantenerse con fines de inversión generales.

La tenencia de activos financieros no relacionados con la política monetaria es parte integral de las funciones que desempeñan los bancos centrales en Europa y es anterior al euro. Cuando se creó la unión monetaria, los Gobiernos decidieron poner en común solo aquellas funciones y tareas de banca central necesarias para ejecutar una política monetaria única en el conjunto de la zona del euro. Al mismo tiempo, decidieron que los BCN siguieran siendo instituciones independientes que pudieran continuar llevando a cabo determinadas tareas nacionales que no interfirieran con la política monetaria única.

En otras palabras, los BCN son instituciones financieramente independientes que desempeñan tareas de política monetaria relacionadas con el objetivo primordial del Eurosistema de mantener la estabilidad de precios, además de tareas nacionales. El ANFA se estableció para fijar un límite general al volumen total neto de los activos financieros relacionados con las tareas nacionales distintas de la política monetaria, de modo que no interfieran con esta. Independientemente del ANFA, el Consejo de Gobierno ha establecido un marco para asegurar que las operaciones de inversión de los BCN no contravengan la prohibición de financiación monetaria.

Aunque el texto del ANFA era un documento confidencial, los bancos centrales del Eurosistema adoptaron la decisión unánime de publicarlo junto con una nota explicativa para acomodar mejor su compromiso de mayor transparencia, en consonancia con la decisión adoptada en 2014 de publicar reseñas de las reuniones de política monetaria y con la decisión de 2015 del BCE de publicar las agendas de los miembros del Comité Ejecutivo.

¿Cómo funciona el ANFA exactamente?

Preguntas relacionadas con la vigilancia de la prohibición de financiación monetaria

¿Por qué los bancos centrales nacionales mantienen activos financieros no relacionados con la política monetaria?

Los bancos centrales nacionales (BCN) mantienen activos con fines distintos de la política monetaria. En la zona del euro, la política monetaria la fija centralmente el Consejo de Gobierno del BCE para los diecinueve países miembros. Cuando se creó la Unión Económica y Monetaria, los Gobiernos establecieron en el Tratado que las tareas relacionadas con la política monetaria se transferirían al nivel europeo. Al margen de la política monetaria, los BCN estarían —y están— autorizados a realizar tareas nacionales. En la práctica, los BCN mantienen activos no relacionados con las políticas monetaria o cambiaria, como reservas de oro o divisas, carteras de inversión (por ejemplo, para planes de pensiones de sus empleados), y activos de contrapartida de depósitos de clientes, como bancos centrales o Administraciones Públicas de otros países. Al mismo tiempo, los BCN también mantienen pasivos no relacionados con la política monetaria, como los mencionados depósitos de bancos centrales o de Administraciones Públicas de otros países. Los BCN pueden desempeñar estas tareas nacionales siempre que sus actuaciones no interfieran con los objetivos y tareas del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), especialmente con la política monetaria. (El BCE mantiene igualmente una cartera de fondos propios relacionada con su capital y reservas contables, así como una cartera de inversión para el plan de pensiones de sus empleados). Este principio está recogido en el artículo 14.4 de los Estatutos del SEBC y del BCE.

Antes de incorporarse al Eurosistema, los BCN ya mantenían las carteras mencionadas, cuyos rendimientos contribuyen a sus ingresos financieros. Cuando se estableció la zona del euro, se indicó que esas carteras contribuirían a satisfacer la demanda de liquidez del sistema bancario de la zona, ya que serían tenidas en cuenta al calibrar las operaciones de política monetaria. No se consideraba un problema desde la perspectiva de la política monetaria que dichas carteras continuaran siendo gestionadas por los BCN al margen de la política monetaria, y que con el tiempo pudieran crecer a un ritmo similar (o más lento) que la demanda de billetes y las exigencias de reservas mínimas obligatorias del sistema bancario. El Consejo de Gobierno también estimó que un crecimiento de esas carteras, netas de pasivos no relacionados con operaciones de política monetaria, más rápido que la demanda de liquidez durante un período prolongado, podría representar un riesgo para la política monetaria. El Acuerdo sobre Activos Financieros Netos (ANFA) se adoptó para gestionar y limitar ese crecimiento.

¿Qué son los activos financieros netos?

Como se indica más arriba, son activos del balance de un banco central que no están directamente relacionados con la política monetaria. En el otro lado del balance, algunos pasivos tampoco están relacionados directamente con la política monetaria. La diferencia entre las dos posiciones se define como activos financieros netos. Para ilustrar este concepto, utilizaremos el estado financiero semanal consolidado del Eurosistema a 4 de diciembre de 2015 publicado en el sitio web del BCE. Puede consultarse una definición precisa en el Anexo I del ANFA.

En el lado del activo, los activos financieros netos son la suma de las partidas 1 a 4, 5.6, 6, 7.2, 8 y 9. En el lado del pasivo, incluyen las partidas 2.5 y 3 a 12. Si a la suma de estos pasivos se le resta la suma de los mencionados activos se obtienen los activos financieros netos.

Weekly financial statement of the Eurosystem Assets (EUR millions) 1 Gold and gold receivables 348,850 2 Claims on non - euro area residents denominated in foreign currency 294,471 2.1 Receivables from the IMF 78,655 2.2 Balances with banks and security investments, external loans and other external assets 215,817 3 Claims on euro area residents denominated in foreign currency 36,331 4 Claims on non - euro area residents denominated in euro 19,766 4.1 Balances with banks, security investments and loans 19,766 4.2 Claims arising from the credit facility under ERM II 0 5 Lending to euro area credit institutions related to monetary policy operations denominated in euro 521,394 5.1 Main refinancing operations 69,815 5.2 Longer - term refinancing operations 451,371 5.3 Fine - tuning reverse operations 0 5.4 Structural reverse operations 0 5.5 Marginal lending facility 208 5.6 Credits related to margin calls 0 6 Other claims on euro area credit institutions denominated in euro 127,495 7 Securities of euro area residents denominated in euro 1,128,983 7.1 Securities held for monetary policy purposes 770,737 7.2 Other securities 358,246 8 General government debt denominated in euro 25,152 9 Other assets 216,207 Total assets 2,718,650 O utright purchases NFA NFA NFA NFA Liquidity deficit Reserve requirements Liquidity surplus Banknotes Liabilities (EUR millions) 1 Banknotes in circulation 1,066,176 2 Liabilities to euro area credit institutions related to monetary policy operations denominated in euro 697,909 2.1 Current accounts (covering the minimum reserve system) 520,421 2.2 Deposit facility 177,335 2.3 Fixed - term deposits 0 2.4 Fine - tuning reverse operations 0 2.5 Deposits related to margin calls 153 3 Other liabilities to euro area credit institutions denominated in euro 5,017 4 Debt certificates issued 0 5 Liabilities to other euro area residents denominated in euro 177,513 5.1 General government 79,800 5.2 Other liabilities 97,714 6 Liabilities to non - euro area residents denominated in euro 39,444 7 Liabilities to euro area residents denominated in foreign currency 2,137 8 Liabilities to non - euro area residents denominated in foreign currency 5,323 8.1 Deposits, balances and other liabilities 5,323 8.2 Liabilities arising from the credit facility under ERM II 0 9 Counterpart of special drawing rights allocated by the IMF 59,202 10 Other liabilities 217,994 11 Revaluation accounts 350,735 12 Capital and reserves 97,200 Total liabilities 2,718,650

¿Cuál es el valor de los activos financieros netos del Eurosistema?

Al cierre de 2015, los activos financieros netos del Eurosistema ascendían a 490 mm de euros y los del BCE a 6,12 mm de euros. El aumento medio anual de los activos financieros netos desde la introducción de los billetes en euros en 2002 es del 5 %. Este ritmo es inferior al crecimiento de los pasivos que podrían justificar el aumento de los activos financieros netos, a saber, los billetes en circulación y las reservas mínimas obligatorias. Mientras que los billetes por separado registraron un crecimiento anual medio del 9 %, los billetes y las reservas mínimas obligatorias aumentaron un 7 %. Este ritmo más bajo se debe a la reducción del coeficiente de reservas en un punto porcentual en 2012.

0 200 400 600 800 1.000 1.200 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 Evolución de AFN frente a billetes y reservas mínimas obligatorias Billetes RMO AFN

¿Y qué es el ANFA?

El Acuerdo sobre Activos Financieros Netos (ANFA) es un acuerdo suscrito por los BCN de la zona del euro y el BCE, que juntos forman el Eurosistema. En él se establecen normas para calcular los límites de las tenencias de los BCN relacionadas con sus tareas nacionales. El Lietuvos bankas también suscribió el ANFA en el momento de su incorporación al Eurosistema el 1 de enero de 2015.

¿Por qué es necesario limitar los activos financieros netos?

El ANFA limita el volumen de activos financieros netos que pueden mantener los BCN. Esto es necesario para que el Consejo de Gobierno del BCE tenga pleno control sobre el tamaño del balance del Eurosistema, lo que hace posible la aplicación efectiva de la política monetaria. Antes de la crisis, el modo más eficaz de ejecutar la política monetaria era asegurando que las entidades de crédito necesitaran acudir al Eurosistema para obtener liquidez. La falta de liquidez frente al Eurosistema, también denominada «déficit de liquidez», era la base para la aplicación de la política monetaria. El ANFA protegía dicho déficit de liquidez. Cuando estalló la crisis financiera, hubo que proporcionar a las entidades de crédito más liquidez de la que realmente necesitaban a fin de que cumplieran las exigencias de reservas mínimas. En lugar de operar con un déficit de liquidez, el sistema bancario opera ahora con exceso de liquidez. En este nuevo entorno, el ANFA ha dejado de proteger el déficit de liquidez, pero asegura que el exceso de liquidez no supere un nivel que el Consejo de Gobierno considera adecuado para su orientación de política monetaria.

¿Puede equipararse el ANFA a una autorización para que los bancos centrales nacionales impriman tanto dinero como deseen?

No. Se trata de lo contrario. El ANFA limita el volumen máximo de activos financieros netos que los BCN pueden mantener a fin de garantizar que las variaciones de sus activos y pasivos financieros no relacionados con la política monetaria no interfieran con la política monetaria del Eurosistema.

¿Qué determina el máximo de activos financieros netos en el marco del ANFA?

El aumento del valor total de los billetes en circulación y del volumen de reservas mínimas que las entidades de crédito han de mantener en el banco central crea una necesidad de liquidez que se satisface a través de operaciones de política monetaria del Eurosistema y de activos financieros netos de los BCN. Fijando el volumen mínimo de las operaciones de política monetaria, se determina como parte residual un límite máximo para los activos financieros netos de los BCN. Si el objetivo del Consejo de Gobierno es un superávit temporal de liquidez, el ANFA limita los activos financieros netos de los BCN, lo que asegura que el superávit de liquidez no exceda de un determinado nivel.

¿Por qué el ANFA limita los activos financieros netos de los BCN y no los activos financieros brutos?

Cada activo del balance de un banco central crea dinero o liquidez del banco central. En cambio, cada pasivo del balance absorbe liquidez. La compensación de todos los activos y pasivos no relacionados con operaciones de política monetaria indica el total de liquidez generado por las operaciones del banco central no relacionadas con esa política. Para aplicar eficazmente la política monetaria, es necesario limitar esa liquidez. En consecuencia, para controlar el impacto de las operaciones de los BCN sobre la posición de liquidez, se limitan los activos financieros netos en lugar de los brutos.

¿Cómo se calcula el volumen máximo de activos financieros netos?

Todos los años, el Consejo de Gobierno establece los parámetros de política monetaria necesarios. Decide cuál debe ser el déficit de liquidez mínimo o el superávit de liquidez máximo. También fija el coeficiente de reservas mínimo y determina el tamaño de las carteras en firme a fin de aplicar su política monetaria de la manera más eficaz. El Consejo de Gobierno también tiene en cuenta la evolución del importe de billetes en circulación. El nuevo volumen máximo de activos financieros netos agregados del Eurosistema se calcula como la parte residual.

¿Cómo se distribuye el volumen máximo de activos financieros netos del Eurosistema entre los BCN?

Una vez establecido el tope máximo de activos financieros netos para el conjunto del Eurosistema, este se distribuye de acuerdo con la participación de cada BCN en el capital del BCE, teniendo también en cuenta sus posiciones iniciales históricas, a fin de determinar el volumen de activos financieros netos asignado a cada BCN para el año siguiente. Si un BCN prevé no utilizar dicha asignación completamente, el ANFA permite ceder temporalmente la parte no utilizada a otros BCN, de acuerdo con su participación en el capital del BCE, en caso de que desee aumentar su límite máximo. Con esta reasignación quedan fijados los límites máximos de activos financieros netos de los BCN. Estos deberán mantener sus activos financieros netos por debajo de dichos límites en promedio anual. El cálculo se realiza una vez al año.

¿Qué impacto tienen las excepciones?

Las excepciones pueden influir en la distribución del volumen máximo de activos financieros netos en el Eurosistema, pero no aumentan dicho máximo, que limita las tenencias totales de activos financieros netos de los BCN del Eurosistema.

Las excepciones definen el volumen mínimo de activos financieros netos que puede mantener cada BCN. En otras palabras, cada BCN tiene derecho a mantener una determinada cuota del máximo de activos financieros netos del Eurosistema, calculada a partir de su participación en el capital del BCE, siendo el importe correspondiente a la excepción la asignación mínima de ese BCN (que puede ser superior al importe calculado de acuerdo con su participación en el capital del BCE). Naturalmente, si algunos BCN mantienen activos financieros netos correspondientes a sus excepciones que exceden de su participación en el capital, el volumen de activos financieros netos que los demás BCN están autorizados a mantener se reducirá de modo que nunca se supere el máximo del Eurosistema.

Existen tres tipos de excepciones:

  1. La excepción histórica (especificada en el Anexo III del ANFA) garantiza que los BCN no tengan que reducir sus activos financieros netos por debajo de un nivel relacionado con su posición inicial histórica.
  2. La excepción de activos específicos protege ciertas tenencias de activos (definidas en detalle en el Anexo IV del ANFA) que los BCN no pueden vender fácilmente debido a restricciones contractuales o de otro tipo, por ejemplo, las reservas de oro, que están sujetas al Acuerdo sobre el Oro de los Bancos Centrales.
  3. La excepción dinámica ajusta en el tiempo la excepción histórica de los BCN pequeños, en proporción al crecimiento o descenso de los activos financieros netos máximos del Eurosistema.

De estas tres excepciones, solo podrá aplicarse la más alta.

El 1 de enero de 2015, el Lietuvos bankas se incorporó al Eurosistema y suscribió el ANFA. Su excepción histórica se ha establecido en 5.856 millones de euros, como se señala en el artículo 6.3 del ANFA.

¿Qué ocurriría si uno o varios BCN no invirtieran nada, o menos del máximo que les ha sido asignado inicialmente? ¿Pueden ceder la cantidad restante a otros?

Si algunos BCN prevén mantener una cantidad menor de la que tienen asignada, mientras que otros desean mantener una cantidad mayor, la parte no utilizada se redistribuirá mediante un mecanismo central definido en el ANFA. Esto se hace en el contexto del cálculo anual de los límites máximos de activos financieros netos. La redistribución del margen no utilizado es temporal y se revisará durante el proceso de cálculo del año siguiente. La redistribución no influye en el máximo agregado de activos financieros netos mantenidos conjuntamente por todos los BCN de la zona del euro, que se determina mediante decisiones de política monetaria del Consejo de Gobierno.

¿Por qué algunos BCN utilizan su «cuota» y otros no?

Depende de las preferencias institucionales. En algunas jurisdicciones existen restricciones legales específicas para las inversiones no relacionadas con la política monetaria de los BCN, en otras existen disposiciones que exigen a los BCN tener en cuenta los intereses de sus accionistas una vez que hayan ejecutado sus tareas de política monetaria. Por otra parte, algunos BCN cuentan con importantes depósitos de clientes o de Administraciones Públicas en el lado del pasivo, lo que influye sobre sus tenencias de carteras no relacionadas con la política monetaria.

Existe asimismo una razón histórica: antes de la introducción del euro en 1999, algunos bancos centrales europeos mantenían volúmenes muy cuantiosos de reservas exteriores para gestionar sus tipos de cambio, en particular frente el marco alemán. Esta situación era comparable a la de los Estados miembros de la UE que adoptaron el euro después de 1999 cuyos BCN también mantenían grandes cantidades de reservas exteriores para gestionar sus tipos de cambio frente al euro antes de integrarse en el Eurosistema. Las distintas posiciones iniciales de los BCN explican las considerables diferencias en la composición de sus balances que, en algunos casos, persisten algunos años después de que sus países hayan adoptado el euro.

¿Qué ocurriría si un BCN excediese su máximo de activos financieros netos?

Si un BCN excediese repetidamente el límite de activos financieros netos que tiene asignado, la aplicación de la política monetaria podría verse afectada. Por ello, el BCE vigila anualmente la observancia del ANFA por parte de los BCN. En caso necesario, mediante la aplicación del artículo 14.4 de los Estatutos del SEBC y del BCE, el Consejo de Gobierno puede prohibir, restringir o limitar las operaciones de los BCN no relacionadas con la política monetaria, si dichas operaciones interfieren con los objetivos y tareas del SEBC, incluida la política monetaria del Eurosistema. Hasta ahora, no se ha producido ninguna desviación injustificada de los límites máximos establecidos para los activos financieros netos.

Una desviación estaría justificada, por ejemplo, por compromisos internacionales con el FMI o por la necesidad de inyectar liquidez de emergencia en el sistema bancario (la provisión de liquidez de emergencia es parte de los activos financieros netos de acuerdo con el ANFA). Si esto ocurriera, el BCN tendría que reducir sus activos financieros netos lo antes posible, a fin de volver a cumplir las disposiciones del ANFA. El plazo sería de un año, si el incumplimiento se debe a transferencias al FMI.

¿Qué ocurriría si la cantidad global de activos financieros netos de todos los BCN se situase por debajo del máximo calculado?

Esto es lo que sucede en este momento. Los activos financieros netos han aumentado un 5 % en promedio anual desde la introducción de los billetes en euros en 2002. Este ritmo de crecimiento es inferior al del valor total de los billetes en circulación, que fue de un 9 % anual en promedio durante el mismo período. Esto significa que la necesidad de liquidez del conjunto de la zona del euro generada por los billetes en circulación es mayor que el efecto de provisión de liquidez generado por los activos financieros netos del Eurosistema. Por lo general, que los activos financieros netos se sitúen por debajo del nivel máximo calculado no representa un problema. Las necesidades de liquidez se cubren utilizando herramientas de política monetaria, bien operaciones regulares de financiación, bien operaciones estructurales, como compras simples de política monetaria u operaciones temporales estructurales.

¿Qué ocurriría si la cantidad global de activos financieros netos se situase por encima del máximo calculado?

Esto no ha ocurrido nunca y es muy improbable que suceda. El ANFA es un acuerdo adoptado por unanimidad entre los BCN y el BCE y todas las partes se han comprometido a cumplirlo. Asimismo, el riesgo de que la cantidad global de activos financieros netos sea demasiado grande se reduce también empleando supuestos conservadores en la determinación de los límites máximos. Por ello, incluso si el nivel de activos financieros netos sobrepasara el máximo y, en consecuencia, el volumen de las operaciones de política monetaria fuera inferior al previsto inicialmente, probablemente se mantendría la posición de liquidez estructural deseada. En este caso, las operaciones de política monetaria podrían tener un volumen inferior al deseable para la aplicación efectiva de esa política, pero la situación a corto plazo no sería grave y el BCE adoptaría medidas correctoras. Si se necesitaran medidas correctoras, el Consejo de Gobierno tiene a su disposición diversos instrumentos para asegurar que las operaciones de política monetaria tengan un volumen suficiente. Por ejemplo, en lo que respecta al volumen de las operaciones de financiación, el Consejo de Gobierno podría realizar operaciones de absorción de liquidez o incrementar las exigencias de reservas mínimas.

¿Qué ocurriría si la evolución de otros factores, como los billetes, fuera distinta de lo esperado?

El cálculo anual del ANFA se basa en supuestos conservadores. Por tanto, los límites máximos de activos financieros netos proporcionan el colchón necesario para afrontar una evolución imprevista. Por ejemplo, para calcular los máximos para el año siguiente, se asume que los billetes en circulación no aumentarán, sino que se mantendrán en el nivel medio observado durante el tercer trimestre del año corriente.

¿En qué circunstancias podría interferir el ANFA con la política monetaria?

El ANFA se adoptó para impedir que los activos financieros netos interfiriesen con la política monetaria. Si, no obstante, la cantidad de activos financieros netos excediese el límite máximo, podría ocurrir que el volumen de las operaciones de política monetaria fuese demasiado pequeño para permitir una aplicación efectiva de la política monetaria (como se ha señalado anteriormente).

Al igual que su cantidad, la composición de los activos financieros netos también es importante. Por ejemplo, si una operación de política monetaria compensa otra operación no relacionada con la política monetaria (es decir, si una es la compra de un valor y la otra, la venta del mismo valor), esto podría enviar señales contradictorias sobre la finalidad de la política monetaria del Eurosistema o reducir la eficacia de dicha política. Otro ejemplo son las operaciones del banco central en moneda extranjera, que pueden influir en los tipos de cambio o interpretarse erróneamente como intervenciones en los tipos de cambio. A fin de asegurar que estas operaciones no interfieran con la política monetaria, el BCE ha adoptado medidas que complementan el ANFA, entre ellas, la Orientación del BCE sobre las operaciones internas de gestión de activos y pasivos por los bancos centrales nacionales (BCE/2014/9), y la Decisión del BCE sobre un programa de compras de valores públicos en mercados secundarios (BCE/2015/10). Mientras que la primera controla, por ejemplo, los efectos sobre la liquidez neta de las operaciones de los BCN, la segunda limita, entre otras cosas, la cantidad de activos específicos admisibles para el programa de compras de valores públicos mantenida en todas las carteras de los bancos centrales del Eurosistema.

¿Cómo se asegura que las operaciones de inversión no afecten a la orientación de la política monetaria?

Como se ha explicado anteriormente, el ANFA establece un máximo para los activos financieros netos de los BCN. Al mismo tiempo, esto limita el efecto de liquidez de las operaciones no relacionadas con la política monetaria realizadas por los BCN. En segundo lugar, en sus operaciones no relacionadas con la política monetaria, los BCN y el BCE actúan como inversores institucionales. Cuando los BCN realizan compras para carteras no relacionadas con la política monetaria aplican criterios similares a los de otros inversores institucionales y estudian sus decisiones independientemente de la política monetaria. Tienen que obedecer las reglas establecidas en el ANFA y en otras disposiciones relevantes. Los BCN informan periódicamente al BCE sobre 1) sus operaciones no relacionadas con la política monetaria, algunas de las cuales requieren autorización previa del BCE, 2) sus activos y pasivos, y 3) el nivel actual y esperado de sus activos financieros netos. El BCE puede adoptar medidas correctoras si las operaciones no relacionadas con la política monetaria notificadas interfieren en la orientación de la política monetaria. Por último, el Consejo de Gobierno puede adoptar medidas específicas que son de obligado cumplimiento para los BCN.

¿Por qué se mantienen en «secreto» los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria?

Los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria se publican de conformidad con las normas nacionales y europeas. De acuerdo con dichas normas, los BCN deciden si publican información sobre sus activos y pasivos no relacionados con la política monetaria, incluida la composición de las carteras no relacionadas con la política monetaria. La mayoría de los BCN publican detalles adicionales en sus informes anuales o en otras publicaciones, así como en sus sitios web, en los que presentan, por ejemplo, un desglose de sus activos separando la deuda pública de la deuda privada. Al igual que otros inversores, los BCN no difunden información que pudiera permitir a otros interferir en su comportamiento inversor futuro.

El Eurosistema no está obligado a publicar la composición de los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria.

¿Por qué se publica ahora el ANFA?

Los bancos centrales del Eurosistema deben adoptar por unanimidad la decisión de publicar el ANFA. Anteriormente, existían puntos de vista divergentes a este respecto.

Esta decisión se reconsideró el 3 de febrero de 2016, en atención al compromiso del BCE de aumentar la transparencia. Los bancos centrales del Eurosistema decidieron por unanimidad que publicar el texto junto con una nota explicativa se acomodaba mejor a los intereses del Eurosistema. Ello representa un paso más hacia una mayor transparencia tras la decisión adoptada en 2014 de publicar reseñas de las reuniones de política monetaria y la decisión de 2015 del BCE de publicar las agendas de los miembros del Comité Ejecutivo.

¿Cómo se asegura que las carteras no relacionadas con la política monetaria no se utilicen para conculcar la prohibición de financiación monetaria?

Corresponde al BCE la responsabilidad de vigilar que los bancos centrales del SEBC respeten la prohibición de financiación monetaria, como se dispone en los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del BCE. Esto no se recoge en el ANFA, que solo se refiere a la posición de liquidez estructural deseada para aplicar la política monetaria y, por tanto, determina el volumen de los activos financieros netos. El ANFA tampoco se refiere a la composición de los activos y pasivos no relacionados con la política monetaria ni a la forma en que se adquieren.

Para vigilar el respeto a la prohibición de financiación monetaria, los BCN del SEBC han de informar al BCE acerca de sus activos y el BCE se asegura de que los BCN no financien a los Gobiernos comprando su deuda en el mercado primario. El BCE vigila asimismo las compras en el mercado secundario. El resultado de estas comprobaciones y evaluaciones se publica en el Informe Anual del BCE.

¿Qué sucedería si se incumplieran estas normas sobre la prohibición de financiación monetaria?

Esto no se contempla en el ANFA sino en los artículos 123 y 124 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (es decir, la norma europea de mayor rango). El Consejo de Gobierno del BCE estableció normas para todas las operaciones de inversión de los BCN a fin de asegurar que no incumplan la prohibición de financiación monetaria. Las compras de deuda pública en los mercados primarios están prohibidas y los BCN deben informar sobre las operaciones que realizan en el mercado secundario. El BCE vigila la observancia de la prohibición de financiación monetaria e informa de los resultados de este seguimiento en su Informe Anual. Si se incumpliese la prohibición, el BCE podría, en última instancia, iniciar un proceso contra el BCN en cuestión ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Hasta ahora, no se ha dado este caso.