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¿Qué es el ANFA?

5 de febrero de 2016 (actualizado el 15 de noviembre de 2019)

El Acuerdo sobre Activos Financieros Netos (ANFA, por sus siglas en inglés) es un acuerdo suscrito por los bancos centrales nacionales (BCN) de la zona del euro y el Banco Central Europeo (BCE), que juntos forman el Eurosistema. En él se establecen normas y límites para las tenencias de activos financieros relacionados con las tareas nacionales de los BCN. Dichos activos pueden ser, por ejemplo, la contrapartida de su capital y reservas contables u otros pasivos específicos, sus reservas exteriores o sus fondos de pensiones para empleados. También pueden mantenerse con fines de inversión generales.

La tenencia de activos financieros no relacionados con la política monetaria es parte integrante de las funciones que desempeñan los bancos centrales en Europa y es anterior al euro. Cuando se creó la unión monetaria, los Gobiernos decidieron mutualizar solo aquellas funciones y tareas de banca central necesarias para ejecutar una política monetaria única en el conjunto de la zona del euro. Al mismo tiempo, decidieron que los BCN siguieran siendo instituciones independientes que pudieran continuar llevando a cabo determinadas tareas nacionales siempre que no interfirieran con la política monetaria única.

En otras palabras, los BCN son instituciones financieramente independientes que desempeñan tareas de política monetaria relacionadas con el objetivo primordial del Eurosistema de mantener la estabilidad de precios, además de tareas nacionales. El ANFA se estableció para fijar un límite general al importe total neto de los activos financieros relacionados con las tareas nacionales distintas de la política monetaria, de modo que no interfieran con esta.

¿Cómo funciona el ANFA?

¿Por qué los bancos centrales nacionales mantienen activos financieros no relacionados con la política monetaria?

Los bancos centrales nacionales (BCN) mantienen activos con fines distintos de la política monetaria. En la zona del euro, la política monetaria la fija centralmente el Consejo de Gobierno del BCE para los diecinueve países miembros. Cuando se creó la Unión Económica y Monetaria, los Gobiernos establecieron en el Tratado que las tareas relacionadas con la política monetaria se transferirían al nivel europeo. Al margen de la política monetaria, los BCN estarían —y están— autorizados a realizar tareas nacionales, conforme a lo establecido en el artículo 14.4 de los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y del BCE. En la práctica, los BCN mantienen activos no relacionados con la política monetaria o con la realización de las operaciones de cambio de divisas del Eurosistema, como reservas de oro o divisas, carteras de inversión (por ejemplo, de fondos de pensiones para empleados), y activos de contrapartida de depósitos de clientes, como los bancos centrales o las Administraciones Públicas de otros países. Al mismo tiempo, los BCN también mantienen pasivos no relacionados con la política monetaria, como los mencionados depósitos de bancos centrales o de Administraciones Públicas de otros países. Los BCN pueden desempeñar estas tareas nacionales siempre que sus actuaciones no interfieran con los objetivos y tareas del SEBC, especialmente con la política monetaria. El BCE mantiene igualmente una cartera de fondos propios relacionada con su capital y reservas contables, así como una cartera relacionada con el fondo de pensiones de sus empleados.

Antes de incorporarse al Eurosistema, los BCN ya tenían las carteras mencionadas, cuyos rendimientos contribuyen a sus ingresos financieros. Cuando se creó la zona del euro, se indicó que esas carteras contribuirían a satisfacer la demanda de liquidez de su sistema bancario, ya que se tendrían en cuenta al calibrar las operaciones de política monetaria. No se consideraba un problema desde la perspectiva de la política monetaria que dichas carteras continuaran siendo gestionadas por los BCN al margen de la política monetaria, y que con el tiempo pudieran crecer a un ritmo similar (o más lento) que la demanda de billetes y las reservas mínimas del sistema bancario. El Consejo de Gobierno también estimó que si las carteras no relacionadas con la política monetaria, netas de pasivos no relacionados con la política monetaria, crecieran más rápido que la demanda de liquidez durante un período prolongado, ello podría representar un riesgo para la política monetaria. El ANFA se adoptó para gestionar y limitar ese crecimiento.

¿Qué son activos financieros netos?

En el balance de un banco central figuran algunos activos y pasivos que no están relacionados directamente con la política monetaria. Los activos financieros netos son la diferencia entre las dos posiciones. Para ilustrar este concepto, utilizaremos el estado financiero semanal consolidado del Eurosistema a 18 de octubre de 2019 publicado en el sitio web del BCE. Puede consultarse una definición precisa en el Anexo I del ANFA.

En la ilustración se muestra que los activos financieros netos están formados, en el activo, por las partidas 1 a 4, 5.6, 6, 7.2, 8 y 9, y, en el pasivo, por las partidas 2.5 y 3 a 12 (señaladas en naranja en el estado financiero que figura a continuación). Los activos financieros netos del Eurosistema se obtienen por la diferencia entre la suma de estas partidas del activo y la suma de estas partidas del pasivo.

¿Cuál es el valor de los activos financieros netos del Eurosistema?

A finales de octubre de 2019, los activos financieros netos del Eurosistema se situaban en -186.000 millones de euros, tras descender de forma continuada desde 2014. Esta cifra negativa se debe principalmente a un crecimiento del pasivo del balance del Eurosistema que compensa con creces la evolución positiva del activo, como se ha explicado antes. En comparación, los billetes y las reservas mínimas obligatorias aumentaron a una tasa media del 6,4 % anual desde 2002.

Evolución de los activos financieros netos frente a los billetes y las reservas mínimas obligatorias (en millones de euros)

¿Qué es el ANFA?

El Acuerdo sobre Activos Financieros Netos (ANFA) es un acuerdo suscrito por los BCN de la zona del euro y el BCE, que juntos forman el Eurosistema. En él se establecen normas para calcular los límites de las tenencias de activos financieros relacionados con las tareas nacionales de los BCN.

¿Por qué es necesario limitar los activos financieros netos?

El ANFA limita el importe de los activos financieros netos que pueden mantener los BCN. Esto es necesario para que el Consejo de Gobierno del BCE tenga pleno control sobre el tamaño del balance del Eurosistema, lo que hace posible la aplicación efectiva de la política monetaria. Antes de la crisis, el modo más eficaz de ejecutar la política monetaria era asegurando que las entidades de crédito tuvieran que acudir al Eurosistema para obtener liquidez. La falta de liquidez frente al Eurosistema, también denominada «déficit de liquidez», era la base para la aplicación de la política monetaria. El ANFA protegía dicho déficit de liquidez. Cuando estalló la crisis financiera, hubo que proporcionar a las entidades de crédito más liquidez de la que realmente necesitaban a fin de que cumplieran las exigencias de reservas mínimas. En lugar de operar con un déficit de liquidez, el sistema bancario opera ahora con un exceso de liquidez. En este entorno, el ANFA ha dejado de proteger el déficit de liquidez, pero asegura que el exceso de liquidez no supere el nivel que el Consejo de Gobierno considera adecuado para la orientación de su política monetaria.

¿Puede equipararse el ANFA a una autorización para que los bancos centrales nacionales impriman tanto dinero como deseen?

No. Se trata de lo contrario. El ANFA limita el importe máximo de activos financieros netos que los BCN pueden mantener a fin de garantizar que las variaciones de sus activos financieros y pasivos no relacionados con la política monetaria no interfieran con la política monetaria del Eurosistema.

¿Qué determina el importe máximo de los activos financieros netos en el marco del ANFA?

El aumento del valor total de los billetes en circulación y del importe de las reservas mínimas que las entidades de crédito han de mantener en el banco central crea una necesidad de liquidez que se satisface a través de las operaciones de política monetaria del Eurosistema y de los activos financieros netos de los BCN. Al fijar el volumen mínimo de las operaciones de política monetaria, el importe máximo para los activos financieros netos de los BCN se determina como la parte residual. Si el objetivo del Consejo de Gobierno es un superávit de liquidez, el ANFA limita los activos financieros netos de los BCN, lo que asegura que el superávit de liquidez no exceda de un determinado nivel.

¿Por qué el ANFA limita los activos financieros netos de los BCN y no los activos financieros brutos?

Los activos del balance de un banco central crean dinero o liquidez del banco central, mientras que los pasivos del balance absorben liquidez. La compensación de todos los activos y pasivos no relacionados con las operaciones de política monetaria indica el total de liquidez generado por las operaciones del banco central no relacionadas con esa política. Para aplicar eficazmente la política monetaria, es necesario limitar esa liquidez. En consecuencia, para controlar el impacto de las operaciones de los BCN sobre la posición de liquidez, se limitan los activos financieros netos en lugar de los brutos.

¿Cómo se calcula el importe máximo de los activos financieros netos?

Todos los años, el Consejo de Gobierno establece los parámetros de política monetaria necesarios. Decide cuál debe ser el nivel de liquidez adecuado del Eurosistema. También fija el coeficiente de reservas mínimas y determina el tamaño de las carteras en firme a fin de aplicar su política monetaria de la manera más eficaz. El Consejo de Gobierno también tiene en cuenta la evolución del importe de los billetes en circulación. El nuevo importe máximo de los activos financieros netos agregados del Eurosistema se calcula como la parte residual.

¿Cómo se distribuye el importe máximo de los activos financieros netos del Eurosistema entre los BCN?

Una vez establecido el tope máximo de activos financieros netos para el conjunto del Eurosistema, este se distribuye de acuerdo con la participación de cada BCN en el capital del BCE, teniendo también en cuenta sus posiciones iniciales históricas, a fin de determinar el volumen de activos financieros netos asignado a cada BCN para el año siguiente. Si un BCN prevé no utilizar dicha asignación íntegramente, el ANFA permite ceder temporalmente la parte no utilizada a otros BCN, de acuerdo con su participación en el capital del BCE, en caso de que deseen aumentar su límite máximo. Con esta reasignación quedan fijados los límites máximos de activos financieros netos de los BCN. Estos deberán mantener sus activos financieros netos por debajo de dichos límites en promedio anual. El cálculo se realiza una vez al año.

¿Qué impacto tienen las excepciones?

Las excepciones pueden influir en la distribución del importe máximo de los activos financieros netos en el Eurosistema, pero no aumentan dicho importe, que limita las tenencias totales de activos financieros netos de los BCN del Eurosistema.

Las excepciones definen el importe mínimo de los activos financieros netos que cada BCN tiene derecho a mantener. Es decir, cada BCN está autorizado a mantener una determinada cuota del importe máximo de los activos financieros netos del Eurosistema, calculada en función de su participación en el capital del BCE, y el importe de la excepción es el correspondiente al importe mínimo que tiene asignado ese BCN (que puede ser superior al importe calculado de acuerdo con su participación en el capital del BCE). Naturalmente, si algunos BCN mantienen activos financieros netos correspondientes a sus excepciones que exceden de su participación en el capital, el importe de los activos financieros netos que los demás BCN están autorizados a mantener se reducirá de modo que nunca se supere el máximo del Eurosistema.

Existen tres tipos de excepciones:

  1. La excepción histórica (especificada en el Anexo III del ANFA) garantiza que los BCN no tengan que reducir sus activos financieros netos por debajo de un nivel relacionado con su posición histórica inicial.
  2. La excepción de activos específicos protege ciertas tenencias de activos (especificadas en el Anexo IV del ANFA) que los BCN no pueden vender fácilmente debido a restricciones contractuales o de otro tipo, por ejemplo, las reservas de oro, que están sujetas al Acuerdo sobre el Oro de los Bancos Centrales.
  3. La excepción dinámica ajusta la excepción histórica de los BCN pequeños en el tiempo, en proporción al aumento o descenso de los activos financieros netos máximos del Eurosistema.

De estas tres excepciones, solo podrá aplicarse la más alta.

¿Qué ocurriría si uno o varios BCN no invirtieran nada, o menos del máximo que les ha sido asignado inicialmente? ¿Pueden ceder la importe restante a otros?

Si algunos BCN prevén mantener un importe menor del que les corresponde, mientras que otros desean mantener un importe mayor, la parte no utilizada se redistribuirá mediante un mecanismo central definido en el ANFA. Esta redistribución tiene lugar en el contexto del cálculo anual de los límites máximos de activos financieros netos. La redistribución del margen no utilizado es temporal y se revisará durante el proceso de cálculo del año siguiente. La redistribución no influye en el máximo agregado de activos financieros netos mantenidos conjuntamente por todos los BCN de la zona del euro, que se determina en las decisiones de política monetaria del Consejo de Gobierno.

¿Por qué algunos BCN utilizan su «cuota» y otros no?

Depende de las preferencias institucionales. En algunas jurisdicciones existen restricciones legales específicas para las inversiones no relacionadas con la política monetaria de los BCN, en otras existen disposiciones que exigen a los BCN tener en cuenta los intereses de sus accionistas una vez cumplan sus tareas de política monetaria. Por otra parte, algunos BCN cuentan con importantes depósitos de clientes o de Administraciones Públicas en el lado del pasivo, lo que influye en sus tenencias de carteras no relacionadas con la política monetaria.

Existe asimismo una razón histórica: antes de la introducción del euro en 1999, algunos bancos centrales europeos mantenían volúmenes abundantes de reservas exteriores para gestionar sus tipos de cambio, en particular frente el marco alemán. Esta situación era comparable a la de los Estados miembros de la UE que adoptaron el euro después de 1999 cuyos BCN también mantenían grandes cantidades de reservas exteriores para gestionar sus tipos de cambio frente al euro antes de integrarse en el Eurosistema. Las distintas posiciones iniciales de los BCN explican las considerables diferencias en la composición de sus balances que, en algunos casos, persisten algunos años después de que sus países hayan adoptado el euro.

¿Qué ocurriría si un BCN excediese su máximo de activos financieros netos?

Si un BCN excediese de forma constante el límite de activos financieros netos que tiene asignado, la aplicación de la política monetaria podría verse afectada. Por ello, el BCE vigila anualmente el cumplimiento del ANFA por los BCN. En caso necesario, mediante la aplicación del artículo 14.4 de los Estatutos del SEBC y del BCE, el Consejo de Gobierno puede prohibir, restringir o limitar las operaciones de los BCN no relacionadas con la política monetaria, si dichas operaciones interfieren con los objetivos y tareas del SEBC, incluida la política monetaria del Eurosistema. Hasta ahora, no se ha producido ninguna desviación injustificada de los límites máximos establecidos para los activos financieros netos.

Una desviación estaría justificada, por ejemplo, si obedeciera a compromisos internacionales con el FMI o a la necesidad de inyectar liquidez de emergencia (ELA) en el sistema bancario (dicha liquidez de emergencia forma parte de los activos financieros netos según el ANFA). Si esto ocurriera, el BCN tendría que reducir sus activos financieros netos lo antes posible, a fin de volver a cumplir las disposiciones del ANFA. El plazo para hacerlo sería de un año, si el incumplimiento se debe a derechos especiales de giro del FMI.

¿Qué ocurriría si el importe total de los activos financieros netos de todos los BCN se situase por debajo del máximo calculado?

Por lo general, que los activos financieros netos se sitúen por debajo del nivel máximo calculado no representa un problema. Es lo que sucede actualmente. Los activos financieros netos se han reducido desde 2014, mientras que los billetes en circulación continúan creciendo. Esto significa que la necesidad de liquidez del conjunto de la zona del euro generada por los billetes en circulación es mayor que el efecto de provisión de liquidez generado por los activos financieros netos del Eurosistema. En su lugar, las necesidades de liquidez se cubren utilizando instrumentos de política monetaria del Eurosistema, como operaciones regulares de financiación u operaciones estructurales, por ejemplo, compras simples de política monetaria u operaciones temporales estructurales.

¿Qué ocurriría si el importe total de los activos financieros netos se situase por encima del máximo calculado?

No ha ocurrido nunca y es muy improbable que suceda. El ANFA es un acuerdo adoptado por unanimidad entre los BCN y el BCE y todas las partes se han comprometido a cumplirlo. Asimismo, el riesgo de que el importe total de los activos financieros netos sea demasiado elevado se reduce también empleando supuestos conservadores en la determinación de los límites máximos. Por ello, incluso si el nivel de activos financieros netos sobrepasara el máximo y, en consecuencia, el volumen de las operaciones de política monetaria fuera inferior al previsto inicialmente, probablemente se mantendría la posición de liquidez estructural deseada. En este caso, las operaciones de política monetaria podrían tener un volumen inferior al deseable para la aplicación efectiva de esa política, pero la situación a corto plazo no sería grave y el BCE adoptaría medidas correctoras. Si se necesitaran medidas correctoras, el Consejo de Gobierno tiene a su disposición diversos instrumentos que aseguran que las operaciones de política monetaria tengan un volumen suficiente. Por ejemplo, en lo que respecta al volumen de las operaciones de financiación, el Consejo de Gobierno podría realizar operaciones de absorción de liquidez o incrementar las exigencias de reservas mínimas.

¿Qué ocurriría si la evolución de otros factores, como los billetes, fuera distinta de lo esperado?

El cálculo anual del ANFA se basa en supuestos conservadores. Por tanto, los límites máximos de activos financieros netos proporcionan el colchón necesario para afrontar una evolución imprevista. Por ejemplo, para calcular los máximos para el año siguiente, se asume que los billetes en circulación se mantendrán en el nivel medio observado durante el tercer trimestre del año en curso.

¿En qué circunstancias podría interferir el ANFA con la política monetaria?

El ANFA se adoptó para impedir que los activos financieros netos interfiriesen con la política monetaria. Si el importe de los activos financieros netos excediese el límite global máximo, el importe de las operaciones de política monetaria podría ser demasiado pequeño para permitir una aplicación efectiva de la política monetaria (como se ha señalado anteriormente).

Al igual que su importe, la composición de los activos financieros netos también es importante. Por ejemplo, si una operación de política monetaria compensa otra operación no relacionada con la política monetaria (es decir, si una es la compra de un valor y la otra, la venta del mismo valor), esto podría enviar señales contradictorias sobre las intenciones de la política monetaria del Eurosistema o reducir la eficacia de dicha política. Otro ejemplo son las operaciones del banco central en moneda extranjera, que pueden influir en los tipos de cambio o interpretarse erróneamente como intervenciones en los tipos de cambio. Para asegurar que estas operaciones no interfieran con la política monetaria, el BCE ha adoptado medidas que complementan el ANFA, entre ellas, la Orientación del BCE sobre las operaciones internas de gestión de activos y pasivos por los bancos centrales nacionales (versión refundida) (BCE/2019/7) y la Decisión del BCE sobre un programa de compras de valores públicos en mercados secundarios (BCE/2015/10, en su versión modificada). Mientras que la primera controla, por ejemplo, los efectos sobre la liquidez neta de las operaciones de los BCN, la segunda limita, entre otras cosas, el importe de cada activo específico admisible para el programa de compras de valores públicos mantenidos en todas las carteras de los bancos centrales del Eurosistema.

¿Cómo se asegura que las operaciones de inversión no afecten a la orientación de la política monetaria?

Como se ha explicado anteriormente, el ANFA establece un máximo para los activos financieros netos de los BCN. Al mismo tiempo, esto limita el efecto de liquidez de las operaciones no relacionadas con la política monetaria que realizan los BCN. En segundo lugar, en sus operaciones no relacionadas con la política monetaria, los BCN y el BCE actúan como inversores institucionales. Cuando los BCN realizan compras para carteras no relacionadas con la política monetaria aplican criterios similares a los de otros inversores institucionales y estudian sus decisiones independientemente de la política monetaria. Tienen que obedecer las reglas establecidas en el ANFA y en otras disposiciones relevantes. Los BCN informan periódicamente al BCE sobre: 1) sus operaciones no relacionadas con la política monetaria, algunas de las cuales deben ser autorizadas previamente por el BCE; 2) sus activos y pasivos; y 3) el nivel actual y esperado de sus activos financieros netos. El BCE puede adoptar medidas correctoras si las operaciones no relacionadas con la política monetaria notificadas interfieren en la orientación de la política monetaria. Por último, el Consejo de Gobierno puede adoptar medidas específicas que son de obligado cumplimiento para los BCN.

¿Por qué se mantienen en «secreto» los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria?

Los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria se publican de conformidad con las normas nacionales y europeas. De acuerdo con dichas normas, los BCN deciden si publican información sobre dichos activos y pasivos, incluida la composición de las carteras no relacionadas con la política monetaria. La mayoría de los BCN publican detalles adicionales en sus informes anuales o en otras publicaciones, así como en sus sitios web, en los que presentan, por ejemplo, un desglose de sus activos separando la deuda pública de la deuda privada. Al igual que otros inversores, los BCN no difunden información que pueda permitir a otros interferir en su comportamiento inversor futuro.

El Eurosistema no está obligado a publicar la composición de los activos y pasivos de los BCN no relacionados con la política monetaria.

¿Cómo se asegura que las carteras no relacionadas con la política monetaria no se utilicen para incumplir la prohibición de financiación monetaria?

Corresponde al BCE la responsabilidad de vigilar que los bancos centrales del SEBC respeten la prohibición de financiación monetaria, tal como se dispone en los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del BCE. Esto no se recoge en el ANFA, que solo se refiere a la posición de liquidez estructural deseada para aplicar la política monetaria y, por tanto, determina el volumen de los activos financieros netos. El ANFA tampoco contempla la composición de los activos y pasivos no relacionados con la política monetaria ni la forma en que se adquieren.

Para vigilar el respeto a la prohibición de financiación monetaria, los BCN del SEBC han de informar al BCE acerca de sus activos y el BCE comprueba que los BCN no financien a los Gobiernos comprando su deuda en el mercado primario. El BCE vigila asimismo las compras en el mercado secundario. El resultado de estas comprobaciones y evaluaciones se publica en el Informe Anual del BCE.

¿Qué sucedería si se incumplieran estas normas sobre la prohibición de financiación monetaria?

Esto no se contempla en el ANFA sino en los artículos 123 y 124 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (es decir, la norma europea de mayor rango). El Consejo de Gobierno del BCE estableció normas para todas las operaciones de inversión de los BCN a fin de asegurar que no incumplan la prohibición de financiación monetaria. Las compras de deuda pública en los mercados primarios están prohibidas y los BCN deben informar sobre las operaciones que realizan en el mercado secundario. El BCE vigila la observancia de la prohibición de financiación monetaria e informa de los resultados de este seguimiento en su Informe Anual.

Este artículo se actualizó el 15 de noviembre de 2019 debido a la revisión periódica del ANFA de 2019. El ANFA se revisa al menos una vez cada cinco años.