¿Qué son las reformas estructurales?

18 de octubre de 2017

¿Qué son las reformas estructurales?

Las reformas estructurales son, en esencia, medidas que modifican el tejido de una economía, es decir, el marco institucional y regulatorio en el que operan las empresas y los particulares. Están diseñadas para reforzar la economía y mejorar su capacidad para alcanzar su crecimiento potencial de forma equilibrada.

Objetivo: un crecimiento equilibrado

Las reformas estructurales actúan sobre el lado de la oferta de la economía. Eliminando obstáculos a la eficiencia —y a la equidad— de la producción de bienes y servicios, contribuyen a incrementar la productividad, la inversión y el empleo. Este objetivo puede lograrse de muchas formas. Por ejemplo, el entorno empresarial puede mejorar con la introducción de normas que favorezcan una mayor flexibilidad de los mercados de trabajo, una simplificación del sistema impositivo o una reducción de los trámites administrativos, lo que facilitaría a las empresas el desarrollo de sus actividades y la planificación para el futuro. A su vez, los hogares podrían beneficiarse de productos más baratos y de mejor calidad, lo que les permitiría disponer de más dinero para gastar en otros bienes.

Por otra parte, las reformas pueden centrarse en ámbitos específicos, como los que estimulan la innovación en sectores clave. No obstante, lo importante es que el crecimiento sea equilibrado, lo que implica tener en cuenta asimismo factores como la equidad y la inclusión social. Las reformas que facilitan el acceso a la educación o que reducen la evasión fiscal y la corrupción respaldan el crecimiento económico y promueven al mismo tiempo la equidad social.

¿Por qué son importantes estas reformas para el BCE?

El BCE, junto con los bancos centrales nacionales de los países de la zona del euro, tiene la responsabilidad de la política monetaria única: nuestro mandato es mantener la estabilidad de precios, es decir, mantener la inflación en un nivel inferior, aunque próximo, al 2 % a medio plazo. Pero la política monetaria no opera en el vacío. Otras políticas económicas influyen en la evolución de diversos aspectos económicos que determinan la política monetaria actual. Y, a largo plazo, los beneficios que se obtengan de la política monetaria dependerán a su vez de otras políticas económicas (incluidas las que implican reformas estructurales), sobre todo cuando el objetivo es asegurar un crecimiento equilibrado. Por tanto, las reformas estructurales son importantes para el crecimiento futuro en Europa y para reforzar la Unión Económica y Monetaria. Este es el motivo por el que el BCE tiene interés en esta materia y ha llevado a cabo estudios al respecto.